Larraín y Ana Frank

27 de may, 2009 | Por | 6 Comentarios

Mire, uno tiene que entender a Carlos Larraín:

“ella (la Presidenta) se refugió en Alemania Oriental y lo pasó bomba! Mientras los comunistas y los nazi andaban de la mano precisamente cuando se invadió Holanda, porque los comunistas y los nazi eran hijos de la misma perra”.

Es que cuando a una persona como Larraín, que ha construido toda una carrera política, todo un partido, toda una Alian… digo una Coalición dedicada a la defensa de una de las dictaduras más brutales de la historia moderna, no se le puede pasar a llevar a sus asesinos comparándolos con otros.

Y es que Larraín, que además de exhibir una ignorancia profunda del Nazismo (Hitler compartía con Pinochet no solo su sed de sangre, sino un anti-comunismo profundo) , es una de esas personas que han producido nuestra política para las cuáles las violaciones brutales a los derechos humanos son justificables, son excusables, se pueden hilar tan fino que se vuelven invisibles. No son abusos, de hecho, sino – como dice él más arriba – ¡oportunidades para viajar y conocer el mundo!.

Tal vez Larraín no entiende que en la dictadura a la que el tanto le gusta defender también hubieron muchas Ana Frank. Las Anas de acá tal vez no dejaron diarios de vida ni sus historias fueron llevadas al cine. Pero no faltaron miles de mujeres jóvenes viviendo con miedo, con padres y hermanos asesinados, muchas violadas y torturadas. Acá también tuvimos muchas como Ana Frank.

Pero es lo que hay. Porque Larraín y su denialismo histórico lo harían un paria político en muchas partes, pero por estos lados lo pone a la cabeza de uno de los principales partidos del país. Claro que la derecha tiene una adicción por esos caractéres.

Y si Piñera gana, ¿que ministerio le tocará a nuestro estimado Larraín?¿Canciller, tal vez?

6 Comentarios

  • Mientras no sea el de Educación… jajajaj…

  • Las personas que hemos vivido una vida normal y tranquila no podemos decir llanamente que entendemos lo que vivió Ana Frank. Pero la presidenta, en mi opinión, si está en una posición más próxima que otros para poder comprender algo del sufrimiento y el dolor de víctimas como la Frank.

    Larraín tampoco comprende a la Presidenta. No comprende su dolor. Pero lo que es peor y a diferencia de las personas normales, no “empatiza” con el sufrimiento de la presidenta. Y yo creo que no empatiza con el sufrimiento de nadie opuesto a su visión política. Los Pinochet o los Hitler eran tipos muy simpáticos. Amables y educados. No eran crueles. Pero si eran insensibles. No se preocupaban del dolor o la vida de los otros. Esa insensibilidad, esa despreocupación significó que en sus cargos de autoridades y de responsabilidad, desprotegieran a una parte de la sociedad. Eso permitió los abusos, los atropellos y las muertes. La Presidenta al igual que Ana Frank fueron perseguidas y apresadas porque las autoridades de esos años no se preocupaban de la vida y la suerte ellas. El estado dejó de ser protector.

  • Aunque un burgues se eduque , eso no le asegura que logre incorporar en su vida la sensibilidad y la empatia frente al dolor humano.Si su cabeza solo piensa en dinero , el resto de los mortales , somos parte de un numero o de una estadistica , lo que somos personas que necesitamos desarrollarnos en un ambiente de armonia , paz y dignidad. Ojala no le permitamos a los partidos de derecha gobernar el pais, porque tendremos que soportar durante cuatro años el FUNDAMENTALISMO RELIGIOSO , POLITICO Y SOCIAL DEL OPUS DEI.

  • […] Actualidad en delaRepublicaNuevamente Carlos Peña, esta vez a propósito de Carlos Larraín y sus reveladoras declaraciones sobre la analogía Bachelet-Ana Frank: Es obvio que Ana Frank no es Bachelet en un sinnúmero de […]

  • Piensoque la presidenta no está bien asesorada, ya que con su soberbia politica de segui revolviendo odiosidades del pasado, está sepultando la concertación y aburriendo a los chilenos que lo único que queremos es vivir en paz, con trabajo, educación y salud (pero digna). Termine sra. Michelle, es cierto que es un año electoral, pero ya no somos tontos. Un león dormido.

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