LUN, o la radiografía de Chile

07 de Feb, 2010 | Por | 2 Comentarios

Desde su cambio de portada al formato “foto a página completa”, y su exitoso giro hacia titulares y noticias orientadas, primero, a la venta, segundo, a vender y, tercero, a la venta -relegando la información a un lugar marginal, y el análisis al ostracismo casi total- Las Últimas Noticias se ha convertido en la más descarnada radiografía diaria de esta tierra que llamamos (Santiago de) Chile.

El pasquín da cuenta de la obsesión patria por futbolistas y sus historias de esfuerzo, ascenso y, ojalá, caida en desgracia. De la líbido adolescente del chileno (nótese el factor de género), reflejada en la cantidad de piel-de-modelo por centímetro cuadrado que nos ofrece cada día. Del cahuineo como deporte nacional, que busca relacionar cuanto sea posible al esforzado futbolista con la piel de la modelo. Del vuelco del país hacia el consumo y sus obsesiones, donde la última aplicación para el iPod o el último Porche impagable es “noticia”, y que se refleja en cómo el diario se convierte, cada fin de semana, en un inmenso catálogo de Mall. Todo sazonado con un buen poco de Crónica Roja, pa’ los regalones.

Pero a no engañarse. LUN tiene también una de las mejores -si no la mejor- sección de Cultura de los diarios nacionales, con personajes como Leo Sanhueza, Antonio Gil o Patricia Espinoza en los comentarios, referencias a exposiciones, artistas, escritores y libros escasamente comentados en otros medios, y hasta una buena selección de tiras cómicas (Calvin y Hobbes y Condorito, ultimamente).

En lo político, harta farandulización, mezclada -sin anestesia, en la misma página- con la artillería intelectual de izquierda del Premio Nacional de Historia, Gabriel Salazar. LUN es contradictorio como nosotros. Profita de la mezcla de niveles lógicos, del híbrido de ángel y demonio en que nos hemos ido convirtiendo. De la locura nuestra de cada día.

Por encima de todo eso, tele. Mucha tele. Comentarios de prensa escrita sobre cómo la tele habla de si misma: quién le dijo estúpido a quién en Primer Plano, por ejemplo. La tele esa que moldea el país que somos, desde los tiempos en que “la familia chilena” se reunía a ver a Don Francisco regalando “el sueño de la casa propia” a aquellos que pagaran sus impuestos a la dictadura, según versa la teoría de un amigo.

Por eso hay que hojear LUN, ojalá todos los días. Porque es una radiografía. Una radiografía no-analítica, si cabe la distinción. También porque vende miles de ejemplares, que se leen en las micros, en las plazas, en las oficinas, en las ferias. LUN también genera aquello que refleja.

Pero además -y esto es lo más interesante- porque cada tanto aparece una joya que, más allá de la radiografía más o menos implícita, se aventura a escupirnos en la cara, sin dobleces y a todo color, aquello que somos, nos guste o no. El último regalo de los editores (¿alguien dijo Edwards?), en el que reparamos gracias al ojo atento de los amigos de  Citizen Almeida, es la más descarnada, sincera y gráfica anticipación que ha hecho la prensa local de cómo se viene la “cuestión social” en los próximos años, y de cómo está estructurada nuestra escala socioeconómica y nuestro sistema político. Disfrute.

2 Comentarios

  • La influencia de LUN no se pude despreciar, por ejemplo, en las elecciones presidenciales…la irrupción de Bachelet en las encuestas de la elección anterior comenzó después de salir en la portada de LUN arriba de un tanque cuando era ministra de defensa

  • Si, pero la relación de LUN con Bachelet siempre fue cosmética… una muestra es la impresentable contratapa del día de hoy. En relación con esto: LUN es el inconsciente del (también impresentable) análisis de Patricio Navia sobre Bachelet.

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