Víctor Pérez y el Cuoteo 2.0

05 de Abr, 2010 | Por | 1 Comentario

El segundo eje para modernizar el Estado es contar con los mejores servidores públicos. Terminaremos con el cuoteo político, profundizando y extendiendo la selección para los niveles superiores de la administración pública sobre la base de méritos. Programa de Gobierno de Sebastián Piñera

Un eje central de la estrategia del desalojo adoptada por la Alianza por Chile era la exposición de la corrupción en el Estado. Real o imaginada, la corrupción se convirtió en martillo en busca de un clavo, aunque a veces se requiriera rebautizar la incompetencia o – uno de mis favoritos – pontificar desde el Congreso sobre asignaciones oscuras y gastos dudosos, sobre la podredumbre en el resto del Estado.

Demostrando al mismo tiempo una hipocresía a toda prueba y un buen instinto político, la entonces oposición criticaba duramente al ejecutivo la práctica de asignar cargos cuidando los equilibrios políticos de la coalición gobernante. Este cuoteo -y este era el argumento político implícito- impedía que llegaran los mejores a gobernar, reemplazados en vez por cartas que debían sus cargos – al menos en parte – a su afiliación política.

Senador Víctor Pérez (Foto de The Clinic)

Pero como este es un tiempo de progreso sin precedentes en la historia nacional, la Coalición por el Cambio no esperó para realizar una reforma profunda del cuoteo, como nos explica el Senador UDI Víctor Pérez en una entrevista a The Clinic:

“Como [los gobernadores] trabajan en equivalencia con los distritos [de los diputados], tiene poder político y recursos, su rol se vuelve muy relevante en las provincias. Entonces lo que pasa es que si les vas a pedir a un diputado que esté en Valparaíso martes, miércoles y jueves mientras el gobernador durante esos días le va a quitar el electorado para ser candidato a diputado, no se va a lograr la eficiencia. Por esa razón se determinó un sistema para que ese conflicto no se diera.”

Más adelante, el periodista le pregunta a Pérez si esto no constituye acaso cuoteo. “No”, contesta el Senador. “Eso sería repartirse la administración del Estado. Esto de acá es evitar conflictos naturales y humanos.”

Mientras en el sistema antiguo el cuoteo tenía como objetivo mantener los equilibrios partidistas, que podía conducir a tener a cartas poco preparadas para un cargo, en el sistema nuevo  – llamémoslo Cuoteo 2.0 – los gobernadores no solo son elegidos de acuerdo a su partido, sino que además se elijen con el propósito expreso de que no sean competentes, de forma de evitar que una gestión exitosa le quite protagonismo a un diputado oficialista.

Quizás, si uno fuera cínico, podría pensar que esto le quitará eficiencia al Estado, justo en el momento en que se le necesita más. Pero como explica el Senador, ese cinismo no está justificado: después de todo, la eficiencia se mide en mantener a los diputados de la coalición en el Congreso, y el buen trabajo de los gobernadores es claramente un obstáculo.

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  • ¿Y cuál fue el sistema que se implementó?… específicamente…

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