La Cita del Día

16 de Oct, 2009 | Por | 5 Comentarios

Bobbio no andaba perdido cuando explicó de la siguiente manera la diferencia entre izquierda y derecha: “el gobierno debe encontrar algunas decenas de miles de millones de liras para equilibrar las cuentas del Estado. Si estos millones serán sacados preferentemente de los bolsillos de los trabajadores, la operación será de derechas; si saldrán de la caja de los ricos, será de izquierda” […] El tema tributario ha sido eludido por dos de los candidatos presidenciales, quienes sólo han sido capaces de declarar que están abiertos a considerarlo en un futuro gobierno, aunque sin adelantar propuestas sobre el particular. […] la derecha nunca quiere oír hablar de impuestos, porque sólo quiere oír hablar de propiedad, mientras la Concertación considera que, atendida la crisis, no es oportuno referirse al asunto. […] Hay aquí comprometidos aspectos de política fiscal, de legislación tributaria y de mera fiscalización, aunque resulta candoroso pensar que para conseguir una mayor y más justa recaudación sólo es necesario continuar mejorando el tercero de tales aspectos. Pensar de esa manera es lo que, tributariamente hablando, hace de Chile un país de derecha.

Agustín Squella, en su columna de hoy en el mercurio.

5 Comentarios

  • Después de pensarlo un tiempo, creo que la solución parte por reformar al Estado. Como se ha dicho, la modernización del Estado debería ser prioridad, junto a otros temas por supuesto. Lo gracioso e irónico es que para hacer esto se debe combatir a la izquierda, a través de los sindicatos de empleados fiscales. Es un nudo ciego que va a sacar lágrimas, pero que es necesario desatar si se quieren hacer cosas importantes en el futuro, como alcanzar el “desarrollo”, palabra tan manoseada para describir una hipotética mejor situación. A estas alturas ya no sé qué pensar. Ya no se trata de derecha o izquierda, es de extremismos, de egoísmos, de luchas de pequeñas cuotas de poder. Nadie quiere ceder su asiento y le enrostra esa misma actitud al prójimo. De verdad que el dinero saca lo peor del ser humano. Da asco.

  • @meriadox: la verdad es que estoy sólo medianamente de acuerdo. Desde el 90 hasta ahora ha habido una importante modernización de muchos de los ministerios y organismos del estado, una renovación más o menos importante de la planilla, una ampliación de los cargos designados por concurso público, e intentos más o menos exitosos (aunque siempre incompletos) por profesionalizar muchas de las tareas y funciones al interior del aparato estatal, al menos al nivel central. Podemos discutir una serie más o menos extensa de ejemplos, si quieres. Los hay exitosos (e.g. Fonasa, BancoEstado, SII, Hacienda, Registro civil) y otros no tanto (esos tendrias que nombrarlos tu, al menos en esta conversacion). Por supuesto estas negociaciones han tenido como contraparte a los sindicatos, pero para eso es que están los sindicatos, ¿no? Para resguardar los intereses de sus afiliados en particular, y (en algunos casos) de los trabajadores en general, ante las acciones de sus empleadores. Para ser una contraparte en procesos que tienen tanto costos como beneficios, los cuales se distribuyen de manera no homogenea, dadas las cuotas de poder, entre empleadores y empleados. Si quisiéramos que la modernización (con o sin comillas) fuese un puro proceso tecnocrático de “optimización” (siempre con comillas), y no un proceso político con intereses encontrados y resultados contestables, entonces tenríamos un blog de derecha, que (creo) no es el caso.

    Dicho eso, me parece interesante que ante el texto de Squella sobre la necesidad de reformar la legislación tributaria, y del carácter derechista o izquierdista que esta da al país, tu primera reacción sea mover el foco hacia modernización del Estado. Pregunta: ¿cuál es el puente (mental, lógico, emocional, político) que haces para llegar de la primera discusión a la segunda? Creo que explicitar esa conexión puede generar una discusión interesante, pero prefiero no hacer supuestos a priori sobre lo que tienes en mente.

    Sobre tu último párrafo, omito comentarios… demasiado grande el tema para lo tarde y lo cansado.

    Un saludo cordial, y gracias por la constancia en la lectura y los comentarios. M

  • Si estuviera en el lugar de quienes deben hacer un proceso de reforma tributaria, me aseguraría de tapar hoyos primero, como el del servicio público, que a pesar de los casos que mencionas, sigue a años luz de un servicio eficiente. No quisiera exigir más y no estar a la altura. Es decir, si quiero que empresarios y ciudadanos pongan de su parte, partiría con el ejemplo y mejoraría la transparencia y eficiencia del servicio. Lo digo porque aún hoy día se sigue con la práctica de poner personas en puestos por el solo hecho de ser cuñado, amigo, hermano de tal o cual político.

    El último caso lo observé en el Ministerio de Educación, donde estudiamos con unos amigos cómo se asignan los puestos de los jefes de división y de departamentos. Aunque existen casos “limpios”, la Ministra y la Subsecretaria pueden y practican poner a personas de su confianza donde estiman conveniente. Es demasiado arbitrario, demasiado peligroso. Un anécdota contada desde dentro, sobre este tipo que es cuñado de Frei y que lo han cambiado varias veces de posición porque jotea a las funcionarias mujeres y los jefes de departamento no pueden hecharlo. O estas luchas de poder entre ministra y subsecretaria que lleva a que se dupliquen funciones o se oculte información. Por ejemplo, el sistema de transparencia pública es un gran avance, pero en la práctica no funciona bien, porque pides información en los espacios habilitados y no te contestan siempre. ¿Ineficiencia porque pierden el rastro de las consultas o aún se reservan cierta información? Mi última experiencia fue con la Comisión Nacional de Energía. Puedo seguir o podemos discutir acerca de que se han hecho avances y que no se puede tener todo de un paraguazo o que ocurre, pero no es generalizado. Ninguno puede dar cifras al otro, pero mi experiencia me indica que esto es un hoyo y no se tapa por intereses desconocidos. Yo, en el lugar de cualquier candidato, atacaría este flanco al mismo tiempo que trabajo en la reforma tributaria. Si nisiquiera se puede administrar correctamente la miseria que se asigna a Becas Chile… ¿cómo creer que se puede hacer algo mejor con más impuestos?… al final esta elección y en general todas, que se tratan de confianzas más que certidumbres… Bueno, y la reflexión final fue porque me tiene asqueado lo que veo en tv o lo que escucho en radio. Desprestigio de la clase política?… yo creo que es más de la miseria inherente al hombre… la codicia, el ansia de poder, el orgullo, la cosa pequeña…

    Saludos y gracias por abrir estos espacios de discusión. No es fácil encontrarlos…

  • @meriadox, de acuerdo, digamos entonces que hay servicios publicos buenos y malos, todos mejorables, y que aun quedan muchos hoyos que tapar, practicas ilicitas o ineficientes que erradicar, y gente que parasita del sistema a la cual remover. Digamos tambien -y no significa que adscriba 100%- que hasta que una fraccion importante de esas falencias no sea solucionada, decidimos no subir los impuestos ni una decima de punto porcentual. Aun en ese escenario, el punto de Squella sigue siendo valido: la pregunta por quien pone la plata que hoy se recauda sigue contestando la pregunta por el tinte politico de nuestro sistema. Incluso sin ampliacion de la base tributaria, se puede mover la carga tributaria de los que tienen menos a los que tienen mas. Es decir, aun en ese escenario, una reforma tributaria sigue siendo una pelea que vale la pena dar, aunque solo sea para transferir la responsabilidad por el funcionamiento del sistema hacia aquellos que mas se benefician de su operacion.

    Sobre la miseria inherente del hombre… bueno, si es una condicion que no podemos cambiar, entonces es en ese mundo en el cual tenemos que tratar de vivir lo mejor posible, aceptando lo que es dado e inmodificable, sin volvernos completamente miserables nosotros mismos. Si creemos que no es asi, y que hay cambios posibles, entonces hay que poner manos a la obra. En cualquiera de los dos casos, creo que el dialogo es un camino. Uno de los mejores. Saludos Matias

  • Quizás profundicé demasiado y no viene al caso. Comparto tu opinión sobre la reforma tributarias y creo que la acción hace la diferencia, sino no sería coordinador en Educación 2020… es solo que no puedo evitar ver tanta incompetencia….

    Saludos

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