Semidios, las teleseries al Poder

23 de Mar, 2010 | Por | 7 Comentarios

En el año 1988, seis meses antes del triunfo del NO,  Canal 13, a la sazón el canal “progre” de la TV,  emitió la teleserie  “Semidios” cuyo argumento central era el de la suplantación de un excéntrico millonario (Hugo Lemus) por un ambicioso profesor (municipalizado de seguro). Ambos personajes interpretados por un sobreactuado Roberto Vander, quien además de interpretar al bueno y al malo cantaba el tema principal “Cómo un águila“, una suerte de hit menor de la temporada, pero que, de tanto repetirlo, se fue quedando donde quedan las tonteras que decantan en la cultura pop compartida. El héroe de la trama, interpretado por Bodenhöfer, era un periodista que “había pasado muchos años en Paris“. Un exiliado. Si no se acuerdan acá la cortina inicial…

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De esa y otras teleseries antiguas (ya nos ocuparemos de las recientes y de su caída) nos hemos acordado con el nuevo gobierno. La estética de los “nuevos ricos”,  empresarios de los ochenta que llegaban a la casa y tomaban whisky en las rocas, fumaban y tenían oficinas en la Torre Santa María, iban a reuniones en el Sheraton y tenían  secuaces que  usaban unos bigotines muy CNI. Esos nuevos ricos y sus oportunistas cómplices eran malos todo el día, verdaderos villanos de cómics.

Hoy los ricos toman agua mineral,  corren maratones, no fuman, muchos de ellos se hacen llamar “servidores públicos”, hombres y mujeres “de bien”, reconstruyen Chile y dan empleo. En esos años los malos eran empresarios y los buenos exiliados, ya que, en el imaginario pop, la idea misma del poder reinante (el militar y el otro) era asociada a truculencias, canalladas, “avispadas” y otras artes oscuras que la mayoría  de los que mirábamos tele en dictadura, mientras tomábamos la once y no “el té”, despreciábamos.

Hoy los ricos se harán los buenos, pero no han perdido esa estética pinochetista acartonada (véase el insólito logo de gobierno), el poco decoro entre política y negocios (van doce días y na ni ná con Lan y CHV) y esa onda DIGEDER + Burger Inn en su “despliegue en terreno”, que siempre es más “despliegue” que “terreno”.

Las teleseries son creaciones culturales menores que desde el lugar común, la frase hecha y el juego de las emociones básicas  van abonando el terreno para el tipo de interpretaciones que la sociedad -y quienes la dominan- necesitan para mantener el statu quo.

Las teleseries son nuestra pequeña Industria Cultural, que a micro escala, regala estatuillas y llena tabloides de tonteras. En nuestra infinita lejanía hemos visto tanta tele que sin querer  empezamos a imitar el lenguaje de las teleseries,  a hablar en spot comercial, a pedir  más entretención y menos cultura.

Vamos creando un país donde importa más la blancura dental de él o la modelo de turno que la letra chica del contrato retail, la imagen del rostro más que la tasa de interés con que nos esclavizan a 48 cuotas.

¿No les suena a algo parecido cuando un Presidente, con un look de pos-operado permanente de cirujía estética, nos llama con un entusiasmo vacío a “levantar los corazones” y a “reconstruir Chile”?.

Sr. Presidente, por la dignidad del cargo que ostenta y si no quiere pasar a la historia como un malo chanta de teleseries, déje de creerse Semidiós, póngase a trabajar en serio, basta de eslóganes de pasta de diente y venda de una buena vez las acciones e intereses que le impiden ser valorado hoy como el Presidente de todos los chilenos. No sea chabacano.

7 Comentarios

  • Un poco amarga la columna… un poco más de ánimo?… ya estamos bastante mal recogiendo lo que quedó del terremoto…

  • @sebastian: me acordé de un pie de página en The Clinic, hace años atrás: “Sabía Usted que… Chile es el ‘Viva el Lunes’ de Dios?”

    @meriadox: Walter Benjamin invitaba a “organizar el pesimismo” frente a la ideología del progreso. Si no, como dicen los amigos de @sesienterubio, vamos a terminar comprando al contado un “arriba los corazones” (‘un poco mas de animo’?) que tiene mucho de “abajo los pantalones”. http://www.sesienterubio.com/2010/03/24/diccionario-politico-para-los-proximos-4-anos/

    Saludos M

  • Fome la columna…muy rebuscada. Generalmente concuerdo con las columnas de DLR, pero esta parece estar buscandole la quinta pata al gato. Mas oposicion constructiva, entrgando informacion relevante, no creando historias ficticias…”¿No les suena a algo parecido…” Si elc olumnista busca aprobacion dentro de su columna es porque no tiene nada objetivo que decir. Chao.

  • Me soplaron que la próxima teleserie del 13 será de un presidente millonario… habrá que ver si es el bueno o en malo de la novela.

  • A estas alturas el género ya tiene más de medio siglo en la tele y más de un siglo si contamos la radio. Y podríamos contar más tiempo aún, ya que como en casi todo, la culpa es de los griegos. La teleserie es hoy un producto cultural nada de menor en audiencias y circulación de significados significativos (valga la “rebusnancia”)para el poder y para las masas. Pasó algo bien particular en esa época con las teleseries en este país y era que justamente las facturas de estos productos-chatarra transmitían bastante más cosas que el mero melodrama, como bien lo señala este artículo, a veces con su qué – como malpensamos que lo hacían en el 13- u otras porque se les pasaba. Algunos datos que grafican esto: Javiera Parada, hija de José Manuel Parada, uno de los asesinados en el caso degollados, era la “niña”en “La Torre 10”. Sergio Bushmann, en el tiempo que apoyaba la integración de armas en carrizal bajo, hacia el papel de barman en “Matromonio de Papel”. Hacia el final de la dictadura, cuando aún no existia la franja del No, muchos actores eran amenazados de muerte en los mismos días que lloraban o se besaban en la pantalla chica. Claro, ya no las hacen como antes, por eso es que no habrá nunca malos más malos que Betancourt de La Represa (el arquetipo de tirano más potente que se podia encontrar en la ficcion de esos días) Respecto del presidente y sus similitudes con Hugo Lemus, ¿o más bien su impostor?, creo lo primero que coincide es el acartonamiento, rigidez facial y sonrisa eterna de Roberto Vander. Y lo que definitivamente podría ser la biografía de piñera es el tema del opening (nótese los primeros efectos digitales en tv) cuyo título no puede ser sino un lema del Presidente ..”Como un Águila”.

  • ¿Monopolios del poder? échenle una miradita al video satírico sobre el lacalde de Ñuñoa Pedro Sabat y su condoro en Villa Canadá (Villa Monóxido):

    https://www.tomatespodridos.com

  • Quieres decir que Piñera murio y que un profesor municipal lo suplanto????? (ello explicaría perfectamente lo de movilh) jejejeje harto pesimista tu columna, algo resentida diría yo, y errada, específicamente esta telenovela no es original de Chile sino brasileña, el periodista efectivamente estaba en Paris y no era un “exiliado”. Anticuado es además que saques a relucir el burdo cliche respecto de que ricos que “se hacen los buenos”, pero en fin… si los gobiernos hacen lo que quieren con nuestro país y OJO NO HABLO SOLO DE PIÑERA SINO ESPECIALMENTE DE LA CONCERTA QUE NO SALVA A NADIE es porque los dejamos, en Chile nohay opinión pública más allá de las banalidades que publican los diarios, en Chile no hay marchas por derechos mas allá de manifestaciones viscerales, ¿por que otros países especialmente los europeos logran más de sus gobiernos? PORQUE SE MANIFIESTAN DIGNAMENTE, en Chile no hay forma de que exista una unión por una causa que vaya más allá de un partido de futbol, SOMOS EGOISTAS, no nos importa que a nuestro vecino se le haga una injusticia mientras estemos bien nosotros, y ni aún así reclamamos, pedimos cosas como si pidieramos un favor y eso NO CORRESPONDE, la exigencia de nuestros derechos no puede ser ratona como lo ha sido siempre. Pero como a nadie le importa (incluyendome) seguiremos igual, parafraseando vulgaridades contra el gobierno, peleandonos por cosas banales como tal o cual partido debe estar en el poder mientras nos sucionan beneficios y se aprovechan de personas que a nadie le importan. A mi me gustaba como un aguila.

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