Más Neoliberalismo, menos Socialdemocracia: La opción alemana.

02 de Oct, 2009 | Por | 6 Comentarios

Por Christian Gayoso*

 

El 27 de septiembre occurió un terremoto político en Alemania. Después de 15 años, Demócratas Cristianos (CDU) y Liberales (FDP) obtuvieron de nuevo una mayoría parlamentaria en el Bundestag. Los Socialdemócratas (SPD), que lideraban el gobierno federal de 1998-2005 y que fueron socios de coalición de la CDU hasta el día de hoy, perdieron votos de manera catastrófica y lograron solo el 23%, lo cual es el peor resultado electoral del partido en la historia de la República Federal. Al mismo tiempo, el partido liberal (FDP) logró con 14,6% el mejor resultado en su historia.

 En conjunto el resultado electoral del domingo pasado es una novedad total en la historia alemana y configura un cambio importante en el sistema de partidos políticos. Los dos partidos mayores (CDU y SPD) nunca habían obtenido tan pocos votos, los partidos menores (FDP, Verdes, Izquierda) nunca habían obtenido tantos. Nunca había habido un número tan grande de partidos en el Bundestag y nunca desde 1949 había sido tan fraccionada la izquierda política.

 ¿Qué significan estos resultados para el SPD? ¿Por qué una política poco carismática como Angela Merkel tiene una popularidad tan alta? ¿Qué le espera a Alemania y a Europa con el nuevo gobierno?

 El SPD perdió más de dos millones de votantes del grupo de los abstencionistas, y aproximadamente un millón del partido La Izquierda. Este último es un fenómeno relativamente nuevo en el sistema de partidos políticos alemán: formado básicamente por ex cuadros del SED (partido único de la RDA), socialdemócratas decepcionados y comunistas. La causa para las pérdidas del SPD son claramente las reformas del sistema social estatal durante los gobiernos de Schröder y Merkel. Parte de estas reformas han sido la reducción de pagos estatales de transferencia (Harz IV) así como el escalonado aumento de la edad para jubilarse a 67 años (efectivo a partir de 2029). Estas reformas han sido de necesidad económica, ya que los gastos sociales del estado llegaban a cifras astronómicas. El objetivo de los Socialdemócratas con el conjunto de las reformas había sido el afianzamiento de los mecanismos del estado social. El problema grave de las medidas es que afectan más que nada la clientela de los Socialdemócratas, con la consecuencia que un alto número de votantes habituales le dieron la espalda al partido.

 Fuera de eso, el SPD está estratégicamente en una situación sumamente dificil, ya que por el lado de la izquierda tiene competencia de los partidos Verde y La Izquierda y en el centro le compite la Democracia Cristiana (CDU). Si el SPD se mueve más a la izquierda, pierde votos al CDU, si se mueve más al centro, pierde a La Izquierda o a los Verdes. Por eso el partido esté en un trilema.

 Hoy en día el SPD está frente a un montón de escombros: ha reformado al país pero al mismo tiempo ha arruinado al partido. A causa de la debilidad del SPD la izquierda alemana actualmente no tiene ninguna posibilidad de volver al poder. Los partidos del espectro de la izquierda forman una unidad meramente numérica, no política, ya que SPD y los Verdes han negado la posibildad de una coalición con La Izquierda, debido al populismo de este partido en el ámbito social y sus ideas en política exterior. En este último campo La Izquierda postula la dimisión alemana tanto de la OTAN como de la UE y el retiro inmediato de la tropas en Afganistán – demandas que son imposibles de cumplir para Alemania.

 El malestar popular que causaron las reformas, no dañaron a la Democracia Cristiana, aunque este partido había estado a favor de las medidas. Es cierto que también la CDU con sus 33% logró uno de sus resultados electorales más bajos en la historia alemana, pero las causas son otras. Lo más importante para la CDU es que su resultado es suficiente para liderar un nuevo gobierno burgués con el FDP. Y el resultado de la CDU hubiera sido peor aún, si no fuera por Angela Merkel. Merkel logra una alta popularidad sin hacer política – o justo por eso. A diferencia de todos sus antecesores, ella no ejerce un liderazgo político en su gobierno. El trabajo gubernemental lo cede completamente a sus ministros, con excepción de las relaciones exteriores. En caso de diferencias políticas dentro de la colición, la canciller espera hasta que el problema se resuelve solo. Es casi imposible identificarla con posiciones políticas concretas y se muestra accesible para casi toda idea política. Es por eso que la campaña electoral de la CDU ha estado exenta de ideas políticas. Fue tanto que durante la campaña se escuchaba el siguiente dicho: “Aún si el SPD propusiera desviar el río Rhin a Rumania, Merkel diría que es algo sobre lo que se puede discutir”.

Con eso Angela Merkel mantiene un estilo presidencial en una democracia parlamentaria. Pero a diferencia de un sistema presidencial, el jefe de gobierno alemán es al mismo tiempo, casi siempre, jefe de su partido y político de partido. No es sin fundamento que el sistema político alemán es llamado Kanzlerdemokratie (democracia cancillerista): la constitución demanda un fuerte liderazgo del canciller, ya que le da muchísimo poder y lo hace la figura política central del sistema político. Pero con su estilo de accionar por sobre los partidos y no entrar a discusiones políticas, Merkel tiene éxito, como demuestran las encuestas.

 ¿Qué es lo que le espera a Alemania ahora?

La coalición negra y amarilla (por los colores de los partidos CDU y FDP) hará una politica distinta a la del gobierno anterior en el que estaba el SPD. Con la participación de un fuerte partido liberal en el ejecutivo hay que calcular que especialmente en el ámbito tributario, económico y en el sector del mercado laboral habrá cambios importantes, como:

  • Protección contra el despido: La clientela del FDP son sobre todo personas con altos ingresos económicos y empleadores, por lo cual el FDP tratará de ablandar la protección contra el despido.
  • Cogestión: La cogestión de los empleados en las empresas será objeto de reevaluación por el nuevo gobierno.
  • Sueldo mínimo: La introducción de un sueldo minimo en Alemania, como lo han demandado SPD, Verdes, La Izquierda y los sindicatos es impossible con el nuevo gobierno.
  • Impuestos: Una de las promesas centrales del FDP durante su campaña electoral ha sido la reducción de los impuestos. Siguiendo el credo neoliberal se hará eso, esperando que sólo con el crecimiento económico se podrán compensar las pérdidas de ingreso del Estado. Pero lo más probable es que eso no funcionará y la reducción de impuestos será refinanciada con deudas. Lo que propuso el FDP significa en la práctica: Un Top-Manager con un ingreso de 4 milliones de Euros ahorrará 380.000 Euros al año, quien gane en promedio 2500 Euros tendría tan sólo un beneficio de 69 Euros al mes.
  • Educación: El nuevo gobierno es partidario de tasas de matrícula universitarias y quiere terminar los estudios universitarios gratuitos.
  • Energía nuclear: El gobierno de Schröder había decretado el fin del uso de la energía nuclear en Alemania. El nuevo gobierno concederá a los consorcios de energía que las plantas nucleares podrán ser usadas varios años más. Con eso invertiría la decisión previa; los consorcios de energia podrían embolsarse altas ganancias.
  • Clima y energías renovables: La posición alemana de liderazgo en estos ámbitos está en peligro, porque CDU y FDP tienen otras preferencias políticas. En relación con la conferencia climática en Copenhague, Alemania ya no estará disponible como mediador, debido a que todos los candidatos a ministro de medio ambiente son principiantes en este ámbito y no tienen experiencia en el escenario internacional.

Respecto de Europa, todos los partidos politicos alemanes, menos La Izquierda, comparten una fuerte convicción integracionista y pro europea. Por eso no habrá grandes cambios en relación con la UE por el nuevo gobierno alemán. Seguramente el gobierno negro-amarillo patrocinará aún más las posiciones neoliberales y el nuevo comisario alemán será und Demócrata Cristiano. Fuera de eso no habrá cambio ninguno en la politica alemana de relaciones exteriores, defensa y de seguridad.

Para concluir, parece increíble que en Alemania lleguen al poder las fuerzas que representan las ideas políticas que son los padres ideológicos de lo que ha hecho posible la crisis financiera mundial que estamos viviendo. El reforzado FDP hará todo lo posible para promover una agenda más neoliberal en Alemania y tiene buenas chances de tener éxito. Al mismo tiempo eso significa una posibilidad para el SPD de ganar nuevamente un perfil de izquierda y de rehacerse de su derrota catastrófica en las elecciones pasadas. Sin embargo este proceso tomará su tiempo y mientras tanto el SPD no será una alternativa para formar un gobierno. Una mayoría de la izquierda en Alemania es solamente posible si el SPD vuelve a ganar su fuerza tradicional o si La Izquierda se aleja de sus demandas irreales en el ámbito de relaciones exteriores y de su populismo social.

 *Christian Gayoso es politólogo, militante del SPD, hijo de padre chileno, trabajó como asesor de diputados del Bundestag  y vive cerca de Frankfurt.

6 Comentarios

  • “Merkel logra una alta popularidad sin hacer política – o justo por eso. A diferencia de todos sus antecesores, ella no ejerce un liderazgo político en su gobierno. El trabajo gubernemental lo cede completamente a sus ministros, con excepción de las relaciones exteriores”. Este tipo de liderazgo me parece conocido…

    En relación con el artículo, creo que al neoliberalismo se lo sataniza demasiado. Miren el caso chileno. ¡Cómo criticaban a Velasco un año atrás y, ahora, […] Sin comentarios”. Y eso, aunque a muchos no le guste reconocerlo, responde a una forma, esencialmente, neoliberal de manejar el Estado. ¡A veces me pregunto qué pasaría si a cambio de la mano invisible, los genios que tenemos por líderes políticos, decidieran qué necesitamos!

  • Estimado Christian,

    Gracias por el artículo, y bienvenido!. A propósito de esto, acá está también un “suspiro social-demócrata” de Hendrik Herzberg en The New Yorker: http://tinyurl.com/ye23nx5

    Saludos!

  • Yo tengo una duda: ¿qué significa eso de “neoliberalismo”? ¿Es así como Satanás?

  • Creo que en Chile todavía transitamos por el dogma y la teoría más que por los hechos. Cuando en Alemania optan por políticas más liberales, para ir dejando un poco atrás las leyes de protección social, e inmediatamente salta la formidable comparación con nuestro país. Que aún ahora con esta incipiente protección social que tanto ha dado que hablar, ni siquiera se acerca al 10% de lo que tienen los Alemanes. Allá es explicable, un país que se a entrampado solo ante tanta regla y burocracia y monstruosos impuestos. Chile, comparado con Alemania es un paraíso fiscal, entonces midamos las tendencias en su contexto.

  • Siempre ha sido más fácil repartir la torta que hacerla.

  • @Carlos: si pues. ¿Y sabes lo otro que es difícil? curar enfermedades y no dejar que la gente se muera. ¿ya, y?

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