Chile según Halpern, o la política sin alma.

25 de Ago, 2009 | Por | 16 Comentarios

Pablo Halpern, el encargado de comunicaciones de la campaña de Frei, ha hablado. Habla poco, Halpern. Dice que la tele lo pone nervioso. Tampoco se le escucha mucho por otros medios. La prensa suele presentarlo más como un conspirador que como un comunicador. Por eso, vayan nuestros respetos a los muchachos del podcast Mediapolis, que lograron sacarle media hora de conversación con preguntas más o menos frontales, que dejan ver luces y sombras -más sombras que luces- de uno de los mandamases tras los movimientos de Frei, el Candidato.

He escuchado la entrevista un par de veces, y he comenzado a escribir estas líneas otro tanto. Creo que escribir al respecto me ha resultado particularmente dificil, porque las palabras de Halpern son un compilado de casi todo lo que puedo criticar, casi todo aquello que me molesta e incomoda del ala “liberal” concertacionista. Esto, por varias razones.

Primero, Halpern juega el juego, ya conocido por los electores chilenos, de dedicarse regularmente a la política, pero decir que no cree en ella. No cree en los partidos, dice; se declara “independiente”; y diferencia los juicios “objetivos” de aquellos con “intencionalidad política”, con un claro énfasis negativo en estos últimos y fe iluminista en los primeros. Al escucharlo, Halpern parece estar trabajando en cualquier cosa menos en el comando de un candidato oficialista a la Presidencia. Declara:

lo que hemos visto son críticas que más bien están cargadas por una intencionalidad política. Yo no soy un militante de un partido, yo soy un tipo independiente, tengo el antecedente de haber promovido una campaña ciudadana en la campaña de Bachelet, que son todas cuestiones que a los partidos políticos no les gustan. Yo soy el tipo de persona que va y le dice a los partidos […] es malo que ustedes estén en la foto. […] No ando haciendo alianzas, no ando haciendo trenzas políticas, no ando protegiéndome.

El asesor no sólo dice no creer en los políticos ni en sus métodos. Tampoco cree en la sociedad chilena. O, más bien, no cree que la sociedad chilena -que él llama “opinión pública”- tenga aspiraciones. Su imagen de Chile es la de un pais sin alma:

Olvídate de los sueños. Perdóname, si nosotros nos vamos por el lado del sueño nadie nos va a pescar nada. La gente dejó de tener sueños.

Otra joya:

Lo que nosotros hemos visto en nuestros estudios es que la gente no está para estrellas ni para arcoiris, ni para cosas grandilocuentes, ni para un futuro luminoso. La gente está en otra. Y yo creo que la campaña de Piñera no captó eso. […] La gente no está para cuestiones como esas.

En efecto, la palabra “estudios” se repite numerosas veces en la entrevista. Mal que mal, Halpern es un experto en comunicaciones. Con él a cargo, la campaña de Frei no escucha a la ciudadanía: estudia a los electores, testea slogans. Las bases de los partidos no existen. No existe el dirigente comunal. No existe la junta de vecinos ni el dirigente estudiantil. No existe el alcalde ni los concejales. Nadie escucha los murmullos y silencios de la calle. Existen el encuestador y la cámara de video en el focus group. Existe la significancia estadística y el muestreo. Se testea el “caracter” del candidato (“en el sentido gringo” del término, aclara Halpern), como quien testea una nueva marca de papas fritas.

Nos dimos vuelta cuatro meses y testeamos muchos eslogan. Todos los eslogan que poníamos arriba de la mesa, incluso desasociados del candidato, generaban un total escepticismo de la gente. O sea, si nosotros hubiésemos inventado el “Yes, we can” y hoy día lo tratamos de meter en Chile nos sacan… Si tú quieres meter una cosa del tipo “La alegría ya viene”, nada. Entonces empezamos a buscar un eslogan que representara una aspiración que todos tenemos pero que a la vez es una aspiración modesta, todos queremos vivir mejor, para todos significa una cosa distinta, pero es una aspiración relativamente modesta y nos funcionó con Frei en los testeos y eso es lo que está detrás del eslogan: encontrar una cosa que la comunidad pueda acoger como propia y sea creíble.

Si leo “Vivir mejor” en una paleta publicitaria junto a la autopista, tiendo a creer que me quieren vender una casa en un condominio. O un plan de Isapre. O el camino a la salvación. Suena a algo que puedo comprar en el mall, si me alcanza el cupo en la tarjeta. Suena al slogan que habría esperado de la derecha, quizás.

Pero, claro, un slogan mediocre es la respuesta adecuada a un diagnóstico mediocre. Halpern no cree en la política, no cree en los electores, y tampoco cree en Frei. Lo llama impersonalmente “El Candidato”, y está convencido de que no es capaz de cambiar el estado de ánimo de la sociedad, ni la percepción de los electores respecto de su futuro. La política no está para eso. Frei es lo que hay. Chile es lo que hay.

la opinión pública tiene una apreciación muy crítica de la política, del stablishment político, de la Cámara, del Senado, y de alguna manera Eduardo Frei forma parte de ese ámbito, de ese mundo Nosotros los estudios que hicimos […] dan un panorama no sólo crítico, porque crítica puede haber, pero de gran ecepticismo y de gran distancia con el fenómeno de lo público, y los sueños que la gente tiene no pasan por los gobiernos […] la gente no cree que un presidente va a ser proveedor de sus sueños […] tu corres el riesgo al proponer [un sueño] de quedarte hablando solo […] en esta elección no hay ningún Obama. No hay Obama.

Lo que a mi me queda claro es que Halpern no es David Axelrod. No hay política, no hay sueños, y no hay manera de crearlos desde lo público, nos dice. Y la verdad es que es bien dificil entender para qué está ahí, entonces; qué quiere lograr -o impedir- poniendo a Frei en la Presidencia.

En ese sentido, El Asesor de El Candidato se parece bastante a algunos de los dirigentes partidistas que tanto desprecia: ya no tiene sueños, y sólo puede ver falta de sueños. No ve a su gente, sólo ve una amorfa entidad que llama “opinión pública” o “electores”. No escucha a su gente: los testea, los estudia. No cree en -o no quiere- la posibilidad de un cambio social: sólo quiere conservar aquello que el cambio social puso al alcance de sus manos hace dos décadas.

El Candidato dice querer cambiar la Constitución, y estamos con él en eso y en otras cosas, pero estamos convencidos de que la Constitución de la República no se puede escribir sin sueños, sin política o sin partidos. Estamos seguros de que no es un simple instrumento para “vivir mejor”. Si Frei es electo Presidente y aún así decide mantener su promesa de campaña, esperamos que Halpern no esté en su lista de invitados a la asamblea constituyente.

16 Comentarios

  • Espero que una eventual asamblea constituyente no sea de frei si no que de todos, y que por cierto no haya que ir invitado.

    El nihilismo de este tipo es como para hacerse pokemón. Creo que no voy a votar por frei ni cagando.

    Buen post matías.

  • Sé que poco aporto con esto, pero: qué oscuro se ve el futuro político de Chile!!! Oscuro, oscuro, oscuro… (a veces cunde el desánimo)

  • A mi me parece bien que los candidatos hagan sus estudios y testeen sus slogans. Por qué? porque pienso que funcionan mas o menos bien. De hecho, concuerdo con parte del diagnostico de Halpern: El arcoiris hoy es mas difícil de “vender” que lo que era 20 años atras (de hecho el vivir mejor no me parece malo). Ahora bien, recordemos que Halpern es solo jefe de comunicaciones y su pega es comunicar un mensaje cuya definición final debiera recaer en “el candidato”. Ahi es donde se equivoca Halpern: que le gente sea reticente a creer en la politica hoy, no quiere decir que “el candidato” no pueda de generar ideas suficientemente poderosas para hacerlas soñar. De hecho se lo preguntan y Halpern argumenta que es “riesgoso”. Pareciera que Frei no quiere tomar riesgos…

  • Es lamentable pero creo que el tiene razón, desde hace tiempo que vengo dándome cuenta que no puedo creer ingenuamente que un candidato cambiara el país. Recuerdo un sticker de Lagos pegado en un “signo pare” en una calle cualquiera, el sticker sigue ahí diciendo “mañana sera otro Chile”, pero Chile sigue igual.

    Ahora no voto por un partido, voto por el conjunto de personas que esta atrás de cada candidato (no es lo mismo), dependiendo si sera o no un mal mayor o un mal menor para el país, esos son mis parámetros, nada mas.

    Todo esto puede sonar “mal” lo se, pero mientras: – no haya democracia “en” los partidos, – los candidatos no sean “independientes” en sus decisiones, – el presidente no deje de tener tanto poder, – no haya plesbicitos regularmente – los parlamentarios no decidan sobre proyectos de ley ciudadanos

    .. Simplemente no tenemos una democracia real y no vale la pena soñar por una país como ese.

    Algún día la cosa cambiara, tendremos una democracia real y fuerte, entonces y solo entonces nos habremos ganado “un alma” de país… mientras tanto seguimos esperando y Halpern sigue haciendo bien su pega (vender un producto).

  • Seamos sensatos, esto es mercadeo. Tenemos que venderles a la masa votante que ignora las grandes ideas -imagínense con inscripción automática y voto voluntario-, y de manera eficaz, es decir, vender papas fritas. Sabemos también que difícilmente tengamos quiebres sociales importantes que hagan resurgir alguna ideología pasada a pescado. Ahora sólo se trata de

    La pega de Halpern y de cualquier otro asesor comunicacional en una campaña es crear la percepción del cambio, tenga o no sustento en la realidad, por medio de encuestas, focus y otros, como todo.

    Ahora, que el slogan “Vivir mejor” parezca una promoción inmobiliaria o de una Isapre, habla de cómo el marketing se ha metido bajo nuestra piel y que ya no compramos en una farmacia por su variedad, sino porque te “llena de vida”, o ya no tomamos Coca Cola como en la niñez con un inocente “Toma Coca Cola”, sino que lo reemplaza con un “destapa la felicidad”. Incluso ya no se compra un departamento por su calidad, sino porque son los “líderes construyento tu sueño”.

    Es decir, la cosa acá ha sido al revés y tanto las marcas políticas como comerciales han debido incluir muchos componentes emocionales y por eso, más que una promesa como La Alegría ya viene, se piensa en un estado que signifique Frei en La Moneda: Vivir Mejor. Bastante mejor que el “Así queremos Chile” de Piñera, ya que asume que las cosas están bien así como están. Un slogan no puede tener lecturas contradictorias.

  • Para un concertacionista creyente como yo, es muy doloroso notar que la Concertación está llena de desalmados, de todas las clases y en todas las posiciones… a veces me cuestiono si hasta yo no me habré contagiado de esta infección roba espíritus. Hace algunas décadas atrás, el Cardenal Silva Henríquez hablaba del alma de Chile y pta! que hablaba y escribía lindo, por Dios que sus palabras hacian sentido para muchos y les daba valor a otros en los peores momentos de nuestro país. “Una patria no puede echarse andar indiferentemente por cualquier camino. La patria no se inventa. Sólo se redescubre y revitaliza” decía el Cardenal en Septiembre de 1974. ¡Cuanta falta nos hace hoy Cardenal! Quizás Chile ya no tenga un alma, quizás hoy sean más de una, difícilmente Halpern las encontrará en sus testeos, difícilmente las encontraremos nosotros.

  • nuevamente un exelente articulo seria un placer poder publicarlo en la pagina del CEntro Avance saludos

  • un placer este articulo, realmente muy bueno realmente me encantaria poder publicarlo en el centro avance saludos

  • En un tema relacionado, el publicista Raúl Menjíbar se refiere a la publicidad electoral en el podcast de terapia chilensis de hace unas dos semanas atrás…

  • […] ¿Cómo empezar? De hecho, cómo empezar si a nadie le importa. O bien, si el mismo Pablo Halpern ha decretado unilateralmente que el pueblo ha dejado de tener sueños, que ese sueño no importa, no engancha […]

  • Gracias a todos por los comentarios.

    @Nico: +1 con lo de una eventual Asamblea. Dudo, en todo caso, que Frei piense en adoptar una modalidad tipo “Cabildo Abierto”. Respecto del voto…. bueh, no seré yo quien te convenza.

    @Rocío: a río revuelto…

    @ Marcel: a mi también me parece bien que se hagan estudios, ojalá serios y técnicamente impecables, siempre que estos sean un insumo más para una reflexión política, y no un susedaneo para dicha reflexión. Los “testeos” de Halpern son por definición no-reflexivos, porque no son una conversación. Son unidireccionales. Más aún, Halpern testea un slogan, y sobre las conclusiones de su test elabora una teoría -en mi opinión, fallida- sobre la sociedad chilena. Finalmente, lo que creo que Halpern no ve, es que el arcoiris no se “vendió” a los chilenos hace 20 años. Fue la narrativa de la campaña la que creó el escenario donde el arcoiris funcionó. En otras palabras, no es que haya habido a priori una “demanda” para el “producto” arcoiris. Cuando Halpern dice que no hay Obamas en esta eleccion, dice que los candidatos son limitados politicamente, pero también dice que no hay “demanda” por “Hope”, y que esta no se puede crear desde la politica. Lo que dice, entonces, es que el rol de la política se reduce a responder “lo que la gente quiere”, a “solucionar sus problemas”, no a crear narrativas de futuro e intentar llevarlas a cabo. En ese sentido, suena mucho como Lavín el 2000, no? Gracias por el link.

    @MoonCitylex: todo eso que listas como precondiciones para una “democracia real” es, creo, un sueño de país, no? Sueños no nos faltan. No se trata de creer ingenuamente en un candidato para hacerlos realidad, pero tampoco podemos renunciar a ellos por el solo hecho de que nuestros candidatos son más o menos mediocres. No podemos dejar pasar discursos como el de Halpern, que justifican candidaturas mediocres sobre la excusa de una supuesta mediocridad de los electores.

    @Francisco: creo que Halpern NO está creando una percepción de cambio, sino todo lo contrario. Por lo demás, si sabemos que la pega de Halpern es vendernos un producto, y creemos que la política no es un mercado de commodities, entonces no podemos quedarnos en la lectura del slogan. Hay que exigir más.

    @Sergio: sí que nos hace falta gente como Silva Henriquez. Tenemos que aprender a escuchar más, y ya sabemos, escuchar es siempre dialogar. Las elecciones son siempre una oportunidad (aunque habitualmente la perdemos).

    @Juan Carlos: gracias. Nustra licencia de copyright permite que lo publiquen, con las condiciones aqui señaladas (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/2.0/cl/). Es siempre un placer colaborar con http://www.centroavance.cl.

    Saludos a todos. Siempre dispuesto a dialogar con ustedes, Matías

  • Una excelente columna de Sergio Celis, a partir de esta, en Centro Avance: http://www.centroavance.cl/index.php?option=content&task=view&id=1359&Itemid= Saludos M

  • la ignorancia es su problema, no la mala intencion, creo que hace su trabajo con seriedad, pero no conoce la realidad politica, fuera de la television y circulos sociales, no hay peor consejera que la arrogancia y la ignorancia

  • […] Lo de Halpern es sin sueños, sin esperanzas, sin utopías, sin transformación, sólo la promesa de “Vivir Mejor”. Lo de Tironi es todos juntos por el capitalismo y la democracia, harto sueño de consumo, poca participación, harta nueva carretera, también sin transformación. Yo no se si la Concertación se acabará, pero así como van las cosas, adivinen quien se quedará con la olla de monedas al final del arcoiris… Comparte este artículo: […]

  • Creo que la frase del Cardenal lo resume todo…

  • […] y preocupaciones de la gente y no de los problemas de los partidos políticos. Que las campañas tienen que hacer soñar e imaginar el futuro y no tratar de vender productos, sloganes, ideas vacías de sentido democrático y […]

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