Pongámonos de acuerdo, Señor Piñera

31 de Ene, 2010 | Por | 8 Comentarios

por Manuel Puccio Wulkau*

Sr. Piñera:

Pongámonos de acuerdo en que, para que nosotros estemos de acuerdo con Ud., debe consentir primero con nosotros.

Pongámonos de acuerdo en que la actual Constitución no da para más, que se requiere una Carta que navegue a nuestro país hacia mayor Democracia y un Estado más social.

Pongámonos de acuerdo que las organizaciones sociales son excluidas de nuestro sistema político, y que mientras subsista el sistema binominal nuestras autoridades nunca serán democráticamente elegidas.

Pongámonos de acuerdo en que en Chile se discrimina a quienes no poseen dinero suficiente, y que nuestra sociedad sistemáticamente los priva de derechos básicos.

Pongámonos de acuerdo en que la educación en Chile debe ser para todos igual, y que el lucro y la ambición de algunos que la ven como un negocio no pueden ser principios rectores de nuestro sistema educativo.

Pongámonos de acuerdo en que la salud es un derecho al que todos debemos tener acceso, que no se puede permitir que quien paga más tenga más derecho a salud que quienes tienen menos.

Pongámonos de acuerdo en que los servicios públicos concesionados de este país abusan sin pudor de quienes tenemos derecho al agua potable, a la luz eléctrica o simplemente a mantenernos abrigados en invierno.

Pongámonos de acuerdo que hoy muchos chilenos viven siendo abusados por los bancos y casas comerciales, que cobran intereses estratosféricos y dejan aprisionados a miles, impidiéndoles desarrollar su vida en plenitud.

Pongámonos de acuerdo en que para evitar abusos de las instituciones que mencionaba, se requiere un Defensor Ciudadano, que tenga efectivamente dientes suficientes para inhibir la libertad con que se mueven los dueños de los grandes proveedores de servicios.

Pongámonos de acuerdo que en este país los trabajadores son mal pagados y que sus empleadores hacen uso y abuso de ellos sin vergüenza, legitimados por un sistema de mercado a todas luces depredador.

Pongámonos de acuerdo que los trabajadores de este país constituyen el motor de la economía, y que organizaciones sindicales fuertes, instrumentos de negociación colectiva efectivos y un derecho a huelga protegido, conducen hacia una mejor distribución del ingreso y más democracia social.

Pongámonos de acuerdo que en Chile conviven diversas culturas y que los pueblos indígenas viven en este territorio, al igual que quienes llegamos a partir de la Colonia. Ellos tienen derecho a ser oídos y que sus identidades culturales, arraigadas a la tierra, sean respetadas y promovidas.

Pongámonos de acuerdo que en Chile las mujeres tienen derecho sobre la autodeterminación de sus cuerpos, al igual que cualquier hombre, y que ellas pueden decidir libremente cómo conducir su vida. Que respecto al aborto, cada mujer debe tener la libertad de decidir si ser madre o no.

Pongámonos de acuerdo que en este país los ricos no contribuyen con impuestos como se debe, y por ello debe existir una reforma tributaria que entregue mayores recursos fiscales al Estado, con el fin de distribuirlos equitativamente a todos los chilenos.

Pongámonos de acuerdo en que la seguridad no es mayor cuando se mantiene la mayor población penal de Latinoamérica. Sistemas de prevención se hacen necesarios, al igual que efectivos programas de rehabilitación.

Pongámonos de acuerdo que en Chile no hay Libertad de Prensa, que todos los grandes medios de comunicación ahora se mantienen en las manos de su sector. Hagamos una ley de Televisión Digital efectivamente democrática y que no se garantice todas las señales digitales a los canales de Anatel. Promovamos canales regionales independientes y subsidiemos la diversidad en los medios de comunicación.

Pongámonos de acuerdo que en Chile los intereses de grandes empresarios prevalecen por sobre el medio ambiente, pero que en realidad la única forma de seguir viviendo junto a un mar que nos bañe tranquilo, y bajo la majestuosa montaña, es la sustentabilidad del desarrollo económico.

Pongámonos de acuerdo en que Ud. no cree que Chile debe ser más libre, más igual y más solidario.

Que libertad no es ser libre de hacer lo que quiera con lo que Ud. cree de su propiedad.

Que igualdad no es que sus pares sean más iguales que los demás que son de su club.

Que solidaridad no es sólo entregar bonos con cantidades ridículas de dinero para paliar necesidades de corto plazo.

En fin, Sr. Piñera, pongámonos de acuerdo en que hay muchas cosas en las que Ud. no está de acuerdo con nosotros, y mientras no estemos de acuerdo, la Izquierda seguirá dando la pelea para que Ud. no llene de miseria nuestra Nación.

* Manuel Puccio es abogado laboralista y miembro del movimiento Nueva Izquierda. Licenciado en Ciencias Jurídicas y Sociales y diplomado en Derecho Laboral por la Universidad Diego Portales.

8 Comentarios

  • Me imagino que todos estos “pongamonos de acuerdo” también corrían para la señora Bachelet y Lagos entre otros, por que yo no veo ninguna diferencia.

    Saludos

  • Pucha, hace rato que se viene con la misma… estoy totalmente de acuerdo con Francisco B…

  • Francisco, supongo que no votaste, votaste nulo o votaste por Piñera, porque la verdad si lees la lista y luego el programa de Bachelet, te darás cuenta que muchas cosas aquí planteadas estuvieron en su programa y no pasaron el congreso por las razones que conocemos, y en el programa de Frei estaban algunas cosas que aquí se mencionan. El revisionismo que homologa derecha y concertación está para tercero básico, y hablar de “señora Bachelet” y no de “señor Lagos”, o de “señor x”, está para revisar tu historia.También para Frei la actual constitución no daba para más, si bien las formas de cambiarla no eran iguales a las de la izquierda no concertacionista. En su último discurso ante la nación, Bachelet define su programa fuera de la constitución imperante. Lea. Define el Estado social, de derechos y democrático. Textual. Este no es un problema de la concertación, sino de la derecha. La concertación ha intentado durante 20 años cambiar el sistema binominal y permitir la elección de personas que participan en organizaciones sociales. Podrán existir grados en los cambios, pero este es un problema de la derecha. El fin del lucro en la educación estaba en el primer proyecto de reforma de educación enviado por Bachelet. Para mejorar algo el sistema, se negoció con la derecha. El otro camino era dejar todo igual. En el programa de Frei se plantea reformar la educación municipal. Yo pienso que hay que terminar con ella y dar paso a una educación pública. El auge es un programa de garantías explícitas de salud. Era necesaria una reforma tributaria, mínima si usted quiere, pero algo, y revisar las concesiones de servicios públicos. Eso estaba entre los acuerdos de segunda vuelta de Frei. El proyecto de defensor público fue ingresado por Bachelet, sin contar con el apoyo de la derecha. De igual modo, las leyes de iniciativa ciudadana. Si bien durante el gobierno de Bachelet se promulgaron importantes leyes laborales, lo cierto es que Frei proponía una reforma laboral. Las leyes indígenas, ya sabemos, han sido sistemáticamente rechazadas por la derecha, cegados por la idea que Chile es una nación única. Pongamonos de acuerdo que Bachelet estará de acuerdo que las mujeres tienen derecho sobre la autodeterminación de sus cuerpos, de otro modo no se entiende su empeño con la píldora. Respecto del aborto, sabemos la opinión de la derecha y de parte de la DC. Pongámonos de acuerdo que la concertación ha errado en varias cosas, siempre dentro del márgen de maniobra que le da el sistema. Tal vez fuera de ese márgen, pongámonos de acuerdo y el esfuerzo no debería ser votar nulo, homologar y mirar por la ventana, sino someter a la derecha a una crítica que nunca ha tenido, convencidos que la concertación era el problema. Si para usted todo es igual, respire.

  • Manuel, concuerdo que es necesario ponerse de acuerdo en varios temas, pero me llama la atención cómo incluyes la libre determinación para abortar de la mujer. Quiero ser bien claro, creo que este acto es un asesinato de la peor clase, ya que el afectado no tiene la mas mínima oportunidad de defenderse o ser defendido. Una sociedad justa, una sociedad humana, debe centrar su acción en enseñar y prevenir (cosa que un joven poco atiende), pero también debe acoger, crear espacios, no discriminar y entregar alternativas como la adopción o cuidados posteriores si el niño viene con “deficiencias”. No soy un purista a favor de la vida, comparto que se debata sobre la pena de muerte, la eutanasia y tantas otras cosas sobre las que podré o no estar de acuerdo, pero es necesario entender que, una vez nacida, esa persona tiene derechos y defensas que un no-nato no tiene. En Chile, la niña embarazada deja de ir al colegio, pierde a sus amigas, no es acogida por su nucleo cercano… no ve ni tiene salidas excepto un aborto. En Chile, desde que naces estas expuesto a una sociedad orientada al sexo (TV, Diarios, etc), en cambio el tiempo de exposición a cómo solucionar el tema “después del sexo” es casi nulo. Así como queremos bajar de peso con dietas o pastillas milagrosas, esperamos que esta situación se resuelva de forma express… pero esta vez hablamos de kilos vivos, de kilos que sienten, de kilos que quieren vivir. Comparto que debe existir un debate para definir los alcances (Pastillas, Peligro de vida de la madre, etc), pero si llegamos al punto de abortar porque queremos entonces, ¿porqué no matamos a los niños cuando las cosas están mal?. ¿Porqué no matamos a los niños si se accidentan y quedan en mal estado?. ¿porque no matamos a los niños si les va mal en clases?. ¿Porque no matamos a quien se cruce por nuestros caminos y veamos que nos está haciendo la vida dificil?. Son cosas crudas pero la comparación es válida para mi.

  • que poco objetivo este blog !

  • quien quiere ser objetivo?¡?¡?¡?

  • Iván, estoy de acuerdo en algunas cosas planteadas, pero creo que falta una parte y es que sin pingüinos y ahora sin Educación 2020, la cosa educacional no anda ni cerca de modificarse. Respecto a las reformas tributarias, los avances han sido más que mínimos, incluso se retrocedió al subir el IVA, que fue lo mismo que subirle los impuestos a los primeros 3 o 4 quintiles. Me gustaría, más que escuchar de discursos, ver los números. Por ejemplo, respecto a los impuestos, pero en términos reales. La concertación se olvidó de las personas al discutir solo en cuatro paredes, al no sacar estos temas a la luz pública a través de los medios. Así como la ciudadanía a impulsado cambios, sin la ayuda de los partidos, así mismo la ciudadanía tiene derecho a no estar de acuerdo en como se han hecho las cosas de parte de los partidos. En fin, solo quiero que quede claro que aunque se ha hecho mucho, eso no quita ni un poco la responsabilidad en aquello que se ha criticado. Yo no me compro las campañas publicitarias y soy capaz de votar mil veces más por la concertación, siempre y cuando se dejen de sobar la espalda por lo logrado y critiquen y corrijan sus errores.

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