Tutelaje

28 de Ene, 2010 | Por | 2 Comentarios

La derrota de la Concertación, previsible y esperada,  fue el  impulso final  a los “vientos de recambio”. Así lo dejó en claro la tan criticada puesta en escena  de  Ricardo  Lagos aquel domingo. Pudimos ver así que presentó, cual Ed Sullivan a los ” (no tan) nuevo chicos”: Lagos Weber, su hijo; Carolina Tohá, su ex subsecretaria; y Claudio Orrego, un ex ministro suyo.

Vimos también, que cómo dominós caían declaraciones de prominentes fundadores de la Concertación como el inefable y ubicuo  Enrique Correa, “bajando la línea” de lo que Lagos, hablando como monarca, había decretado el domingo.  Todo como parte de una operación largamente articulada del Laguismo para hacerse con el control de  daños, de los nuevos liderazgos y del discurso de la nueva oposición.

Nada tan imprevisto ocurrió en los días siguientes. Y lo hemos podido ver por  los diarios. No vamos a ahondar en el chascarro de los radicales y en los reportajes dominicales sobre el rol de Lagos como líder -era que no- de la nueva oposición. Lo que nadie ha hablado es de la calidad y el sentido de ese recambio. Sí, claro, se ha chorreado tinta y desparramado bytes sobre los rostros, las malas prácticas, las nuevas alianzas, los nuevos movimientos y hasta  la estrategia a seguir.

Pero poco, muy poco, se ha dicho del tutelaje de las viejas generaciones en estos “vientos de cambio”. Nada, absolutamente nada se ha movido, ni menos ha tenido repercusión sin la venia de padrinos. Sin sus empujones, no habría movimiento de Bowen. Sin sus consejos, no habría un Marcelo Díaz desafiando a  la máquina interna. Sin sus celestinajes, no habría un “tercerismo” en el PPD. Sin sus  okeys, Orrego y Undurraga segurían principeando; aunque siempre lo harán.

Sin ellos, los “fundadores”, como les gusta llamarles en los diarios -y sospecho que a ellos también les agrada- no habría nada de esto. Lo vemos con Frencuencia Pública, el movimiento onda web, que busca ampliar los límites de la Concertación hacia la gente con “vocación se servicio”.  Ese mismo al que Bowen invitó a sus convocantes señalado algo parecido a  “que gracias a la visión del Presidente Lagos, que vió cómo el país cambio”, te llamamos a integrar esto y utilizar la tecnología  para hacer política. O algo así.  Y para qué decir del alero que Ottone y la Fundación de Lagos le dieron en su inicio. Aunque reculó, el aroma a laguismo y a semillero del tipo la Ola, Chile 21 y otros no se lo quita nadie. El horno del Lagusimo siempre ha estado listo para estos bollos.

El acuerdo para la nueva mesa del PS es una negociación que “refleja a todas las tendencias”, como se ha dicho, pero también  refuerza las prácticas del PS, su maquinaria, y cristaliza la opción de  Osvaldo Andrade para presidir el partido. ¿Por qué?, porque la dinámica, a la luz de lo que pasó, seguirá siendo la misma: con lotes que desde sus representantes  jóvenes en la mesa  -que cuentan con la venia de algún “Barón”– operarán para agenciarse la mayor cantidad de votos en la elección  indirecta de la nueva mesa.

Así, veremos cómo la Nueva Izquierda, la tendencia mayoritaria- de Escalona y Bachelet-  se asegura la primera mayoría individual, lo que prácticamente garantiza la presidencia para el  candidato del sector, Osvaldo  Andrade. Y lo de Díaz, con pocas bases, mucha voluntad, un par de buenas ideas sobre lo que hay que hacer, y el apoyo de Lagos y Correa, sólo pesa en los medios y en la élite. Sólo un  gran acuerdo entre el resto podría amagar la opción de Andrade.  Y eso, con grupos pequeños y  mucha agenda personal es difícil.

Si vamos a hablar de recambio, esto parece que no lo es. Si queremos hablar de gatopardismo, podríamos entrar a conversar. Pero, el eufemismo en nada le hace bien a la nueva oposición y a los nuevos líderes que ella necesita. Más bien, perpetúa en el tiempo a los mismo de siempre, sus prácticas, sus gestos a sí mismos -y no para la ciudadanía-, y el alejamiento, aún más, de la sociedad que cambiaron y aún no saben entender.

2 Comentarios

  • Marcelo, mi pregunta es: ¿Cuánto hay realmente para tutelar? Los partidos de la concerta saben que están en una situación complicada, se llevaron la mayor parte de los palos, la crítica de la sociedad civil, y están a las puertas de un debate interno. No se realmente quienes quedaran parados tras el remesón, ni quien dejara de ser tutor o dejara de ser pupilo. Se que Lagos sigue siendo un padre fundador… y que muchos seguirán bajo la sombra de ese padre…

  • En todo orden de cosas, pretender que algo como un “cambio” o una transformación suponga la autoexclusión de los que estaban, es una análisis escolar y no resiste mayores comentarios. Ningún grupo está dispuesto a retirarse por su cuenta, ya lo decía Marx. Incluso en la casa tomada de Cortázar el abandono está gobernado por el recuerdo de los ruidos al interior de la casa, la convivencia con los fantasmas. Por otro lado, juzgar el proceso a unos días de la elección es de un nivel básico de análisis político. Es evidente que la primera reacción sería la de las figuras pretéritas, por una cuestión de lógica psicoanalítica más que política. De manera que eso no nos debe disculpar de hacer articulos un poco más profundos. Por otra parte, uno no puede andar por la vida inventando recambios, cambios y nuevos rostros. Los partidos tienen una historia y no pueden esquivar los últimos 20 años. En el actual estado, la “nueva izquierda” en el partido socialista no tienen nada que ver con imponer nombres; tienen que ver con que es mayoría en el partido, ora porque es una línea consistente, ora porque el resto no se pone de acuerdo. Otra cosa es que usted imagine que fuera del partido habría otros posibles militantes que tomarían el poder, o que votarían distinto. Pero eso no existe. La columna entonces más parece un alegato infantil que un análisis de la situación, como si la realidad tuviera demasiada estatura como para analizarla y fuera preferible dar manotazos para alejarla.

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