No es la economía, es el capitalismo, estúpido!

03 de Mar, 2009 | Por | 6 Comentarios

Un nuevo año, los niños a clases, las deudas creciendo a su ritmo, la política se decide entre cuatro paredes. Un año normal en este país que aburre y atonta. Todos vemos el Festival de Viña…. y nos gusta.

Todo iba “re bien” para nosotros hasta que al capitalismo mundial se le ocurrió entrar en crisis. Bum! fin de la fiesta, adiós burbuja, cada uno pa’ su casa, fin de la innovación financiera que vendía deudas inmobiliarias “subprime”  o sea, que no eran prime, eran de gente  común y corriente, menos que prime. Es como cuando el banco te quiere vender el último “producto” y a cambio te ofrece  ser de la banca preferente junto a 2753 otros ciudadanos atendidos por el mismo mal pagado ejecutivo de cuentas. ¿Le ha pasado? a mí si.

Inventario de coletazos a la fecha: caen las acciones,  baja el crecimiento,  pérdida de rentabilidad de los fondos de pensiones, sube el desempleo y oh! horror! EL ESTADO DE VUELTA A LA ECONOMÍA, vade retro. El capitalismo una vez más engendra a una criatura, la sobreestimula, la criatura se vuelve loca y se destruye a si misma. Papá Estado cómprame otra, ahora!!.

Por años nos hicieron creer que la palabra capitalismo ya no iba más, que ahora “mágicamente” el capitalismo había devenido economía, una ciencia social con complejo de ciencia natural que habla de usted y de mi como si fuéramos seres racionales, guiados por frías y rankeables preferencias de consumo. De sensatez y sentimientos nada, eso es para las telenovelas vespertinas.

La economía analiza nuestras preferencias con sofisticados algoritmos que ni usted ni yo podremos jamás comprender, sólo para después alegar en su defensa, cuando las bolsas se vienen al suelo junto con todas sus infinitas predicciones, que  las causas de la debacle son la irracionalidad del mercado, el contagio de la incertidumbre, la crisis de confianza, el problema de las expectativas y un conjunto de otras variables mas bien “blandengues” que parecen más humanas, cercanas, subjetivas y menos seriotas, técnicamente impecables, científicamente elaboradas. Quién los entiende.  Sería más fácil partir, como recomienda Habermas, por reconocer que:

La especie humana se ve desafiada por las consecuencias socioculturales no planificadas del progreso técnico mismo (…) Pero a este desafío de la técnica no podemos hacerle frente solo con la técnica. Lo que hay que hacer, más bien, es poner en marcha una discusión políticamente eficaz que logre poner en relación, de forma racionalmente vinculante, el potencial social de saber y poder técnicos con nuestro saber y querer prácticos. (Ciencia y Técnica como ideología P.128)

Nos hicieron creer que hablar de capitalismo era “jerga upelienta” y muchos lo creyeron, incluso de los nuestros y muchos que han sido autoridades y de las  muy importantes. Creyeron que el desarrollo se había reducido al crecimiento económico y se equivocaron, no escucharon de las paradojas de la modernización que el muy preclaro Lechner les gritaba desde el PNUD.

Pero el capitalismo seguía ahi. En la sombra, diciendo que no existía, mutando, adaptándose, conquistando para su voraz e insaciable apetito, nuevas porciones del globo y de nuestras vidas, metiéndose donde nadie lo llamaba. Eso es la globalización, el capitalismo hecho global, devorando lo de muchos para el beneficio de pocos. Es su esencia, nació así. Y nosotros felices, en la montaña rusa de ver tele, desear lo nuevo, endeudarse caro para comprarlo, no pagar, endedudarse más caro para salir de las calillas, no pagar, endeudarse aún más caro para pagarlo con intereses, multas, repactaciones, cobranzas prejudiciales, judiciales, posjudiciales. Caer en el limbo, vivir en DICOM.  No poder pagar nada, quedarse viendo tele, desear lo que no se puede comprar, deprimirse.

Una buena noticia, si seguimos el consejo del viejo sabio alemán debiéramos ser capaces de poner en marcha una discusión políticamente eficaz y qué mejor período que las elecciones presidenciales. Hasta los gringos fueron capaces de decidir que el rumbo que estaban siguiendo necesitaba un giro drástico y eligieron a Obama, un ícono que simboliza la hora de aceptar como posible todo lo que nos parecía delirio.

Una mala noticia, en Chile estamos atrapados en una elección  sin alternativas de cambio, donde cualquiera de los dos son menos de lo mismo. Piñera no representa un cambio, es un “niño bien” travestido de millonario (¿han visto cómo le quedaron los ojos?) tan, pero tan ambicioso, que votando por el No, se fue con los del Sí. Que, reconociendo lo crímenes de la dictadura se fue con los amigos de borrachera de los criminales. Imperdonable.

Frei es mucho más digno que Piñera, en todos los ámbitos.  Pero es igual de responsable, como ex Presidente y miembro de número del stablishment criollo, de la brutal modernización sin alma de los últimos treinta años llevada a cabo con saña en Chile, del pacto con el diablo capitalista que nos dió carreteras concesionadas, gas natural, puertos privados y servicios básicos en manos extranjeras a cambio de destruir, por la competitividad, todos los vínculos humanos entre nosotros, la solidaridad, el reconocernos iguales, el sentirnos más que la suma simple de todos. Ahora es todos contra todos.

Ambos son menos de lo mismo. Príncipes de la cultura del éxito. Artífices del fracaso. Y de las alternativas ni hablar, me quedo con la Pamela Jiles.

Lo que debieramos pensar en estas elecciones es cómo hacemos que ellos y que todos los que se candidatean a alguno de los puestos  en Diciembre empiecen a pronunciarse sobre el fondo de las cosas y cómo los ciudadanos, ante el más mínimo desliz, con todas nuestras fuerzas respondemos: No es la economía, es el capitalismo, estúpido!

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p style=”text-align: left;”>(la foto la sacamos de acá)

6 Comentarios

  • Hola Sebastián, me gustó mucho el artículo, al callo, y bien clarito. Al respecto, creo que es bien complicado hacerles entender a todo aquellos “magos-científicos-economistas”, la diferencia entre sus papers y el mundo real. Hacerles entender que los consumidores, son personas. Capitalismo, devino en economía, los empresarios pasaron a ser emprendedores. En fin, los prime se hacen harakiris, y los subprime se van a la mierda… Respecto a lo de Habermas, por ahora creo que es complicado establecer una discusión políticamente eficaz, que vincule lo técnico con lo práctico, cuando justamente el origen del problema radica en la desdiferenciación (a nivel conceptual, y práctico) entre conceptos y usos técnicos, prácticos y científicos. (como los ya señalados capitalismo-economía, empresario-emprendedor, consumidor-persona). Mientras no haya una distinción conceptual (y práctica), es complicado establecer diálogos claros y eficaces. Hoy, el mundo de la vida esta bien caótico como para establecer diálogos normados, la entropía hace que todos los lamentos tiendan a perder importancia, y con la globalización no me queda claro si se puede hablar de una opinión pública mundial que norme las conversaciones, básicamente porque la diversidad de razones que tratan de normar la conversación ha llevado a la pérdida de claridad conceptual. En fin, creo que me estoy poniendo latero, asique me retiro por ahora. Estamos en contacto para seguir conversando. Un abrazo! R

  • nicolas rebolledo says:

    exelente sebastián.

    debemos tener una doble agenda. por un lado debemos intentar construir una alternativa de discusión política eficaz que nos permita en el mediano plazo se una alternativa de desarrollo. Por otro lado, sencillamente debemos encargarnos de mostrar a la tropa de estupidos obnubilados por el discurso facho-gerencial, que la economía no es lo mismo que el capitalismo y que le ciudad y los ciudadanos no son lo mismo que el mercado y sus consumidores. Debemos intentar desterrar la idea de que necesitamos un gerente que “admninistre” el país. menos si las alternativas de gerente que se proponen son empresarios chilenos, católicos, educados en estados unidos y cuyos marcos teóricos son libros de managment.

  • Sebastián… excelente artículo. Felicitaciones a de la República por dar en el clavo con tan acertada descripción de los hechos “reales”, los que nos ataña a cada uno de los pobres y humildes (de billetera) ciudadanos. Gracias

  • Está bonito, emotivo… Pero me queda una duda: leí que no es la economía y es el capitalismo… Entonces, ¿qué es eso?

    Ojo con dos cosas. Primero, es fácil caer en este tiempo en la tentación de culpar a la “avaricia” y decir que el “capitalismo muere” (va a morir o cualquier forma pasado-presente-futura con la cual uno quiera complicarse), porque nada indica que haya algún reemplazo a este “sistema”. Nada.

    Lo segundo, es que es otro “facilismo” rasgar vestiduras respecto a la causa probable de todo este embrollo, las hipotecas sub-prime, que es su momento fueron catalogadas como la “democratización” del crédito.

    Y para despedirme, la discusión acerca de la racionalidad la dejamos para un encuentro en vivo y en un lugar cómodo 😉

    Slds.

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