Desafío para el Tercer Sector: Un Nuevo modelo de Inclusión de la Marginalidad II. *

17 de Abr, 2007 | Por | 8 Comentarios

El Tercer Sector, basa su reclutamiento de personas en los denominados “voluntarios”, ciudadanos que libremente optan por participar las actividades de estas organizaciones sociales, ya sea por convencimiento, por hobby o por motivos religiosos, entre otros. Sin embargo, es complejo para las instituciones manejar un trabajo voluntario. Dadsolidaridad11.jpgo su condición, precisamente de “voluntariedad”, se hace difícil exigir metas, potenciar los trabajos de calidad, y realizar un desempeño constante. Sobre todo, tomando en cuenta que ”al depender de la ‘buena voluntad’ de donantes -a lo que habría que agregar de funcionarios-, y su disposición para transferir recursos por medio de donaciones, queda expuesta a decisiones de otras organizaciones sobre las cuales se puede ejercer poca influencia” [5] sostiene Darío Rodríguez.

la poca autonomía del Tercer Sector ha influido de manera importante en el estancamiento del proceso diferenciador de la solidaridad, particularmente porque, al igual que el Estado, no ha logrado evolucionar de un modo que permita adecuarse a la contingencia.

Frente a esto, es necesario tomar en cuenta que la complejidad de las ONG´s viene dada por el hecho que estas organizaciones son una manifestación de valores compartidos, como la solidaridad, la compasión, la búsqueda de reivindicaciones, entre otros. Y en este sentido el hecho que muchas organizaciones tomen modelos de desarrollo del sector privado les produce una contradicción, ya que obliga ser egoístas ayudando, es decir, competir por tener más “clientes” (que pueden ser mendigos, drogadictos, etc) para subsistir, entonces lo que importa no es que otros ayuden, sino que yo ayude más para seguir existiendo, tratando de evitar competencia en este “mercado de la ayuda”. Con esto vemos que los valores que surgen en el Tercer Sector, no son del todo incluidos en el sector privado, donde prima la búsqueda de eficiencia -lo cual es positivo-, pero en un entorno de permanente competencia, y con una concepción egoísta del operar.

Por lo mismo, es necesario que las organizaciones sociales, a partir de sus objetivos y valores, vayan generando un modelo propio de gestión, que involucre a la ciudadanía, que al mismo tiempo fomente la colaboración y genere confianza para ser validadas socialmente como lo plantea nuevamente Rodriguez: “las exigencias de incorporación de la gestión en las organizaciones no lucrativas no son, por lo tanto, algo que las organizaciones no puedan desdeñar, sino condición necesaria para la supervivencia en un entorno más complejo.” [6]

El desarrollo del Tercer Sector implica la capacidad de evolucionar, en varios aspectos, como el de gestión y del trabajo voluntario. En el primero es necesario generar modelos adecuados al sistema, y respecto al segundo, es momento de reformular la concepción de trabajo voluntario. La emergencia de las ONG´s y del Sistema Solidario no puede verse como algo ajeno al creciente y constante incremento de complejidad en la que estamos inmersos. En este sentido, las formas más importantes para empezar con todo este proceso son dos: la generación de redes y la profesionalización del voluntariado.

solidaridad2.jpgUna forma de gestionar que involucra la solidaridad, los valores del Tercer Sector y que marca diferencias, es la generación de redes. El trabajo en red es la mejor forma de propagación y diferenciación que pueda tener la solidaridad, porque requiere de colaboración y confianza. Al igual que el Sistema de Solidaridad el desarrollo de redes establece un marco y forma de trabajo, diferenciado, distinto al competitivo sector privado, pues “el sistema social ha generado, al menos en Chile, condiciones más que mínimas para hacer sustentable y sobre todo necesario un número significativo y creciente de organizaciones de la sociedad civil.” [7] , como afirma el mismo Rodríguez.

Ahora bien, el aumento significativo de organizaciones, necesariamente requerirá de un trabajo coordinado a nivel institucional, lo que confirma la idea del trabajo en red. Sin embargo, para desarrollarse en un entorno óptimo, no basta sólo con generar la redes, sino que también se hace necesario contar con un funcionario (voluntario), con las competencias adecuadas que le permitan desempeñarse de buena forma en sus labores. Se requiere profesionalizar el voluntariado, es decir, acompañar la voluntad con competencias adecuadas a un contexto específico de trabajo -drogadictos, por ejemplo-, contando con una clase profesional dispuesta a renunciar a los beneficios económicos que obtendría en el sector privado para trabajar en el Tercer Sector y que cuente con las herramientas adecuadas para mejorar el trabajo de estas organizaciones sociales.

Estos requisitos son necesarios y fundamentales para lograr potenciar un proceso de diferenciación del Sistema de Solidaridad -sobre todo en un contexto favorable como el actual- donde paulatinamente se observa a la ciudadanía más interesada en opinar. Sin embargo, falta el espacio para hacerlo. Una sociedad solidaria, requiere de espacios de opinión y participación. Como expone Darío Rodríguez: “Hay nuevos componentes en las estructuras de oportunidad para las organizaciones sin fines de lucro. Una clase profesional más amplia, numerosa y diversificada; agencias estatales más eficientes…” [8] .

Esta realidad debe ser aprovechada para desarrollar mecanismos que potencien la mena3.jpgsolidaridad ciudadana. La continuidad constante de la inclusión-exclusión, le dota de la capacidad para establecerse, pero las ONG´s deben ganar en eficiencia en su gestión a través de redes, entender que su función no es solamente coyuntural o ser portadoras de valores caritativo-asistencialistas. Tampoco ser un canal del altruismo, que en si son funciones loables. Sin embargo, la función de las ONG debe incrementar su complejidad y pasar a ser de una constante solidaridad ciudadana, preocupada de incluir a quienes están excluidos o marginados. Incluir a la marginalidad en el juego solidario, entender que con un sistema solidario, se entra en un juego de suma positiva, donde todos ganan, como lo afirma Rodríguez, “la concepción de solidaridad que se valoriza, no se restringe a la acción de prestar ayuda económica tan sólo, sino que abarca una amplia gama de conductas que se expresan, en última instancia, el sentir al semejante como un igual.” [9] .

Esta igualdad entre individuos debe reflejarse particularmente en el ejercicio de la ciudadanía, y el desafío de incluir a la marginalidad pasa por eso, por comprender que el pobre, el discapacitado, el cesante y el anciano, son tan ciudadanos como uno, sin embargo, se les ha quitado la posibilidad de ejercer su ciudadanía.

(Las imágenes estás sacadas de los siguientes sitios: la de las personas de papel de acá, la imagen del la gente rodeando el mundo de aquí y la del diagrama de inclusión de acá)

*Este artículo, es el resultado de una compilación de ideas incluídas en la tesis “La Diferenciación de la Solidaridad”, y corresponden a un conjunto de reflexiones y observaciones frente a un fenómeno específico que es el rol de las ONG.

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[5] Darío Rodríguez y René Ríos, “Las Organizaciones sociales en una sociedad compleja”, Artículo incluído en el libro “Gobernar los cambios: Chile, más allá de la crisis”, División de Organizaciones Sociales/ Segegob, 1 Edición, 2002, Ed. LOM. Pp.148.[6]Ibid Pp.150[7]Ibid.[8]Ibid. Pp. 151.[9]Dockendorff, Cecilia, “Solidaridad: La Construcción Social de un Anhelo”, Ed. Unicef, 1993, pp.183.

[6] Ibid Pp.150.

[7] Ibid.

[8] Ibid. Pp. 151.

[9] Dockendorff, Cecilia, “Solidaridad: La Construcción Social de un Anhelo”, Ed. Unicef, 1993, pp.183.

8 Comentarios

  • Hola Ricardo, Muchas gracias por el post, con éste se me empieza a armar lo que has venido planteando antes. Me parece super interesante la idea de diferenciación de la solidaridad que estás trabajando en la tesis.

    Sobre el tema de la profesionalización de las ONG hay un tema al que creo que hay que darle vueltas, y se relaciona con algo que hemos hablado en relación a otras columnas. Varios diagnósticos de la situación de las ONG en América Latina y Chile hablan de que existe hoy en ellas un perfil más profesional, a diferencia del perfil de vocería y actoría social que existía hace dos décadas (cambio que se explica además porque muchos movimientos sociales “devinieron” ONG). He leido lecturas positivas de ese cambio (en el sentido de una mayor calidad en la gestión y en la provisión de servicios) y otras más críticas (se tiende a comenzar a “hablar por los” sujetos de intervención -adultos mayores, consumidores de sustancias, personas en situación de calle-, expolíándolos de sus propias voces y de la posibilidad de hacerlas oir; se pierde el potencial crítico). Creo que una pregunta que queda y que hay que hacer es, cómo lograr la “profesionalización” no sea sinónimo de “despolitización”. Junto con su pega de provisión de servicios y gestión de intervenciones, el tercer sector sigue teniendo en mi opinión un papel importante que jugar en el contexto democrático, en cuanto control ciudadano del gobierno y en cuanto labores de vocería y de articulación de actores sociales (pienso en las ONG que trabajaron en un proyecto de ley sobre no discriminación). Creo que hacia acá apuntas al enfatizar el rol de las organizaciones sociales en términos del imaginario de igualdad ciudadana. Pero me temo que, como en muchos otros ámbitos, “profesionalización” tiende a ser vista como despolitización, y creo que esa es una gran pérdida.

    Saludos!

  • Hola Rocío: Gracias por tu comentario, atínadisimo por cierto, me alegro que se vaya aclarando la película; con respecto a lo que dices sobre la evolución de las ONGs, es verdad que se tiende a confundir “profesionalización” con “despolitización”, sin embargo creo que lo más complicado es llegar a ese “equilibrio”, entre política y profesionalización, ya que muchas ONG pasan a ser grupos de interés políticos, adjudicándose, como bien dices, vocerías de sectores, que aveces poco y nada tienen que ver con el discurso político que pregonan las ONGs. Por otro lado, la excesiva profesionalización, trae como consecuencia la pérdida del sentido ciudadano y solidario del porqué se realiza x acción o el sentido original de la ONG. En las sociedades democráticas modernas, creo yo, las ONGs debieran jugar un rol importante en el “accountability” de la aplicación y distribución de las políticas públicas, y ante todo, ser ciudadanas y profesionales, hacer bien su pega y no buscar ser los “superheroes” de la caridad. SALUDOS!

  • Asi como las empresas tradicionales evolucionaron desde las organizaciones familiares a las transnacionales actuales. Era logico que las organizaciones sin fines de lucro (OSF)evolucionaran para desarrollar mejor su trabajo. No era posible que un sindicato minero se sentara a negociar luciendo casco y picota, y enfrentara, balances y planes de producciones. No era posible continuar haciendo colectas sin marketing ni resguardo finnaciero. Los voluntarios continuaran, pero la profesionalizacion de ciertas areas es necesaria. Por ejemplo, yo soy abogado, fui beneficiario y lo sigo siendo de cientos de OSF (basta recordar que si se me quema la casa vendran los bomberos, si sigo estudiando sera en una Universidad (habitualmente Corporaciones), pedire una beca (patrocinadas por fundaciones), y alguna de mis dolencias son curadas gracias a estudios financiadas por Fundaciones o Universidades); fui voluntario y lo sigo siendo; pero, ademas soy un profesional que pretende vivir del trabajo que me den las OSF. ¿Es eso malo? Por supuesto que no. Si fuera artista, pensaría vivir de mi arte, y mis pinturas alegrarían la vida de algunos. Si quiero profesionalizarme en este mundo de las OSF, gastare mi tiempo y mis recursos, y sin duda ganare dinero, pero tambien la satisfaccion de saber que la “empresa” en que trabaje no envenena, mata ni oprime.

  • Estimado Edgardo: Debo confesar que no me queda del todo claro el tono y, de cierto modo, la idea detrás de tu post. Pero trataré de seguir el hilo de tu conversación: 1. Creo que coincidimos en la necesidad de evolución de los que tu denominas OSF, ahora creo que tenemos distintos conceptos o caminos para esa evolución. 2.Me parece estupendo que estés tan vinculado a las OSF, especialmente porque les falta harto por desarrollar en el ámbito legal y tú como abogado sin duda puedes prestar una gran ayuda, como abogado, no como sicólogo, porque ahí está uno de los problemas que señalo en el artículo, no hay una diferenciación del voluntariado ni una especialización, por lo mismo entran muchos aspirantes a “superheroes” a salvar, por ejemplo, a los ancianos, pero su falta de competencias y pericias para trabajar con abuelitos termina por generar un voluntario que tiene toda la voluntad de trabajar con abuelitos porque es “lindo” y les gusta “ayudar” pero su falta de habilidades al respecto termina por entregar una ayuda de mala calidad y que no necesariamente favorece a lo adultos mayores. En ese sentido, está claro que las “empresas” OSF no matan ni envenan, pero no sé si hacen bien su pega. 3. De lo anterior, una OSF que nace para “erradicar la pobreza” debería tender a desaparecer en x momento, y no a seguir manteniendo pobres eternamente, para lo cual está todos los años demandando socios y ayudas para seguir creciendo, osea una empresa que quiere “erradicar la pobreza” y año a año crece, ¿es bueno?. 4.¿Has pensado cómo sería el cuento si los bomberos no fueran voluntarios? Gracias por tus comentarios, Saludos!

  • POR FAVOR SI PODRIAN ENVIARME UN MODELO DE UN PERFIL PRA LA CREACION DE UN WAWAHUASI E INSCRIBIRNOS ASI EN EL APCI

    freob@htomail.com

  • Ricardo en contré genial tu artículo, más aún cuando mi reportaje de título pretende ser la modernización del voluntariado en Chile como industria de beneficencia. Quería saber si me pudieses ayudar con eso, con estadísticas, datos, contactos o sugerencias, ya que manejas bastante bien este tema. Te dejo mi correo y espero respuesta. Saludos cordiales

    Constanza [Nota del Editor: removí tu correo pero se lo envié a Ricardo.]

  • ¿Dentro de la profesionalización del tercer sector o sector sin fin… de lucro se encuentra la coherencia, entre su discurso manifiesto con su actuar cotidiano?, ¿si contrarrestamos las dinámicas laborales que generar estas instancias con su discurso manifiesto, que tenemos? Y por ultimo ¿la profesionalización se relaciona con el respeto al otro y por ende consigo mismo?

    Si la respuesta es sí, es decir la coherencia y el respeto, son elementos fundamentales para la profesionalización, creo que le falta mucho a este sector para estar sobre la línea de la decencia

    O ¿el concepto de profesionalización es desprovisto de lo etico?

  • Michael:

    Para poder comentar/responder/ o seguir la conversación que propones, te agradecería que pudieras explicarme, qué entiendes tú por profesionalización.

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