La Batalla de Wisconsin: Derechos Sindicales, Nieve, y la Doctrina del Shock

01 de mar, 2011 | Por | 15 Comentarios

El pasado sábado fue un típico día de invierno en Madison, la capital del estado de Wisconsin, Estados Unidos. Los termómetros marcaban -8 grados Celsius, que se sentían aún más fríos debido al viento que subía desde los lagos que flanquean la ciudad. La densa nevazón no escampaba. Algo extraordinario ocurría, sin embargo. En el centro de la ciudad, frente al Capitolio que alberga al gobierno estatal, cerca de ochenta mil manifestantes aguantaban el frío, marchando en torno al edificio de gobierno, y gritando como un mantra: “Kill the Bill. Kill the Bill”. La protesta es  -hasta ahora- la más masiva de una serie de manifestaciones que llevan ya dos semanas, y que han reunido a decenas de miles de empleados estatales, profesores, estudiantes universitarios, escolares, bomberos, policías, trabajadores y líderes sindicales de empresas privadas, veteranos de guerra y un largo etcétera que incluye niños, jubilados, mascotas. Miles de voces que no se cansan de gritar. Miles de voces defendiendo el derecho a negociar colectivamente, que hoy está con sentencia de muerte debido a un controvertido Poyecto de Ley (“Bill”) presentado por el nuevo gobernador republicano, Scott Walker, y en discusión en el congreso estatal.

http://www.youtube.com/watch?v=b4kvNzuf_EY

Es probable que Usted ni si quiera se haya enterado, pues recién el pasado domingo, a dos semanas de iniciadas las movilizaciones -y el día de aniversario del terremoto, cuando nadie estaba mirando fuera de las fronteras-, emol se dignó a poner una breve nota en su sitio. En el resto de los diarios y periódicos locales, nada de nada, pese a que la noticia ha sido portada del New York Times, HuffingtonPost y USA Today, entre otros, ha estado en todos los canales de noticias y agencias de cable internacionales, y ha sido tema de al menos dos columnas de Paul Krugman. El tema ha sido trending topic en twitter, y ha aparecido en diarios en todo el mundo (Arg., Bra., Esp., Ingl., Cuba, etc.). En Chile, bien gracias. La noticia está en todas partes, así es que nuestros periodistas no pueden alegar ignorancia. Si somos mal pensados, se podría pensar que entre el aniversario del terremoto y la locura festivalera, la agenda ha estado copada (¿en febrero?) y la cosa no da para noticias internacionales más allá de la ola de revoluciones en Medio Oriente. Si somos muy mal pensados, da para creer que los editores de medios escritos en en Chile -no he visto noticiarios, pero me imagino que será más menos la misma cosa- no quieren saber nada de sindicatos y trabajadores alzando la voz. Es cosa de acordarse de la huelga de trabajadores de FASA. Pero eso da para otro artículo.

La cosa se venía dura desde la derecha en el estado de los Green Bay Packers. En el contexto de unas elecciones nacionales y locales desastrosas para los Demócratas el pasado noviembre, la ciudadanía de Wisconsin -o la fracción de ella que efectivamente votó- eligió como gobernador al republicano Scott Walker, dándole mayoría a los republicanos tanto en el Senado estatal como en la Asamblea de representantes. Y el tipo no se anda con rodeos. Bajo la bandera de eliminar el déficit fiscal del estado, el pasado viernes 11 de febrero Walker anunció la presentación de un Proyecto de Ley que aumenta las contribuciones que los empleados públicos -estatales y municipales- deben hacer a sus planes de salud y a su plan de pensiones. Los aumentos, sumados a otras medidas ya implementadas, significan en la práctica un recorte de cerca del diez por ciento de los sueldos líquidos. Hasta ahí, todo bien. Duro, pero aún en el rango de lo razonable. Walker presentó el proyecto un viernes, con suma urgencia. Esperaba tenerlo aprobado el siguiente jueves.

Lo que encendió la mecha de la reacción popular fue la inclusión de artículos en la ley que, en la práctica, acabarían con la negociación colectiva en el sector público estatal. Algunas joyas como muestra. El proyecto restringe la negociación colectiva exclusivamente a las negociaciones respecto de salario, y pone un techo al reajuste salarial a alzas iguales al IPC (o sea, al costo de vida). Ninguno de los “beneficios” (salud, pensiones) ni condiciones de trabajo (seguridad en el trabajo, buen trato, etc.) podrán ser negociados colectivamente. Los sindicatos no podrán recolectar sus mensualidades descontando por planilla: cada trabajador deberá escribir un cheque por mes. Los sindicatos deberán re-certificarse cada año, para lo que -en la práctica- todos los trabajadores deben re-afiliarse anualmente. Como es fácil imaginar, todo esto significa, en los hechos, terminar con la negociación colectiva (que está en la práctica prohibida en varios otros estados “right-to-work states”), y asfixiar financieramente a los sindicatos. Nada de esto tiene ninguna relación con cerrar el déficit fiscal. De hecho, los sindicatos han dicho que aceptarán las alzas en los pagos de pensiones y seguro de salud, pero no cederán su derecho a negociación colectiva, despejando así el argumento del déficit. Walker se niega a conceder una coma en la ley. Más aún, algunos analistas han sugerido que el déficit de corto plazo (este año) ha sido creado por el propio Walker, desde que asumió en enero, buscando generar un mecanismo de presión.

Al momento de presentar el proyecto, Walker declaró a la prensa que ya había alertado a la Guardia Nacional en caso de que hubiese disturbios debido a las medidas. Anunció, también, que ninguno de los puntos en la ley era negociable, porque “el estado estaba quebrado, así es que no hay nada que ofrecer”. Los republicanos tienen mayoría en ambas cámaras, y Walker las iba a usar para pasar la aplanadora sobre los sindicatos. Sin negociación, sin concesiones, sin deliberación democrática.

Wisconsin -el primer estado en legalizar la negociación colectiva de sus empleados públicos, hace más de cincuenta años- se convirtió en un polvorín político, que se ha extendido a varios estados en cosa de días. El lunes 14 de febrero, cerca de dos mil estudiantes de la Universidad de Wisconsin fueron a dejar miles de tarjetas de San Valentín al Gobernador, pidiendo que no redujera los fondos de la universidad, y que detuviera el ataque a los sindicatos (la mayoría de los estudiantes de postgrado de la universidad están sindicalizados, y trabajan como profesores auxiliares o asistentes de proyectos bajo un contrato colectivo con el estado). El martes, cerca de quince mil personas inundaron el Capitolio  de Madison y sus alrededores. El miércoles fueron cerca de veinte mil. El sábado ya sumaban sesenta mil (más cerca de cinco mil contramanifestantes, la mayoría de ellos identificados con el Tea Party). Este sábado fueron más de ochenta mil, en la mayor manifestación en Madison desde las protestas contra la guerra de Vietnam. La ley ya pasó la asamblea de representantes, en una polémica votación; y hoy se encuentra trabada porque los catorce senadores demócratas se encuentran “desaparecidos” (están fuera de Wisconsin, en Chicago) para impedir que haya quorum suficiente para poder realizar la votación. Walker no cede. Los demócratas no regresan.

El proceso ha sido interesante en al menos dos sentidos, uno global y uno local.

En términos puramente políticos, el ataque de Walker a los sindicatos es la manifestación local de un proceso que viene en marcha desde la década de 1970, y que tuvo como una de sus puntas de lanza a Chile. Es lo que Naomi Klein ha llamado la “doctrina del shock”: el uso, por parte de la derecha, de crisis económicas y políticas para empujar una agenda de reformas que nada tienen que ver con solucionar la crisis en cuestión. Como dice Paul Krugman en una columna hace unos días en el NY Times: en Wisconsin 2011, la doctrina del shock está “completamente desplegada”. No por nada uno de los principales financistas detrás de la campaña de Walker -y por estos días de su defensa en los medios- es la pareja de hermanos Koch, empresarios conservadores que han gastado más de cien millones de dólares (!!) en financiar grupos de extrema derecha para atacar al gobierno de Obama. Walker es un engranaje en una máquina movida por poderes mayores, como demostró una llamada telefónica de un falso David Koch al gobernador, grabada y subida a la red la semana pasada, y en que Walker dice haber planeado infiltrar las protestas para causar disturbios. No por nada, además, Fox News y otros medios de derecha han derrochado decenas de horas de noticiarios en caracterizar las protestas en Wisconsin como disturbios de grupos radicales, siendo que en la protesta del sábado hubo cerca de ochenta mil personas, y ningún detenido.

Las acciones de los republicanos en Wisconsin son, en segundo lugar, la manifestación a nivel local de la tendencia en la mayoría de los países desarrollados -y otros no tanto- comandados por la derecha de aplicar una “política de austeridad” como respuesta a la última crisis. Esto se traduce, en la práctica, en salir de la crisis por medio de dos movimientos: rescatar a los bancos que dieron origen a la crisis, inyectándoles miles de millones de dólares del erario público (en general, sin pedir nada a cambio);  y endosar la mayoría del costo a la clase media y a los más pobres, vía reducciones de beneficios sociales, reducciones de salario a empleados públicos, recortes presupuestarios varios dentro del estado, aumento de costo de la educación pública, y un largo etcétera al que ya estamos demasiado habituados. Wisconsin es la punta de lanza en esta vuelta, al menos en Estados Unidos (además de la mentada ley, Walker presenta hoy un nuevo presupuesto para el bienio 2011-2013, que se supone recortará U$900 millones sólo en la partida de Educación). No por nada todas las grandes  organizaciones sindicales han prendido sus alarmas, tanto dentro como fuera del estado. Si pasa esta ley, es muy probable que los gobernadores republicanos buscarán hacerlas pasar en cada estado que dirijan. Y las consecuencias se harán sentir por muchos años.

En lo local, la reacción popular a la medida ha sido notable en muchos sentidos. No sólo ha sido multitudinaria, que ya es mucho en un país en que la tasa de sindicalización viene cayendo desde hace más de cuarenta años (hoy es cerca del 12%, y de solo un 7% en el sector privado); sino que ha sido sostenida, diversa, y pacífica.

La mejor muestra de los niveles de solidaridad que ha despertado el ataque de Walker lo han dado los bomberos y los policías. Los sindicatos de bomberos y policías (sí, los policías tienen sindicato; sí, los bomberos tienen contrato y sueldo, y también sindicato) apoyaron a Walker durante la campaña de 2010; y Walker, convenientemente, los dejó fuera de la controvertida ley. Policías y bomberos -chicos buenos, al contrario del resto de los empleados públicos- podrían seguir negociando colectivamente. Walker los quería de su lado, especialmente a la policía, dado el frente de conflicto que estaba abriendo. No lo logró. Desde el primer día de potestas, las pancartas de “Cops for Labor” y “Firefighters for Labor” han inundado el Capitolio, generando ovaciones de agradecimiento de aquellos trabajadores afectados por la ley. Solidaridad a toda prueba. Desde el primer día de protestas, cientos de personas han alojado en los pasillos y salas del Capitolio -sacos de dormir, caras de sueño, largas conversaciones-, en vigilia para evitar que los republicanos se salgan con la suya en sesiones de media noche. Cuando el Gobernador amenazó con desalojar el edificio, el pasado viernes, el sindicato de policías no sólo se negó a desalojarlos, sino que se alojó en el Capitolio junto con los manifestantes. Solidaridad a toda prueba.

El edificio, a todo esto, está intacto. Ni un grafitti, ni un vidrio quebrado. Practicamente ningún detenido, luego de dos semanas de manifestaciones incesantes. Tanto policias como bomberos, y un sinnumero de personas y grupos ciudadanos, han llevado comida y bebidas a quienes están acampando en el Capitolio. Ian´s Pizza, una pizzería local ubicada a un par de cuadras del edificio, ha entregaddo miles de pizzas gratis a los manifestantes, gracias a pedidos solidarios hechos desde los 50 estados del país (y el Distrito de Columbia), y desde más de cuarenta paises e incluso desde la Antártica. Uno de los primeros pedidos llegó desde El Cairo, cuando Egipto aún no terminaba de despertar de la pesadilla. Solidaridad a toda prueba. (Aún no llegan pedidos desde Chile, por si alguien se anima)

A medida que el movimiento de protesta comenzaba a crecer, los sindicatos tomaban nota de la gravedad de la ley, y la prensa iba dando alguna cabida a lo que pasaba en “la lechería de América”. Un amplio movimiento de solidaridad con los trabajadores de Wisconsin se fue desplegando. Llegaron estudiantes desde Michigan, activistas gay desde Illinois, representantes sindicales desde Ohio y Minesotta. Llegaron los líderes de la AFL-CIO (la mayor multisindical del país), llegó Tom Morello de los Rage Against the Machine, llegó el pastor y ex candidato presidencial Jesse Jackson Jr., llegaron actores.  Y la bola de nieve sigue creciendo. A ratos, incluso, da la sensación de que Walker ha despertado al movimiento sindical que Reagan logró domar en los 80, y que no va a ser fácil dormirlo nuevamente, pase lo que pase con la ley en cuestión.

De los cientos de anécdotas que han hecho de estas semanas un tiempo memorable, quizás lo que mejor retrata el espíritu cívico que ha despertado la incivilidad de Walker, fue la audiencia pública (public hearings) que se llevó a cabo en la comisión de Hacienda, donde partió el proceso legislativo. Por norma, antes de poder aprobar o rechazar la ley para enviarla a votación, la comisión debe escuchar a quien quiera dar testimonio respecto de la ley. Cada persona contaba con dos minutos para exponer su punto de vista. Los senadores republicanos en la comisión se retiraron de la audiencia… luego de 17 horas de testimonios (los demócratas siguieron escuchando por varias horas más). Cientos de personas aún esperaban en una larga fila. Miles gritaban desde dentro y fuera del edificio de gobierno: “Tell me what Democracy Looks Like!! This is what Democracy Looks Like!!!”

Por estos días, en Wisconsin, así es como luce la Democracia:

15 Comentarios

  • Muy buen e inspirador artículo. La idea de que el Estado es de todos no es un tema que le acomode escuchar a las derechas ni a los políticos en general. Por o tanto, tampoco a los medios conservadores en general. Medio ordinario, medio rasca, medio peliento, medio popular… Espero que el reguero de pólvora pacífica le explote en el trasero a los republicanos.
    besos.

  • Excelente resumen. Acá efectivamente no ha aparecido en los medios. He prestado atención a El Mercurio (impreso), y la única noticia salida de EE.UU. en las últimas dos semanas fue la elección de Rahm Emmanuel en Chicago, cuando ya era claro que la noticia más importante eran las protestas en Wisconsin. El único medio donde he visto algo acá es en el Publimetro en línea. Es notable que los tea partiers argumenten que es injusto que los empleados públicos tengan mejores sueldos. Para empezar, es falso. Y además, porque entonces lo que pretenden es nivelar para abajo, y no se dan cuenta que son precisamente los sindicatos los que permiten mejorar las remuneraciones, influyendo en el mercado laboral privado. Lo peligroso es que si se aprueba en Wisconsin, seguro se expande a otros estados (y países, quizás), y la derecha ganaría un nuevo ‘argumento’ para sus políticas que supuestamente buscan resolver las consecuencias de la crisis. (El otro argumento ya lo hemos visto en acción, culpando al Estado de Bienestar y recortando el gasto fiscal).

  • En yahoo hace unos dias, en una sola ocasion, salio una noticia sobre el asunto y 10 min. despues la bajaron. No me asombra, solo es una prueba mas de la censura y opresion que viven los norteamericanos.

  • Excelente resumen de lo que está pasando acá en Wisconsin, de lo que la gente quiere y que sin duda va más allá del dinero, sino que como gritan muchos de los protestantes, “It’s not about the money, it’s about the rights”. Y es que esta batalla es exactamente sobre eso, sobre los derechos que han hecho historia y que hoy están a puertas de extinguirse. Creo que lo rescatable de esta situación y el trabajo para la casa, respecto a esa hermosa tierra que llamamos Chile, es el pensar en lo que ha sido del derecho a negociaciones colectivas que garanticen el derecho de todo trabajador a ser tratado como ser humano con condiciones de trabajo justas. Chile tiene una gran historia respecto a esto y no puedo dejar de pensar en que se ha hecho o no con las condiciones de trabajo de los mineros, ya que al parecer, su lamentable situación le sirvió al actual presidente sólo de pancarta política por el mundo, más que para hacernos reflexionar en nuestros propios avances o retrocesos en estas materias, ya que a menos que alguno de nosotros pertenezca a las selectas familias que se han apoderado de nuestras riquezas, el resto seguimos siendo todos trabajadores! ¡Yo sigo convencida, inspirada y motivada que la unión hace la fuerza!

  • Pancho Inostroza dice:

    Tremendo Mati. El hecho de haber vivido allá un tiempo hace que esta noticia-resumen me haga mucho sentido con lo que venía viendo en Facebook. Tal como lo dices, nada se ha escrito por acá que sea significativo… Lo único que llama la atención, y a veces aparece en las noticias es Wisconsin temperaturas bajo cero… That´s all. Te felicito Mati y gracias por aclarar el panorama. Un gran abrazo.

  • Notable resumen, Matias. Yo he estado siguiendo todo lo que pasa en Wisconsin y tu recuento es perfecto. Ojala que todo salga bien finalmente. En la prank call a Walker, el tipo queda como el imbecil que es. Malditos republicanos & FoxNews!

    BTW, notable movida de los democratas. (al fin!)

    Saludos a la familia. Muy buen post!

  • Alvaro García dice:

    Muchas gracias por el resumen que haces Matías, es difícil entender el problema desde fuera con el poco flujo de información que llega.

    Creo que es justo y necesario ponerse con una pizza :)

    Un abrazo y fuerza!

    Alvaro

  • Mati, gracias por mostrarnos tan excelentemente lo que esta sucediendo. El descontento, la solidaridad que emociona, el aguantar el frío durante horas en las manifestaciones, la hegemonía del movimiento, la verdad conmueve. Me recuerda viejos tiempos y vuelve mi optimismo y esperanza que los seres humanos no nos olvidamos cómo defender nuestros derechos y conquistas. Parece que es verdad que el sistema capitalista crea sus propios sepultureros, no vaya a ser que el fantasma recorra ahora EE.UU.

  • Buena cronica, deja clarito el escenario de las politicas de asfixia de los republicanos. Ahi va otra columna afin. De Ezequiel Fernadez Moores, en La Nación Argentina. http://www.canchallena.com/1354200-el-antimodelo

  • Gracias a todos por sus comentarios. Me alegro de que el artículo entregue algo de información en medio del mutismo de la prensa local, que aún no me deja de sorprender. La verdad es que ser parte de este proceso ha sido una gran experiencia. Es interesante ver como se despliega la logica democratica (y sus amenazas) en distintas sociedades. Somos tan distintos y al mismo tiempo tenemos aspiraciones muy parecidas.

    @joaquin: el tema de la prensa es uno que apenas toco en el articulo, pero el nivel de virulencia de la prensa de derecha aca en EEUU da para un blog completo. En el mercurio y el Mega son niños de pecho comparados con Fox News. Esos si que mienten sin asco.

    @er: el tema de buscar “nivelar hacia abajo”, reduciendo los derechos de los trabajadores sindicalizados en lugar de reclamar mejoras para los que no está siempre presente en el discurso de derecha, especialmente en la prensa. Y mucha gente lo compra. Increible, pero cierto.

    @fernando: el mutismo de la prensa al que me referia es el mutismo en Chile. En EEUU la noticia está en todas partes: manipulada y a ratos media escondida, pero presente.

    @Patricia: tengo una larga lista de lecciones de este conflicto para pensar en Chile. Creo que tendre que hacer una 2a parte de este articulo.

    @Pancho: gracias por leer. Que ueno que te gustara. Se te extraña por aca.

    @Juan: esta cosa sigue que arde. Ya postearemos una actualización (espero que el fin de semana). Fox News es increible: mostraron la violencia de los sindicalistas en “Madison”, y en las imágenes aparecían Palmeras. Yo aun no conozco es parte de la ciudad que se parece tanto a Miami, y donde no hay nieve en febrero. Impresentable.

    @Alvaro: basta que alguien hable (un poco) de ingles, que tengas una tarjeta de credito, y que llames por telefono. Todas las pizzas se agradecen. Hay gente que lleva 20 dias alojando en el edificio.

    @Nelly: la verdad es que este pais aun esta muuuuy lejos de abrir la puerta a nada que se parezca al “fantasma”, pero un resurgimiento de los sindicatos es al menos una posibilidad. La pelea se gana en este tipo de confrontaciones, y las consecuencias duran décadas. La última partida la gano Reagan, y los sindicatos aún no se levantan de la lona.

    @Rodrigo, @Claudia: graias por los links.

    Saludos solidarios a todos.

  • Claudio Guerrero dice:

    Que alguien se mueva en ese país por este tipo de cosas ya me parece un tremendo logro. El confort de la mayoría es más fuerte que las vicisitudes de unos simples empleados públicos. Por otra parte, cada vez que a alguien se le ocurre estas geniales ideas, me imagino que ya hay algún chileno avispado con poderosos intereses económicos y harto lobby buscando la ocasión para la réplica a nivel local, y eso, aparte de cierta indigestión, me da miedo, no tanto por la idea en sí, sino que por no saber cómo reaccionaría el chileno, más acostumbrado a bajar la cabeza que a mandar la choreá. Por último, este reportaje es de esos que hacen revivir algunos tesoros perdidos. Se agradece el tremendo rigor, también.

  • Gracias por un muy buen artículo y muy completo. Se nota tu familiaridad con el tema y el trabajo que hubo detrás para entender cosas como los “right to work states” y otros detalles que jamás ves en la prensa. El hecho que los medios chilenos ignoren esta noticia (y lo que está ocurriendo en lugares como Ohio, donde promete ser peor, pues ni los bomberos se salvan) se debe a las razones que explicas, así como al hecho que los periodistas le prestan muy poca atención a los sindicatos, vengan de donde vengan. En chile, de la CUT solamente oyes en mayo o cuando algún sindicato como la ANEF está protestando (e invariablemente escuchas las cíticas sobre lo “flojos” y “patudos” que son sus miembros al exigir mejores sueldos). En EE.UU, hace poco leía en Mother Jones cómo los líderes sindicatos se han vuelto unas de las fuentes menos consultadas por los reporteros, tendencia que ha ido empeorando con las décadas. Eso lo dice todo.

    Vengo llegando de Green Bay, donde estuve ayudando con la campaña comunicacional del sindicato para el que trabajo así como los esfuerzos para recolectar firmas y destituir a ocho de los senadores Republicanos. Si tienes tiempo y te animas, podrías escribir una segunda parte con las maniobras aún más sucias para finalmente aprobar el proyecto de ley antisindical y lo que se viene ahora: la recolección de firmas para destituir a los senadores (y el próximo año, a Walker) y posibles acciones legales debido a la violación del procedimiento parlamentario.

    Este es un blog breve de varios que he escrito sobre el tema. Quizás te sirva la parte sobre el recall:

    http://www.standforpublicservice.org/blog/wisconsin-a-setback-not-a-loss

    Saludos,

    GB

  • @Claudio: efectivamente el “confort de la mayoria” es un dispositivo de control social muy fuerte por estos lados. La crisis iniciada en 2008, sin embargo, junto con las “politicas de austeridad” que la elite politica y economica esta aplicando en todo el mundo desarrollado, hacen pensar que es posible sacudir el letargo de una buena porcion de esa mayoria. Las cinco semanas de protestas aca en Madison, la mayoria de las veces con temperaturas bastante bajo los cero celcius hacen pensar que algo grande desperto aca.

    @GB: Completamente de acuerdo. Espero darme tiempo uno de estos dias para escribir una actualizacion de lo que paso y esta pasando por aca. El articulo para relacionar todo esto con politica sindical en Chile ya lo tengo armado en la cabeza, pero tengo que sentarme a escribirlo. Me interesaria mucho ponerme en contacto contigo para saber en que andan en afscme. Esta bien si te escribo al mail con que publicaste tu comentario?

    Saludos y abrazos solidarios.

  • Gracias Matías por el trabajo que hiciste en españolque hay muy poco. Lo republiqué

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