Responsabilidad Social Ciudadana

13 de ago, 2008 | Por | 6 Comentarios

Empezó Agosto, para muchos un mes crucial y con un desafío que aparece en las mentes de muchos: “pasar Agosto”. Sin embargo, también en los últimos años, se ha posicionando a Agosto como el “Mes de la Solidaridad”, haciendo el link con la coincidencia que también en Agosto falleció Alberto Hurtado, actual símbolo, y principal objeto de marketing del pujante Mercado de la Solidaridad.

El slogan que acompaña este año al mes de la solidaridad es “Escuchar, hace bien”, otros años ha sido “Sonreír, hace bien”, entre otras múltiples acciones que “hacen bien”. Sin embargo, debemos aprovechar las contingencias anuales que se nos presentan para ir generando sustentabilidad en las acciones y actitudes “solidarias” que se promueven, para que, efectivamente, “hagan bien” a nuestra sociedad.

Los ciudadanos deben asumir y entender que la solidaridad es parte fundamental del ejercicio de esta condición, que no basta con andar 1 mes, de 12 en total con una sonrisa, no basta con darle plata a ciertas fundaciones. No es suficiente preocuparse de los minusválidos 1 vez al año. Nada de eso sirve, si no va acompañado de una postura y actitud consecuente, una actitud solidaria, en el día a día.

El “Mes de la solidaridad”, debiese aprovecharse -antes que nada- para explicar qué es la solidaridad, porque pareciese -según lo promovido- que ser solidario es andar riéndose, escuchando, y haciendo cosas para estar bien uno mismo. También pareciese, como he expuesto en otras oportunidades, que ser solidario es ser un donante de plata de organizaciones que se encargan de ayudar o sacar lo que molesta (léase Personas en Situación de Calle, Drogadictos, Ancianos, etc.). Pero, ¿qué es en verdad la solidaridad?

Definir a la solidaridad, puede llevarnos a caer en una discusión sin fin, pues dependerá del observador el cómo se observa el objeto observado. No obstante, quisiera esbozar una definición, que si bien no es absoluta, trata de identificar a la mayor cantidad de personas. La solidaridad es, en términos amplios, generales y básicos, entendida como una manifestación humana que busca socorrer a quien requiera ayuda, pero, en nuestro país, la solidaridad ha sido abordada desde diferentes perspectivas por 3 actores relevantes: Estado, Iglesia y Ciudadanía, cada uno codificando su visión de solidaridad de acuerdo a sus propios procesos, y conectando esta visión con el resto de la sociedad con su sesgo propio ya incluido.

Primero, tenemos al “Estado Benefactor”, que es la forma como el Estado (la política) aborda el tema a través del “asistencialismo”, ya que originalmente detrás de la noción de “pobres y marginales” desde el Estado hay una postulación de desigualdades originadas en causa específicas propias de la organización social, lo que abre un espacio para la introducción de correctivos institucionales, en lugar de la mera apelación a la conciencia piadosa de las personas.

La “caridad” corresponde a la visión más cercana a la Iglesia sobre cómo llevar el tema de la asistencia. Originalmente la Iglesia ocupaba sus obras de caridad para evangelizar a los indios y mestizos, hoy la ocupa para difundir su mensaje, lo que no ha cambiado es que la relación con la sociedad civil sólo se limita a la participación a través de donaciones, y/o algún voluntariado que ayude tanto a los sacerdotes como a las religiosas en su tarea de brindar ayuda a los marginados y desposeídos.

Finalmente, tenemos la ciudadanía, o Sociedad Civil, (en realidad podría ser la sociedad), que se acerca a una idea de solidaridad más vinculada a la colaboración y cooperación como forma de integración, a través del ejercicio de la solidaridad como parte de la ciudadanía, es decir, ser solidarios, implica ser ciudadanos socialmente responsables.

La Responsabilidad Social Ciudadana (RSC), a diferencia de la Responsabilidad Social Empresarial (RSE), no tiene necesidad de rankings, ni tene que responder a stakeholders específicos, sólo exige sentido común, conciencia de que todos los que habitamos en determinadas sociedades somos ciudadanos con los mismos derechos y deberes, y por ende, con la misma dignidad, que merecemos todos el mismo respeto, y nos ayuda a rankear a nuestra ciudad (y porqué no, nuestro pais) entre los “great place to live”.

Ser un Ciudadano Socialmente Responsable es ser conciente de la influencia de las acciones del entorno. Es tener noción de que hay otro, y ese otro es igualmente ciudadano, por lo que merece -al menos- tener las mismas posibilidades de optar. Así de simple, optar. No estar en la calle por obligación, no estar donde estoy obligado a estar, por ser viejo, pobre o inválido, sino que pese a las condicionescondiciones, se pueda optar a cambiarlas. No se trata de una sociedad en la que todos sean iguales, sino de una sociedad que dé oportunidades, en la que cada uno pueda buscar su propio modo de inclusión social o su propio modo de exclusión, si es que es exclusión lo que se busca.

Un desarrollo de la RSC, necesariamente lleva a un potenciamiento y mejorías de otras “RS”, como la RSE, porque cambian los discursos y exigencias de algunos “stakeholders”, también conocidos como “grupos de interés”, los cuales, habitualmente, están conformados por personas, por ciudadanos. La RSC no sólo ayudaría a mejorar la imagen-país, sino que aportaría a calidad de vida y ,sobre todo, ayudaría a mucha más gente que la que ayuda hoy a pasar Agosto.

La imagen la sacamos de acá

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6 Comentarios

  • Que bien, interesante lo mencionado, me llamo mucho la atención que dieron sobre la Responsabilidad Social Ciudadana, nunca había escuchado hablar sobre ella, pero claro por el nombre, aunque claramente se ha hablado muchas veces del contenido del concepto, bueno si pudieran poner alguna referencia sería genial.

    Eso saludos! y sigan adelante, siempre los leo.

    PD: me dio mucha risa la sigla RSC porque es la sigla que uso aveces para mi nombre Rafael Silva Cortés.

  • Ricardo: buen artículo. A riesgo de sobre simplificar, creo que bastante de lo que planteas se resume en lo que amenudo se habla entre los republicanos: el mes de la solidaridad -y la solidaridad en general- es mucho más un asunto de “buenos ciudadanos” que de “buenas personas”. En Chile, creo, escasean los primeros y abundan las segundas (pienso en esas señoras que dan 10.000 en el canastillo de la misa y luego te tiran el auto -la 4×4- encima … justo a la salida de misa). No queremos buenas personas (en realidad, que cada cual haga lo que quiera en su casa), queremos buenos ciudadanos! Abrazos M

  • Hola Matías:

    Muchas Gracias por tus comentarios, creo que más que sobre simplificar, lo que haces con la distinción entre “buenos ciudadanos” y “buenas personas”, lo que haces es establecer un buen resumen del planteamiento, y una buena distinción que permite iniciar un trabajo de profundización importante.

    El problema es que cuesta mucho encontrar buenos ciudadanos, ya que la definición tiende a disolverse entre tanta “viveza”, “pillería”, “audacia”, y otros tantos calificativos tan criollos.

    Sin embargo, si buenos ciudadanos, es complicado generar desarrollo, y para eso hay que partir por algo, yo creo que es por generar responsabilidad (es) social(es) no empresariales, sino que ciduadanas. Eso, saludos y Abrazos!!!! R

  • corrijo, en la primera frase del último párrafo, debiera decir “SIN bueno ciudadanos….”, en vez de “si buenos….”

    SALUDOS!

  • Hola querido ricardo: no me convence tu columna, en la medida que no resulta certera entorno a lo que ocurre en las coyuntura actual. Primero que todo, sigo anclado en el viejo paradigma parsoniano que la solidaridad es parte de los componentes que dan vida a la confianza como medio del sistema social. De todos modos resulta interesante tu postura por hacer carne un sistema que logre configurarse a través de la solidaridad. Frente a esto, ¿Cómo observar este sistema, cuando sus partes están desmembradas en un sin número de experiencias al interior de otros sistemas (económico, político, religioso)?. Por lo mismo, no me convence las sutilezas del lenguaje por identificar prácticas de RSE o RSC. Creo que el fenómeno no esta en este supuesto clivaje, más bien lo observo en un fenómeno emergente (al igual que la teoría que trata de reflexibilizarlo, la de los sistemas (de la que somos ambos militantes díscolos)), como es la observación de experiencias sustentables. Como lo describen (millones de) textos y (nacientes) experiencias, se trata de comprender el fenómeno sistémico de gestar iniciativas de desarrollo (no como creen las limitantes economicistas), sin hipotecar el futuro. El triple resultado es el formato que tiene para hacer carne estos enunciados, que a través de la implementación de variables financieras, sociales y ambientales. Así se puede observar si las organizaciones (incluyendo las empresas) son parte del problema o de la solución.
    De esta manera se observan las organizaciones con miras a que estas sean sustentables y dependiendo de las estrategias corporativas le ponen nombres, como RSE, RSC, RSC (Corporativas), etc. El punto es que hagan desarrollo, no dar limosnas para repartirse el molido. Así, en el entorno están los stakeholders. No pelees con el concepto, ya que es un concepto para definir conceptualmente a aquellos a los cuales le afecta directamente o indirectamente las acciones de las organizaciones. El problema es que algunas de estas organizaciones tiene culturas religiosas (plano eminentemente de la personalidad) que lo permean, así como jubilados de la administración pública (hoy cooptados algunos) siguen jugando a las lógicas del ogro filantrópico estatal, como describes en tu columna. A mi me satisface el conceptode stakeholders, concepto que emerge con las teorías funcionalistas americanas, porque aporta a entender las interacciones entre los individuos, grupos y asociaciones, así como las obligaciones, de incluso de las empresas, por profundizar ciudadanías corporativas que generan procesos de cumplir sus compromisos, así como la promoción de prácticas sustentables, así como democráticas (políticas anticorrupción, igualdad de derechos).

  • bueno yo preferiría que los conceptos fueran mas argumentados y con un buen significado especifico por fas argumenten las respuestas si

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