Índice de Desarrollo Humano 2011: nuestra Desigualdad como Lastre

04 de nov, 2011 | Por | 4 Comentarios

El Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) lanzó esta semana su Informe anual de Desarrollo Humano, que clasifica los países del mundo de acuerdo a su nivel de desarrollo, incorporando indicadores más allá del ingreso per cápita. A este último indicador, que representa el “estándar de vida” de los habitantes del país, se suman variables en las dimensiones de salud –por ejemplo, esperanza de vida al nacer– y  educación –por ejemplo, años promedio y años esperados de educación.

Los resultados para Chile son positivos, como se encargaron de destacar prontamente los medios del duopolio. “Chile sube al lugar 44 de los países con mejor nivel de vida”, tituló La Segunda en portada de su edición del miercoles. Estas son, sin duda, buenas noticias.  Sin embargo, un análisis más detallado de los datos (todas las tablas y el informe completo se pueden descargar del sitio web de PNUD), muestra resultados bastante menos alentadores que los rescatados –probablemente sin mucha lectura más allá del comunicado de prensa- por la prensa local. Veamos.

 

Desarrollo Humano y Desigualdad: que no lo engañen los promedios.

Los indicadores utilizados por el IDH son promedios nacionales que, precisamente por ser promedios, pueden esconder grandes variaciones al interior de cada país. Es por eso que PNUD crea un indicador alternativo, ajustado por desigualdad. En palabras del PNUD, “en una sociedad con perfecta igualdad, el IDH y el IDH-D tienen el mismo valor. Cuando existe desigualdad en la distribución de salud, educación e ingresos, el IDH de una persona promedio de cualquier sociedad será inferior al IDH general”. Tal como destaca La Segunda en su artículo del miercoles,

“El IDH ajustado a las desigualdades ayuda a evaluar mejor los niveles de desarrollo para todos los segmentos de la sociedad, mejor que para el mítico ciudadano medio,” señaló en un comunicado Milorad Kovacevic, responsable de las estadísticas del informe.

Pese a esto, La Segunda se contenta con publicar la posición 44 que ocupa Chile en el ranking mundial, y el primer lugar que ocupa entre los países de América Latina, sin mirar las cifras en este otro indicador, que el mismo PNUD califica como superior en la evaluación de “los niveles de desarrollo para todos los segmentos de la sociedad”.

Para mirar más en detalle los datos, hemos construido la siguiente tabla (pinche la imagen para aumentar el tamaño) basada en información disponible online . La tabla muestra que tres países de América Latina y el Caribe entran en (la parte baja de) el grupo de países de IDH “Muy Alto”: Chile, Argentina y Barbados, con Chile a la cabeza del ranking regional. Sin embargo, cuando tomamos en cuenta el ajuste por desigualdad antes mencionado, Chile pierde casi el 20% del valor de su indicador, baja 11 puntos en el ranking global (entre países en los que existe indicador ajustado), y cae al tercer puesto en la región, detrás de Bahamas y Uruguay (casi todos los países latinoamericanos caen tras el ajuste, lo que no es una sorpresa siendo esta la región más desigual del mundo).

Con un indicador de desigualda de Gini de 0.52 (el promedio OECD es 0.31, y en EE.UU., el más desigual de los países desarrollados, es de 0.38) el ajuste por desigualdad significa una pérdida porcentual en los indicadores del IDH de 6.6% en esperanza de vida; 13.7% en el indicador de educación, y 34.1% en la componente de ingreso. Somos la definición de libro de una sociedad de oportunidades desiguales. Por ultimo, y como para terminar de convencernos de que el lugar 44 de nuestro país en el ranking IDH esconde más de una sorpresa desagradable en términos de equidad, podemos agregar que en el índice de Igualdad de Género nuestro país ocupa un poco decoroso lugar 68. En la página del IDH se puede ver un perfil completo del país.

 

Un puesto más arriba, pero…

En el ranking global Chile sube un puesto, del lugar 45 al 44. Sin embargo, en términos de tendencia, el IDH de Chile subió sólo marginalmente respecto de 2010, de 0.802 a 0.805, lo que representa un aumento de 0.38% en el indicador. Siendo el IDH un índice elaborado a partir de tres componentes (ingreso, salud, educación), y con un PIB per capita aumentando a algo más del 4% en 2010, las cifras sugieren que las ganancias en ingreso per capita no se están traduciendo en ganancias similares en salud y educación, al menos para el “ciudadano promedio” representado por el indicador no ajustado. Con todo, es importante notar que, como tendencia general, las ganancias marginales decrecen a medida que se sube en el ranking, es decir, a medida que un país mejora en en el IDH, cuesta cada vez más hacer mejoras adicionales.

Por otra parte, el aumento en el valor del índice no es una novedad en términos de tendencia. El gráfico que incluimos a continuación muestra el aumento sostenido en el indicador desde 1980 a la fecha.

Esta tendencia está, además, en línea con la tendencia mundial y latinoamericana.

El hecho de que el indicador este creciendo en todo el mundo implica que las mejoras en Chile no necesariamente se reflejarán las variaciones en la posición que ocupa el país en el ranking global. De hecho, si lo que nos preocupa es la posición relativa del país respecto del mundo y no los avances absolutos en términos de calidad de vida, entonces hay poco que celebrar.

Una rápida mirada a la Posición de Chile en el ranking reportado en los informes del PNUD (grafico superior) muestra que desde el retorno de la democracia el país hizo importantes avances en materia de Desarrollo Humano, ayudado por el alto nivel de crecimiento, la expansion de la cobertura educacional, y las mejoras en salud publica durante la decada de los 90. Desde la crisis asiática de 1997, sin embargo, el país ha ido perdiendo posición relativa en el concierto internacional, al menos en los términos medidos por este indicador en particular. El aumento en un puesto de Chile, del lugar 45 al 44, que tanto revuelo ha causado entre algunos comentaristas y que ha ocupado centímetros cuadrados en la portada de medios escritos es, en el mejor de los escenarios, un “rebote” desde la posición más baja que ha ocupado el país en el ranking desde 1990. Es probable que buena parte del rebote sea fruto de la alta tasa de crecimiento del producto en 2010. No es, sin embargo, como para celebrarnos como país modelo.

Insistimos, el informe de PNUD trae buenas noticias para el país, que sigue en el tope de los indicadores regionales en muchas áreas y cuyo nivel de vida promedio ha aumentado significativamente en los últimos treinta años. Sin embargo, el Informe también deja claro que la marcada desigualdad social y económica del país es un lastre que reduce no sólo nuestro bienestar en términos absolutos, sino también nuestra buena posición relativa y nuestra imagen frente al resto del mundo. De hecho, tomando en cuenta la desigual distribución de recursos en nuestro orden social, aún no somos parte de los países de Desarrollo Humano “Muy Alto” en el ranking del IDH. La desigualdad social y económica que arrastramos como sociedad nos hace perder pie en el escabroso ascenso hacia la construcción de una sociedad más justa, que provea bienestar a todos sus ciudadanos.

 

4 Comentarios

  • Increíble, la Argentina ha caído por debajo de Chile. Que cosa tan deprimente, nuestra decadencia es absoluta.

  • Así es la triste realidad.

  • [...] * Para profundizar sobre este punto recomiendo el excelente informe “Índice de Desarrollo Humano 2011: nuestra desigualdad como lastre” del blog.delarepublica.cl [...]

  • esta informacion que me sirvio de mucho para hacer mi tarea

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