Los pergaminos del nuevo Director de la División de Educación Superior

09 de Jun, 2010 | Por | 3 Comentarios

Por Miguel Crispi*

Sin duda uno de los peores pecados de la Concertación fue su negligencia para construir un sistema de educación más justo y equitativo. Recuerdo aún la frase en las gigantografías de Ricardo Lagos cuando aún era candidato a la Presidencia de la República con el slogan “Crecer con Igualdad”. Haciendo justicia se puede afirmar que en 20 años el país creció como nunca, que las políticas de protección social se perfeccionaron y multiplicaron, y que lo pobreza disminuyó. Muchas cosas mejoraron. Sin embargo, cuando hablamos de educación no hay dobles discursos ni discrepancias. Se hizo mucho menos de lo que se debía hacer.

Si lo que se hizo en Educación General fue pobre, lo que se avanzó en Educación Superior deja mucho más que desear. En este sentido, la responsabilidad que tiene el nuevo Director de la División de Educación Superior (DIVESUP), Juan José Ugarte no es menor. Existen temas de sumo delicados que deben abordarse desde una perspectiva de la sociedad del derecho como el financiamiento y el acceso; sin embargo los problemas de fondo de las universidades no se resuelven, en último término, en esa dirección. Las preguntas que hoy debe enfrentar el gobierno de derecha de Piñera, Lavín y Ugarte (en orden de jerarquía) es para qué y para quién queremos a nuestras universidades.

El Sistema de Educación Superior chileno vive la peor crisis que pueda tener un sistema o una institución: una de sentido. Sin un sentido claro será imposible tomar las decisiones correctas. En la actualidad las universidades rigen sus planificaciones por los vaivenes del mercado y la capacidad de pago. Muy pocas ponen por encima de estas limitantes los supra objetivos que todos los chilenos esperaríamos de éstas. Lo que se necesita son universidades al servicio de Chile, que promuevan la movilidad social, que entreguen el capital humano que necesita el país para desarrollarse,  y que asuma la responsabilidad de constituirse como el motor crítico-intelectual de la nación. Nada más lejano a lo que ocurre hoy. En términos económicos y simples lo que Chile necesita son universidades que logren identificar la demanda en conocimientos y competencias del país para luego desarrollarse en esta dirección. Universidades para Chile. A esto se le podría comenzar a llamar universidades con vocación pública.

La respuesta de los rectores (del CRUCH y muchos otros más) ante la tensión que supone esta definición de Universidad y lo que ocurre en la práctica en las casas de estudios ha sido que ellos comparten esta visión, pero que existen amarras institucionales y financieras que los superan en todos los flancos. Esta era la misma respuesta que entregaba Juan José Ugarte el año cuando fui Presidente de la FEUC. Ugarte era Vicerrector Académico y tenía gran poder dentro de la Dirección Superior de la Universidad.

Sus banderas de lucha fueron dos: la implementación de un Plan de Admisión Complementario a la PSU y el College UC. Ambos proyectos hacían aguas por todos lados, lo más grave de todo, ponían en tensión la excelencia con la equidad cada vez con mayor fuerza.  En la administración de Ugarte la balanza se cargó siempre y sin titubeos hacia la excelencia, siendo la equidad su piedra en el zapato. Respecto al acceso la universidad nunca supo reconocer sus responsabilidades en la creación y protección de la discriminatoria Prueba de Selección Universitaria, PSU. Quizás la forma de exculpar sus pecados  y, a la vez,  ganar mayor poder dentro del CRUCH fue la propuesta de una nueva batería de pruebas para el acceso a las universidades. El Plan de Admisión Complementario se articulaba a la PSU en distintos ámbitos,  mas nunca se abrió a introducir variables que  solucionaran la vergonzosa concentración de alumnos ABC1 en nuestra universidad. En ese entonces como Federación propusimos incorporar la variable ranking del alumno en clase en el proceso y comenzar con un plan piloto de Propedéutico. Ojalá sus respuestas hubieran sido en el peor caso negativas, pero más bien recibimos constantes evasivas hasta que se nos acabó el tiempo.

El caso de  College siguió el mismo principio. Su gran impacto fue aumentar el porcentaje de alumnos provenientes de colegios particulares en dicho programa, además descuidó el complejo tema de la acreditación de la carrera y, peor aún, hizo crecer de manera tan desproporcionada una serie de cursos que alumnos recién egresados terminaron haciendo clases como profesores titulares. Ugarte también hizo cosas valorables: la flexibilización de la mala, nuevos diplomados y el aumento de los cursos de post título. Quizás su peor pecado fue olvidar que la nuestra era la Universidad Católica de Chile, y que en ese sentido la Casa de Estudios tenía una misión pública ineludible, incluso mayor que el resto de las casas de estudios. Su apuesta por la excelencia tuvo grandes frutos: hoy somos la mejor universidad de Chile. Pero no precisamente para Chile y sus chilenos. La Católica es reducto de unos poco privilegiados.

Estos son algunos de los pergaminos del nuevo Director de la División de Educación Superior, conocedor del circo de los rectores, las deficiencias del sistema de acceso y financiamiento del Estado, y de la falta de mirada pública que tiene hoy el sistema.  Lo que haga o deje de hacer la División de Educación Superior, hoy bajo el mando de un recién estrenado en la política Juan José Ugarte es un enigma. Al menos,  ya no tendremos respuestas como las de antaño. Hoy como  director de la DIVESUP Ugarte tendrá que responder a muchos desafíos y tendrá el poder de hacer los cambios que durante tanto tiempo se resistió a impulsar por “problemas estructurales del sistema”.

* Ex Presidente FEUC

3 Comentarios

  • Uno de los problemas que tienen las universidades públicas, dentro de las cuales la Cato no clasifica, es la elevada burocracia que envuelve a sus procesos admisnitrativos. Esta burocracia retrasa y entorpece todo lo que se quiera hacer para innovar, para mejorar. Es gracioso que sean públicas, que tengan todas las trabas del sistema público, pero que no tengan el presupuesto que corresponde. Entonces, si un alumno debe elegir entre pagar mucho por una U con edificio y computadores nuevos vs una U vieja y lenta, ambas con los mismos puntajes de entrada… no hay por donde perderse… es la muerte lenta de las U estatales… leeeeenta…

  • Una acotación: Me parece adecuado que un proceso productivo (industrial, educacional o lo que sea) se evalúe por lo que genera (output) y no por sus materias primas. En ese sentido no sé si la PUC ha sido la Universidad que más Movilidad Social ha generado (me imagino que es la USACH) ni la de mayor Investigación (supongo que es la Chile al comparar Fondecyt, ISI y SCIELO). Por lo tanto, no sé si será la mejor Universidad de Chile. Saludos.

  • necesito por favor el correo del jefe de divicion del Señor Juan Jose Ugarte

  • Deja un Comentario