Peña y la Educación Religiosa

22 de Jun, 2008 | Por | 14 Comentarios

En su columna de hoy, Carlos Peña se refiere a las tibias reformas a la LOCE y en el camino se va en una tangente extrañísima:

Un resultado como ése no parece a primera vista malo, salvo por un detalle: la educación particular expresa preferencias diversas que a una sociedad democrática le interesa preservar y poner al alcance de todos. Y eso no se logra si se favorece sin más la educación municipalizada. ¿Por qué sería razonable que una familia con recursos pudiera escoger una educación católica para sus hijos y una familia pobre, igualmente creyente, estuviera obligada, por la fuerza de los hechos, a confiar en el alcalde? ¿Por qué privar a un grupo mapuche pobre -interesado en preservar su cultura- de la posibilidad de fundar un colegio bajo las mismas condiciones de subsidio que uno público?

La defensa estándar del sistema de vouchers que enarbola Peña es una de la eficiencia del mercado y todo eso. Y esa libertad de elegir del “cliente” (los Padres), nos dice Peña, justifica que en Chile el Estado financie la educación religiosa de los niños. Queda sin decir las lecciones que esos niños en esas escuelas religiosas no reciben (una empieza con C y termina con ondon).

Más adelante, Peña critica el posible – aunque no esta muy a la vista – fortalecimiento de la educación pública como un ataque a la “cohesión social” y la “diversidad”.

Pero solo una definición curiosa del termino permite llegar a esa conclusión. El argumento de Peña se basa en definir la diversidad como la variedad entre organizaciones educacionales, cada una de las cuáles presenta un color único (religioso, de clase, etc.) en un espectro ideológico. Pero eso implica que el niño que se educa en una de esas instituciones esta rodeado por una realidad particular y excluyente de otras en la sociedad más amplia.

En otra definición más progresiva de la diversidad, esta se entiende como el fortalecimiento de instituciones de educación pública de calidad, dentro de las cuales los niños se enfrentan y crecen en un ambiente que refleja la diversidad de la sociedad en su totalidad. Y evidentemente, la cohesión social nace de crecer en un ambiente en que los niños se ven enfrentados a otras realidades valóricas y socio-económicas. Es bastante más fácil entender la realidad de ser Judío, Católico o Ateo si uno tiene compañeros de clase que lo son, y que evita la caricaturización del “otro” que es tan dañina.

Entonces, la pregunta que queda en el aire es: si la cohesión social es un objetivo de la educación pública (la privada es otro cuento), ¿Por qué defendemos el uso de recursos públicos para la creación de un sistema de instituciones que tienen un fuerte incentivo para no generar ambientes diversos en sus aulas?

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14 Comentarios

  • Brunner es feo. Creo que es el hombre más feo del mundo. Eso. Y buen artículo, abre el tema por así decirlo. Saludos

  • @Carlos, creo que el tema de la cohesión social es uno de los que pasa inadvertido en toda esta discusión, muy interesante

    (Ahora, ¿Qué tiene que ver Brunner con Peña? y si Brunner es feo ¿qué importancia tiene?)

  • Sr. Diaz: Brunner es F-E-O de cara y de mate. Eso. Y autoproclamarse ‘especialista’ en el tema de educación siendo q es dudoso su paso por el sistema educacional, es para ser un payaso más. Peña no tiene problemas con lo q alguna vez ideo el maloparatitularse Brunner.

    Saludines-

  • @Eduardo,

    Creo que la explicación mas larga es que las ideas que tira Peña en su columna podrían ser copiadas directo de la mente de Brunner, al que Peña contrato en la Diego Portales. Son sacadas directo de la fuente del pensamiento neoliberal sobre la educación, que Brunner vende desde su asiento como “especialista de educación” de la Concertación (¡el mundo al revés!). Acá hay un artículo sobre Brunner:

    http://blog.delarepublica.cl/2007/09/26/241/

    Saludos!

  • Estimados:

    Ciertamente es un argumento lógico el que la interacción en la sociedad se debe dar en el contexto de la educación de los colegios. Sin embargo, también deben haber diferentes tipos de educación, que permita el estudio de las materias desde diferentes ángulos. El gran problema de una educación estatal uniforme, por ejemplo, durante la dictadura tomó hasta un caracter fascista. Todos los jóvenes les pasan la materia de la misma forma, todos ocupan uniforme, todo dentro de un contexto educacional estatal. A lo que voy es que no hay que una sociedad pluralista contiene de ambos: colegios privados y colegios públicos. No creo que se haga una sociedad más pluralista educándolos a todos de la misma forma a través del aparato estatal (tampoco creo que se logre mediante la inexistencia de los colegios estatales). Es decir, de nuevo el punto de vista neoliberal, ¿¿por qué debiera Yasna Provoste (para poner un caso extremo) elegir cuál es la mejor manera de educar y cómo debieran ser todos los niños de Chile??

    Saludos Eric

  • Hola Eric,

    A ver, vamos por partes. Primero, educación pública no quiere decir “uniforme”. Esa uniformidad no existe hoy (pensemos Instituto Nacional vs. Escuela E-451 de Donde sea), y no hay razón para pensar que desaparecería si tuviéramos un compromiso mayor con la educación pública.

    Segundo, no estoy abogando por un sistema exclusivamente público de educación. No conozco a nadie que quiera eliminar los colegios privados. La discusión es del financiamento, el rol del lucro, etc. Ergo, tampoco estoy argumentando que hay que educarlos a todos a través del aparato estatal, sino de cuál es la forma de financiar y mantener un sistema que garantice una educación de calidad a los que no pueden pagarla. Y eso pasa por definir que entendemos por “calidad”, y eso pasa también por entender que entendemos por “pluralismo”.

    Tercero, sobre tu analogía con la dictadura. El problema es que aquí estamos hablando de una sociedad democrática. Por su misma naturaleza, en una dictadura (de cualquier color) la discusión sobre que se enseña, como se hace, los uniformes, etc. son bizantinas cuando es un general tomando las decisiones. Y, ya que estamos, en una dictadura da lo mismo si estamos hablando de un sistema privado o público, porque dada la falta de derechos y un sistema judicial decente, no hay forma de que una escuela privada pueda ir contra la corriente ideológica que sostiene a la dicha dictadura sin sufrir las consecuencias.

    Finalmente, sobre Yasna Provoste (lindo ejemplo!), es un poco más al callo que el que uso Peña, que se fue contra el Alcalde. Pero ambos son erróneos. En primer lugar, porque en Chile el Alcalde apenas administra, a regañadientes, la escuela. Poco poder tiene el alcalde para decidir que y como se enseña en ellas. Y segundo, por supuesto que no es la Ministra Provoste (o quién sea) la que decide arbitrariamente cuál es la mejor manera de educar, y mucho menos como la gente debe “ser”. Esto es – o se supone que es – una democracia: a la ministra la elige el presidente, cuyas ideas y políticas vienen con apoyo de votos. Todo se vota en proyectos en el Congreso, donde al menos algunos colores políticos están representados. O sea, la Ministra Provoste elije lo que elije bajo los parámetros definidos por el sistema democrático. Que cuando funciona bien, están bien puestos y funcionan bien.

    Saludos.

  • Estimado Carlos:

    Tú escribiste “¿Por qué defendemos el uso de recursos públicos para la creación de un sistema de instituciones que tienen un fuerte incentivo para no generar ambientes diversos en sus aulas?”, estoy de acuerdo contigo en la frase. Pero una cosa es cambiar completamente el modelo y otras cosas es cambiar los incentivos (que creo que es a lo que apunta la LGE). El modelo educacional tiene ventajas y desventajas. Yo creo que es mejor aprovechar las ventajas y reparar sus desventajas a cambiar a un modelo estatal donde la gestión educacional de sus colegios no ha sido precisamente brillante. Yo aspiro a que el día de mañana Chile tenga una buena educación estatal y con un porcentaje de participación considerable, pero creo que ello no debe ser impuesto, sino que debe ser consecuencia de la buena calidad de las escuelas estatales. Sobre tu último párrafo, algún neoliberal (no pienso así, pero es la idea del debate) podría decir que no hay nada más democrático que cada padre elija el tipo de colegio. Peña le echa la culpa al Alcalde, pero uno podría ir más allá. Porque al Alcalde lo elige la gente y si uno se fija, la gente parece no variar sus votos según la gestión educacional del Alcalde (de que puede hacer cosas, las puede hacer). El punto es que quizás la democracia en esta área no está bien apuntada (no genera los incentivos a votar según la gestión educacional). Me acuerdo de un capítulo de los Simpsons, aquí va la parte cultural, en que Homero se postulaba a recogedor de basura y debía ir a una elección. Creo que ese es un buen ejemplo de lo que se debería hacer en gestión educacional municipal. Que haya un elección (simultánea a la de Alcalde) de un encargado exclusivo de educación para un área geográfica determinada (a quién debieran llegar recursos según la matrícula de su área). Esto alinea fuertemente los incentivos de votar con el de resultados educacionales (con todo lo que ello conlleva). Ahí tienes una reforma que puede ser pasada por el Congreso, pues implica el fin de la municipalización actual (pro Concertación), mantiene la descentralización (pro Alianza), activa la participación de la comunidad en la educación ampliando la democracia (pro Concertación) y abre todo un espectro político (podría darse el caso de que el gestor educacional aliancista de Las Condes fuera tan penca, que las Condes terminaría por un administrador de la Concertación, o al contrario, el concertacionista de Conchalí fuera tan malo que finalmente saliera elegido un aliancista).

    Saludo Eric

  • Eric,

    Bueno, todo depende de lo que uno defina como “cambios”, estamos de acuerdo. Chile no tiene un sistema estatal de educación, sino un sistema mixto de vouchers y escuelas municipales. Y evidentemente, el sistema municipal (o Estatal, si uno decidiera cambiar la entidad que administra estos establecimientos) jamás va a ser mejorados si le seguimos el razonamiento a Peña, que ni siquiera ve el valor de que existan.

    El Alcalde tiene poca culpa porque tiene poder para cambiar el sistema. Los tipos simplemente reciben X cantidad de plata por los alumnos que tienen, y da lo mismo como vote la gente, difícilmente puede ellos cambiar el hecho de que las escuelas municipales tienen un déficit económico terrible exactamente porque muchos recursos están siendo desviados para el sistema de vouchers.

    Saludos.

  • Carlos:

    Por eso creo que se deben crear organizaciones educacionales para cada área geográfica, con un jefe elegido democráticamente y con facultades administrativas acorde. Lo del déficit económico no me parece una afirmación correcta. El déficit no es porque se vayan recursos en vouchers a privados, pues la subvención es fija por alumno (es decir, es el mismo X por cada alumno). No saco nada con tener el doble de plata si tengo el doble de alumnos (que sería lo que pasaría si saco los vouchers a privados, de hecho, en dicho caso el aporte municipal a la educación se repartiría entre más alumnos). El déficit es porque los alumnos más vulnerables se van a los colegios sin financiamiento compartido (es decir que se invierte en su educación sólo el voucher estatal, nada del bolsillo de los padres) porque no tiene recursos para pagar la matrícula y, por lo tanto, justamente se tiene a los alumnos que necesitan más recursos con menos recursos. Maneras de solucionar dicho déficit yo pienso que pueden ser: 1.- Subir la subvención (no creo que no haya nadie en su sano juicio que pueda negarse a eso, salvo el mano de guagua de Velasco, que no sé si está en su sano juicio); y 2.- Establecer la subvención preferencial para los alumnos más vulnerables (que AL FIN!!! ya fue despachada y debiera implementarse prontamente).

    Saludos

  • Eric,

    Efectivamente, otros países tienen estructuras similares, con unidades educacionales asociadas a regiones y todo eso. Creo que hay varias fórmulas que podrían funcionar, incluyendo que las escuelas estén a cargo del Mineduc, otra organización nueva, etc.

    Sobre lo del déficit, es evidente que hay temas de economía de escala de modo que tener el doble de plata y el doble de estudiantes no implica que uno cancele al otro. Como dices tú, es probable que la subvención preferencial ayude, pero ten en cuenta que tu misma lógica seguirá aplicando: el sistema municipal seguirá recibiendo a los que no pueden pagar, y los privados seguirán siendo premiados a pesar de que después de todos estos años han fallado en entregar una educación de mejor calidad.

    Saludos.

  • Para seguir (no sé si antes haya pasado esto de alguien tan catete como yo respondiendo), no tengo tan claro lo de las economías de escala o que sean relevantes, pues casi todos los recursos son para pagos de profesores, además la educación estatal actual con su tamaño ya debiera más que aprovechar dichas economías de escala. El último párrafo revela que pones antes al sistema municipal que a los alumnos. El hecho físico lo ves como pagar por la matrícula, pero también se puede ver como invertir en la educación de mi hijo, entregar dinero para que sea utilizado en la educación de mi hijo (la LGE y la Superintendencia apuntan a cuidar el correcto uso de la subvención). Tú prefieres un Chile con todos educados igualmente con la pobre subvención escolar (todos con resultados deficientes educacionales por falta de recursos), la actualidad es que algunos son educados sólo con la subvención y otros con la subvención más un aporte de sus padres (los más pobres con resultados deficientes, la señora juanita que trabaja para pagar la matrícula tiene la posibilidad de mejores resultados). Es parecido al síndrome del perro que no come pero no deja comer (lo más momio que he escrito en mi vida, pero técnicamente es eso). Yo prefiero un país donde la subvención es alta y, por lo tanto, es superior a las dos situaciones anteriores (los pobres están mejor y la señora juanita también, ni siquiera invierte en la educación porque con los recursos ya tiene una educación de calidad). Para mí el problema es el monto de la subvención, no la libertad de poder invertir en la educación de mis hijos. Si a Piñera se le ocurre vender LAN e invertir toda la plata en la educación de sus hijos, bakán por él, así habrá gente más educada. Sino pudiera invertir esa plata en educación, anda a saber en que la gastaría (campañas). A lo que voy es que con las propuestas de los pingüinos (salvo municipalización y estatuto docente) no se logra subir la calidad de la educación de los más pobres, sino que se baja la calidad educacional de los que no son tan pobres. Hay que apuntar a subir la subvención, esa es la principal política para subir el nivel a los más pobres y de bajar la segregación (pues quien pagaría si puedes obtener lo mismo o algo mejor gratis, ya con inversión estatal en la educación de tu hijo es más que suficiente). Por ello es tan maravillosa la subvención preferencial, porque hace justamente eso: ¡¡subir los recursos para la educación de los más pobres!!.

    Saludos y ya me aburrí con el tema

  • Eric,

    Mis disculpas por la demora en contestar. El argumento de que estoy poniendo el sistema municipal antes que los alumnos no merece mucha respuesta, excepto para decir que el sistema actual pone ante todo el lucro y la “libertad de enseñanza” como pilares del sistema educacional.

    En el monto de lo que se gasta por alumno podemos estar de acuerdo: es insuficiente. Pero el sistema actual, con sus incentivos perversos y el lucro, dejará siempre a los más pobres en un sistema deficiente porque tanta gente se desliga del sistema público de educación. Tu ejemplo de Piñera no viene al caso, porque jamás he abogado (y esto te lo repito de nuevo) por abolir la educación privada.

    Saludos.

  • JAQUE MATE A LA DOCTRINA JUDAIZANTE DE LA IGLESIA QUE HA CONVERTIDO AL CRISTIANISMO EN RELIGIÓN BASURA Y, LA EDUCACIÓN RELIGIOSA EN POTENTÍSIMA INCUBADORA DE GENERACIONES DE ESTULTOS EN GRAN ESCALA. El análisis racional de los elementos que integran la triada pre-teológica judeo cristiana (la descripción neutra del fenómeno espiritual, su explicación y su aplicación), nos permite criticar objetivamente el profetismo judío y la cristología de San Pablo que fundamentan la doctrina judaizante de la Iglesia; y visualizar: 1) que las directrices de los ancestros de Israel (patriarcas, profetas, reyes y jueces) contenidas en el Antiguo Testamento, son opuestas a las enseñanzas de Cristo, ya que en lugar de promover el amor misericordioso y la hermandad universal, promueven el racismo, el despojo, el sometimiento y/o exterminio de los pueblos no judíos; 2) la omisión capital que cometió Pablo en sus epístolas al mutilar al cristianismo de la doctrina de la trascendencia humana (instruida e ilustrada por Cristo) que se alcanza practicando las virtudes opuestas a nuestros defectos hasta adquirir el perfil de humanidad perfecta (cero defectos), dándonos acceso a las potencialidades del espíritu a medida que nos vamos desarrollando espiritualmente; 3) la urgente necesidad de formular un cristianismo laico enmarcado en la doctrina y la teoría de la trascendencia humana (sustentada por filósofos y místicos, y su veracidad comprobada por la trascendencia humana de Cristo); a fin de afrontar con éxito las corrientes de la nueva Era y la modernidad, que amenazan con sofocar al cristianismo y la espiritualidad. http://es.scribd.com/doc/73946749/Jaque-Mate-a-La-Doctrina-Judaizante-de-La-Iglesia

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