Réquiem para un sueño.

04 de Nov, 2010 | Por | 6 Comentarios

“El fútbol es el primer deporte del mundo, es el deporte más atractivo para todos los continentes. Si yo tuviera que decir por qué sucede eso, es porque no siempre ganan los poderosos.” Marcelo Bielsa.

Escribo estas lineas aun emocionado por la lección de decencia, honestidad y consecuencia que durante 2 horas nos dio Don Marcelo Bielsa. Mientras escuchaba atentamente sus declaraciones, fue inevitable recordar el año 2006, con el clímax de las malas gestiones dirigenciales futbolísticas (a nivel directivo y Técnico) reflejado en el denominado “Puerto Ordazo”. Hoy ese sueño ha terminado.

Con la llegada del Señor Mayne-Nicholls, y como suele ocurrir cuando llega una nueva dirección de cualquier cosa, llegaron aires de renovación y promesas varias: que el Mundial, que la imagen de Chile en el extranjero, que la representación; en el fondo, que la gestión debe mejorarse, pero no cualquier gestión, sino que la gestión del fútbol, que no es igual a la gestión de un banco o de una universidad.

Para sustentar su proyecto, y traer la ansiada profesionalización del fútbol, Don Harold determinó que ese proyecto debe estar encabezado por alguien que comprendiera lo que significa esa profesionalización. Y ese alguien tenía nombre y apellido: Marcelo Bielsa Caldera.

Ese nombre marcaba el cambio en serio, trajo consigo un prestigio mundial de profesionalismo, dedicación y estudio de los distintos ámbitos que rodean su profesión, es tal su nivel de obsesión y estudio, que se ganó el apodo de “Loco”.

Bielsa empieza a hacer “locuras” tan descomunales como ordenar días y horarios de atención a la prensa, se acabaron los asados y las partidas de dominó en Pinto Durán, los jugadores llegan a entrenar diferenciadamente según su puesto y/o posición en el campo de juego, en fin, quienes vimos el documental “Ojos Rojos” podemos tener más claro lo “radical” de los cambios que empezó a marcar el Rosarino.

Por supuesto, como suele ocurrir cuando las cosas se hacen bien, con el correr del tiempo empezaron a llegar resultados, campeones juveniles en torneos internacionales, una selección adulta jugando con equipos de las grandes ligas, una gran clasificatoria, y un Mundial que, al menos, logró el primer triunfo en torneos internacionales realizados fuera del país.

Sin embargo, esta labor de la nueva gestión futbolística, en particular la del D.T., provocó un cambio cultural importante. La gente, el hincha, y los seleccionados se empezaron preocupar, justamente de lo que no se preocupaba antes: se empezaron a preocupar del fútbol. Bielsa trajo de vuelta el amor por la camiseta y la pasión por el Fútbol y no por la plata. Ahora bien, si toda la buena gestión generó mucha plata, mejor aún, pero lo esencial se logró de manera inconmensurable, ya que se recuperó la dignidad del fútbol, y eso no tiene precio.

Nos emborrachamos con el licor de la victoria, dejamos de ser un país con un fútbol que iba constantemente en “infinitivo”, dejamos el “íbamos”: “ibamos a ganar”, “íbamos a clasificar”, “íbamos a mejorar”; para ser un fútbol con un buen presente: “ganamos”, “clasificamos”, “mejoramos”, y sobre todo con un buen futuro…

Evidentemente, y como lo indica el Manual, cuando se tiene una manera de hacer las cosas que logra buenos resultados, es lógico continuar con esa gestión, mejorar aquellos aspectos más febles, y potenciar lo que ya venía bien. Sin embargo, una pataleta presidencial porque la selección no se sumó al show pirotécnico como se esperaba, generó una de las operaciones más descaradas e indecentes que se haya visto en el fútbol desde los años oscuros, cuando circulaban por los pasillos de la ANFP personajes como el “renovado” Nasur, argumentando que “Harold es pesado”, cuando en realidad sólo les interesa la plata del CDF.

Y justo cuando llega el momento de subir el peldaño, de dar el salto a hacer las cosas bien, de profesionalizar nuestro trabajo, aparece nuestra nunca bien ponderada elite pachotera e ignorante, poniendo por encima sus intereses monetarios, denigrando e ignorando la opinión popular, para destruir los sueños futbolísticos de una Nación, y hacer lo que nunca hay que hacer en el fútbol: manchar la pelota.

6 Comentarios

  • tremenda columna, te felicito y concuerdo plenamente, me gustaría poder decirte que te comerás tus palabras pero es tan obvio que esto no va a ser lo mismo de antes, así que a modo personal creo que va a ser difícil encontrar la marraqueta mas sabrosa y el café mas caliente

    saludos

  • Un muy buen amigo argentino me escribe, medio en broma medio en serio, “Interrumpen el unico proceso de mejora seria de futbol de las ultimas decadas. Por fin a los chilenos les salio la beta subdesarrolada. Estabamos a punto de echarlos del continente.” Auch!

  • Totalmente de acuerdo, felicitaciones por la columna, solo queda superar algo insuperado.

  • Lo bueno dura poco Richi, incluso la decencia. La diferencia entre los que hacen amigos y los que hacen “contactos” por la vida. Genial post.

  • @taton y @monica: Muchas Gracias por sus comentarios. Efectivamente, al parecer nos tendremos que contentar con un café amargo y marraqueta añeja por un tiempo.

    @Matias: Tu amigo en pocas palabras dice muchas cosas…

    @Rodrigo: Es lamentable que la decencia dure poco, pero los “winners” contactados y medio reaccionarios tb no?, nos tienen como estamos…si vemos como nos miran desde afuera hoy, es pa deprimirse.

    Saludos!

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