El Manifiesto Facho del Transantiago

20 de nov, 2007 | Por | 13 Comentarios

Es oficial. El Senado ha rechazado la aprobación de los fondos necesarios para que el Transantiago continúe funcionando. La supuesta mayoría de la Concertación en el Senado probó ser virtual, con los Senadores Zaldivar (en guerra privada contra Alvear) y “World of Warcraft” Flores finalmente formalizando su deserción de la Concertación y uniéndose a la Alianza.

Obviamente, la pregunta que queda en el aire es: ¿Y ahora qué? Con la pérdida de la mayoría parlamentaria, el Senado tiene pocas posibilidades de aprobar fondos para evitar el colapso del transporte público en Santiago. Los Senadores disidentes, liderados por Fernando Flores, publicaron lo que un amigo califico como el Manifiesto Facho del Transantiago declarando al sistema un “monopolio artificial” que ha fracasado completamente.

Cuando se deja de lado el populismo que destila el manifiesto, es fácil ver para donde van dirigidos los dardos. Bajo la protección de una supuesta defensa de los ciudadanos y armada con una nueva mayoría parlamentaria, la Nueva Alianza espera sin duda implementar los planes que se cuecen en el cerebro de la Derecha, el LyD. Y los planes son simples:

“El Ministerio debiera entregar a los privados la operación total del sistema, estableciendo solo las reglas del juego, sin intervenir en la definición de parámetros de operación”

La solución de la Nueva Alianza, entonces, es el sacar el “público” de “transporte público”. Deber ser la solución, porque es como el transporte público funciona en todo el mundo. ¿O no? Eso es tema para otra columna, que ya viene.

13 Comentarios

  • Creo que todo este tema se está mirando de la forma equivocada. ¿Por qué los parlamentarios deben votar lo que les dice el gobierno? ¿Dónde queda la separación de los poderes del Estado? Es más simple para el gobierno tildar a Flores y a Zaldívar como parte de la “Nueva Derecha” en vez de asumir que no han cumplido los compromisos contraidos a la hora de solicitar fondos adicionales hace unos meses.

    El verdadero populismo es botar a la basura cerca de 700 millones de dólares en un año para tener un sistema con mayores tiempos de traslados, con condiciones denigrantes para las personas, alejando los recorridos de las poblaciones y andar apuntando con el dedo a quienes no quieren entregar más dineros sin ofrecer soluciones definitivas ni rendiciones de los gastos.

    Además, acordémonos que no se incluyó a los municipios en la planificación del Transantiago, que según el reportaje de anoche de “Efecto Dominó” de Canal 13, la infraestructura mínima para la operación del sistema recién estaría el 2009.

    El caracter “público” del transporte no está dado porque pertenezca al Estado o lo controle el Estado, eso es puro discurso simplista. Se sigue cayendo en el clásico error de que una planificación centralizada funciona mejor que la interacción de millones de decisiones diarias entre usuarios y proveedores de servicios para la toma de decisiones.

  • Rodrigo,

    Gracias por el comentario (no estoy muy seguro porque se fue a aprobación de nuevo, desde ahora deberían aparecer inmediatamente).

    Naturalmente, los parlamentarios pueden votar como se les dé la gana. Pero si votan contra proyectos importantes de la coalición gobernante una y otra vez, malamente pueden ser considerados parte de esa coalición, ¿No te parece? Las mayorías en el Congreso cuentan solo si se hacen efectivas al momento de votar. He ahí el punto (mío, no del gobierno) sobre “la nueva alianza”.

    ¿Botar 700 millones? No sé si has leído este sitio por mucho tiempo, pero no han faltado las críticas al transantiago. La implementación es deficiente, pero no un “absoluto fracaso” que requiere una reforma que ya sabemos para donde va. Y los 700 millones tienen que venir en contexto de cuanto se gasta en otras áreas fundamentales para la vida de la gente (salud, previsión, vivienda, etc), y cuanto se requiere para que el sistema funcione. Lo que nadie explica es como cortar el financiamiento va a solucionar el problema.

    Finalmente, estoy interesado en que te explayes en el punto sobre que hace un transporte “público”. Sin duda, uno puede discutir sobre que rol le corresponde a las estructuras gubernamentales (gobierno central, regional, municipalidades) pero si hay un discurso simplista dando vueltas, es el del LyD: “entrégenselo a los privados”.

    Saludos.

  • Carlos:

    Gracias por tu respuesta. Quiero profundizar o aclarar algunos puntos: 1) En este país cada vez que prlamentarios de un partido o sector votan diferente de lo que acuerda su partido o coalición queda “la grande”. A mí me parece totalmente contrario al espíritu democrático. Los representantes se deben a sus electores más que a sus partidos. Ve como funciona en Estados Unidos, por poner un ejemplo, donde las votaciones son cruzadas entre demócratas y republicanos y los candidatos al Congreso que lleva cada partido son electos en primarias por los ciudadanos, por lo que no valen las amenazas de “quitar cupos”, sino que las personas del partido y la zona a que representan deciden si merece ir a la re-elección o no. 2) Para mí el Transantiago cumple con la definición de “absoluto fracaso”: gastas en un año 700 millones de dólares que no habrías gastado en el sistema antiguo, colapsando el Metro, alargando los tiempos de recorrido (ver estudio de L&D, aunque no sé si para ti sea una fuente confiable), aumentando las distancias de desplazamiento de poblaciones periféricas para acceder a la locomoción colectiva. Además el sistema era económicamente viable para 4.800 buses y ya está comprobado que no funciona bien ni con 5.600, por lo que la misma cantidad de pasajeros hay que distribuirla en un mayor número de buses lo que disminuye los ingresos de los empresarios microbuseros, pero como eso implica una alteración de los contratos y bases de la licitación el Estado va a tener que negociar subsidios con los empresarios para que acepten los cambios en las condiciones, pues las inversiones las hicieron bajo otras reglas que fueron fijadas en su momento por el gobierno. En resumen, el sistema necesita subsidios permanentes para financiarse.

    3) En términos de contexto, los 700 millones de dólares del 2007 no encajan a mi juicio con un criterio razonable de asignación de recursos.

    4) Para mi el rol del Estado en este ámbito (y en términos simples) es asegurar que la población tenga acceso a un sistema de transporte de amplia cobertura, seguro, poco contaminante, expedito y a una tarifa accesible. El Transantiago es más seguro y los buses menos contaminantes, pero el sistema antiguo lo superaba en los otros puntos. Fácilmente el estado pudo haber planteado otro tipo de incentivos y exigencias dejando el sistema en manos privadas: multas altas para buses que no cumplan con determinadas normas de emisión de contaminantes, suspensión prolongada de licencias para choferes que excedan límites de velocidad o incumplan normas del tránsito. El mercado se habría encargado de regular la oferta de recorridos. Si se crea una nueva población surgiría un servicio hacia allá, pues habría personas dispuestas a pagar pasajes, si una zona está muy colapsada en tráfico entonces los usuarios tenderían a usar el metro para pasar por ahí o la competencia se encargaría de disminuir la frecuencia de recorridos por esa zona. Algunas deficiencias, se podrían resolver licitando cuotas máximas de circulación por determinados sectores.

    El rol público del transporte recae en la utilidad para la población del servicio y no en la propiedad estatal del mismo.

  • Hola Rodrigo,

    1) Sin duda, sin duda. Estoy de acuerdo con que en Chile exageramos esa disidencia. Pero si el que un Senador “oficialista” vote consistentemente contra el gobierno no es en absoluto antidemocrático, tampoco son las críticas a ese voto. En EEUU como en Chile como en la quebrada del ají esos votos tienen (y deberían tener) costos políticos (Hillary Clinton con la autorización de la guerra en Iraq, Zaldivar con el transantiago, por poner dos ejemplos). Las votaciones cruzadas a las que haces referencias (sobre todo las importantes) rara vez pasan desapercibidas en EEUU. La única diferencia es que nadie pierde el sueño por la tendalada que queda. Son cosas de la democracia. Y no puedo estar más que en profundo acuerdo contigo con respecto a la necesidad de democratizar el proceso eleccionario.

    2) ¿El sistema necesita subsidios permanentes?¿Y qué? Muestrame un sistema de transporte público moderno que funcione sin subsidio. Si encuentras uno, es la excepción absoluta.

    3) De nuevo, estoy de acuerdo que el plan fue mal implementado (esta es discusión que dá para mucho) y peor aún, la base ideológica con que se hizo fue errada (también da para mucho). Pero el punto ahora es como se resuelve.

    4) De acuerdo con lo que debe ser el rol del estado. El que el sistema sea más seguro y menos contaminante no es menor, considerando que la contaminación es un tema fundamental en Santiago, y que la seguridad del sistema antiguo es un desastre.

    Con todo respeto, es bien sabido que el del transporte público es uno de los “mercados” en los cuáles los incentivos y relaciones entre proveedores y consumidores simplemente no generan los resultados deseados. Si dejas al mercado regular la “oferta de recorridos” terminas con poblaciones pobres y lugares aislados con poco transporte y comunas de clase media y con mucha población con sobre oferta. Mira la situación de los trenes en el Reino Unido, de los buses en toda europa o en EEUU. El tráfico estaba colapsado en Santiago, y el mercado de los buses floreció como nunca, con las consabidas “externalidades” en la calidad del aire y otros entuertos.

    La idea de un sistema de transporte completamente privatizado puede sonar bien, pero simplemente no funciona. Hay amplia evidencia al respecto.

    Saludos.

  • Estoy de acuerdo con Rodrigo… el hecho de que un grupo tenga mayoría no significa que tengan la razón en todo lo que hacen, lo cual es más que evidente hoy en día. Estos tipos deben justificar cada peso y ponerse los pantalones con las verdaderas cifras involucradas en las obras viales necesarias para implementar bien el plan. Si desean subsidiar, si es necesario hacerlo, que sea al proyecto completo, bien hecho… sin vías exclusivas, los tacos son los mismos para particulares que para las micros… yo ususario prefiero comerme el taco en mi propio auto que apretado como animal en una micro… así no se desincentiva el uso del auto… vamos a tener carreteras aéreas como los gringos y un transporte subsidiado como los europeos??? … La wea está mal hecha, la pregunta razonable es si los mismos incompetentes que lo diseñaron son quienes van a arreglar el pastel?… evidente que hay que gastar eldinero, el tema es que se debe señalar cuánto y cómo… pero por favor que lo hagan bien!!

    Saludos

    ps: De todas formas, al aprobar mil pesos le dejaron el camino despejado a la Bachelet para que vete el proyecto, así que no todo está perdido…

  • Hola Meriadox (tanto tiempo!),

    No creo estar en desacuerdo con mucho de lo que dices (hartas críticas se han vertido desde acá). El Congreso, de hecho, ya esta investigando lo mal que se implemento el sistema (y culpa hay para repartir). El punto es, ahora, es definir cuál es el diagnostico: que el plan requiere ajustes, esta claro. Que es fallo completo, que es lo que quiere mostrar la derecha, es dudoso. Y más dudosa aún es la reforma que van a plantear. Leáse el plan de LyD.

    Saludos.

  • Carlos:

    Para hacerte las cosas simples, tenemos tres puntos de discusión relevantes y en el resto estamos relativamente de acuerdo: 1) Subsidios para el Transporte Público: es cierto que en la mayor parte del mundo existen, pero eso no necesariamente lo hace razonable. 25 años atrás todos los países del mundo que ofrecían pensiones a los jubilados lo hacía vía un sistema de reparto estatal. Hoy son más de 20 los países en el mundo que han implementado políticas inspiradas en el sistema chileno de AFP y naciones que han sido emblemáticas por sus modelos social-demócratas están considerando seriamente privatizar sus sitemas (sé que es otro punto). El asunto es que en Chile no era necesario subsidiar el sistema hasta febrero del 2007. Es más, eliminemos el impuesto específico a los combustibles y con la baja en los costos que eso implicaría para el Transantiago, habría que ver si al cortar los subsidios se obtendría un aumento de los pasajes (no he hecho las matemáticas exactas, pero sería interesante hacerlo).

    2) ¿Cómo se soluciona? Yo creo que no pasa por mayor injerencia del Estado. De mantenerse el transantiago, hay que introducir competencia e incentivos para disminuir la ecasión, rediseñar recorridos, flexibilizar la rigidez del sistema. Personalmente creo que un sistema como el antiguo con multas más altas y mayores exigencias de emisión de contaminantes, así como licitaciones de cantidad de vehículos máximos para zonas de alto tráfico daría mejores resultados.

    3) Lo que hizo el parlamento: creo que es lo mínimo pedir que se envíe una ley especial que plantee soluciones al sistema y genere una discusión permanente respecto del financiamiento del sistema y no ir pidiendo a medida que se va acabando la plata. ¿Como después de casi 10 meses no hay proyecciones serias de estabilización financiera del sistema? Ningún principio de gestión señala gastar por 10 meses mientras se buscan soluciones definitivas. Las exigencias de Zaldívar, Flores, RN y la UDi me parecen él mínimo de responsabilidad que un país debe demandar del ejercicio del poder ejecutivo.

  • Hola Rodrigo,

    1) Prefiero no abrir la arista de las AFP. Como dices, es otro tema. Eliminar el impuesto a los combustibles no soluciona el problema. En EEUU no hay tal impuesto (bueno, depende del lugar, pero… uf) y ya ves que los subsidios igual son necesarios. Además, tiene la grave desventaja de incentivar el uso del auto (compara Europa vs. EEUU en este aspecto). Las matematicas no dan. El punto es que los subsidios están por una razón: la economía de los sistemas de transporte público tienen externalidades y asimetrías que los requieren, salvo contadisimas excepciones.

    2) Sistemas integrados de transporte como el Transantiago son, en mi opinión, lo que hay que hacer. No te olvides lo que hablabamos antes, sobre la contaminación y la seguridad. El sistema antiguo tenía también una economía perversa, porque era rentable en la medida que abusaba de sus trabajadores, contaminaba y traspasaba costos (en términos de aumento de tráfico, por ejemplo) al resto de la ciudad. Como te decía antes, un sistema como el antiguo más todas las exigencias que listas (que no son suficientes) simplemente no es rentable. La “injerencia” del Estado es – lo demuestra la experiencia alrededor del mundo – lo que hace que el sistema funcione.

    3) Políticamente, el objetivo de la derecha es, evidentemente, forzar las reformas privatizadoras que tu mencionas más arriba. Para eso, deben forzar una crisis financiera, que es lo que están haciendo. Cuando en el “manifiesto” se habla de la posibilidad de un subsidio permanente, me parece ver la mano de Flores escribiendo eso para no quedar mal. Si lo que vemos en LyD es signo de lo que se viene, tendremos que esperar a que los chanchos vuelen para que esa posibilidad – la del subsidio – se considere en serio.

    No estoy en desacuerdo con cambiar el rumbo del proceso legislativo. Arguyo, en vez, que es irresponsable negarle el financiamiento al sistema en este momento, y que el sistema requiere ajustes, pero no es un fracaso.

    Saludos.

  • Carlos:

    No nos vamos a poner de acuerdo porque: 1) Las externalidades y asimetrías que mencionas que poseen lo sistemas de transporte en mi opinión se mejoran con los incentivos y penalidades adecuadas (al menos en gran parte), lo que se traduce en un Estado fiscalizador y que multe en serio e intervenga regulando aspectos puntuales, mientras para tí es la injerencia del estado lo que hace que los sistemas de transporte público funcionen (y aunque sea así el costo es a mi juicio excesivo).

    2) Tú planteas que es irresponsable negarle el financiamiento el sistema y yo creo que irresponsable pasarale recursos en las condiciones actuales y sin ningún tipo de seguridad de que se realizarán las correcciones, así como que en un par de meses no se pedirán más recursos adicionales.

    3) Para ti el sistema requiere ajustes y para mí es un fracaso. Los argumentos están dados para una y otra postura.

    En buena onda, rescato esas diferencias como positivas para la discusión.

  • Rodrigo,

    Creo que en parte depende de que llamemos “incentivos y penalidades”. Creo que hay sistemas de transporte público que funcionan con modelos mixtos (la propiedad y la operación es publico-privada) y otros que son públicos totalmente. Creo que esa elección depende de las circunstancias y la situación política.

    Sobre el punto 2, creo que una cosa no quita la otra: uno puede pasarle los recursos al sistema en función de un posible arreglo (ojo, que los recursos solicitados eran, con suerte, la mitad de los necesarios), que es básicamente lo que va a pasar si o sí.

    En el punto 3 estamos en desacuerdo, pero bueno, no es malo.

    Saludos!

  • Rodrigo puso el dedo en la llaga: 3) (…) para mí [el sistema] es un fracaso.

    El articulista desde luego habla desde su posición ideológica y quiere más dineros públicos (por segunda vez) destinados a un sistema fracasado (aunque él lo niega).

    ¿Cuál es la aversión contra la empresa privada? Me parece inaudito que alguien defienda, contra toda evidencia, el actual sistema de transporte.

    ¿Más recursos quieren todavía? ¿Se taiman porque el Congreso dice que no al despilfarro? Creo que es buena idea oponerse “por defecto” a cualquier subsidio, pero volver a entregarle recursos no es subsidio, es suicidio.

    Otro fracaso del dirigismo y del estatismo.

    Bueno, punto aparte, es que la Concertación tuvo por un buen tiempo mayoría en el Congreso y gracias a sus propios desaguisados e indisciplina no lograron impulsar las reformas que quieren, y ahora vuelven a la archisabida excusa barata de “culpa de la derecha” para justificar su inoperancia.

  • ChL:

    Gracias por tu comentario.

    Saludos.

  • lo primero es la contingencia politica mal intensionada de la concertacion lavandose las manos con los senadores ex oficialistas y haciendolo publico en los medios de comunicacion por medio de la Nacion Domingo. tal vez estos senadores lo plantaron a partir de sus intereses y sin una verdadera conviccion en ayuda al transantiago pero si dejaron temas sobre el fondo de el problema … cosa que tanto le cuesta a la concertacion como en era el tema educativo que cambio la forma pero no el fondo y siguio hechandole al barril sin fondo…. pero eso ya es harina de otro costal. ¿ que hacer con ese dinero? ya vimos este año que gastando como se ha hecho no ha significado nada y peor aun ha generado mayor decepcion en la poblacion sumida en uan perdida de su calidad de vida generada por deciones politicas antojadisas, sin ofender creo que muchos de este blog nos abran por ke no okupan el transantiago y no andan en la modernidad… como dijo flores y bianchi ellos no han generado medidas neuvas ni un proyecto trascendente, ellos por la presion mediatica o su propia incapacidad han hecho incapie en lo mismo en gastar en lo mismo que este año ¿para que? si las consecuencias estan a al vista no han cambiado el asunto, se tocaron lso contratos de los operadores superficialmente, se centro el discurso en la eevasion y asi suma y sigue en discusione ssn sentido pero ke han ido desviando la coyuntura. Pero bien por antes que seguir culpando a esos senadores discolos preocupense de generar un proyecto viable y que transforme esto realamente no pedir por pedir por la presion del momento ya que siguen atentando contra la dignidad de los ussuarios.

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