Proyecto de reemplazo de la LOCE: sentir que veinte años no es nada

10 de Abr, 2007 | Por | 38 Comentarios

El día de ayer el Gobierno anunció el envío al congreso del Proyecto de Ley que reemplazaría la actual Ley Orgánica Constitucional de Educación, LOCE, creada por el gobierno de Pinochet como uno de los últimos “amarres” legales para perpetuar su “obra”.

colegio.jpgDos cosas han llamado la atención de la prensa y de los actores involucrados en la discusión que se llevó a cabo el año pasado en el multitudinario Consejo Asesor Presidencial, que discutió las propuestas para esta área clave del desarrollo país. La primera, la eliminación de la posibilidad de selección de los alumnos hasta octavo básico. La segunda, la prohibición del lucro en los colegios y escuelas que reciben financiamiento público.

El tema da para muy largo, pero hay un par de cosas que quisiera apuntar.

Respecto de la eliminación de la posibilidad de selección, creo que el espíritu es adecuado, pero el efecto no será apreciable. Es un cambio simbólicamente importante, pero no mucho más. El hecho de que en un cuasi-mercado como el de la educación chilena la posibilidad de elección de los alumnos -o la escuela a la que éstos asisten- esté puesto en el lado de la oferta (las escuelas) y no el de la demanda (los padres) es un despropósito, pues, entre otras cosas, impide que la posibilidad de cambio de colegio funcione como mecanismo efectivo de castigo a los malos colegios. Por otra parte, genera concentración de los mejores alumnos en unas pocas escuelas y segrega a los menos aventajados en escuelas de bajo nivel, que además sufren una carga económica mayor (hay acuerdo en que educar a un alumno menos hábil es más caro que educar a uno aventajado). Por último, y no por ello menos importante, la eliminación de la posibilidad de selección dignifica a los alumnos, eliminando la amplia cancha para la discriminación que entregaba el actual sistema: ahora los buenos colegios deberán demostrar su ventaja en igualdad de condiciones, con buenos y malos alumnos, en lugar de quedarse sólo con los mejores. A partir de esto nace una pregunta: ¿Por qué no ampliar la medida para todos los niveles y no restringirlo sólo al básico?

El efecto práctico, sin embargo, no debiese ser muy grande, pues en la práctica la mayoría de los colegios particulares-subvencionados (los principales afectados por la medida) tienen sistemas de co-pago: los padres pagan una parte de la educación, y el Estado aporta la subvención legal. El principal mecanismo de “selección” de los alumnos, entonces, no son pruebas o entrevistas por parte del colegio, sino el monto del copago. Esto determina que los padres se auto seleccionan de acuerdo a su capacidad de pago, y como hay una alta correlación entre el nivel de ingresos del hogar y los resultados escolares de los alumnos, en términos generales los mejores alumnos quedarán de todas formas en colegios con un copago alto, los alumnos con un background regular quedan en colegios con un copago bajo, y los más humildes en los colegios públicos. Por ello el cambio generado por la ley no debiese ser, en la práctica, demasiado significativo.

La segunda medida, la prohibición del lucro en los colegios y escuelas que reciben financiamiento público, ha dejado pasmado a todo el mundo (incluido a quienes defendían la medida, que están sorprendidos y felices). Y no es para menos. Considero que en este punto el proyecto es impresentable -¡y lo van a presentar!- por varias razones: – Primero. Si vamos a tener un sistema (o una parte del sistema) de educación de carácter privado, entonces hay que asumir que los privados entrarán al juego si tienen la posibilidad de lucrar. Lucro no es sinónimo de robo, y educación estatal no es sinónimo de calidad. Si vamos a tener un sistema privado descentralizado, entonces lo que hay que evitar no es el lucro, sino los abusos, y para ello lo que se necesita no es suprimir la posibilidad de que la inversión privada rente, sino que tener un buen sistema de concesiones (no lo tenemos), un organismo de control adecuado (no lo tenemos) y un Ministerio de Educación que se preocupe más de los lineamientos pedagógicos y de la asistencia técnica a las escuelas, que de los controles administrativos ( tampoco lo tenemos). Si los controles y la información a los padres funcionaran, los malos colegios privados, si bien no dejarían de existir, serían bastante menos numerosos que hoy. Por último, si lo que se quiere es garantizar “calidad sin lucro”, entonces la única opción es meterle MUCHAS lucas al sistema público, para que los particulares subvencionados tengan competencia real que los obligue –si quieren seguir en el juego- a entregar un servicio de tal calidad que justifique el copago, llevando sus utilidades a (casi) cero. – Segundo. En particular este punto del proyecto de ley no va a pasar la discusión en el Congreso. La oposición no lo va a aprobar, y sospecho que una parte de los parlamentarios de la concertación tampoco. Presentarlo es un saludo a la bandera, y genera una expectativa en actores clave de la discusión (el Colegio de profesores y los Pingüinos) que se verá rápidamente frustrada y será semilla de nuevos conflictos poco conducentes (¿se imaginan a los pingüinos en las graderías del Congreso cuando el tema se vote negativamente?). – Tercero. Ya sabemos que prohibir el lucro por ley NO funciona, y el ejemplo está en nuestra propia casa. Desde hace más de veinte años que en Chile existen por ley universidades privadas a las que la ley les prohíbe lucrar: deben ser fundaciones o corporaciones sin fines de lucro. Y ya sabemos cómo los privados hacen para lograr que la plata invertida lucre: constructoras, bonos a los directores, consultoras… hecha la ley, hecha la trampa. De aprobarse la ley, esto será repetir una historia calcada.

Hay que eliminar la LOCE, pero me temo que en esta vuelta, al menos, el Ejecutivo queda “al debe” con los ciudadanos y con el trabajo de la Comisión que la propia presidenta formó. Al parecer, en términos de políticas educacionales, la experiencia de veinte años “no es nada”.

(la imágen la sacamos de acá)

38 Comentarios

  • Matías,

    ¡Estoy en este momento redactando tu decreto de expulsión de la República y de deportación a Chile Liberal!¡Como te atreves a contradecir a una política pro-Estado!

    Mientras se seca la tinta, un par de comentarios:

    No estoy tan seguro que el efecto de la eliminación de la posibilidad de selección sea inapreciable. Sin tener los datos a mano, sospecho que muchos más estudiantes con la capacidad económica postulan al Lastarria que los que quedan seleccionados. La pregunta que me queda es ¿como pretende el gobierno solucionar el problema de que hay más demanda que oferta en colegios “de elite”? Estoy de acuerdo que uno debe buscar que colegios pagados con platas públicas no discriminen ni incentiven el circulo vicioso de la mala educación y peores ingresos, pero no me queda claro como lo hace este proyecto.

    Sobre lo del lucro, estoy de acuerdo contigo. El único argumento a favor de un proyecto que elimine incentivos de la forma que lo propone el proyecto sería, en frentón, sacar la plata de todos los colegios privados-subencionados y ponerla en el sistema público. Como bien planteas, la solución debería ser menos burda: el estado debería decir “si te damos plata, exigimos resultados”, en vez de “si te damos plata, te diremos como gastarla”.

    Saludos.

  • Los Desafíos del Movimiento Secundario a Raíz del Proyecto de Nueva LOCE.

    Por Ariel Zúñiga.

    Se debe desconfiar de los regalos griegos. Así lo sabe todo occidente después de Troya.

    Pero desconfiar no significa ser paranoico, tampoco ultrista por ultrista.

    El proyecto de Bachelet supera ampliamente las expectativas más optimistas de hace un año. Pero uno debe preguntarse de dónde viene tal interpretación de la sociedad de la Concertación; si desde un convencimiento de que si fueron socialistas alguna vez deben actuar como socialistas al menos en un proyecto, o que es una nueva argucia para ganar tiempo ya que sólo se han lanzado un piquero a una piscina vacía.

    Antes se debe precisar que socialistamente hablando el proyecto deja bastante que desear. Aún supere las expectativas más optimistas de hace un año, no interpreta cabalmente lo que pensaban los jóvenes (y los padres de ellos) que dormían en los colegios desde fines de Abril del 2006: Ellos querían una educación pública de calidad y que se erradicara tanto el lucro en la educación como el fomento Estatal a los proyectos educativos más estrafalarios y conservadores.

    El proyecto termina con los “sostenedores” (especies de micreros de la educación subsidiados por el Estado) Quieren que sea Corporaciones Sin Fines de Lucro (Como las Universidades) quienes puedan dedicarse a la educación pero… todos sabemos que el de “Sin Fines de Lucro” es tan falso como el de Cerveza Diet.

    Pero lo peor de esto es que el Estado no deja de subsidiar a Legionarios, Opus Dei, Jesuitas, etc, sino que legitima tal uso de dineros públicos. Si ellos quieren enseñar huevadas, deben pagarlo con su bolsillo no con el del Estado.

    El Estado debe hacerse cargo de la educación pública y no debe privatizarla dejándola a manos de los envenenadores de mentes jóvenes de siempre, o de los municipios cuya tarea es retirar la basura y tapar hoyitos.

    Pero el sistema político y jurídico no tolera tamaña reestructuración. Harían falta varios meses de tomas y quizá, varios muertos para que puedan vencerse todas las resistencias.

    El gobierno ni siquiera tiene los votos suficientes para proponer la Ley que se ha anunciado. Es más, si lograra despacharse esta ley (que deroga una Ley Orgánica Constitucional y por tanto requiere quórum similar a la de una Reforma Constitucional) va deber esperar los requerimientos al Tribunal Constitucional y los pataleos Judiciales de los “Sostenedores” antes de cantar victoria los Pingüinos.

    El gobierno intenta utilizar la fuerza decisiva de los Pingüinos en contra de la Alianza por Chile ya que saca el conflicto de la Moneda y los instala en la Av. Pedro Montt de Valparaíso. Si es capaz el gobierno de demorar la tramitación de ésta Ley y la del Binominal hasta vísperas de la próxima presidencial fijo que intentaran viperinamente de tentar a la izquierda para que vote por ellos para que hagan las transformaciones que necesita el país.

    http://www.violenciaycontrol.blogspot.com

  • Saludos profesionales jóvenes Delarepublica Digo jóvenes porque todo padre sabe que es una práctica común en el proceso de educar a un hijo la postulación a más de un colegio en Marzo para “dar pruebas de ingreso” en Julio y pagar la matricula de alguno de ellos en Octubre para iniciar estudios el próximo Marzo ( ni hablar de cuotas de incorporación )

    Los aspectos “selección” y “lucro” son temas constantemente comentados del sistema educacional y una promesa de cambio puede sonar a música en los oidos de cualquier (presente o futuro) padre.

    ¿Se solucionarán por ley ? Probablemente no. Mientras tengamos oferta y demanda en los niveles actuales, la prohibición de ciertas prácticas sólo incentiva la generación de nuevas y novedosas maneras de burlarla.

    En otro orden de cosas, Santiaguino que soy no puedo dejar de mencionarlo, el tema de la oferta educacional ( la falta de ella ) en mi comuna en conjunción con mis motivos aspiracionales de clase media , genera algo que hoy por hoy es clave evitar: la necesidad de viajar …

    Así se juntan dos problemas medulares de gobierno: LOCE y TRANSANTIAGO.

    Más allá de si es un buena o mala iniiativa, de si la aprueben o no, la iniciativa no se focaliza sobre el real problema: la oferta educacional

  • El tema del lucro es algo que, bajo el diseño implantado en tiempos del regimen militar, es extraño. Como en las AFP(un sistema de ahorro obligatorio) y las Isapres, los que lucran se sirven del aporte (a veces obligado) de la sociedad y lo capitalizan orientado en el finaciamiento de los mismos poderes políticos que lo diseñaron (la derecha). No parece ser el “lucro” simple de la ganancia comercial de un empresario o emprendedor. Se trata de un “lucro” que corrompe su propio sistema: El sistema previsional, de salud, y educacional estan profundamente politizados. De más esta decir que si un empresario lucra con un servicio que presta a un usuario o cliente, yo no tengo problema. Pero un sostenedor que lucra con el aporte del estado, recogido de los impuestos de todos los chilenos, entre los que se cuentan personas de las clases sociales mas pobres, a las que no pueden acceder a inscribir a sus hijos en esos colegios, me parece una total frescura y contrario a cualquier lógica de mercado.

  • Al final hay un solo camino… meter más lucas y fiscalizar que estas den resultados… construir más colegios, mejorar los existentes… no estoy en contra de la selección, pero creo que el problema mencionado por Gastón se soluciona obligando a los colegios a privilegiar a los postulantes de la misma comuna por sobre las capacidades demostradas en la prueba de selección… las comunas más pobres tendrán a los alumnos con más “peros” y ahí se deberán focalizar los mayores recursos…

    Los colegios subencionados no sé cómo funcionan exactamente… si las instalaciones son privadas entonces el sostenedor gana por el arriendo y gana por “trabajar” en el colegio… por qué dejar que además se lleve parte del dinero destinado a los alumnos?…si la propiedad es del estado, entonces el sostenedor en realidad es un concesionario y la cosa está mal regulada simplemente… que la ley diga: “se prohibe lucrar” es como decir “eso es malo”… no sirve de nada si no se acompaña de adecuados mecanismos de fiscalización.

    Finalmente, es evidente que los recursos del estado siguen siendo insuficientes… no importa que saquen cifras sobre el aumento de la inversión, las cosas se han hecho mal, con prohibiciones y permisos de parte del estado que no han sido pensados adecuadamente. Es necesario aumentar los recursos… aún está en deuda la discusión sobre el 10% de los excedentes del cobre que va a las fuerzas armadas.

    Saludos!

  • Hola a todos, muy prolíficos compañeros republicanos:

    Algunas guindas para la torta que a ver si el columnista responde antes de ser deportado delaRepública:

    Creo que lo de la selección sacará mucha roncha en los colegios confesionales. Ya hoy el Arzobispado hizo saber su molestia: cómo que no podemos dejar fuera a niños de familias “mal constituidas”? El fantasma de la ENU comienza a aparecerse. Creo de nuevo que este punto de pararse frente a la Iglesia Católica es uno de los que demuestra más cojones y merece más aplausos en el gobierno (a pesar de que Viera Gallo haya partido a reportarse a la casa de Errázuriz apenas asumió, en lugar de insistir con la Oficina de Asuntos Religiosos). El efecto de dignificación de sociedad que esto implica, aunque no sea tan significativo en números, es también relevante.

    Sobre la necesidad de subsidiar la demanda en lugar de la oferta como decía Matías, sólo quiero comentar que la movilidad de los niños y familias pobres dentro del cuasi-mercado educacional es tan estrecha que no sé si eso funcionara (quizás, en combinación con la eliminación de la selección). Este es al menos el recuerdo que me queda de mis días en la Oficina de Protección de Derechos de la Infancia en Quilicura.

    Por último, según entiendo con el actual proyecto el lucro no se prohibe, sino que queda relegado al sector particular-particular. O sea, no lucren con subsidio del Estado. Esto me parece razonable en términos normativos, pero estoy dispuesta a cambiar de opinión… Otra cosa es que esté de acuerdo con que en la práctica no ocurrirá, sino que será un saludo a la bandera, y finalmente se desplazará la discusión al Parlamento para que sean otros quienes echen el proyecto por tierra.

    Eso sería…

  • Estimados:

    Muchas gracias a todos por los comentarios. Trataré de responder a los numerosos contrapuntos sin extenderme demasiado (aunque bueno…).

    Carlos: Efectivamente en los mejores colegios del sistema –o los más emblemáticos, si quieren- hay más postulantes que cupos, y en ellos se notará el efecto de un cambio en el sistema de selección. Mi argumento apunta al efecto por sobre el sistema en general (para éste es para el que se legisla… más que para las “estrellas” del sistema).

    Ariel: Agradeciendo el aporte, el ideal sería que en las próximas pongas simplemente el link a tu columna, y que a partir de ella comentes más en específico. Para eso están los links, no?

    Gastón: De acuerdo con el tema de la selección: como digo en el artículo, dignifica a los alumnos y las familias. Sólo apunto que en términos agregados, me parece que el efecto de autoselección por los montos del copago seguirá siendo el predominante.

    Gastón y Rocío: En efecto, la falta de oferta educacional es un problema (y eso que vives en santiago!). En zonas rurales muchas veces las opciones simplemente no existen, y el concepto de cuasi-mercado educacional salta por los aires. Y en este punto me pongo economista (y me pliego en parte a los neoliberales!): para aumentar efectivamente la oferta hay dos opciones, (a) poner muchos colegios estatales (que no es caro… es carísimo) o (b) descentralizar en manos de privados y hacer que compitan (es cierto: hoy la competencia es poca y mala, por múltiples razones, varias de ellas revertibles). Pero, ¿cómo incentivas a que entren si no pueden lucrar?

    Andrés: Estoy en desacuerdo con tu argumento. Efectivamente el sistema de pensiones y el de isapres (aunque el segundo no es 100% privado, como sí es el primero) han sido objeto de una privatización que ha llevado a una concentración en pocas empresas, muchas de ellas identificadas con capitalistas de derecha. En educación el tema es absolutamente diferente: uno de los problemas del sistema es la excesiva descentralización (en ese sentido los sostenedores son como los antiguos micreros, cada cual con un solo colegio), lo que impide aprovechar las economías de escala. Las redes de colegios subvencionados son escasas (y en general son más efectivas que los colegios “atomizados”). Por lo mismo, es difícil que el sistema educacional esté “profundamente politizado”, al menos en los colegios que para estos efectos importan: los particulares subvencionados. Los privados-privados son otro saco, pero ahí el estado no pone plata.

    Rocío y Andrés: Imagino que la idea de tener colegios subvencionados operados por particulares es que, por sobre el nivel básico de la subvención, éstos pongan recursos para complementar el aporte fiscal, entregando mejores prestaciones. Si no, simplemente tendríamos sólo colegios públicos-públicos (cero lucro) y otros privados-privados (lucre lo que quiera, que ya los padres exigirán mejores resultados mientras más paguen). El problema es que en un país con recursos escasos, con esa dupla la caja fiscal no da para cubrir toda la demanda con un nivel decente. La subvención por niño es de 30.000 mensuales. Con eso no se paga una educación decente, sea ésta operada por el estado o por un particular. La idea entonces es que los privados se metan la mano al bolsillo, inviertan en infraestructura e insumos, y luego recuperen cobrando un copago a los padres. Si no puedo sacar un extra sobre la inversión, por mínimo que sea… ¿qué incentivo tengo para entrar? El lucro debiese ser en condiciones normales sobre los copagos, porque, si hay una mínima fiscalización sobre mi gestión y resultados, ¿cuánto creen realmente que se puede “robar” al estado si hay que educar durante un mes a un chico con 30.000? El tema no es prohibir el lucro, es exigir resultados y fiscalizar. Si haces muy bien tu pega, si los cabros están contentos y aprenden, si las instalaciones son decentes y los resultados en pruebas comparadas demuestran que el colegio funciona, entonces es plata bien ganada. Si el caso es el contrario, entonces te quito el permiso y sales del negocio, perdiendo la inversión.

    Meriadox: Como siempre, las carencias nos recuerdan la Ley Reservada del Cobre. Algún día tendrá que caer de madura.

    Rocío: Tal cual decía en el artículo “la eliminación de la posibilidad de selección dignifica a los alumnos, eliminando la amplia cancha para la discriminación que entregaba el actual sistema”. Totalmente de acuerdo contigo en ese punto: no le resto un ápice de importancia simbólica, sólo práctica.

    Finalmente: ni los sistemas públicos ni los privados son garantía en si mismos. En términos de sus resultados en pruebas comparables como PISA, sistemas principalmente privados y descentralizados los hay exitosos (Holanda, por ejemplo) y más bien desastrosos (Chile, por ejemplo). Sistemas completamente públicos y centralizados los hay exitosos (Australia, por ejemplo) y desastrosos (México, por ejemplo). El carácter público o privado no es garantía de éxito, pero esto de quedar a medio camino (privado sin lucro, público con recursos más que escasos) es carta segura para quedar pegados en la parte baja de la tabla.

    Ahora si que tendré que cuidarme de “Control y Cuadros”. Je je.

    Saludos, Matías

  • andrés kalawski says:

    Hola. me parece que teienen un muy buen sitio y que han logrado juntar una cantidad de artículos interesantes sobre temas importantes. Respecto del que nos ocupa, me parece necesario apuntar que esta vez, a diferencia de otras, he podido encontrar en la prensa opiniones interesantes, como las que han aportado dos miembros del consejo asesor presidencial sobre este tema: José Joaquín “no me doctoré” Brunner y Carlos “tampoco me doctoré” Peña. Por otra parte, me preocupa que la columna de Matías y los comentarios siguientes reproduzcan categorías y términos con los que los profesionales de los medios de comunicación masiva empobrecen nuestras ideas. ¿Qué es un “colegio emblemático”? ¿Para qué sirve nombrarlo así además de para evitar repetir la lista de nombres, qué atributos tienen en común? Luego, cuidado con eternizar el rendimiento de los estudiantes. En ekl artículo de matías alguien podrá pensar que ve el rendimiento (y quizá la inteligencia) de los jóvenes como un paquete cerrado. No lo es, el rendimiento, la inteligencia y otros indicadores, pueden variar enormemente a lo largo de los años de educación básica, de manera que los alumnos más caros pueden dejar de serlo rápidamente si se dan ciertas condiciones. Quizá el problema esté en que esta discusión siga centrada en los aspectos económicos de la educación (oferta, demanda, costo, rendimiento, rentabilidad)y sólo a partir de elllos nos movemos a los problemas ideológicos (discriminación, rol del estado, libertad individual). Los términos económicos son importantes, pero no centrales. Mientras los veamos como centrales no podremos abordar una verdadera reforma al proyecto educativo de nuestra comunidad. Y mientras no hagamos eso, todo lo demás son aperitivos. Saludos.

  • Matías: Si bien, no conozco mucho del tema, creo que tan equivocado no estoy… http://www.lanacion.cl/prontus_noticias/site/artic/20060603/pags/20060603203350.html En todo caso, ojo con tus explicaciones con lenguaje tan tecnócrata… confunden y no explican (me refiero a tus comentarios, pues el artículo está bien). Puedes elucubrar todas las explicaciones técnicas que quieras. Pero la lógica del que “paga” es que si doy algo, es por que recibo algo. Así de concreto. Si siento que no soy retribuido, debo ser “libre” de no pagar. Si una parte de la sociedad considera que los sostenedores dan un servicio al que ellos nunca podrá aspirar, ¿entonces por que lo pago? Y más aún tratándose de un sistema tributario cargado más hacia las personas, como se dice que es el sistema chileno. Si los sostenedores reciben de la sociedad un monto extraído de los tributos, deberán inventar una formula de retribuir a la sociedad entera, en todos sus estamentos y clases (y en la forma en que esta se sienta satisfecha).

  • Leyendo este artículo y vuestros posteos, se me venía a la mente lo que decíamos cuando jugábamos en el colegio a la gallinita ciega: frío, frío, caliente, caliente

    A veces aciertan, pero le sesgo socialista no les permite ver que la realidad es muchísimo más simple.

    Para solucionar la pésima calidad de la educación, hay que eliminar el Ministerio de Educación. Whoaaaa! ¿¿Pero cómo??

    Claro pues.

    Esa entelequia llamada Estado (Leviatán) absorbe una cantidad portentosa de recursos que en sus tentáculos desaparecen y otorgan una calidad paupérrima de educación. Por ahí acertaron cuando dijeron “hay que incentivar la demanda”:

    “la posibilidad de elección de los alumnos -o la escuela a la que éstos asisten- esté puesto en el lado de la oferta (las escuelas) y no el de la demanda (los padres)”

    En un sistema liberal, cerramos el Mineduc, le pegamos una patada en el poto a los 3 mil asesores pagados con recursos de todos, y le entregamos a cada familia un “cheque escolar”, para que cada padre decida libremente a qué colegio manda a sus hijos. Si la empleada de la Dehesa quiere manda a sus hijos al Santiago College, que lo haga. ¿Cuánto es la mensualidad, 250 lucas? Pues el estado gasta en un alumno municipal algo similar a lo que gasta un padre en un colegio privado.

    El problema, Republicanos, NO es de recursos. El problema es cómo incentivar la demanda.

    La idea del cheque escolar (“school voucher”) la propuso Milton Friedman hace ya bastante tiempo. Hay varios interesados en Chile, pueden leer a uno de ellos

    Campaña por el cheque escolar

  • Por cierto, si alguno de acá es expulsado por creer en la libertad del individuo, será bienvenido en Chile Liberal 😉

    http://chileliberal.blogspot.com

  • Matías: el efecto del proyecto en las escuelas de “élite” es significativo, sino por los números, políticamente, porque estas escuelas sirven como ejemplo de excelencia, incluso si esa excelencia se alcanza a través de selección que uno podría calificar de profundamente injusta.

    Andrés: Creo que el problema es que el proyecto actual no se concentra en la calidad de la educación, sino que hace una conexión entre lucro y el objetivo que es una educación pluralista y de calidad. Es poco claro que eliminar los incentivos va a lograr ese objetivo, en vez de hacer otras cosas – mas difíciles, por seguro – como es fiscalizar que la plata está bien gastada.

    Carlos (ChL): muchos dirían que en Chile ya hay un sistema de cheques, porque efectivamente estudiantes que se incorporan a muchos colegios reciben el subsidio del estado (el “voucher”). Pero como comentaba Matías, el “voucher” en este momento es de 30.000, difícilmente suficiente para pagar el Santiago College.

    Y los cheques también generan los mismos problemas que se están tratando de solucionar con esta reforma: estudiantes tienden a agregarse en las escuelas de mejor “calidad”, devolviendole el poder de selección a los proveedores, y dejando a estudiantes menos calificados en escuelas de peor calidad. Y así sigue el circulo vicioso.

    Saludos.

  • El estado gasta 30 mil pesos mensuales en cada alumno, pregunten para qué tienen 3 mil asesores, y en cuánto despilfarran la plata, y lograremos que se traspasen los recursos a los padres, y no a los municipios ni a entes despilfarradores.

    El gobierno es parte del problema, no es la solución.

  • Me llama mucho la atención el problema que han tenido siempre los liberales para reconocer sus propios anteojos en el análisis de la realidad social. No sé cuál será la razón por la cual a ellos se les hace mucho más difícil que al resto admitir que están hablando desde un lugar (político y teórico), desde un prisma. Pareciera que siempre el argumento termina en acusar al resto de ideologismo cuando “la realidad es mucho más simple”. Es ingenuidad, esta pretensión de que su análisis es descriptivo más que interpretativo? Es ceguera? Ojo con querer saltar sobre la propia sombra…

  • Para colaborar con la discusión, y los que se interesen:

    http://sil.congreso.cl/pags/index.html

    Ingresen al link, al costado izquiero de la página pinchen en Fecha de Ingreso, y luego en el Número de Boletín 4970-04 pinchen en la hojita de Mensaje/Mocion y ahí encontrarán el nuevo proyecto que “Establece la Ley General de Educación.” Cariños, Claudia P.

  • Hola Claudia,

    Gracias por el aporte. Como el sistema del congreso no permite poner enlaces directos, puse una copia del proyecto aquí mismito en la repúblicá:

    http://tinyurl.com/2s76av

    (en enlace esta en la barra lateral también).

    Saludos,

  • Una versión mas legible e imprimible acá:

    http://tinyurl.com/353kz3

  • Matías, un par de comentarios sobre tu interesante artículo: 1. El tema no es si los privados tienen derecho a lucrar, sino si es lícito que lo hagan con las platas públicas. En el caso que mencionas de las Universidades privadas, es cierto que se ha encontrado la manera de burlar las disposiciones que por lo demás las establecieron bastantes débiles los 4 señores que legislaban en la época. Pero aún así no hay recursos públicos incorporados en su presupesto. 2.- Respecto de la calidad que imparten los establecimientos educacionales subvencionados o municipales no existen diferencias significativas de calidad cuando el universo estudiantil tiene perfiles socioeconómicos similares. La escasa diferencia observada favorece a la educación municipal. 3.- El problema esta entonces en la cantidad de recursos que la sociedad chilena está dispuesta a colocar para hacer una educación de calidad y de donde van a provenir estos. Los subvencionados con copago los reciben del Estado y de los padres que pueden pagar y los públicos sólo del Estado. Esto genera un nível inaceptable de discriminación de inicio. 3. Y lo otro que uno debe preguntarse el papel que le asignamos a la educación: si estimamos que debe preparar mayoritariamente personas para incorporarse con algunas destrezas al mundo del trabajo o eventualmente para continuar estudios técnicos parece adecuado que la Sociedad Nacional de Agricultura o la Sofofa tenga una red de colegios subvencionados con recursos públicos. Pero si además de aquello quiero que la educación forme individuos concientes de sus derechos y obligaciones, con formación sólida en valores cívicos prefiero la educación pública. Y que decir del pluralismo si los credos de todos los colores tengan posibilidad de moldear a los jovenes de su particular punto de vista. (en EEUU está de moda la discusión de la enseñanza del creacionismo en oposición a la teoría de la evolución). 4. Volviendo al tema de los recursos: En cualquier caso son necesarios de aumentar significativamente y estos están disponibles: El tema está en la esfera política no en el area económica. Chile a aumentado tan significativamente su ingreso per cápita que no puede decir que le faltan dichos recursos, países bastante mas pobres que el nuestro exhiben logros educacionales superiores. saludos

  • Rocío, después de tus descargos ad hominem, apreciaría algún comentario ad argumentum sobre la imperiosa necesidad de eliminar el Mineduc y en vez de despilfarrar recursos entregarle un cheque escolar a las familias para que de una buena vez se hagan responsables de la educación de sus hijos.

    Desde luego, veo que tampoco hay propuestas sobre la necesidad de eliminar la única ley de amarre que conozco que es el Estatuto Docente (obra maestra de Ricardo Lagos). Con profesores mediocres apernados a sus puestos, difícil que mejore la cosa.

    Espero les interese este artículo: Colegios chilenos, cómo mejorarlos (The Economist)

  • Estimado Carlos (ChL),

    La necesidad imperiosa la declaras tú, no nosotros. Estás partiendo con el supuesto de que eliminar el MINEDUC es una realidad aceptada, pero no lo es, como tampoco lo es el uso más generalizado de un cheque escolar, que como ya te decía más arriba ya esta en uso en Chile.

    ¿Podrías proveer, por ejemplo, con un ejemplo de una país moderno que haya reemplazado su Ministerio de Educación por cheques escolares? Y cuando lo hagas, ¿Puedes proveer algún dato significativo de los efectos positivos de tal medida?

    Saludos.

  • Nuevamente gracias por los comentarios.

    Como primera cosa, y para situarme dentro de la discusión, quisiera aclarar que no me considero un defensor acérrimo de la educación privada-subvencionada. Lo que está detrás del punto que he intentado exponer –y que es una opinión, no una verdad revelada como las de ChileLiberal- es que el Estado tiene la responsabilidad de tomar una decisión respecto del sistema educacional y el tipo de educación que quiere tener. Si lo queremos público, entonces hay que meterle mucha plata durante mucho tiempo, y reformar el aparato estatal (partiendo por el Ministerio). Si lo queremos privado (como plantea Carlos (ChL), con bouchers y todo), entonces el sistema es otro. Ambos pueden funcionar, aunque como bien plantea Sergio las consecuencias sobre el tipo de ciudadanos que formemos serán distintas. Lo que creo que es un despropósito –y este es el núcleo de mi argumento sobre el tema del lucro en el marco del proyecto presentado por el Ejecutivo- es decidir montar un sistema privado y descentralizado de educación y al mismo tiempo prohibir que los privados que se decidan a invertir no puedan recibir rentas de dicha inversión. Mi crítica no es en absoluto a la enseñanza pública, sino a este proyecto de ley en particular. Además, comparto con JJ Brunner que la discusión en torno al lucro NO apunta al problema esencial de nuestro sistema: la calidad.

    Andrés K: Creo no haber abusado de términos utilizados en la prensa. El término “Colegio emblemático” lo usé sólo en los comentarios, para hablar en breve de “los mejores colegios del sistema”. Entiéndase por éstos los que obtienen mejores resultados con los instrumentos de evaluación existentes: SIMCE, PAA, ingreso de sus alumnos a educación terciaria y valoración social (número de postulaciones, por ejemplo). Los ocupé en la argumentación porque serán probablemente los colegios afectados por la prohibición de la selección (los ex “institutanos” ya están agarrándose del moño por el tema).

    De acuerdo: el desempeño de los alumnos puede cambiar en el tiempo, pero son las escuelas las que tienen el rol de lograrlo. Si tienes en una escuela de bajos recursos (pedagógicos, físicos, profesionales), alumnos con un trasfondo familiar precario y compañeros de escuela en las mismas condiciones, cualquier cambio de rendimiento es poco probable.

    La discusión en torno a este artículo se centra en aspectos económicos porque son los términos en que, dado mi acotado conocimiento, puedo plantearla. Me encantaría escuchar los argumentos, respecto del Proyecto, de profesores, expertos en gestión educacional, sociólogos, alumnos. Esta es la discusión que yo les puedo proponer, y me alegro que nos embarquemos en ella. Otro nivel de discusión es cuál es la cancha teórica y metodológica adecuada para discutir sobre educación. Los economistas tienen la habilidad de llevar todos los partidos a su cancha (con su hinchada y árbitros dudosos, muchas veces).

    Andrés: Lamento que te moleste el exceso de tecnicismos (en todo caso, no creo haber sido críptico… está todo en castellano, sin fórmulas ni terminología compleja. Excepto quizás hablar de economías de escala). Pero también hay que hablar técnicamente sobre algunos temas en la sociedad civil, no?

    No “elucubro” explicaciones técnicas para defender a nadie. Hago una crítica técnica a un proyecto de ley que –conociendo en términos generales- me parece inadecuado.

    Chile Liberal (Carlos, ¿no?): respecto del “espíritu” detrás de los cheques que propones puede argumentarse a favor y en contra, y también sobre su eventual aplicación (la “subvención diferenciada” que varios economistas defienden tiene algo de eso). Pero si el muy inteligente M. Friedman propuso los “school voucher” hace tanto tiempo y en el mundo no se aplica al pie de la letra, puede que no haya sido tan buena idea, ¿no? Acá me pongo técnico para que no pasemos gato por liebre: Sabiendo algo de economía uno acepta que en el sistema educacional la existencia de asimetrías y fallas de información propias del sistema generan distorsiones que impiden el equilibrio de “first best”: este mercado educacional NO opera como el de las papas (eso, además de la discusión normativa). No hay “mercados educacionales” perfectos (requisito para que tus vouchers funcionen eficientemente), ni país del mundo que no tenga Ministerio de Educación. Eso es apenas hacer economía ficción en el papel, y sólo habla de tu fé, no del mundo. Pongámonos serios. A todo esto: estamos de acuerdo en la necesidad de modificar el rigidísimo estatuto docente.

    Carlos: Reitero mi acuerdo con la importancia política y simbólica de la eliminación de la selección de alumnso por parte de las escuelas.

    Claudia: Gracias!

    Sergio: 1. De acuerdo con que el tema no es el lucro sino el lucro con platas públicas. La pregunta entonces es por qué queremos tener un sistema financiado por el estado y operado por privados. Una respuesta posible es que sólo así se ha logrado una cobertura casi completa del sistema. Si queremos privados invirtiendo en escuelas para todos, el estado debe pagarles directa o indirectamente (si no, no habría escuelas para los más pobres). Pero si no pueden rentar, ¿por qué un privado querría montar una escuela y no un supermercado? Si no queremos que haya privados que renten, entonces hay que tener escuelas públicas y ya. 2. De acuerdo. Lo que no estoy seguro es que el estado por sí solo logre (financieramente) la cobertura que ha logrado el sistema de subvenciones. 3. Absolutamente de acuerdo. 4. Más de acuerdo aún. 5. Efectivamente creo que hay un problema de valoración de la educación. Yo gastaría una buena tajada de los excedentes del cobre en mandar unos cuantos miles de profesores a perfeccionarse fuera, y en traer expertos internacionales que ayuden a “enchular” el sistema. Ahora, la evidencia internacional muestra que meter plata en el sistema no está necesariamente correlacionado con aumentos en los resultados en las pruebas comparables de desempeño de los alumnos. Yo cada vez creo más firmemente que más que un problema de estructura privada, pública o mixta del sistema, el problema que tenemos en Chile es de formación, valoración y perfeccionamiento de los profesores. Si la política pública en educación no se traduce en cambios dentro de la sala, estamos fritos.

    Saludos a todos, Matías

  • Carlos, En el vínculo que di, Campaña por el cheque escolar (arriba), está la información que necesitas.

    En Inglaterra los colegios que fracasan se cierran y se les entrega a privados. Idea que también es sensata y que ha dado resultados.

    Lo único que falta es que la “compañera, militante y amiga” Michelle se le ocurra proponer una nueva ENU.

    No sé si tienes problemas de comprensión de lectura, pero no sé si captas que entregarle un bono a los usuarios de la educación es distinto a entregar recursos a un sostenedor. ¿Por qué les duele tanto el “fomento a la demanda” a los adeptos a la Concertación?

    ¿Es que no han aprendido nada del fracaso de Transantiago, que insisten en planificación estatal? Hasta en Suecia se está empezando a repartir los bonos escolares! Salvo que los colegios aún no se privatizan, no sé si F. Reinfeldt se atreva a dar el gran salto en Suecia. Pero en Chile está claro que el Mineduc es un Transantiago.

  • Carlos (ChL),

    El Reino Unido, como cualquier país moderno, tiene un ministerio de Educación. Como dije, sería bueno mostrar ejemplos concretos de tus propuestas.

    Sobre el sistema de cheques en Chile:

    “existen dos sistemas nacionales de cheques para escuelas, uno en Holanda, el otro en Chile” (pensé que esta cita te gustaría, es del instituto liberal CATO) http://tinyurl.com/2laq5k

    Saludos.

    Saludos.

  • Matías: El tema de la participación de privados en la educación es mas complejo que sólo el afan de lucro. No creo que esa sea la motivación por ejemplo de la Iglesia Católica ni de los Evangélicos. Ni siquiera de Sofofa o de la SNA, a lo menos en el corto plazo. Por cierto si es la motivación de esta Sra. que tiene una parrillada, unos moteles y una cadena de colegios y que declaró hace poco que su sueño era tener una Universidad. Hay por lo tanto un número importante de sostenedores privados que están en la educación para impulsar sus proyectos llamados “valóricos” o ideológicos. De ahí que para mí el tema no sea de sustentabilidad económica o de Calidad de la Educación vista ésta desde una perspectiva “técnica”. Creo que en los niveles iniciales de la educación ya se está dando o no la oportunidad de ir creando una sociedad mas pluralista y allí el papel del Estado es insustituible garantizando que aquello ocurra al interior de cada establecimiento. No creo que el pluralismo se exprese porque cada grupo o secta tenga la posibilidad de formar a los hijos de sus fieles o adeptos. Creo también necesario revisar de manera menos “ideologizada” ; no digo que tu lo hagas, nuestra historia educacional como país. Hoy está de moda criticar el Estado y su capacidad de gestión en todas las áreas y por esa vía transformar a los ciudadanos en clientes o consumidores que con un cheque pueden ingresar a un mundo mejor.

  • Sergio,

    Esta buena la destilada del tema. Aquí haces un punto que es importante: el pluralismo – al menos cuando se paga con platas públicas – se debe medir dentro de la escuela, no entre escuelas. Por lo que las reformas deben apuntar a que una educación de calidad incluya una experiencia diversa para los estudiantes.

    Tu argumento sobre las motivaciones de la Iglesia, por ejemplo, es interesante. En ese caso, eliminar el lucro como incentivo de inversión, mientras se mantiene la libertad de enseñar una ideología en particular, es un despropósito. Y después esta la proporción de sostenedores que están haciendo un buen trabajo con fines de lucro. En ambos casos, el proyecto causa problemas o no afecta el status quo. Yo diría que se debería buscar la forma de usar con más eficacia la zanahoria de los subsidios (independiente del lucro) y el palo de la fiscalización, en vez de eliminar el incentivo a todos los niveles.

    Los argumentos de ambos lados están muy buenos, y me reconozco con profundas dudas. Sigo atento a la discusión. Tal vez deberíamos escribir un artículo con los pros y cons sobre el tema del lucro, porque parece que estamos más de acuerdo con el tema de la selección.

    Saludos.

  • Andrés Kalawski says:

    Hola, Matías. Gracias por contestar. Efectivamente, tus conocimientos sobre economía me parece justifican que enfoques un artículo desde esa perspectiva. El asunto es si esa perspectiva alcanza a englobar los suficientes elementos como para ser independiente en tanto explicación. Y creo que no (por supuesto, puede que no saber ni sumar me invalide) Creo que los términos económicos toman una cantidad de cosas enormes como supuesto y que terminan borrando, por eso mismo, otros aspectos del problema.

    Entiendo que no es el propósito de este blog hacer especulación, alejarse de lo real, pero, además de ser parte de mi neurosis, me parece pertinente avisarlo cada vez que puedo respecto de la economía (en la literatura también es un problema, pero el análisis literario no ocupa la misma posición que el económico en nuestra sociedad) El problema de usar el término “emblemático” en este caso es que el término, además de sobreutilizado, se usa para cambiar el conjunto al que se refiere sin avisar. incluyendo a veces y a veces no a colegios muy conocidos, con mucha “tradición” aunque con menos rendimiento. Por otra parte, el rendimiento escolar, en mi escaso conocimiento, varía, a nivel individual, esacasamente en relación con las cosas que hace la escuela, que más bien tiende a perpetuarlo. Lo raro es que, a nivel individual, los factores extraescolares parecen tener una incidencia mucho mayor en el rendimiento. Probablemente el diálogo entre Sergio y tú sea más fructífero. estoy de acuerdo con muchas de sus observaciones, pero el afán de molestar me impide detenerme. Por último, es gracioso que todavía haya gente que quiera hacer desaparecer el estado y, más gracioso, que usen el argumento de que el estado es actualmente (y no estructuralmente, que es lo que quieren demostrar pero no hacen) ineficiente. Es reconfortante sentir que uno está a la izquierda de alguien. Gracias.

  • Sergio, Carlos:

    completamente de acuerdo en la necesidad de resguardar el sistema educacional de fundamentalismos, para lo cual requerimos escuelas plurales, más que una pluralidad de escuelas dogmáticas.

    No creo, sin embargo, que el fin del lucro aporte directamente a esto. Los proyectos político-ideológicos que se fundan en el adoctrinamiento desde la escuela no requieren de lucro ni lo buscan: están financiados (podemos intuir quién, en cada caso, está dispuesto a poner millones sobre la mesa para perpetuar sus creencias). Prohibir el lucro no ayudará a eliminar esta práctica. Por el contrario, creo que permitir que privados lucren (incluyendo a la señora de la parrillada) aumentaría la diversidad. Si no, quedan sólo aquellos privados para los cuales la motivación es “no-pecuniaria”. Glup!.

    El tema, insisto, es cómo el Estado es realmente un garante del pluralismo y de la calidad educativa. Para eso se requiere supervisar, sancionar y/o premiar, más que impedir el lucro.

    Esto no dice nada, claro, sobre el rol central que debiesen jugar las escuelas públicas-públicas (y si estamos o no dispuestos a financiarlas), que es arena de otro saco más pesado y más importante.

    Andrés: efectivamente, los factores extraescolares parecen tener una incidencia importante en el rendimiento, especialmente cuando ls escuelas son de baja calidad. Esto no cambiará mientras nuestras “reformas” no lleguen a convertirse en práctica dentro de la sala. Y para ello hay que formar buenos profesores, gastar plata en ellos, en libros, prácticas, pasantías, docentes universitarios de calidad. Pero claro, la mejor idea que se les ocurre en el Ministerio de Hacienda cuando les llega una camionada de dólares por el cobre, es meter la plata en una cuenta en EEUU a ganar intereses. Y luego los mismos nos dicen que Chile no crece porque no somos innovadores ni emprendedores… porque somos rentistas!!

    Saludos Matías

  • Matías,

    Pero aquí es justamente donde creo que Sergio ha apuntado bien los dardos:

    Estamos de acuerdo con que el lucro (o la falta de) no va a afectar a algunos proyectos altamente ideologizados para los cuáles las ganancias económicas no son más que la guinda de la torta. Prohibir el lucro, en ese caso, no les va ni le viene (mucho).

    Pero claro, falta una arista en tú análisis de arriba. Como se ha dicho, el problema es el lucro en proyectos ideológicos con platas públicas. Y mientras en la prensa esta segunda parte se olvida (nadie esta proponiendo que el que quiera lucrar con su propio capital lo haga), es un punto que no deberíamos olvidar.

    Recordemos que a pesar de los gritos de estatización de parte de la derecha, muchos países (incluido el estalinista EEUU) siguen con mucho más cuidado que Chile el destino de los dineros públicos en educación, especialmente cuando se empieza a resquebrajar la separación de la iglesia con el estado.

  • De acuerdo con el argumento. Sin embargo, como planteaba en otro comentario, creo que el margen para lucrar hoy con 30.000 por alumno al mes es bajo, sobre todo si se tuviera un ente supervisor más o menos estricto. Uno podría esperar que el lucro se diese sobre el monto extra aportado por los privados en inversión, la que haría atractivo el colegio para padres con mayor posibilidad de copago. Esto, sin embargo, nos lleva nuevamente al tema de la desigualdad. Es un zapato chino si no se pone inmediatamente al lado un colegio público que sea una alternativa real a la oferta privada.

  • Matías,

    De que el tema es complicado, lo es.

    ¿Cuál será el costo promedio de una matrícula en un colegio particular subvencionado? Tengo mis dudas sobre la pequeñez del margen que significan esos 30000.

    Otro antecedente: de acuerdo a la encuesta de la Fundación Futuro, [60% de la población ha] expresado apoyo por el abandono del lucro.

    ([]: se me quedó esto afuera… – Carlos)

  • Matías, Uno de los problemas que parece que en la discusión habría quedado claro es que los recursos destinados a la subvención escolar para colegios municipales y particulares sin fines de lucro es insuficiente. El copago y el lucro que lo acompaña no son sino manifestaciones de este problema: Los mejores resultados de estos colegios se debe a que disponen de mas recursos y estos provienen del esfuerzo de los padres que pueden pagar.

    En el actual modelo la existencia del lucro en educación es mala cuando se hace sobre el aporte de fondos públicos y si esto contribuye a perpetuar un sistema que genera distintos niveles de calidad y separa a los ciudadanos desde el prekinder entre los que tienen mucho, los que tienen algo y los que no tienen.(que son los mas) Es deber del Estado garantizar que los recursos públicos que invierte contribuyan a tener una educación de calidad para todos, con ciertos valortes básicos compartidos. Insisto que los recursos del país no son insuficientes: El PIB se ha mas que quintuplicado en las últimas cuatro décadas, mientras que en la mismo período la educación ha sufrido un aumento de cobertura y una disminución de calidad.

  • Sergio:

    creo que, como decía Carlos, hemos ido convergiendo bastante en buena parte de los argumentos, especialmente en la necesidad de resguardar la pluralidad. Un par de cosas que me gustaría apuntar, sin embargo:

    1) es cierto, el PIB se ha multiplicado en las últimas cuatro décadas. En educacion se ha metido plata y los resultados están estancados, pero la cobertura del sistema es hoy casi completa. Con el tremendo aumento de cobertura, se han incorporado al sistema alumnos que es esperable que -por condiciones socioeconómicas precarias- tengan un menor desempeño. El desempeño promedio del sistema ha subido poco, pero para calcularlo hoy entran a las cuentas miles de alumnos de bajos recursos que antes simplenete no existían para el sistema educacional. Lograda la cobertura, lo que hoy empieza a dolernos en serio es la calidad y la desigualdad. En esa perspectiva, el escenario es bastante mejor que hace 15 años, pero falta muchísimo, claro.

    2) Yo incluso pongo en duda el prohibir el lucro con platas públicas. Si un colegio que recibe fondos del Estado tiene ganancias, pero al mismo tiempo logra niveles de calidad educacional sobresalientes, yo como Estado prefiero poner la plata ahí que en un colegio sin fines de lucro de resultados mediocres. El objetivo primordial del Estado debe ser la calidad de la educación que reciben los alumnos. Por lo mismo, creo que el financiamiento estatal debe ser condicional a resultados, y para ello serequiere supervisión efectiva de los resultados. Esto, además de garantizar educación de calidad y financiada adecuadamente en colegios públicos.

    Saludos, M

  • Matías,

    Por un lado, esta el tema (que bien apunto Peña en su columna) sobre que esta es la ley de base, y el proyecto sobre la calidad todavía no ha sido presentado. Es decir, la conexión entre el lucro y la calidad se esta dando en la discusiones aquí y en la prensa, pero el proceso legislativo ha separado (adecuadamente, me parece) esas dos aristas.

    Me parece interesante que el rol del lucro en la educación con fondos públicos parece estar centrada en que los oponentes a la idea deben probar que es mala para un sistema semi-público de educación, en vez de al revés. Sin duda, esto es porque se quiere cambiar el status quo, pero también dice algo sobre nuestra tendencia a pensar que no hay actividad que no mejora cuando se agrega el incentivo de la ganancia económica.

    Y esto no se sostiene ante la evidencia: al menos en el tema de las Universidades, no hay más que ver, en Chile y el mundo, que todas (y subrayo, todas) las universidades más importantes y exitosas son organizaciones sin fines de lucro. La mayoría esta en excelente estado financiero, que sin duda viene de esa excelencia.

    Como ves, la reflexión de estos días, y la lectura de sistemas comparados alrededor del mundo me ha llevado a la conclusión que ya alcanzó 60% del país: que es bueno separar aguas, y que los privados sigan educando y ganando dinero como quieran, pero si quieren subsidio del estado, la misión debe ser la educación, no el lucro.

    Saludos

  • estimados, para aportar al debate acá va el link del exitoso caso de un colegio donde se logra excelencia sin selección. saludos.

    http://www.tercera.cl/medio/articulo/0,0,3255_255243945_265097700,00.html

  • Matías y demás integrantes de esta discusión:

    No sé si estaré a tiempo todavía de hacer algunos comentarios sobre este tema, ya que me encontré con este blog mientras buscaba información sobre la “migración escolar”; pero en fin. En primer lugar, quisiera expresar que en mi opinión la cuestión de las platas y el lucro no están directamente relacionadas con la calidad de la educación, porque hay buenos y malos resultados en colegios que hacen arreglos en infraestructura, materiales y profesores, como en colegios que no lo hacen; en el sector público, tanto como en el sector privado o semi privado. Creo que la verdadera razón del problema de la calidad de la educación en Chile es porque se cruzaron dos políticas que en su espíritu se contardicen y anulan: Por una parte, esta el concepto del rol social de la educación, según el cual se supone que mientras más tiempo pasen los alumnos en los colegios es mejor para ellos y para toda la sociedad. El segundo concepto se relaciona con la calidad, que es medida por los logros de los alumnos y que clasifica de acuerdo con la profundidad y significación de los aprendizajes logrados. Ahora, por efecto de la política del rol social, la exigencia en el logro de aprendizajes es menos importante que la permanencia de los alumnos en los colegios. Luego, si un alumno trabaja poco o nada, se busca la manera de retenerlo dentro del colegio (se le acomodan las notas, para decirlo derechamente), porque las bajas calificaciones son una de las causas de la deserción escolar. Un alumno aprende rápidamente que, sin importar lo que haga o lo que estudie, igual va a pasar de curso; esto ocurre más o menos por el cuarto o quinto año básico. Esta actitud mantenida hasta el octavo, se convierte en hábito y es irradiada a aquellos alumnos más esforzados porque; si ambos pasan de curso pese a “Juanito” no trabaja… ¿para qué me esfuerzo yo? y la ley del menor esfuerzo es una “ley de oro”, es decir, se cumple en el cien por ciento de los casos. Luego tenemos el principio de calidad de la enseñanza, que nos dice que mientras mejor y más interrelacionados (a nivel de estructuras sicológicas) sean los aprendizajes, los alumnos se encuentran en mejor condición para enfrentar los desafíos del mundo de la educación superior y/o del trabajo, según sea el caso; esta política entonces, privilegia el esfuerzo y el estudio, pero está coartada por la del rol social… Los resultados, están a la vista. Pediste una opinión de un profesor y por eso he participado de esta discusión. Un gusto y gracias por la oportunidad.

    P.S. Para ser completamente no segregacionista, prometo visitar Chile Liberal… en el próximo trabajo que esté realizando… Atte. Abel

  • Estimado Abel:

    nunca es tarde para opinar. Gracias por tus comentarios.

    Sin duda que el enfoque “micro” (“desde la trinchera”, como decía Andrea en este mismo blog hace unos meses) es valioso, y su incorporación a las políticas es una de las grandes falencias del diseño de políticas públicas en Chile.

    Es interesante el punto que haces respecto de la doble exigencia que hace el sistema. Creo que sin duda esta exigencia opera más sobre los profesores que sobre los alumnos.

    Mientras no hagamos política pública respecto del trabajo en el aula, probablemente será poco lo que logremos, por más que metamos plata alsistema. Qué opinas tú como profesor al respecto? Qué te pareció el discurso presidencial de ayer?

    Saludos Matías

  • Matías: Concluído el trabajo que he estado haciendo, repito parte de las conclusiones que expuse en él: “Me parece sorprendente la ausencia de estudios científicos sobre la migración escolar; más aun cuando estamos en un proceso de reforma educativa cuyo principal objetivo es el mejoramiento de la calidad educativa. ¿sobre qué bases, entonces, se anuncian medidas como la no selección de alumnos o la cuestión del lucro en educación? Creo que la mayoría de las políticas públicas sobre el tema de la calidad de la educación, surgen de supuestos antes que de razones fundadas; de mitos antes que de verdades y con un gran asiento en lo económico… como si este punto fuera la razón básica o directa del mal nivel educativo de nuestras escuelas. Este modo de actuar resulta tremendamente peligroso, puesto que no sabemos, a ciencia cierta, la causa del problema; no podemos por lo tanto, conocer la solución de éste. Considero que el gran conflicto de la educación actual en Chile, se produce por el choque de dos políticas públicas referidas a la educación; me refiero a que por una parte el rol social que le hemos asignado a la escuela, obliga a rebajar los volúmenes de contenidos, las escalas de medición de logros aceptables y el conjunto de normas sociales o de comportamiento de los alumnos, a fin de mantenerlos dentro del sistema el mayor tiempo posible. Mientras que por otra parte se exige aprendizajes significativos y de alta calidad, que implican una gran cantidad de conocimientos impartidos y altos estándares en cuanto al logro, porque a mayor volumen de contenidos y mayor exigencia, mayor cantidad de aprendizajes logrados; además de una serie de conductas que deben ser respetadas para favorecer el contexto y el proceso de aprendizaje. Pienso que la migración escolar está muy relacionada con el conflicto de estas dos políticas públicas que están en un abierto enfrentamiento, porque se ha masificado una distorsión del concepto mismo de calidad –igualándolo con el prestigio o con la demanda económica de los establecimientos educativos–, y que ha adquirido el nivel y el poder de un mito; tal como demuestra la elección de algunos colegios por sobre otros. No obstante lo anterior, creo que se debe hacer un profundo análisis sobre aquellos centros educativos que tienen mayor demanda; porque a priori, la observación parece demostrar que los padres privilegian la calidad por sobre el rol social de los establecimientos, la exigencia y el cumplimiento de normas, por sobre el “paternalismo” con que se pretende mantener a la mayor cantidad de alumnos, durante la mayor cantidad de tiempo posible, dentro del sistema. Para los colegios no demandados, mientras tanto, se produce un fenómeno de convencimiento inverso; dentro del cual, todo el que integra este plantel llega a creer que el colegio es “malo”. Esta idea también tiene el carácter y la fuerza de un mito, por lo que se llega a una “profecía autocumplida” donde cada hecho refuerza la idea y deprime la calidad general del trabajo y de los aprendizajes. Así, la existencia de cursos numerosos, la pobreza de las sanciones, la falta de atención a las demandas de los profesores, alumnos y apoderados; sólo refuerzan la idea de la mala calidad del colegio. Muchas veces estos conceptos están determinados por la dirección del colegio, pero en otras ocasiones es el sistema educativo el que impone esta situación, como ya dije, en atención al rol social de la educación; por lo tanto, hay que plantearse la posibilidad que las causas de la migración no puedan ser resueltas por una investigación particular, sino por un profundo cambio a las políticas públicas sobre educación; partiendo por el rol social de la educación, la jornada escolar completa, las exigencias de conducta y comportamiento estudiantil, la calidad de la educación, la remuneración docente y el sistema de subvenciones. Algunas de ellas, incluso, debieran ser tratadas desde su marco epistemológico.(…)
    Una situación muy parecida ocurre cuando se recurre a investigaciones foráneas, y se apropian sus conclusiones, sin haberlas refrendado con la observación del fenómeno en el ámbito local. Es cierto que resulta mucho más barato recurrir a estos estudios ya realizados, pero el costo de actuar con base en ellos solamente, pienso es mucho más alto que el costo de hacer un trabajo de campo sobre nuestra propia realidad, tanto en calidad de vida como en costos netamente económicos. Con lo que vuelvo a mi pregunta inicial: ¿sobre qué bases se establecen las políticas públicas, en Chile, en el sector de la educación?” Para complementar lo anterior, puedo asegurar que conozco un par de colegios, pertenecientes a congregaciones religiosas, cuyos costos de colegiatura rondan los cien mil pesos mensuales… pese a ser entidades “sin fines de lucro” que, según me han dicho, tienen hasta exenciones en los tributos por ese rol social. Tengo el fuerte presentimiento que en Chile, operamos bajo ideas o presupuestos que rayan en lo mítico… y un mito posee la fuerza de un acto de fe, que se impone a la razón. Este último comentario a propósito del discurso de la presidente, el pasado 21 de mayo. El gobierno cree que estas son las soluciones a los problemas de este o aquel sector; los opositores al gobierno tienen sus propias creencias al respecto… y en el medio vamos todos ciegos hacia El Bicentenario. Si hay problemas, ponemos más plata en los proyectos; pero sobre qué bases han surgido tales proyectos. Sobre las mismas ideas míticas que impulsaron los proyectos, sin fijarnos en la veracidad de nuestras ideas. Y por último, ¿no tienen la sensación que en este país machista le hacemos poco caso a las mujeres, sin importar el cargo que tengan? yo lo veo en la sala de clases con alumnos que se comportan distinto con profesores varones y mujeres… Lo mismo he visto, a mayor escala, en el ámbito político y empresarial durante este último mandato presidencial. Atte. Abel

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