Señales

21 de Ene, 2010 | Por | 11 Comentarios

No soy de las que cree que porque la derecha haya llegado al poder se vayan a desmoronar 20 años de democracia. Tampoco de las alarmistas que cree que un gobierno de Piñera signifique volver a vivir como en dictadura. Incluso a veces soy de las que les cree en la posibilidad de que puedan refundar una derecha liberal y democrática, con la que sea posible discutir. Pero (hace rato que sonaba un pero) todos esos supuestos intuitivos se van al piso cuando en poco menos de 4 días desde que Piñera asumiese como presidente electo, una que otra señal nos ha dado luces acerca de lo espontáneo que resultará ser oposición en los próximos 4 años.

Partimos con Jovino Novoa criticando que procesos judiciales por derechos humanos sigan abiertos después de 30 años. Si bien rápidamente aseguró que los procesos continuarán su curso como hasta ahora, sus dichos despertaron suspicacias incluso al interior de RN, y por cierto levantaron la inquietud de agrupaciones vinculadas a víctimas de la dictadura. Continuando con los rostros duros de la UDI, resurgieron en la prensa los dichos de septiembre del 2009 de Iván Moreira, donde aseguraba que “No hay que temerle al toque de queda, es una forma de resguardar a los ciudadanos y eso no significa volver al gobierno militar”, a propósito de la posibilidad de decretar toque de queda el 11 de marzo cuando asuma Piñera; bonita manera de empezar en un gobierno, diría yo.

Pero más allá de las palabrotas de los representantes de la ultra derecha, son las declaraciones orientadas al carácter de las políticas públicas del gobierno de Piñera, las que constituyen las señales más consistentes. Ana Luisa Covarrubias, de Libertad y Desarrollo y asesora del presidente electo en temas de transporte, declaró a propósito del trazado propuesto para la línea 6 del metro que “Cuando construyes el Metro, la demanda debe estar asegurada”; independiente del futuro de la línea propuesta, lo cierto es que esta afirmación evidencia una comprensión de la planificación urbana que tiende a disminuir el rol del Estado en la ciudad y agudizar desigualdades, como muy bien los explica Nicolás Valenzuela en un artículo publicado ayer al respecto.

A esta lista se pueden sumar varias, como los dichos de la Cámara Nacional de Comercio planteando bajar el sueldo mínimo, o los dichos de Larraín sobre flexibilidad laboral. Una lista nada despreciable para estar recién a jueves.

Como decía alguien por ahí, al parecer lo del cambio era en serio. Sigo siendo optimista respecto a que nada será tan difícil como nuestro ideario lo hace parecer (o sí?) y que sobreviviremos 4 años (u ocho). Pero o Piñera empieza a repartir bozales entre sus colaboradores, o pucha que va a ser fácil ser oposición; pero oposición en serio.

11 Comentarios

  • lamentablemente, nada de esto me sorprende en lo más mínimo. de hecho, lo que me causa más desilusión es que haya gente sorprendida. el sólo hecho de leer la lista de posibles ministros de piñera era razón suficiente para tener hurticaria. yo, la verdad, no le tengo ninguna esperanza a este gobierno, ni espero que durante estos cuatro años se logre nada de peso ni se alcance nada que valga la pena mantener. en el mejor de los casos, nada empeorará. el mejor de los casos. chávez, interpelado por piñera hace un par de días, responde: “los chilenos saben lo que hacen”. a mí me gustaría estar tan confiado.

  • Camila

    es natural que surjan ideas y opiniones que inquieten a los que piensan distinto. La junta de esas opiniones que haces es diversa y solo juntable para quien quiere oponerse y busca sus argumentos.

    Las opiniones que tiene que ver con DDHH y conculcar derechos ciudadanos son inaceptables y anacrónicas. No son mas que bravatas torpes. Pero de alguna manera también se siente violentado el que escucha por ejemplo de “eutanasia” y lo lee como asesinato aunque el que lo mencione no tenga interés de matar a nadie.

    En el caso de las otras opiniones, ciertamente hay en el nuevo gobierno, una mirada de la sociedad, del estado y de los énfasis, que es diferente.

    No cabría esperar otra cosa ya que lo ofrecido fue el “cambio” y esta idea ganó.

    Si fuera de otra manera, estarían traicionando a sus electores. No ofrecieron seguir con todo tal cual. Ni siquiera Frei ofreció eso. El ofreció mas estado y equivoco la apuesta.

    Por mientras me parece mas “republicano” estar en vigilia y no alerta juntando bronca.

    • Estimado Jorge,

      El problema con la comparación entre los DDHH y la eutanasia es, como dices, que el defender las violaciones a los derechos humanos (o justificarlas) es a estas alturas anacrónico y perverso. El segundo es un tema ético que está siendo discutido en todas partes del mundo porque – de nuevo, a diferencia de los DDHH – hay dos lados con argumentos perfectamente válidos.

      Saludos

  • Teniendo razón en lo planteado, acotación al margen, la Concertación concibe al transantiago como un transporte para los pobres… esa es la calidad que recibieron… ahí está el voto de vuelta… todo se devuelve en esta vida dicen…

  • Estoy contigo en el “optimismo” (entre comillas porque no es que crea que vaya a haber mucho cambio bueno, pero significando que no creo que vaya a haber mucho cambio malo). Las declaraciones de Novoas, Moreiras y demases era de esperarse, pero no voy a armar protesta hasta que Piñera de señales de que los toma en serio.

    Armar alharaca ahora me suena como actuar como aquellas voces que decían que con la llegada de Lagos, el primer presidente socialista post-dictadura, volveriamos al racionamiento de la UP. Por el momento prefiero poner paños frios y actuar como buen perdedor (si al final lo que todos queremos es que a Chile le vaya bien)

  • Marcel,

    Estoy de acuerdo contigo. De hecho, escribí esto porque me parece sumamente interesante mirar estos signos justo ahora, cuando todo está exagerado, cuando se está sacando todo con los ánimos inflados desde la derrota y desde el triunfo, antes de moderarse, antes de que haya una versión oficial, y por lo mismo no pueden leerse como más que eso, como señales individuales que sólo en algunos casos representan idearios colectivos. Lo mismo ha pasado con las reacciones desde la derrota en la concertación, con actos como los de los jovenes socialistas, con Meza, etc. Son puras señales sueltas, que en unas semanas más se van a ordenar y moderar. Pero justo por esa honestidad es bueno estar atenta a ellas, me parece, independiente de si se traducen en algo directamente.

    meriadox,

    así es, y no sólo transantiago como transporte para los pobres es un buen ejemplo, sino la política de vivienda de los 90, las herramientas de participación, la institucionalidad ambiental, y un largo etc. Por lo mismo, la planificación e institucionalidad urbana que ya son precarias en Chile, y en las que algo se ha avanzado en particular desde el 2006, son temas particularmente frágiles, sea quién sea el patrón.

    Saludos, camila

  • Jorge Belmar: creo que cuando te refieres al cambio prometido incurres un error en relacionarlos con esto0s temas. Fue justamente todo lo contrario lo que se vendió en la campaña. Jovino Novoa, Ivan Moreira, o la misma gende te LyD que podía dar opiniones que quitaran votos, estaban bastante bien escondidos. Aparecieron estas posturas después de la elección. Estoy de acuerdo en que los chilenos se compraron el discurso de "cambio", pero tengo la certeza absoluta de que no era este tipo de medidas lo que se imaginaban. Saludos

  • Coincido con Camila. Creo que hay que evitar el tremendismo, y que estas son señales, no más -pero tampoco menos. El limbo entre las elecciones y la toma de mando ha dado lugar a una desinhibición bastante decidora, y que hay que registrar. Yo agregaría todo el poco “parsimonioso” (por decir algo) procedimiento de las axxiones. Sobre el cambio, creo que Nicolás está en lo cierto en lo que comentó recién. El “contrato” que se vendió a los electores fue: cambio en el equipo, pero para que sigan jugando el mismo partido. Inteligentemente, así lo vendieron. Pudiendo cobrar el cheque al portador del 83% de aprobación de Bachelet.

  • Camila, Rocío, felicitaciones por la claridad y certeza de sus palabras; comparto plenamente sus opiniones, pero quizá estoy un poco más desconfiada de la situación actual de nuestro país (sin mencionar la vergüenza internacional y ajena que me embarga). Solo quisiera agregar que desconfío absolutamente de la derecha chilena, donde el pinochetismo no ha muerto. Así como nosotros transmitimos nuestra memoria a nuestros hijos, también lo hacen ellos y cada día me sorprendo de los comentarios de jóvenes acerca de asuntos relacionados con DDHH y con la dictadura como si fueran anacrónicos o “pasados de moda”. Con gran dolor temo ver concretados mis temores, no de una dictadura, ya que fue Chile quien eligió su camino, sino del control absoluto del capital sobre lo poco que nos quedaba de recursos naturales y de información (Iván Núñez es un buen ejemplo). Saludos.

  • […] entronada como la nueva fuerza a cargo del ejecutivo, se caracterizó por una sucesión de anuncios y sugerencias, los cuales podrían ser interpretados como un posible preámbulo de los primeros paquetes de […]

  • Esto demuestra que nuestra derecha siguen siendo igual que ayer…. del 73 hasta hoy no cambio nada, no hay derecha renovada… Piñera querrá ser un Sarkozy de opereta, pondrá algunos traidores a la Concerta en algún ministerio, pero al primer problema saldrá su Berlusconi a flor de piel y gobernara como el gerente rabioso que es…

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