Piñera y el Punto Final: Nunca Digas Nunca

18 de nov, 2009 | Por | 3 Comentarios

Después de que la prensa filtrara el acuerdo “off the record” entre la agrupación de militares en retiro “Chile Mi Patria” y Sebastián Piñera en que el segundo – según los primeros – calificaba la situación de los militares procesados por delitos a los derechos humanos de “arbitraria, ilegal e injusta“, la candidatura de la derecha entro en modo de pánico, saliendo a moderar y explicar lo dicho. Pero claro, ya era demasiado tarde, y la polémica se convirtió en tema obligado en el debate presidencial del lunes.

Y ante la pregunta de Iván Valenzuela, Piñera no solo desconoció el acuerdo con Chile Mi Patria, sino que expresó con firmeza su posición sobre la posibilidad de terminar por ley con los procesos por violaciones a los derechos humanos (Video, 5:40):

“No soy partidario de punto final. Nunca lo he sido”

Esta parece ser una de esas declaraciones sin ambigüedad alguna, una que en el caso de Piñera parece reforzar la idea de que este hombre de la derecha de Pinochetista no tiene ni un pelo, porque voto por el No y todo eso. Una distinción necesaria como representante de un sector que ha pasado casi dos décadas quejándose de que los procesos pendientes por delitos de lesa humanidad son nada más que un ancla en el pasado y un obstáculo para la reconciliación.

Efectivamente, sería notable tener un candidato de la derecha con una posición contra leyes de punto final clara y consistente en el tiempo. El problema es, Sebastian Piñera no es ese candidato.

En 1995, el Senador Piñera presentó una moción al Congreso Nacional, moción que en su primer párrafo resumía en forma excelente la interpretación histórica de las violaciones a los derechos humanos que la derecha chilena ha impulsado desde la vuelta a la democracia:

Todos sabemos que en Chile ha existido dolor, violencia, enfrentamiento, terrorismo y violación de los derechos de las personas. Las víctimas están en todos los sectores y ninguno se encuentra exento de responsabilidad.

Desde ese punto de partida, el texto reitera otros puntos clásicos de la visión conservadora: que la urgencia de otros problemas sociales deben tomar precedencia (es decir, suplantar) la búsqueda de justicia, y que el camino a una democracia plena es la doble fórmula de la impunidad y la amnesia legislada. Con cita al Papa JPII incluída. Y toda esta introducción justificaba el texto de la Ley que propuso el ahora candidato, a la que al menos se le puede celebrar la simpleza de tener solo dos artículos. El primero es el importante:

ARTICULO 1º. Concédese amnistía a todas las personas que, en calidad de autores, cómplices o encubridores, hayan incurrido en hechos delictuosos desde el 11 de marzo de 1978 hasta el 11 de marzo de 1990, siempre que no se encuentren actualmente condenadas o sometidas a proceso, sin haber sido sobreseídas temporalmente en virtud de lo dispuesto en el Nº 5 del artículo 409 del Código de Procedimiento Penal.

Y así, en menos de 70 palabras (una hazaña notable en los tiempos pre-Twitter), Piñera proponía extender la Ley de Amnistía hasta el año 1990. Un ejemplo de libro de lo que organizaciones de derechos humanos llaman – con profundo rechazo – leyes de punto final. La lista de delitos cometidos en esa época es muy horrenda y larga para repetirla acá, pero digamos que cualquier indulto de un presidente en democracia palidece en comparación con la amnistía extendida que propuso Piñera.

El Nunca de Piñera, en su desesperación de separarse de los herederos de Pinochet, le quedó grande. Y en cierto modo, habla bien del progreso social en Chile y el mundo en los años que pasaron desde que propuso su proyecto que  el Candidato Piñera debe ahora barrer bajo la alfombra al Senador Piñera.

Esperemos que no pase lo mismo con los procesos pendientes de derechos humanos en Chile.

3 Comentarios

  • nuevamente una exelente nota, felicitaciones Republicanos

  • Guau, si no fuera por este foto, no me habría enterado del comportamiento anterior del candidato. Es más, casi me convenció con sus declaraciones de nunca más y que votó por el NO. (no conocía esos hechos, ya que en esa época andaba jugando con tierra).

  • [...] una larga historia en común con el ex-embajador que incluye entre otras cosas la co-autoría de un infame proyecto de punto final. Pero por suerte para el Presidente el incidente reveló una vez más la sabiduría [...]

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