Terremoto en San Pedro de la Paz, Concepción

04 de Mar, 2010 | Por | 8 Comentarios

La madrugada del sábado desperté con un movimiento sísmico, al principio percibido como muchos otros de cierta intensidad. Sin embargo, a medida que se prolongaba, el movimiento afectaba a toda la casa que crujía, los muros oscilaban, los estantes se caían, yo al incorporarme de la cama no podía tenerme en pié, y  parecía que todo terminaría por caer, incluso la casa a pesar de su construcción teóricamente asísmica terminaría derrumbándose.

Luego la luz se cortó, mientras el televisor me caía encima y tenía la certeza de haber experimentado el mas grande de los movimientos telúricos que un chileno de mi edad, que lleva varios terremotos en el cuerpo, haya vivido.

Esto se comprobó luego como cierto, porque tanto por su intensidad como por su extensión ha sido el mayor que me ha tocado vivir (en 1960 vivía en Punta Arenas). Pero además, creo que ha sido tambien el mayor desastre, incluso que el de 1960, por los aspectos sociales de la debacle que pusieron en evidencia el país que hoy día compartimos individuos y grupos con escasa cohesión nacional…. Ya lo decía con alarma uno de los estudios del PNUD sobre desarrollo humano en Chile, que mostraba que la mayor parte de los chilenos no encontraban que existiera algo común entre los habitantes del país. A pesar de eso existía la creencia que frente a la catastrofes, para no decir la publicitada Teletón, surgía la solidaridad que era la esencia de la chilenidad.

Voy a relatarles brevemente mi experiencia, hoy que es Martes, recordando que el terremoto fué el sábado de madrugada… Las primeras horas fue la de verificación de daños en un conjunto habitacional que resistió bién, de manera que no había ni heridos ni mucho menos muertos… éramos muy afortunados por lo tanto… nuestros problemas eran la falta de luz, agua y gas y las dificultades de conectividad con la ciudad y en el fúturo el abastecimiento… Los puentes que conectan San Pedro con el centro de Concepción estaban seriamente dañados y sólo al aclarar me atreví a intentar el cruce para buscar a mi hija Isabel, que vive allí. El puente que logré cruzar estaba casi colapsado en su extremo y sólo un vehículo alto podía atravesar los obstáculos… Aún no había sido evaluado ténicamente… de hecho horas después fue impedido el tránsito por él. La vuelta San Pedro sólo fue posible después de varios intentos por el otro puente, que tenía disponible una sola vía con muy dificultoso acceso. De esta forma, el Sábado en la tarde estaba nuevamente en el conjunto Los Canelos, constituído por casas habitadas por estratos medios de profesionales, pequeños comerciantes, etc.; la típica clase media chilena de la que formo parte. El conjunto habitacional colinda -aunque tal vez ahora, por lo que explicaré mas adelante, deberia decir colindaba- con un centro comercial que incluía un servicentro, un supermercado , una sucursal bancaria, una farmacia (imprescindible en el Chile de hoy) un local de Blockbuster, una lavandería, una librería, una casa de mascotas y otros tres o cuatro pequeños locales más. A un par de cuadras también existe(ía) otro centro comercial bastante parecido al primero. En otra dirección y también a un par de cuadras, otro centro comercial algo más pequeño, en torno también a un servicentro.

En la tarde del mismo día del terremoto empezó un desplazamiento de gran cantidad de habitantes de poblaciones cercanas que están separadas fisicamente por la línea del tren y con las cuales no existe contacto de ninguna naturaleza… No hay en San Pedro un lugar que compartan espacios comunes los habitantes de estas dos realidades… o tres, si consideramos a los de altos ingresos que viven en la colina al borde de una laguna… colina que no tiene permitido el acceso de la locomoción colectiva para no perturbar la exclusividad del lugar.

El desplazamiento de esta masa poblacional, que al principio se explicaba por la protección que proporciona la altura frente al posible tsunami, generó la conformación de un verdadero campamento en el barrio exclusivo, con carpas, frazadas y demás improvisados implementos. Para llegar hasta allí los pobladores pasaban frente a nuestro conjunto… o sea, desde la marginalidad social pasaban frente a las capas medias y se instalaban al lado de los ricos… Los desordenes se produjeron en el curso de esa misma tarde, con asaltos a los tres centros comerciales que comparten los habitantes de los conjuntos como los nuestros y los mas exclusivos.

Los asaltos tuvieron una singular violencia, que incluyó desvalijamiento pero también destrucción de las instalaciones e intentos de incendio de los recintos. Los estanques de combustibles subterraneos fueron abiertos y vaciados mediantes varillas con botellas plásticas amarradas en sus extremos. Los cajeros automáticos arrancados, al igual que las cajas registradoras. Todo lo que no pudo ser trasladado fue destruido con especial violencia.

Los actores mas  espontáneos fueron los pobladores, pero se sumaron personas que venían con camionetas a llevarse volúmenes más grandes de mercadería… y no fueron ajenos al pillaje algunos vecinos nuestros que, sin dejar de reprochar lo ocurrido, aprovecharon de robarse cosas útiles e inútiles. De todo hay en la viña del Señor, o donde las hay las toman, podría decirse. Así, en nuestro conjunto habitacional, como en la mayoría de los otros existentes en Concepción, se pasó del miedo al terremoto al miedo al prójimo. Esa noche se formó la primera estructura de defensa local… los tres accesos públicos fueron controlados, colocadas improvisadas barricadas, armados los defensores con distintos elementos improvisados y otros no tanto… en fin, entramos a la fase militar de la organización, y a clamar por la acción policiaca efectiva y después para que vinieran los milicos, ojalá con tanques y dispuestos a matar sin preguntar… esa era la actitud prevaleciente, animada por la percepción -que sí compartiamos todos- de que el asunto estaba descontrolado.  De allí se pasó al odio de clases mas agudo: los flaites , en el lenguaje clasista prevaleciente, contra los decentes, contra la gente de trabajo… los que al final igual iban a recibir apoyo del gobierno a pesar de haber destruído los benes priovados, en fin…

En la noche una alarma por el humo que salía de la Farmacia colindante con una de las casas de nuestro conjunto nos moviliza… luego las llamas obligan a llamar a los bomberos. Entre medio, un niño de 13 años, si trece años, uno de los que intentaba quemar la farmacia desvalijada, casí afixiado trata de escapar por el patio y es capturado por nuestra organización militar… con grandes esfuerzos se impide que algunos mas exaltados las emprendan con violencia contra este muchachito, medio ahogado y medio drogado.

Del otro lado el apedreamiento de las casas de los ricos de la colina, los asados y fiestas con lo obtenido del pillaje en los campamentos improvisados completaban el cuadro.

Al fin ayer, los milicos, el toque de queda desde las 21 hrs hasta las 12 am y hoy desde las 18 hrs hasa las 12… los aplausos para los camiones de milicos y los insultos para los pobladores, que son obligados a bajar de los campamentos y que pasan frente a nuestro conjunto…

Sergio Moffat L

San Pedro de la Paz (ese es el nombre de la comuna), 6 pm inicio del toque de queda, 02 de Marzo de 2010

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8 Comentarios

  • Resido en España,y parte de mi familia y amigos estan viviendo en esa hermosa comuna de San Pedro de la Paz, la que añoro y forma parte de mi vida, me apena saber el vandalismo que realizaron individuos desequilibrados amparandose en el grupo y el caos producido por el terremoto, ademas de lo que me cuentan cuando llamo (por fin hay comunicación),agradezco, al vecino Sergio Moffat, me ha completado la historia de lo ocurrido y me angustia que sigan esperando resignados la entrega de la bolsa con alimentos, animo y fuerza para todos, desde lejos comparto el dolor y orgullosa de ser chilena .

  • Me parece un excelente testimonio, que resume lo acontecido esto dias. Creo que hay que leerlo (tanto el testimonio como los acontecimientos en general) no como simplemente una historia de escasez material, sino una de exclusion y agresion social. Lo digo porque una posible lectura alternativa a esta (leerla como una historia de crisis y de como vuelve el orden) puede ser un sedante para el problema mas importante, que es la exclusion y la violencia mutua a que da origen.

  • necesito saber por la famili soto de san pedro de la paz o el telefono de su iglesia evangelica ubicada ahi mismo. saber de nancy soto.o de la pastora sara sto. como estan no tengo noticias de ellos la iglesia esta al lado de la compañia de bomberos. saludos Alejandra santiago

  • Qué bueno el testimonio. Quedé con ganas de más relato de estos últimos días.

  • Es destacable la descripción, evidencia una lectura del fenómeno in situ, pero es importante tambien entreveer o re-mirar lo complejo de nuestro tejido social nacional.

    La violencia no está ni en el terremoto, ni en robar ni saquear al mall, si no en robar y saquear a los vecinos es decir, desconfiar, despreciar y abusar del prójimo (miedo instalado históricamente). La violencia es cultural, del màs fuerte al más débil.

    Experimentar la desigualdad brutal que nos dejo ver el terremoto en el pais, el miedo al otro, la fragmentación de nuestras relaciones humanas es lo que debemos reconstruir. La postura de focalizarse en los saqueos (que comparto se debe en parte a la negligencia del gobierno), implica dejar de ver el grupúsculo de personas que pese a toda la adversidad que señalas, se han organizado y defendido comunitariamente. Puede que sea un extraño parangón pero (debo esta imagen a el profesor Victor Molina, de la Universidad de Chile) durante la exclavitud de USA pese a la adeversidad y la represión del pueblo afroamericano, surgiò el Jazz y el Gospel, expresiones musicales que hablan de la sublimación de un grupo social oprimido que trata de emanciparse y lograr ser autónomo. Debemos tratar que en Chile pese al individualismo y el consumismo imperante,hagamos renacer la esperanza de poder llegar a construir de forma más solida, pero no solo la infraestructura maltrecha, si no que nuestros lazos como pais.

  • de verdad fue terrible… yo vivo en san pedro de la paz gracias a Dios a mi familia y casa no nos paso nada pero recordar el momento y toda esa angustia que sentimo muchos en ese momento es horrible. en serio no se lo doy ni a mi peor enemigo.

  • […] antelación, algunas pistas al respecto se han hecho particularmente patentes como consecuencia del terremoto de fines de […]

  • lamento de corazon esta tragedia que destrozo x completo a concepcion

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