Magallanes: Participación ciudadana y descentralización

29 de ene, 2011 | Por | Sin Comentarios

por Sergio Moffat López *

Los recientes acontecimientos ocurridos en Magallanes, desencadenados por una sorpresiva y significativa alza del precio del gas, permite deducir un conjunto de reflexiones preliminares:

1.- El conflicto aglutinó a toda la comunidad regional, sin distingos de partidos políticos o pertenencia a agrupaciones sindicales. Esto se ejemplifica en la declaración, oponiéndose al alza y apoyando la reacción de la comunidad, firmada por todas las directivas regionales de los partidos políticos, desde la UDI hasta el Partido Comunista.

2.- La movilización social, al margen del lamentable fallecimiento de dos jóvenes atropelladas por una persona que manejaba bajo la influencia del alcohol, se realizó en general de manera pacífica, convocando a familias enteras.

3.- La autoridad regional, representada por la Intendenta Regional, perdió toda capacidad de dialogo con la comunidad local por su prematuro e irrestricto apoyo a la medida de alza del gas. Pocas veces, como en esta ocasión, quedó mas en evidencia la falta de representatividad de los intereses regionales de una autoridad nombrada desde el nivel central. De hecho la Intendenta quedó en una situación singularmente incomoda, al no poder representar ni los intereses regionales ni tampoco la postura del nivel central, que fue finalmente asumida por el subsecretario del Interior y el ministro de Energía.

4.- El liderazgo de la movilización fue asumido por representantes de la llamada Asamblea de la Ciudadanía, organismo de hecho, representativo de la sociedad civil magallánica, superando con ello los liderazgos formales de los parlamentarios y alcaldes que tuvieron mas bien un papel de acompañamiento al proceso. Esto resulta del todo novedoso, puesto que la Asamblea representaba un conjunto muy variado de organizaciones de base: Juntas de vecinos, organizaciones sindicales y empresariales, etc. Su legitimidad, fue reconocida por el Gobierno quién negoció con sus dirigentes el acuerdo, al que después, adhirieron los lideres formales: Alcaldes y parlamentarios.

A partir este somero punteo descriptivo y de los otros antecedentes del conflicto, que han sido conocidos por la prensa, se puede deducir lo siguiente:

1.- La necesidad de tener políticas públicas con expresión territorial, que se hagan cargo de las particularidades de las regiones y localidades es una cuestión que, incluso antes de este último conflicto estaba relevándose como un tema que no se puede seguir eludiendo. Aspectos climáticos, étnicos e identitarios han estado presentes en varios de las últimas movilizaciones como ha sido el caso mapuche o el conflicto por la propiedad en la Isla de Pascua.

2.- A partir de esta última experiencia, la organización de la sociedad civil, en demanda de una legítima reivindicación, ha demostrado tener un enorme potencial para modificar decisiones tomadas desde el centro, que no toman en consideración las particularidades territoriales mencionadas. Los liderazgos formales, en cambio han resultado o ineficaces o insuficientes para lograr los cambios requeridos.

3.- La ciudadanía, está lejos de asumir una actitud distante o prescindente cuando las decisiones de la autoridad central los afectan en sus intereses. De esta forma se destruye la tesis de la apatía o el poco interés en la participación que supuestamente tendría la población en los asuntos públicos.

4.- Esto pone de manifiesto la necesidad de no restringir la participación democrática a la sola elección de autoridades. El fortalecimiento democrático por lo tanto no se centra solamente en la discusión sobre si los registros electorales son automáticos y si el voto es voluntario u obligatorio. Lo importante es cuántas veces y en qué materias los ciudadanos serán consultados y tendrán la posibilidad de influir en las decisiones. Al respecto, las consultas vinculantes que son comunes en muchos países desarrollados aparece como un aspecto clave en la profundización de la democracia.

  1. Por último, de esta experiencia se desprenden nuevos y poderosos argumentos para darle un impulso significativo al lento proceso de descentralización, que permita canalizar las legitimas demandas regionales a través de una nueva institucionalidad, que incluya autoridades regionales elegidas y espacios reales para la participación de la sociedad civil regional

Concepción, Enero 2011

(*) Sergio Moffat L. nació en Puerto Natales (1945). Arquitecto de la mítica Escuela de Arquitectura de la Universidad de Chile de Valparaíso, participó como Seremi en los gobiernos de P. Aylwin (Vivienda) y E. Frei (Planificación). Fue Director de Planificación de la Universidad del Bío-Bío y posteriormente ocupó la Vicerrectoría de Asuntos Económicos de la misma institución. Actualmente es el Director del Centro de Estudios Urbanos de la UBB.

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