El incordio generacional

22 de Jun, 2009 | Por | 2 Comentarios

Que en Chile la política es “cosa de viejos” ya es un dato. Pero que los jóvenes no participen en política no es sólo un problema electoral, es una pérdida de legitimidad del sistema político en su conjunto. Estamos dejando pasar una oportunidad histórica por acelerar los procesos de cambios requeridos para una sociedad más democrática, más justa, más próspera y más solidaria. Chile no puede prescindir de sus jóvenes.

Los datos “duros” son muy duros: nunca hemos tenido un padrón electoral más grande que para el plebsicito de 1988. El 80% de los menores de 30 no votan. Los pobres no votan, las mujeres Jefas de Hogar no votan. Los menos educados no votan.

Los que votan sólo envejecen y, cómo sabemos, a medida que uno envejece es más bien lo conservador lo que prima por sobre lo transformador. Los cambios urgentes se tornan deseables y las cosas las hacemos “en la medida de lo posible” porque “es lo que hay”. En la práctica en Chile hay voto censitario, no universal.

Estas elecciones serían bien distintas con al menos 1 de los 4 millones de chilenos y chilenas que hoy no votan. Con que votaran los que viven en el exterior y con que los políticos tuvieran que salir a conquistar el voto fuera de la “clientela” regular. En especial si las elecciones se deciden por no más de 450 mil votos como en 2006.

Pasadas las reacciones en caliente de la CEP, queda una gran verdad remarcada: el apoyo de los candidatos suele darse en bloques, coaliciones y es muy difícil cruzar la frontera, aun cuando uno evalue mal el desempeño de la coalición que te representa, para el que lo hace el repudio es generalizado. Vean este video contra Flores, por ejemplo:

Fuera de las risas, releva un problema profundo: más jóvenes votando es sólo la punta del iceberg. Se requieren prácticas nuevas, que atraigan el quehacer juvenil a la política. Los jóvenes están desplegados en el quehacer nacional pero no están representados en la política contingente, existen juventudes políticas en todos los partidos y sin embargo los comandos se “aggiornan” con el mundo del voluntariado. Parece que en toda la sociedad se piden jóvenes, para las pegas nuevas, para la incorporación tecnológica, para “bajar los costos” o sacar las mañas heredadas, pero en la política no pasa, el fenómeno del viejochiquismo es extendido, los chicos  “promesa” de los partidos se transforman o en “operadores” o en “diletantes”, mueven la máquina o la desprecian pero no la cambian, no se hacen de ella, nadie arriesga el micro capital al plantarse frente a frente con el jerarca de turno. Hay que cuidar la pega.

MEO moviliza un descontento con esas prácticas, pero no le alcanza, es muy individuo para una empresa que necesita ser colectiva, es poco comunitario, no le cree a nadie, cree que consigo basta. Los espacios se ganan construyéndolos y si, como dice Gadamer, comprender es transformar, hay que comprender a fondo esta realidad que nos toca, una clase política poco representativa de la sociedad que gobierna, que entiende a la sociedad por encuestas y que evalúa el capital político en puntos de rating. Si las coaliciones van a seguir siendo así de importantes entonces hay que comprenderlas para transformarlas, el desprecio juvenil a la política a nada lleva sólo a que unos pocos manejen el país como si fuera un gran jardín infantil, donde el tío o la tía de turno nos hacen cantar, bailar, dormir, comer y cagar hasta que nos pase a buscar un “adulto responsable”. Si la generación sub 35 está en todos lados haciendo la pega, hagámosla también en la política.

El video es de difamadores

2 Comentarios

  • Yo creo que detrás de MEO hay una idea “de es él único con huevos”… que sea poco comuinitario no me incomoda mientras siga tirando de la carreta de los viejos como lo ha hecho hasta ahora… yo, personalmente, creo que ser comunitario para los viejos es ser amigo de todos pero hacer las cosas con el mismo grupito de siempre…. hoy no existe nadie que sea “comunitario”… así que iré a la notaría y votaré por MEO…

    A todo esto, una pregunta… perdón la ignorancia… como es que Zaldivar… Frei Bolivar… como es que tanto “candidato” consigue las firmas para inscribir su candidatura y, por otro lado, es primera vez que sé que debo ir a la Notaría… si no fuera por la campaña de MEO, creo que seguiría pensando que las firmas es un mero trámite… pero si en 2006 se decidieron las votaciones por 450 mil votos… a ver, calculadora… MEO necesita que el 8% de los votantes vayan a la notaría!!!!!… incluso es un porcentaje mayor, porque hay que sacar a los que están inscritos en un partido político…. ¿no será musho digo yo? Al menos, si no alcanza a juntar las firmas, habré aprendido algo nuevo… a estas alturas, esto es una mafia….

  • meriadox,

    las firmas hay que dejarlas porque el se va a inscribir como candidato independiente… zaldivar, frei bolivar lo hicieron como candidatos de un partido, por más pequeños que fueran dichos partidos.

    por otro lado, hay que aclarar que los 450 mil votos fue la diferencia con que ganó bachelet según se entiende de lo que dice el artículo, no el total de votos, que debe haber sido de unos 7 millones de votos, con cerca de 8 millones inscritos para votar. Con todo, 36 mil firmas son un 0,5% del total que votó en la última presidencial y, si es cierto que tiene un 13% de las preferencias, usando como base esos mismos 7 millones, MEO tendría 900 mil votos y por lo tanto necesita que 1 de cada 25 personas que votaría por él vaya y firme en una notaría.

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