Chile, ¿país liberal?

03 de abr, 2009 | Por | 7 Comentarios

¿Cómo se explica el alza en la popularidad de Bachelet y su gobierno?.  La figura de Roberto Méndez anunciando “el mejor resultado en sus 37 meses en la Moneda” da para pensar. ¿Es que los chilenos con nuestro temperamento catastrófico, apoyamos al gobierno en épocas de crisis?, ¿será que haber sacado la jugosa billetera fiscal de este año está surtiendo efectos en la percepción de que el gobierno hace cosas por uno?. En verdad no lo sé. Lo que podemos suponer es que de la forma en que se está resolviendo la crisis económica y la instalación del sistema de protección social del gobierno dependerá el futuro de la república.

Michelle, con esa mezcla de candor y cercanía, dejó atrás cualquier vestigio “socialista” del modo de hacer gobierno de la Concertación. Los números lo vienen indicando, entre más liberal es el accionar del gobierno, más apoyo recibe, entre más socialista se pone, más es castigado. Expansiva 1 Socialismo 0.

Acá ya no hay dos almas, hay solo una y es liberal. La figura de Andrés Velasco -para gusto de muchos aliancistas- se yergue como uno de los políticos con más futuro de la coalición de gobierno. Sumado esto al caso de las farmacias y a que Eduardo Frei se posiciona cada día más como un “hombre de estado”, la pista se vuelve a poner pesada para el candidato de la Alianza. Lo siento, tocayo.

Chile, país liberal a medias tintas. Quién lo diría. Individualista y promercado, pero ¿plural y diverso?, no lo creo. Somos copia fiel del espíritu de los nuevos padres fundadores de la República: el pinochetismo y la Concertación. La obra de unos y otros será vista en los libros de historia como el asentamiento de la Primera República Liberal Latinoamericana del siglo XXI. ¿Pero de qué liberalidad estamos hablando?, estamos hablando de un proyecto filosófico, político y económico que valora al individuo y no al colectivo, al esfuerzo personal y no a la promoción social, al subsidio y no al fomento, al mercado y no al Estado, a la democracia representativa y no a la deliberación ciudadana. A elites y no a mayorías.

Chile, país liberal, pero pacato. Individualizado por el mercado pero constreñido por amarras pechoñas en sexualidad y diversidad, en especial en el ámbito íntimo, la familia, el hogar, las relaciones personales. Individuos que para sobrevivir necesitan ser lo más parecidos unos a otros, para no “salirse de la fila”, individuos desconectados entre si y consigo mismos, con lo que quieren ser. Meros “recursos humanos”, inputs de un sistema que se despersonaliza y te traiciona con los medicamentos y la salud, las cuentas de la luz y un sinfín de abusos que vapulean día a día la dignidad de todos.

A esta manera de entender la liberalidad, un estado protector de individuos y promotor de la competencia se le denomina hoy día progresismo. Un eufemismo que cada día está más cerca de la laissez faire que de la socialdemocracia. Reconstruir una opción distinta es el verdadero proyecto emancipador de la actualidad, es recuperar para todos los que unos pocos nos han venido quitando, ¿alguien quiere hablar de ese proyecto?, yo si.

la imagen la sacamos de acá

7 Comentarios

  • Hola Sebastian,

    Me reí harto con la teoria de SP de que los pueblos apoyan a sus gobiernos en tiempos de crisis. Y sorpresa les daría esa teoría a la multitud de presidentes argentinos echados a patadas durante la última gran crisis en ese país, o la paliza que les dieron a los republicanos en EEUU por la crisis el año pasado, o lo que les espera a Brown y a Merkel en las próximas elecciones. Hay quienes creen lo que quieren creer.

    Sobre el resto, estoy en desacuerdo con la visión que nos presentas: no veo ninguna evidencia de que haya una correlación entre un accionar liberal y un aumento de la popularidad del gobierno. Uno puede discutir si las políticas de Velasco eran, en los detalles, las mejores, pero las medidas contra-cíclicas que ha adoptado el gobierno son perfectamente keynesianas y tienen poco de liberales. Creo que tendrías que mostrar algunos de esos números para convencerme.

    También estoy en desacuerdo de que Velasco, que ahora disfruta cierta popularidad, se vaya a elevar a alguna posición de popularidad mayor. La de Velasco es la popularidad del tecnócrata, no la del político, y dudo mucho que veamos un Velasco presidente. El futuro de Velasco es el que tenía antes en Expansiva: influenciar a concho las políticas de un presunto gobierno concertacionista desde las sombras de las aulas de Harvard.

    Y ojo, que acá te contradices: dices que el ascenso de Frei esta asociado con un posicionamiento como hombre de Estado (estoy de acuerdo) pero entonces… ¿como es eso de que el país el liberal?

    Más probable me parece que una parte de la clase política – constituida por la alianza más importantes elementos de la concertación – son efectivamente liberales, pero eso no hace que el país lo sea. Me parece a mí que todavía vivimos en un país de centro-izquierda, con un buen toque de individualismo que tu mencionas, pero de centro-izquierda de todas maneras.

    Y un último punto de desacuerdo: no creo que esa sea la definición del progresismo que vale estos días. Lo que escuche yo en la cumbre progre en Viña – una versión pacata del movimiento de bases en el mundo – incluye por cierto la aceptación del mercado, pero le reserva un rol al Estado que va muchísimo más allá que la protección de derechos individuales.

    Finalmente, creo que el gobierno de Bachelet ha hecho bastante para desafiar tu definición de progresismo, con la creación de muchos programas sociales de protección que son populares. Incluso la bestia más fea generada por este gobierno, el Transantiago, fue inequivocamente calificado por la población, incluso en sus malos momentos, como “una buena idea” que fue “mal implementada”. Dudo que una población dominada por la ideología liberal respondería de esa manera. Lo mismo pasa con múltiples temas de políticas públicas (regulación de mercados, isapres, servicios de salud, etc) y/o valóricos (divorcio, aborto, píldora del día después). La concertación puede tener sobre-representada a las corrientes liberales en sus filas, pero no me convences de que la ciudadanía en general sea así (es decir, que esa sobre-representación es falsa).

    Abrazo.

  • addendum: la tesis de Cortéz Tersi el 2007 presenta, me parece, una alternativa falsa: el que hacer con la nueva riqueza del cobre no era solo un tema de juzgar la eficiencia del Estado para usar los recursos, como él dice, sino también de la sabiduría económica de no ahorrarla para las vacas flacas. Esas son dos discusiones completamente distintas, y la inyección de platas al aparato estatal este año – por parte del miismo velasco – lo demuestra.

    Al menos en mi caso, mi problema con Velasco no ha sido su manejo de los excedentes o ahora de la crisis (el primero es la naturaleza de los ministros de hacienda de casi cualquier parte, lo segundo ha sido perfectamente razonables): mi problema con él es su clara alineación con principios liberales cuando se ha intentado discutir la base tributaria de este país, donde todavía tenemos una tremenda inequidad y que presenta una oportuinidad para financiar en el largo plazos los programas sociales que ahora son en Chile una ruleta rusa en el Mercado (mientras escribo esto pienso en las AFPs).

    Saludos.

  • Carlos: Creo que las varias cosas en que demuestras tu desacuerdo me sirven para ir aclarando esta sensación de liberalidad-individualismo-pacatería chilensis.

    Primero, sabemos que estos términos son equívocos, pero hay que lidiar con ellos. No hay datos aun, pero claramente Velasco ha podido, gracias a la crisis, proponer sin contrapesos en el gabinete un conjunto de medidas claramente liberales como computadores personales, bonos individuales, seguro de cesantía (que es una forma de ir eliminando las indemnizaciones) y otras que en otros momentos tendrían más resisitencia interna, no crees?. Por ejemplo, la ministra Serrano entró con mucho poder y campo de acción mediático y en 45 días se licuó hasta terminar como “rostro” del socialismo en el gobierno (un lugar casi testimonial). A eso me refiero con lo que cuando se impone la agenda liberal, los medios alaban y la gente apoya. No creo que la gente sea tonta ni que no tenga su corazoncito de izquierda, pero en el día a día, en la conversa cotidiana la gente pide que el gobierno haga cosas por ella, aquí y ahora. Yo he llamado liberal a esta agenda, que, muy acertadamente, entiende que la gente es individualista y le entrega cosas individualizadamente.

    Segundo, el estatalismo de la cumbre progre, creo que, excepto en Lula, es más una corriente pasajera producto de la crisis mundial que un nuevo Breton Woods (¿se escribe así?). En esto no hay que equivocarse, los estados renegarán del poder que están acumulando por la crisis, porque los Estados ya no tienen el peso ni la expertise como antes, para hacer funcionar la economía mundial. Sería una ralentización del crecimiento mundial que causaría mucha insatisfacción social, azuzando el caudillismo populista y todo lo que sabemos que aparece cuando no hay paz social.

    Tercero, lo de Velasco es claro que no prenderá si no es apoyado por los partidos de la coalición, pero puede ser una alternativa. Sería el candidato de “cambio” después de Frei, joven pero experto, que sería lo “nuevo” como con Bachelet fue “nueva” frente a un Lagos que daba la sensación de llevar 100 años en el puesto. Si tuviera una bola de cristal frente a mí, te lo diría de otro modo, pero hoy por hoy si la Concertción quiere ganar no esta sino la siguiente elección presidencial su candidato debiera ser Velasco. de que si eso me gusta o no, ahi estamos 100% de acuerdo. No nos gusta esta liberalidad en entenderlo todo.

    Un abrazo

  • Sebastián,

    Bueno, el poder del ministro de hacienda ya es cosa de leyenda por estos lados, pero lo que yo te critico no es eso, sino el salto que te das a asignarle popularidad a las medidas del muchacho. Yo creo que la popularidad resulta de una percepción que ante la tendalada que está quedando afuera nosotros estamos relativamente bien preparados.

    Sobre las medidas que mencionas, tampoco me queda tan claro que podamos calificarlas como “liberales”: un bono individual tiene varias ventajas: si se asignan a los más necesitados estimulan la economía porque se gastan de inmediato, pero tambien son progresivas con respecto a otras medidas, como rebajas de impuestos a empresas u otras cosas.

    Sobre el seguro de cesantía, depende como uno lo interprete: para José Piñera, es un caballito de batalla para eliminar las indemnizaciones, pero no tiene por qué ser así, y cometemos un error cuando usamos ese marco para la discusión, porque no veo por qué tiene que ser “seguro” vs. “indemnización”. Después de todo, un trabajador que ha estado poco en el mercado laboral recibiría poca o nula indemnización, pero uno debería esperar que si recibiera un seguro de cesantía decente, ergo la necesidad de reforzar este último y expandirlo como parte de una red de soporte social y solidario. Por supuesto que como financiarlo y evitar que los empleadores le traspasen la responsabilidad al Estado, o que el seguro de cesantía sea como las AFP (te jubilas con lo que ahorras) son cosas perversas que hay que evitar, pero de nuevo, el seguro de cesantía no es per se una política liberal.

    Sobre la cumbre, recordemos que Bretton Woods, pese a su espíritu, también impuso el dominio de los pocos sobre los muchos, y es un modelo de internacionalismo que hay que mirar con suspicacia. Recordemos que fue secuestrado por el consenso de washington y terminamos con instituciones internacionales que inyectaban el neoliberalismo donde podían.

    Es por eso que el tema no es si hay Estado o instituciones internacionales fuertes o no (que los hay si o sí), la pregunta es que tipo de estado, y sobre todo, a que intereses responden. Yo creo que Brown y Lula si tienen ganas de meterle mano al sistema, y esos cambios serán bienvenidos, porque la lección de la crisis es que el dejar actuar a los mercados sin control es más o menos lo mismo que jugar a la ruleta rusa. Pero ya veremos.

    Y ya veremos también lo de la popularidad de Velasco. Yo lo veo como un tecnócrata sin mucho atractivo amplio, y que no lo veo debatiendo fuera de su ámbito, pero de nuevo, habrá que verlo.

    Finalmente, acá hay una cuestión de términos, como tu mencionas, que es muy importante: acá ya no existe el socialistas, que yo sepa, sino socialdemócratas, y ahí esta asociado el progresismo, que no tiene muchas raíces históricas más que de servir de contrapunto a una visión conservadora de la estructura y evolución de la sociedad. Pero claro, es una discusión pendiente que tenemos el decir que entendemos por progesismo y todo eso.

    Y a mí me acomoda más el término progresista (que veo asociado por el lado de la política pública a lo socialdemócrata pero sin la raíz histórica) porque el término socialista – que tú usas – me lleva a una discusión sobre la administración de los medios de producción (¿y a tí?) que para mí está más o menos superada, y con esto me refiero a que si bien los mercados son un mecanismo razonable en muchas – la mayoría, si uno piensa en % del PGB – de las áreas de producción en que la búsqueda del lucro es legítima como impulso de progreso, en áreas críticas (salud, previsión, educación, etc.) no solo no es correcto hablar de “mercados” sino que el bien público y nociones de justicia y equidad dictan que el impulso al lucro no puede ser, como dijo Lula, la “brújula moral” que nos guía. Y eso conlleva necesariamente en que en las áreas de la vida de una persona en que el actuar de esa varita mágica que llamamos mercado viola ciertos derechos fundamentales, es necesariamente el deber del estado el intervenir y crear las instituciones y sistemas de protección (que es muy diferente de la visión liberal de un estado como regulador solamente) que sean necesarios para resguardas esos derechos.

    ‘tas que salio largo el comentario.

    Saludos.

  • Carlos: Esto ya da para unas cervezas y una amena charla. En breve: concuerdo contigo en casi todo lo que planteas, pero me queda un sabor de que ya no hay que pensar de nuevo los términos en la política, el mercado es el mercado, los indidivuos son los individuos, el socialismo ya murió. Creo que estas nuevas certezas empobrecen el debate porque ya está todo dicho o todo pensado o todo zanjado, a ratos, sólo a ratos me gusta pensar que podríamos pensarlo todo de nuevo. saludos (te debo la réplica una a una pero no me da el tiempo ahora)

  • me sumo a las cervezas, avisen!

  • Hasta la prensa lo a dicho, Chile es un país liberal en terminos economicos y solo en esos terminos, es cosa de recordar el asunto de la “pastillita abortiva”, claro; se podia vender pero bajo ningún punto de vista regalar! A veces me da por pensar que esta coalición imperante en el gobierno, encabezada por un partido que se hace llamar “socialista” no nació en cimientos rojos si no que viene de una de las tantas estrellas plasmadamas en la bandera gringa y que representa al Eº de Chicago. Me gustaría compartir una reflexión que hizo un profesor momio de mi Universidad: ” Yo, le pondría rueda a todo lo que sea estatal! ” aludiendo que privatizaria todo. Hoy lo recuerdo y me río puesto que en ese “andar de las ruedas” se cruzó con un bache infanqueable (evento creo que los llaman aqui, en nuestro país) que rompió un par de ruedas y aún esta tratando de cambiarlas para avanzar. Mi país no es liberal, quienes lo gobiernan; sí lo son y es muy y facil darse cuenta de ello: En términos de Ed. es cosa de ver lo que piden nuestros compañeros Universitarios y los escolares. “Ok. si no pagas, no aprendes” (no sucede siempre, debemos resaltar el aporte de los colegios emblemas y las U. como la Chile ). En términos de Salud pública, una atención negligente, los médicos se quejan de bajos sueldos, por tanto su trabajo no es a 100%, y si ya vas medio muerto al hospital lo primero que preguntan es: “el joven es donante ?” me gustaria pensar que esta pregunta es con la sola intención de salvarte la vida y no para ganar más dinero con una operación auspiciada por un N.N o consumidor, o individuo.. suena más lindo persona, no es verdad ?. Solo veo tipos con ganas de agrandar su patrimonio personal y disminuir el de las personas que los eligieron. Hace mucho rato que no solo el señor Flores se dio vuelta la chequeta ! Son todos lobos vestidos de ovejas.

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