La ambulancia de Mañalich, o como explorar los límites de la decencia

24 de feb, 2012 | Por | 1 Comentario

El Gobierno de Sebastián Piñera ha mostrado una habilidad impresionante para enfrentar crisis sociales con una combinación – literalmente – explosiva: centralismo, inoperancia, e incapacidad de aprender de la historia. No de la historia lejana. De la reciente.

Y para rematar, la política comunicacional del gobierno parece estar basada en la desligitimización de los movimientos sociales. Y frecuentemente y cada vez más a menudo, esto parece depender de simplemente mentir o deformar la realidad con tal de ganar la guerra de los titulares:

“Esta mañana se ha producido lo que era predecible, dada la violencia que han tomado las manifestaciones en Coyhaique y Puerto Aysén” … “Una familia llamo a la ambulancia para que atendiera a un paciente, pero por los bloqueos y barricadas que han sido un problema constante, sólo pudo acercarse al domicilio para constatar el fallecimiento a las 7 de la mañana, cinco horas después de la llamada de auxilio”.

Esas eran las palabras del Ministro de Salud (¡de Salud!) ayer, a las que hizo eco el Ministro de Hacienda hoy:

Claramente aquí hay grupos violentistas que se han infiltrado en Aysén y que están generando este clima, que ayer le costó la vida a un adulto mayor porque la ambulancia que lo trasladaba no pudo llegar a tiempo

El único problema con esta historia es que, de acuerdo a la familia de la persona que murió, más que historia es fábula:

el hijo del fallecido, Claudio Fournier, señaló a Radio Bío-Bío que “no responsabilizamos a nadie” por lo ocurrido, agregando que se debió a una muerte natural producto de la enfermedad que padecía.

O sea, una persona fallece de una enfermedad terminal, y ahora el Ministro Mañalich, no contento con haber utilizado su muerte con fines políticos, ahora se niega a admitir su error, y mostrando un respeto profundo por el derecho de la familia a despedir en paz a su familiar fallecido, insiste en que tiene pruebas para respaldar su tesis.

Según su hijo Claudio, el Sr. Ramón Mañao, antes de morir, “estaba feliz con su región movilizada“.

A este gobierno le toca, uno de estos días, tomarse en serio la tarea de gobernar.

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  • [...] propósito del triste espectáculo que está montando el gobierno – encabezado por el Ministro Mañalich, con el [...]

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