Vamos viendo, Presidente.

18 de Abr, 2010 | Por | 5 Comentarios

Primero, una confesión. Este artículo debía a estar listo el pasado 11 de abril. Ese era el plan, al menos: “celebrar” un mes de gobierno de Sebastián Piñera con una contabilidad más o menos completa de los hitos de su primer mes de gobierno. Trabajo fácil, pensé, por lo que tuve la fantástica idea de ofrecerme para compilar los logros y desaciertos de la nueva administración, durante sus primeros 30 días a cargo del buque. La cosa no resultó tan simple.

Por un lado, no alcanzamos a decir “marepoto”, y ya habían volado cuatro semanas de nuestros calendarios. Por otra, sin embargo, la administración de derecha, empujada por el terremoto, llegó a La Moneda con tal sentido de urgencia, que la lista de despropósitos y condoros se apiló más rápido de lo que esperábamos. Eso, más las infinitas minucias de la vida cotidiana, hicieron que este humilde columnista no alcanzara a terminar la pega a tiempo. Y aquí estamos, ya se nos fue otra semana.

Pero vamos con calma, para no marearnos. Como la cantidad de estímulos a los que nos ha sometido el nuevo gobierno en estos días ha sido grande, corremos el riesgo de dejar pasar goles y fouls. Y como la oposición parece enfrascada en su propio campeonato de peleas en el barro, no serán ellos quienes nos aclaren las ideas. Por eso, más allá de distracciones como los marepotos y tusunamis, y de los “chascarros” con que El Mercurio pretende compensar un mes de avisaje gratuito para Piñera y sus boys, acá les dejamos una lista de cosas que, creemos, debemos esmerarnos en retener en nuestras frágiles memorias. Varias de ellas las hemos escuchado, leído y discutido hasta el hartazgo, es cierto, pero no sería raro que en unos meses más nos digan que nunca pasaron, que estamos exagerando.

Por eso, en cuatro años más, cuando Piñera le pida su voto para el próximo candidato presidencial de derecha, imprima este par de páginas, y recítese a sí mismo la lista de joyas con que comenzamos la Nueva Forma de Gobernar. Vamos viendo.

Nobleza obliga

Antes de contabilizar las patinadas, errores y horrores de los que hemos sido testigos, vale la pena mirar los aspectos positivos de los primeros dias del nuevo gobierno.

Bono Marzo. Piñera logró pasar por el congreso, casi sin costo político, su primera promesa electoral, el Bono Marzo; y pese a que por interno nos cuentan que el asunto casi se retrasa varias semanas por errores administrativos al interior de Palacio -los costos del noviciado en el entramado burocrático del Estado-, la cosa salió más o menos a tiempo. Piñera pudo anotarse un punto rápido y casi gratis. Nota al margen: esta fue la primera oportunidad de Piñera de percatarse de qué carajo sirve tener un banco estatal.

Súper Piñera. Si hay algo que debemos reconocerle a Piñera, es que el tipo está en todas partes. Parece que no duerme. Cuán sostenible es el modelo (tanto para él, fisicamente, como en términos mediáticos) es aún una pregunta abierta. Tenemos reparos, también, sobre las consecuencias institucionales de tener un Presidente-Súper-Héroe en un país que ya es presidencialista y dado al autoritarismo, pero no hay duda de que Piñera ha sido el foco de atención en estos primeros días -gracias o a pesar del terremoto. La agenda (y la tierra) ha estado chúcara, pero él sigue arriba del caballo.

Agenda internacional. Sinceramente, esta es una sorpresa. Siempre pensamos que el gobierno de derecha sería mucho más eficiente y efectivo en la política interna que en la esfera internacional, especialmente en una región que en la última década ha girado a la izquierda. La cosa ha sido al revés, hasta ahora. Internamente, Piñera tiene un buen despelote. En el plano internacional, pese a algunos nombramientos bien impresentables, y a algunas salidas de protocolo poco comprensibles, la cosa ha andado bien. Las reuniones con Lula y los candidatos a la presidencia de Brasil, el encuentro con la Presidenta de Argentina, la gira a Estados Unidos (aunque Obama no tuviera tiempo para él) y la presencia de presidentes de todos los colores en el Cambio de Mando, han sido puntos positivos en una agenda que parece bastante más razonable de lo que esperábamos.

Conflictos de Interés

Hasta ahí con el lado brillante. Ya sabíamos que tener al millonario del pueblo sentado en palacio de gobierno no sería trivial. Lo sospechábamos, al menos. Costó un buen poco, de hecho, que la prensa lograra sacarle al candidato Piñera la promesa de deshacerse de sus intereses privados. Lo que no esperábamos, si embargo, es que el tipo prometiera, ganara la elección, y después simplemente, no cumpliera su promesa. Así, cara de palo.

LAN y AXXION. Pese a su promesa electoral, Piñera demoró tres semanas en vender sus acciones de LAN, que le acarreaban evidentes conflicos de interés, tanto a nivel local como internacional. El argumento fue que el terremoto demoró la operación, y que un paquete accionario de ese tamaño no se vende de un día para otro. Pero (a) la bolsa siguió operando tras el terremoto, y (b) Piñera es candidato hace años, por lo que si su promesa de vender antes de asumir la presidencia hubiese sido cierta, el diseño de la operación debiese haber estado preparado hace tiempo. O la explicación es una falacia, o en el círculo de Piñera no saben planificar una transacción compleja. Usted adivine.

Al parecer, la venta se demoró simplemente porque el Presidente estaba interesado en vender a un buen precio, aún a costa de traicionar su propia promesa. Y conste que no lo decimos nosotros. ¿Resultado? Costo político para el Presidente, pero bien compensado.

Quien debía supervigilar el proceso de venta, al menos en su parte tributaria (que no es menor), es el Servicio de Impuestos Internos. Menudo cacho para el recién nombrado Director, cuyo nuevo jefe es el sujeto a investigar. La definición de libro de Conflicto de Interés.

Entretanto, la Vocera de Gobierno pasó de decir que las propiedades del Presidente y los conflictos de interés implicados no eran tema de gobierno” (?!), a decir que la gente eligió a Piñera “sabiendo que era dueño” de LAN y Chilevisión. Cierto. Pero también lo eligieron confiando en la palabra del candidato de deshacerse de sus empresas. En cualquier caso, nos dice Carlos Larraín, no hay de qué preocuparse, pues los conflictos de interés del Presidente son puras frivolidades.

Chilevisión (y TVN). El presidente aún es dueño de uno de los tres canales de televisión más grandes del país. El problema no es sólo que el hecho levante dudas sobre la independencia del canal en su labor periodística. También genera conflictos de interés cuando el dueño de un canal de la competencia debe nombrar a los directores del canal estatal, y a los miembros del Consejo Nacional de Televisión. La presión para que Piñera venda el canal va en aumento, y viene de varios frentes. Veremos cuánto costo político está dispuesto a pagar el Presidente, con tal de no vender su “chiche”.

Colo Colo. Mantener propiedad sobre uno de los clubes deportivos más grandes del país ya es una fuente de conflicto, siempre que el Ejecutivo debe lidiar con una serie de actores para los cuales la propiedad de Colo Colo no es indiferente. Uno particularmente sensible es Chiledeportes. Pero como Piñera no se anda con chicas -al menos en lo que a conflictos de interés se refiere-, decidió nombrar a cargo de la entidad a otro de los dueños de Colo Colo, Gabriel Ruiz-Tagle. Y ninguno de los dos parece dispuesto a soltar la manija del club popular. Conflicto Monumental. (nota al margen, tal parece que Ruiz-Tagle no tiene título profesional. ¿Será un karma de Chiledeportes?)

Suma y sigue. Pero eso no es todo. Más allá de estos casos emblemáticos, en su declaración de intereses y patrimonio personal (PDF), Piñera declara intereses en más de 30 firmas, que cubren sectores como el forestal, pesquero y combustibles (Copec), construcción (posee participación en varias inmobiliarias), agrícola y bancario (Bancorp y Bancard). Todos estos sectores, por supuesto, son supervisados y/o reciben aportes por parde del Estado.

“Sólo los muertos y los santos no tienen conflicto de intereses”, nos dice  Piñera. Pero omite dos cosas. Primero, que el estándar aplicable en estas materias a una autoridad de gobierno, es distinto del estándar requerido a un ciudadano que no lo es; y segundo, que hay conflicos y conflictos, y los de él son, por razón de su profusión empresarial y del altísimo cargo que hoy ocupa, particularmente complejos.

Nombramientos: El Gobierno de los Mejores (o “lo mejor que pudimos conseguir”)

Claramente, este ha sido el flanco más débil de “la nueva forma de gobernar”, por sus ribetes particularmente mediáticos. Las caidas han sido tan feas, que ni El Mercurio ni La Tercera las han podido omitir. Y es que no estamos pidiendo nada más que aquello que nos prometieron. Nos prometieron el Gobierno de los Mejores, el fin de la ineficiencia y la flojera. Estándares privados para el aparato público, como si eso fuese garantía de algo. Vamos viendo.

Ministerios y Subsecretarías. Quizás lo que más llama la atención en este nivel, es que la ecuación entre políticos de profesión y técnicos parece estar invertida. La lógica gubernamental parecería indicar que los ministros debiesen ser tipos altamente competentes en términos políticos, y que los subsecretarios debisen ser particularmente competentes en temas técnicos. En cambio, tenemos un equipo ministerial compuesto mayoritariamente por gerentes y académicos, más bien desligados de los partidos (un “club de Cachagua”, por más que le pese a Navia), y a los cuales aún está por verse en la arena del conflicto con grupos de poder. Por otro lado, los nombramientos de subsecretarios están  evidentemente más “ecualizados” con los intereses de la UDI y RN. Sin embargo, fuera de algunos subsecretarios que nos pueden provocar la más profunda de las suspicacias, y otros que no sabemos qué están haciendo ahí (aunque hayan sido buenos en pegas anteriores), aún debemos esperar para fundar juicios. Por ahora, la Vocera no nos gusta demasiado, y nos preocupa la cartera de Trabajo (aunque dicen que la Ministra no está sola).

Intendentes y Gobernadores. Desde gobernadores cuyo registro en Dicom califica para prontuario y gobernadores metidos en negocios turbios, hasta gobernadores que despiertan la ira de rapa-nuis de derecha. Pasando, claro, por pinochetistas tan pero tan ultra, que son amigos personales de Paul Schäfer y le esconden sus platas. Sume a esto, intendentes ligados a algunas de las inmobiliarias cuya probidad fue puesta en duda por las consecuancias del terremoto (y no sólo intendentes). Punto aparte es la nueva Intendenta de la región del Bío Bío. Ni en RN se lo pueden creer.

Seremis autodesignados. Y no sólo eso, sino que además dan conferencias de prensa en las oficinas de gobierno, para luego ser “bajados” sin mayor explicación. Impresentable.

El pinochetismo, el comercio,  y las RR.EE. No bastaba con que el Canciller sea el ex mandamás de Falabella (cuyos intereses internacionales no son menores, como bien saben en Perú). Necesitábamos estrechar mas el vínculo entre sector privado y gobierno. Qué mejor que “privatizar” la DIRECON, pasándosela al ex Gerente General de Copec. ¿Conflictos de interés? Naaaa.

Pero ese no es el flanco más complejo de nuestra “nueva” Cancillería. Al parecer la idea es que los pinochetistas acérrimos (al menos los que no están en el Congreso, donde quedan varios) no levanten demasiado polvo. Pero como hay que premiar los años de servicio a la Patria, una embajada es la mejor solución. Argentina o Brasil eran posibles candidatos, pero la tapa desde Brasil se escuchó hasta acá. No importa, para eso está Naciones Unidas, donde no se requiere ser aprobado (pero ahora, ¿con qué cara vamos a condenar violaciones a Derechos Humanos en la ONU?). En Argentina nadie dijo nada, pero la prensa se dio por enterada. ¿La joya de esta sección? Nuestro flamante nuevo representante ante Bolivia.

(última hora: otros pinochetistas de pura cepa, de esos que portaban antorchas en Chacarillas, se quedaron por acá, y al parecer ya comienzan a rondar las oficinas públicas).

Otras reparticiones públicas. De los nombramientos en muchas otras reparticiones, simplemente no podemos decir mucho, porque hay un montón de cargos que no han sido nombrados. Va lento el desembarco de “los mejores”. Al parecer, en parte, porque hay varios para los cuales era más interesante llegar al gobierno, que trabajar en él.

Gendarmería. Sin comentarios. Le dejamos la palabra a los familiares de los degollados.

Fiscalía Nacional Económica. El puesto es delicado, y el nombramiento no parece ser el más afortunado. Veremos.

La reconstrucción, la unidad nacional, y el populismo

Aquí la cosa se pone más jodida. Entramos al terreno de la ideología, la noción del rol del Estado, la idea de participación ciudadana, y un largo etcétera que nos tendrá ocupados por los próximos cuatro años. Sin intención de cubrir todo el terreno, podemos mencionar algunas cosas.

La inexistenca de un plan de reconstrucción. Durante varias semanas, el plan era una promesa incumplida de la que La Moneda escapaba con un socarrón “por supuesto que tenemos un plan…” (cric-cric, cric-cric…). Una vez presentado, vino su cuasi-imposición al Congreso, sin tiempo para su análisis, sin participación ciudadana ni de los partidos. Básicamente, un golpe en la mesa, bien en el estilo Bush: o estás con nosotros, o estás contra la gente. Esto no se trata de diferencias ideológicas, nos dicen, se trata de patriotismo.

Una nueva ley de donaciones. Resultó ser que una parte central del plan de reconstrucción es, en la práctica, una nueva ley de donaciones. Manoseando el concepto de solidaridad, la idea parece ser subir ligeramente los impuestos “con la mano izquierda”, y rebajarlos generosamente “con la mano derecha”. Y si no te gusta, estás impidiendo la reconstrucción.

¡Vivan los privados! Tenemos un jefe de Estado que no cree en el Estado. Así de simple. Por lo mismo, en lugar de liderar la reconstrucción y aprovechar la oportunidad que ésta abre para generar espacios de participación y agencias que promueban una política de desarrollo bien planificada, el gobierno de Piñera se ha limitado a repartir plata a dedo (8 mil millones, nada menos), y a entregar la administrción de la reconstrucción a empresas privadas.

Giro a la derecha. Ya lo dijo Claudio. Esto se puede venir feo, en términos de una arremetida conservadora que, tememos, puede no ser tan controlable como Piñera parece creer. Por ahora, Piñera le echa carbón al fuego: “En materia de valores tenemos una misión muy exigente y desafiante. Hay que recuperar, fortalecer y establecer valores que un progresismo ambiguo y a veces muy poco identificado con el alma de nuestro país, ha ido debilitando, y yo quiero reivindicar los valores fundamentales que son los valores por los cuales luchó Jaime Guzmán”. Glup.

Populismo. “En 20 días hemos avanzado más que otros en 20 años”. Así no más. Y sin ponerse ni colorado.

Estado Policial. Ya hablamos largamente sobre esto. Sin embargo, el enfoque abiertamente represivo (“preventivo”, le llamaron en el hemisferio norte a inicios de la década pasada) tomado por el Ministerio del Interior durante el día del joven combatiente, es un punto que no debemos dejar pasar. Si esa es la tónica, entonces nuestros temores pueden estar más cerca de lo que esperábamos.

Sin memoria, mucho mejor

Para aquellos que no lo notaron, el cambio de imagen país a “imagen corporativa” no pasó sólo por la creación del basureado nuevo logo de Gobierno (que ahora es sólo “de transición”). También pasó por un masivo y bien orequestado borrón y cuenta nueva en los sitios web gubernamentales, incluido el informe de la Comisión Valech (ya está online nuevamente). Aún nos estamos preguntando si habrán salvado un respaldo de toda la información del Estado hasta el 11 de marzo en la mañana. Con el afán de diferenciarse de los gobiernos anteriores, el nuevo gobierno se decidió por la doctrina del shock. Destruir, para luego construir encima de las ruinas. ¿Será un anticipo de cómo se viene la mano en políticas sociales, por ejemplo?

Piñericosas…

Para terminar, las pequeñas delicias de la vida política, esas que llenan los diarios, pero no sebreviven más allá de un par de meses. Al pasar, y sin siquiera tener que explicarlo, nos conformamos con recordarles los marepotos, tusunamis, las casacas rojas onda retail-manager, la visita al Zafrada, las charlas terapéuticas post-terremoto de Pilar Sordo, auspiciadas por el Sernam, y un largo etcétera.

Y eso que apenas llevamos un mes (y una semana). Pasó rápido, pero se ha hecho eterno.

Complete la lista, estimada lectora, estimado lector. Seguro -¡pero seguro!- que se nos pasó más de una cosa.

5 Comentarios

  • andrés bartelsman says:

    está buenísima la recopilación, debe haber sido mucha pega. esta frase de Juscelino Kubitschek se parece a la que digo piñi

    ¨Creó un eslogan en su gobierno como Presidente de Brasil que prometía “50 años de progreso en 5 años de gobierno”

  • Impresionante…valoro mucho los puntos de inicio, Piñera esta en todos lados, el tipo francamente no duerme… asi de simple.

    Lo triste de todo esto es que “el gobierno de hacer las cosas bien” esta demostrando que es solo “el gobierno de hacer las cosas a su pinta”, con muy poca conexion con la realidad y un mero trato superfluo a las opiniones de las personas.

    Chile pierde…..de nuevo.

  • Excelente Matías, una recopilación acuiciosa y contada de manera irónica, hilarante, irreverente… incendio. Sigue así poniendo la piedra de tope en una puerta giratoria que no debería haber girado nunca y menos a la ultraderecha. Pero la historia y el pueblo $hileno juzgara y se lamentara de haber elegido a este imbécil. Salud desde mi autoexilio acá en Quilpue. Venceremos!!!

  • Se nota el esfuerzo, aunque el resultado forzosamente es magro. Quizá en un par de años podría acumularse un repositorio de “horrores” de alguna consideración.

    Pero tendrás que darte prisa porque el tiempo se te va en contra. El sujeto contra quien hay que disparar es rápido y en cada movida va generando más realizaciones que lo blindan.

    Y capaz que cuando finalmente logres darle no sean precisamente aplausos los que saques.

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