La memoria manipulada o la reconstrucción del 27F

03 de Mar, 2011 | Por | Sin Comentarios

Por Jonathan Serracino *

Ha sido impresionante, no así poco previsible, lo que han hecho los medios de comunicación masiva chilenos con motivo del primer “aniversario” del último terremoto y tsunami ocurrido en el país. Pareciera que se disputaran ser el portavoz de una memoria oficial o el ser protagonistas de la historia de circulación masiva, que sin preguntarle a nadie, intentan instalar sus criterios a una fecha para no olvidar.

Sin dudas, el 27 de Febrero de 2010 corresponde a la mayor catástrofe nacional del siglo XXI. Devastó pueblos, apagó al país, destruyó casas, familias y recuerdos. En fin, nos mostró la fragilidad del hombre ante la imprevisible naturaleza, y, sobre todo, de mujeres y hombres pobres ante otros hombres. En un sentido político, y, a un año de lo sucedido – con investigaciones en curso, una interpelación parlamentaria y diversas acusaciones de todos lados – sugiero que el 27F 2011 ha servido como una forma de olvido, como la punta del iceberg de un fallido intento hacia un consenso por las responsabilidades, los reconocimientos y la justicia.

A mi parecer, las excesivas imágenes y relatos de hoy (manipuladas claramente), nos muestran una forma de olvido donde la unidad sobre las discontinuidades permite visualizar el éxito y eficacia de la memoria política en cuestión. Sin distinción se nos muestra cómo, un año después, es posible sobrevivir a la catástrofe. Exitosamente, o no.

Combinando permanentes urgencias éticas y demandas morales (que a veces exaltan el sensacionalismo), recurren a una misma forma explicativa alimentada por el sentido común que ella misma genera, y, comunicacionalmente, logran la ya demostrada saturación de información.

Finalmente, no sabemos si fue la capacidad de endeudamiento, el aporte del Estado o de los privados, si fue Un Techo Para Chile el que aportó a la situación actual de miles de familias que siguen sin casa, ni luz, ni agua. Entonces me pregunto, ¿qué recordar sobre el 27F? ¿Cómo?, o más bien, ¿quién recuerda? ¿para qué?

La “sociedad de la información” ha dejado en manos ajenas la construcción de los relatos. Nadie pregunta por las fuentes, ni exige el contexto en que se nos muestran “las cuñas” y las imágenes. Hace un año, los “damnificados”, “la oposición”, “la opinión pública” exigían, ¿y exigen?, al Estado la reconstrucción. Pero, pareciera que hoy se nos muestran las mismas historias, los mismos relatos como la historia oficial de la catástrofe, pero sin una exigencia clara. Como si fuera esto una suficiente política de reconocimiento y reparación hacia las víctimas. Claro está que su objeto es dar fe respecto a lo sucedido y re-identificar a las víctimas como sus protagonistas.

El pasado está incorporado como recuerdo dinámico en base a la posibilidad de modificación con que operan las experiencias en el tiempo. Como dice Koselleck: “las experiencias se superponen, se impregnan unas de otras” y pueden ser modeladas por una temporalidad futura,… nuevas esperanzas o desengaños, nuevas expectativas, abren brechas y repercuten en ellas”. Y mantengo la pregunta: ¿qué recordar sobre el 27F? ¿cómo?, o más bien, ¿quién recuerda? ¿para qué? Espero sus respuestas…

* Egresado de sociología de la Universidad Alberto Hurtado y ex presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad Alberto Hurtado.

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