Bielsa y el hincha expropiado

03 de Nov, 2010 | Por | 3 Comentarios

Habiendo fracasado el negocio del fútbol sin perseguir lucro alguno: dirigentes que se iban con el billete, desfalcos de toda índole, la figura del “salvador del equipo” y tantas otras promesas rotas. Luego el negocio se mercantiliza y se le da una estructura jurídica afín, se le dan “incentivos” a la empresa, se va a la bolsa de comercio y con eso la soberanía del hincha se pierde, por dejación o por despojo. El hincha ya no es más parte del club, ni de ningún tejido social, se le ha expropiado y se le notifica tan sólo con las luces de la publicidad: folletos, caras alegres, nomenclaturas y nombres de fantasía. En el vertiginoso tránsito de ciudadano a consumidor que lo inunda todo, existe ahora enfrente de él un mostrador que le da chucherías, merchandising, y que le cierra la cortina de vez en cuando para decidir.

En ese tránsito, algunos sufren la pérdida y otros ganan, los de siempre. Aquellos que sí saben que a los desinteresados se les puede administrar con caramelos y populacho, aquellos que ven una oportunidad para ganar dinero a mansalva, influencias políticas y algunos otros, notables, que se hacen del control por amor a la camiseta, que finalmente es aprovechar la oportunidad para poder gobernar lo que uno ama.

“Farra” han dicho que ha ocurrido con la renuncia inminente de Marcelo Bielsa a la selección chilena. Digo, no es un tema de institucionalidad. Es injusto ganar una batalla electoral mediante una falacia de “seriedad”. Es que nos gusta el método, la mano dura y lo “serio” desde siempre, es lo que nos distingue, pero por otro lado, la farra incesante, la trasnochada y el alcohol bañado en tristeza. Son las dos caras nuestras.

Y es que más que se vaya, lo que más deja es su estela. Sus viudos se enamoran de este héroe silencioso y obsesivo que dejó la obviedad a un lado: los técnicos salen en televisión, besan a las modelos y están con los políticos de turno. Esta ausencia de obsecuencia lleva a la huida del bielsismo. Como también las mallas del poder son intrincadas e invisibles y mientras todos soñábamos, hay otros que se preocupan de cómo será el día de mañana. Hay algunos que siempre se levantan más temprano y que son winners, de ellos será el reino de los cielos, por lo menos de este mundo.

3 Comentarios

  • Aca en San Francisco, Estados Unidos, el equipo de beisbol de la ciudad, los Giants, ganaron por primera vez la “serie mundial” el lunes pasado. Por cierto hubo fiesta, pero fiestas solitarias, en los bares, en una que otra esquina, bocinazos y gritos aislados. Hoy, hubo fiesta organizada en la ciudad. Cerraron calles, llegaron las masas a celebrar, todo ordenadito. Mi pais que quiere imitar en casi todo a este gigante, ahora se llena de estos Don Dinero que no repetan nada. No quiero que algun dia los hinchas verdaderos, los que soportamos domingo a domingo el calor, las horas de viaje, el frio, el hambre o la lluvia terminemos como estos hinchas de por aca, celebrando cuando les dicen y como les dicen que hay que hacerlo, con una suerte de alegria falsa de quien verdaderamente no tiene idea de lo que significa sentir algun grado de identificacion con ciertos colores. Con estos Don Dinero vendepatrias, capaz que vayamos para alla, en medio del sinsabor y la tristeza de la fiesta ordenada. Tal vez sea una exageracion, pero muestra en parte la rabia y la desilusion que provoca que el dinero sea el motor de todas las cosas, sobre todo, cuando se trata de un deporte tan, pero tan noble como el futbol.

  • Rescato tu frase “Con estos Don Dinero vendepatrias, capaz que vayamos para alla, en medio del sinsabor y la tristeza de la fiesta ordenada”. La fiesta del canal del fútbol, las estrellas falsas, transferencias millonarias que no existen, infladas.

  • expropiado suena violento, esto fue digamos que transado a partir de seductora oferta sin incluir letra chica a precio de pack premium.

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