Piñera y el Agua, ¿Estratégica para quién?

01 de Jun, 2011 | Por | Sin Comentarios

Por Karin Baeza Vásquez*

Sr. Presidente:

En su discurso del 21 de mayo del 2011, en relación al Agua, usted Presidente dedica exactamente 1 párrafo, 9 líneas, 102 palabras y 50 segundos de alocución. Pobre nos parece. Pero para que no se me acuse de someterlo todo al sistema métrico, me permito hacer de hermeneuta e intentar develar lo que tenía en su cabecita antes del filtro editorial, y si no es mucha la patudez, también quisiera comentar esas contundentes aunque concisas declaraciones.

Inicia diciendo que “El agua es un recurso estratégico para el desarrollo de Chile”. El encuadre no da pie a segundas lecturas, ni siquiera siembra la semillita de la duda. El agua es un recurso estratégico cuya función primordial es generar riquezas a través de su uso con fines productivos. Pero… ¿está seguro? ¿Sólo un ‘recurso estratégico’? No se olvide que con eso nos deja fuera de la agenda al agua como fuente de vida, elemento esencial de todo lo que existe en el planeta, y sobre todo, como derecho humano[1] de esos bichos de dos patas que piensan, sienten, y hoy también le disienten. Piénseselo Presidente, mire que 50 mil en las calles no son broma, porque aunque todavía esta “cosa” no tenga una orgánica que la soporte, puede ir in crescendo, y ahí sí que ni la lacrimógena del día después le pondría freno.

Pero sigamos. Habla usted del “desarrollo de Chile”, aunque “Chile” suena a harta gente, mucha más de la que ha gozado los beneficios del país de las oportunidades. Porque entre nos sabemos que aquí los únicos ganadores con el “mercado del agua” en la minería, la hidroelectricidad, la acuicultura, el riego, el agua potable urbana y los servicios sanitarios, han sido las empresas y sus accionistas,[2] esos que han exprimido hasta la médula la intrepidez del bien nacional de uso público que se convierte mágicamente en un derecho real mercantilizable.

Continúa Presidente señalando “Debemos usarla con sabiduría”, y aquí sí que entramos en la confusión total… Porque ha de saber que, aunque sirva para una paya, la sabiduría es bien distinta que la pillería. Y a mí, con el respeto de interpretarlo, me parece que usted se refiere más bien al espíritu del que ha hecho gala haciendo negocios, y que le han redituado adjudicarse, digamos, buena parte del país, con lo que aplicaría mejor el segundo término.[3]

Pero una cosa es hacerse el winka, y otra pensar que puede hacernos winka a tod@s pues Presidente. ¡Claro! Porque los anuncios que siguen, sobre la institucionalidad del agua, no son novedad para nadie: “Por ello, hemos diseñado una Estrategia Nacional de Recursos Hídricos…”. Y no lo son porque la “estrategia” existe hace rato, y con un continuismo impresionante. Eso sí, y ahora le pido nos sinceremos un poquito más, usted sabe que como ésta no ha incorporado –ni lo hará- al medio ambiente, las comunidades, ni l@s ciudadan@s, más que “estrategia nacional” debiera llamarse  “estrategia empresarial”.

Tampoco hay sorpresa en “… y el Plan Regional de Infraestructura y Gestión del Agua para todas las regiones”, ¡si eso viene desde los tiempos del de lentes oscuros! Y una de sus más claras señales es la Ley de Fomento al Riego y Drenaje, la famosa 18.450 que administra la Comisión Nacional de Riego[4]. Usted conoce los buenos resultados que ha dado, sobre todo desde que tuvo fuertes espaldarazos de los gobiernos de la Concertación, permitiendo que gran parte de los empresarios medianos, grandes y holding agroindustriales tuvieran ¡de regalo! por parte del Estado hasta un 75% de lo que costaba la infraestructura necesaria para que regaran sus cultivos con seguridad y eficiencia… Así funciona el país desde hace mucho, 30 años por lo menos, ¡no me venga ahora de Redentor con su Plan de Infraestructura y Gestión!

Con estos datitos el resto parece coherente, es más, cae de cajón: “Ellos permitirán planificar y priorizar inversiones hasta el año 2018, para aumentar la disponibilidad de agua, construir nuevos embalses, impermeabilizar canales, inyectar aguas superficiales a los acuíferos, potenciar el riego tecnificado…” Nadie discutirá que son los “sabios” quienes merecen los embalses, los canales revestidos, las bocatomas modernas, y muchos, muchos drenes y riego tecnificado. Estamos de acuerdo.

Lo que suena enmarañado es la frase con la que sigue “…y aumentar la fiscalización de la DGA, para combatir el delito de usurpación de aguas.” ¡Tenga cuidado Presidente!, puede pegarse un tiro en la pata. Mire que, aunque hasta ahora sea sólo Pérez Yoma el caído en desgracia[5], falta poco para que más de alguno entre sus filas sea apuntado con el dedo.

Ah, ¡pero tiene usted toda la razón! Nunca tan mal gusto para enemistarse con la gente que deberá negociar la vida entera. Entiendo que no es esa fiscalización, sino la de los otros, los viejos roñosos y mañosos del campo que sin pagarle un peso a nadie meten sus bombas al canal y piquetean las compuertas, creyentes todavía que el agua les pertenece por el sólo hecho de pasar al medio de sus parcelas, o por fuera de sus sitios.

Para terminar, allá por el segundo 45, llega usted a la 109 afirmando con firmeza “Además, este año invertiremos 30 mil millones de pesos en sistemas de Agua Potable Rural”. Reconozco el buen final. Desliza la frase como que no quiere la cosa, sin mucha explicación, y ya que la cifra suena abultada, se convierte en el broche perfecto para el punto aparte, aplausos y a respirar…  ¡Pero debió soltar el lastre completo pues Presidente!, decir de una vez que los 30 mil millones son para meterle la gestión del cambio y las finanzas corporativas a esos Comités y Cooperativas de Agua Potable Rural (APR) que tanto desperfilan nuestra modernidad porque parecen sacados del seventy show chilensis, encargados a dirigentes que además de la APR organizan el club de fútbol y se encargan de la domadura, habráse visto!; gentes que del management, el accountability, y las operaciones estratégicas no escucharon hablar nunca, y lo que es peor, ¡ni les interesa!…

Me creerá usted que en ese mismo momento, cual eterno retorno, todo cobró sentido. Un chorrito prístino desbloqueó mi cerebro, y supe lo perfecta que era su aproximación al Agua en el discurso mientras me daba vueltas aquella, su primera frase “El agua es un recurso estratégico para el desarrollo de Chile. Debemos usarla con sabiduría”.

Ahí comprendí por qué “EL” párrafo Presidente: decir la verdad le hubiera salido un poquito más largo.

*Karin Baeza Vásquez es Socióloga y trabaja en el Centro para la Integración Ingeniería & Sociedad de la Universidad de Santiago de Chile


[1] Ver la Resolución de Naciones Unidas por el Derecho Humano al Agua y al Saneamiento como un Derecho Humano esencial. Descargable en: http://www.unesco.org/water/wwap/news/archives/UNDecWaterHR_ES.pdf
[2] Leer más antecedentes sobre la concentración de la propiedad del Agua en Chile en el documento  “Conflictos por el Agua en Chile. Entre los derechos humanos y las reglas del mercado”. Compilado por Chile Sustentable, y descargable en: www.chilesustentable.net
[3] Ver reportaje de Paul Walter en la Edición Chilena de Le Monde Diplomatique, agosto 2010 “Los Multimillonarios chilenos: Radiografía a la Extrema Riqueza”

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