Del Lucro y la Segregación

27 de Sep, 2011 | Por | 1 Comentario

La asociación entre lucro y segregación es preocupante ya que afecta dos objetivos centrales de un sistema educativo: la integración social y la equidad. Si bien la Ley General de Educación -vigente desde septiembre del 2009- prohíbe la selección en la primaria de colegios que reciben aportes del Estado, un colegio puede seleccionar si no hacerlo atenta contra el “proyecto educativo” y, en general, no es fácil de fiscalizar.

En una columna de hoy, Federico Huneeus resume aptamente mucho de lo que hoy se sabe sobre la relación entre el lucro y su efecto sobre la educación (basada en su propia investigación). Pero el último párrafo contiene una frase en la que vale la pena detenerse:

Es cierto que la existencia de escuelas con fines de lucro pareciera no haber empeorado la calidad (aunque no tenemos una buena manera de tener un contrafactual real), pero sí contribuyó a profundizar la segregación.

En el discurso público, demasiadas veces entendemos la calidad simplemente a través de puntajes en el SIMCE o éxito en llegar a la Universidad. La segregación, entonces, se entiende como un proceso que finalmente beneficia a los pocos afortunados que entran a los colegios buenos en desmedro de los muchos que quedan al otro lado de la cerca.

Y aunque en sí mismo, el usar platas públicas para generar un sistema segregado parece contradictorio, es una descripción incompleta del problema. Esto, porque  en una concepción pública de la educación, donde además de entregar conocimientos específicos, la escuela es un espacio para aprender sobre tolerancia y la diversidad de la realidad del otro, la segregación es nefasta, y lo es para todos los estudiantes.

En ese marco, la calidad de la educación está profundamente impactada por la segregación (y por lo tanto, por el lucro). Hasta que no cambiemos la vara con la que medimos la primera, no podremos apreciar completamente la importancia de eliminar la segunda.

1 Comentario

  • UN plan maestro de inversiones en educación, vinculante para todo sostenedor (municipal, subvencionado con y sin fines de lucro) tendría como efecto ordenar las inversiones y localizar establecimientos – de cualquier tipo – en lugares donde se facilite la integración. Así como tener un 15% de matrícula vulnerable y la aplicación de la Ley SEP han ido cambiando el panorama descrito aquí, el Plan señalado canalizaría la inversión hacia sectores vulnerables. La aplicación de otro tipo de soluciones, similares a otros sectores sociales – salud por ejemplo – como compra de matrícula en establecimientos de mejor rendimiento para alumnos vulnerables también podría facilitar la integración y extender la calidad a esos sectores. Revisar el sistema de financiamiento es otra medida que adoptar. Lo más probable es que el lucro en educación se termine antes o después, no se puede remar contra la corriente, pero lamentablemente se van a encontrar con el mismo problema nuevamente: la educación chilena va a seguir teniendo baja calidad, va a seguir siendo segregada, la educación pública va a seguir perdiendo matrícula y cerrando establecimientos y la clase media va a querer establecimientos que le aseguren: homogeneidad social y resultados de aprendizaje a sus hijos. Sobre esto último nadie ha revisado la relación entre disminución de la pobreza y baja de la matrícula de los establecimientos públicos.

  • Deja un Comentario