Impuestos, desigualdad y sobre-representación de las elites

05 de dic, 2011 | Por | 1 Comentario

El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) ha lanzado esta semana un informe titulado “¿Por qué no se imponen impuestos a los más ricos? Desigualdad, sobrerepresentación e impuestos a la renta personal alrededor del mundo“. Basado en datos para 50 países, entre 1990 y 2007, el informe es tajante en sus conclusiones:

“Los regímenes democráticos en países con una enorme desigualdad de ingresos han sido incapaces de aumentar los impuestos sobre la renta personal, por la existencia en parte de una representación política desigual [...] Mientras mayor sea la sobrerepresentación ―o la existencia de una representación excesiva en el sistema legislativo de distritos que favorecen a grupos de altos ingresos— menor será la recaudación de impuestos con base en la renta personal, como porcentaje del producto interno bruto.”

Es decir, si las elites estan sobrerepresentadas, generalmente a través de la sobre-representación de distritos más ricos, el total de impuestos proveniente de los ingresos personales es menor. La cosa es aún más seria en países en desarrollo, especialmente aquellos en que ha habido regímenes autoritarios en el pasado reciente:

“Si bien algunos analistas esperaban que el tránsito desde regímenes autoritarios hacia democracias representativas se traduzca en mayores impuestos a las rentas personales, que pueden sobrecaer más proporcionalmente en las elites económicas, para pagar por la ampliación de programas sociales, la verdad es que éste no ha sido necesariamente el caso. Una representación política injusta, que aumenta el peso de los distritos donde las elites tienen mayor peso, les concede un mayor poder en la formulación de políticas. Como resultado de ello, estos sectores tienen una mayor capacidad para proteger sus intereses e influir a su favor en la formulación de la política fiscal.”

¿Le suena conocido el cuento? No es coincidencia que así sea: el informe, publicado por ahora sólo en inglés, dedica varios párrafos al caso chileno como “el caso más notable” de países en que “el período justo antes de la transición a la democracia fue un momento institucional clave, en que las elites del minuto intentaron manipular las instituciones políticas y sesgar la representación política a su favor…” (p. 17). Si bien la constitución de 1980 y el establecimiento de enclaves antidemocráticos son importantes para entender las restricciones en el diseño de políticas, dice el estudio, “quizás es menos conocida la historia tras el diseño del mapa electoral duante fines de los 80″. Luego de explicar brevemente esta historia, el informe concluye que, en Chile,

“Lejos de ser una consecuencia inesperada, el diseño del mapa electoral [realizado por la junta militar en 1989] reflejó una estrategia seguida por la elite militar, de modo de asegurar la representación de los herederos políticos del regimen autoritario en el nuevo sistema democrático (por ejemplo, partidos políticos de derecha como la Unión Demócrata Independiente y Renovación Nacional)” (p.18)
“… el sistema electoral [chileno] (junto con otras instituciones políticas clave) fue rediseñado para garantizar la sobre-representación de áreas [geográficas] donde los partidos conservadores eran dominantes. [...] Así, incluso luego de que el país transitara formalmente a la democracia, las políticas económicas aún pueden ser moldeadas por las preferencias de la elite, debido a que la representación desproporcionada aumenta el número de cupos para los partidos alineados con la elite, ofreciéndoles entonces un punto de veto institucional, o una ventaja para proteger sus intereses específicos en el proceso de diseño de políticas públicas”.  (p.12)

¿Quiere una reforma tributaria de verdad, de modo que los ricos paguen impuestos a nivel de países desarrollados (ya que viven como si estuvieran en uno)? Entonces probablemente sea necesario cambiar no sólo el sistema binominal, sino también el mapa electoral, y en última instancia la Constitución. De otra forma, los partidos de la elite económica seguirán teniendo el sartén por el mango. Y no lo decimos sólo nosotros: también nos lo gritan desde Washington.

 

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  • [...] la misma semana en que el BID nos manda a decir que la baja carga impositiva sobre los ingresos de los ricos es causa de nuestro sistema electoral, [...]

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