Rostros De Campaña

31 de Mar, 2009 | Por | Sin Comentarios

* Por Álvaro Peralta Sáinz

A pesar de que ya existe en el gobierno una Comisión Bicentenario que –se supone- está a cargo de todo lo que tiene que ver con la celebración de los doscientos años de vida independiente de Chile, Sebastián Piñera presentó en sociedad el pasado martes veinticuatro su propia Comisión Bicentenario.  Según lo que explicó, esta tendrá como misión principal el “buscar obras emblemáticas que puedan ser parte del aniversario de nuestro país y que marquen el comienzo de un Gobierno de la Alianza que ponga por delante la cultura”.

equipo-bicentenario

Entre sus integrantes están los arquitectos Cristián Boza, Felipe Assadi, Gonzalo Mardones y Pablo Allard; además del escritor José Luis Rosasco, el actor Luciano Cruz Coke y el pintor Gonzalo Cienfuegos.  Al ver a este grupo de trabajo –o como quiera clasificársele- es imposible no recordar  al Consejo Ciudadano que el mismo Piñera creó en mayo de 2001, cuando asumió como presidente de Renovación Nacional.  De hecho, en esa instancia también estaban Boza, Cienfuegos, Mardones y Cruz Coke. Además, la presentación de estas personas también estuvo acompañada de una de esas frases rimbombantes que Piñera tanto gusta y utiliza. En esa ocasión,  aseguró que este Consejo Ciudadano tendría la misión de “reencantar a la gente con el desarrollo de políticas que permitan recuperar el alma enferma del país”. Sin embargo, nunca más se supo si este equipo estudió, diagnosticó o ejecutó algo.  Sólo quedaron para el recuerdo las fotografías y los comunicados de prensa del día del lanzamiento.

Aún así, ocho años más tarde, Piñera vuelve a la carga con una iniciativa muy, muy parecida. ¿Por qué?

En un primer momento, uno podría pensar que el candidato de la Alianza por Chile simplemente se está equivocando al ejecutar nuevamente algo que no le resultó en su anterior campaña.  Pero no. La verdad es que la presentación  de su Consejo Ciudadano el 2001 sí le sirvió.  Claro, no le fue útil para ejecutar algo concreto, ni para generar documentos de discusión o lo que sea.  Pero le sirvió para fotografiarse con personas que -se supone- podrían acercarlo al mundo de los votantes  “progresistas”, “intelectuales” o “vinculados al mundo del arte”.  Y es exactamente lo mismo que está tratando de hacer ahora con esta Comisión Bicentenario, convocar  a personas que de alguna manera representan ciertas posturas, sensibilidades o tendencias presentes en la sociedad chilena (o al menos entre los que votan, que son los únicos que importan en esta aritmética).  En otras palabras, lo que hizo Piñera el 2001 y que repite ahora no es más que juntar rostros –más que personas- que le son de utilidad para ir abordando diversos temas que se incluyen en su agenda de campaña.  De esta forma, durante los próximos meses, seguramente veremos al candidato escoltado por Gonzalo Cienfuegos y Luciano Cruz Coke –estratégicamente ubicados a su espalda- cada vez que hable de temas culturales.  Lo mismo sucederá cuando toque temas de urbanismo, aunque esta vez con Cristián Boza, Felipe Assadi y Pablo Allard como sus mosqueteros.  Y así sucesivamente, cambiando de rostro en función del  tipo de cuña que se quiere entregar a la prensa.  Ahora, si alguien espera algún resultado, alguna proposición de la Comisión Bicentenario de Piñera, que no se haga ilusiones. Lo más probable es que el lanzamiento de esta misma el martes veinticuatro sea la primera y una de las últimas sesiones de este grupo.

Sin embargo, más allá de todo lo anteriormente comentado, hay que reconocer que Sebastián Piñera no está solo en esto de la estrategia de rostros de campaña.  Toda la clase política, dentro de sus capacidades, lo hace cada vez que se le viene encima una elección.  De hecho, si empezáramos a enumerar los rostros “del mundo de la cultura” que la Concertación ha presentado junto a sus candidatos durante los últimos veinte años, la lista sería larguísima. Así las cosas, no queda otra cosa que tomar asiento y observar el show de rostros –de toda índole y calaña- que secundarán a los distintos candidatos de aquí a diciembre.  Porque eso es.  Show, papel picado y fanfarria.  Nada más.

(la imagen la sacamos del sitio de Sebastián Piñera, bajo licencia creative commons)

Sin Comentarios

Deja un Comentario