Extradición de Fujimori: como para volver a creer

22 de Sep, 2007 | Por | 1 Comentario

fujimori1.jpgAyer temprano, y después de un largo proceso plagado de informes cointradictorios y semanas de espera y retrasos, la Corte Suprema confirmó que Alberto Fujimori será extraditado a Perú. La decisión confirma la línea seguida por la fiscal del máximo tribunal, Mónica Maldonado, que recomendó su extradición. Dados los antecedentes del procesado -y mirada desde lejos del mundo del Derecho- la decisión no es para nada sorprendente. Aunque viendo otros fallos del tribunal superior -como el de “demencia subcortical” que señalaba la incapcidad de Pinochet para ser procesado- el fallo es más bien inédito y hasta insólito en la historia reciente de sus decisiones más sonadas.

Fujimori es de aquellos personajes que representan lo “peor de lo nuestro ” en el barrio Latinoamericano. Autor de fraudes, autogolpes, sangrientos rescates, matanzas y operaciopnes de la más baja estofa, y socio capitalista de una de las más tenebrosas duplas polìticas de los últimos 50 años en el Perú, junto a Vladimiro Montesinos.

Los casos más espeluznantes, que le valieron la extradición y tal como señaló enfático el ministro Chaigneau al dar a conocer el fallo que confirma la extradición, son los casos de violaciones a los Derechos Humanos conocidos como Barrios Altos y La Cantuta, donde está acusado del asesinato y desaparición forzada durante su gobierno de nueve estudiantes y un profesor que se sospechaba pertenecían a organizaciones terroristas.

Los restantes casos que contempla el fallo son cargos de corrupción. Uno es el caso “Allanamiento“, que se refiere al delito de usurpación de funciones y abuso de autoridad. Otro es la “interceptación telefónica”. En el caso “Tractores y Medios de Comunicación” se le acusa de utilizar fondos públicos para financiar la adquisición de tractores a las corporaciones nacionales de China, a través de diversos dispositivos legales que facilitaron el proceso de adjudicación directa. También el caso conocido como “15 millones” donde se le acusa de utilizar recursos del Estado en beneficio de su ex asesor Vladimiro Montesinos. En el de “Congresistas tránsfugas” se le acusa del pago ilegal a diversos congresistas electos para inducirlos a cambiarse de bancada e integrarse al partido de gobierno.

Estos casos son sólo una pequeña parte del largo prontuario de este personaje, que luego de huir a Japón se instaló en Chile buscando, muy probablemente, ser beneficiado por una de las famosas resoluciones de los tribunales chilenos -particularmente la Corte Suprema- que suelen interpretar el Derecho Internacional de modo “peculiar”, protegiendo mediante resquicios a algunos poderosos proclamados “amigos de Chile” (¿recuerda el caso reciente de Menem?).

Sin embargo, hay que decirlo, esta vez la Suprema estuvo bien, como no veíamos hace años: sentando un precedente a nivel regional e internacional, repetando los Derechos Humanos y haciendo valer la jurisdicción internacional. Como nunca en años, pero como hizo falta durante muchos.

1 Comentario

  • Marcelo, Como siempre gran memoria, solo agrego que tuve la oportunidad de conocer el Perú de Fujimori y era un país de grandes contrastes, por uno de un estado profundamente militarizado y represivo, pro empresa-antipueblo, pero por otro devolvió al Perú algo de orden, incluso creo que con fujimori se inicia el despertar republicano de Peru postmoderno. Ojala que sirva de algo su extradición, no olvidar que Perú, es un país profundamente clasista, irrespetuoso de sus leyes e idiosincrasia, pura pantalla andina, donde las leyes no las cumple nadie, ojala no sea esta extradición una buena estrategia del fujimorismo para lograr espacios políticos en una población profundamente histórica, rica culturalmente, pero francamente poco académica y justa socialmente.

  • Deja un Comentario