Desafío para el Tercer Sector: Un Nuevo modelo de Inclusión de la Marginalidad I. *

09 de abr, 2007 | Por | 15 Comentarios

post2.jpgLa marginalidad no es fenómeno exclusivo de nuestro país o nuestro continente, es un hecho que se da en todo el mundo, pese al afán integrador que todos los gobiernos tienen para con sus sociedades, jamás se podrá lograr una inclusión y participación total de todos los miembros de éstas. Fundamentalmente, porque en una sociedad de individuos es improbable generar una estandarización de individualidades [1]. Olvidando- además- , que en términos lógicos, sólo puede haber inclusión, si existe la exclusión; o sea, no se puede incluir sin excluir.

Tradicionalmente se ha entendido que marginados es sinónimo de pobres, lo que no es cierto, ya que hay muchos otros grupos de marginados, o excluidos, que no necesariamente son pobres. Marginados son también los minusválidos, los ancianos, entre otros. “En este país, ser joven, ser pobre, ser mapuche, ser drogadicto, o simplemente no tener trabajo, es ser portador de un estigma y, por ende de una ciudadanía restringida” [2]. Esta triste pero certera afirmación de la Investigadora Francisca Márquez es un reflejo de que la marginalidad no sólo afecta a la pobreza y a otros sectores de miembros de la sociedad, en términos concretos, sino que también al ejercicio de la ciudadanía de individuos que son apartados de todo sistema social.Es mediante el rol ciudadano, que las personas son incluidas en los sistemas de la sociedad. Un rol entendido en un sentido amplio, no sólo de aquellos que participan de la procedimentalidad democrática por medio del voto.

Un ejemplo de lo anterior son las sociedades diferenciadas, en un sentido Parsoniano, donde se pretende ser una sociedad de iguales, por lo que entendida en ese sentido, es una sociedad funcionalmente diferenciada ofrece posibilidades de inclusión a todos. ¿Porqué hay exclusión y marginalidad entonces?. Según Darío Rodríguez porque “La exclusión social es una consecuencia, entre otras, de una sociedad cuya complejidad ha aumentado a tal punto, que los modos habituales de enfrentamiento de la complejidad se hacen insuficientes”[3] . Como consecuencia el Estado empieza a ser altamente ineficiente para enfrentar el fenómeno de la exclusión y la marginalidad, fundamentalmente por su incapacidad de asumir la creciente complejidad del Sistema Social, lo que sumado la existencia de un sector económico sin información que apele a la sensibilidad, crea condiciones para que las ONG´s (el Tercer Sector), se hagan cargo de asumir el incluir a los excluidos.

ciudadania-solidaridad-copi.jpgCon esto podemos establecer que el problema de la Marginalidad-Exclusión, es el núcleo central de la Solidaridad ciudadana (sistema solidario), la función de incluir la exclusión y la marginalidad se debe asumir por todos, y no por algunos que se “adjudican” la misión de “ayudar” a algún grupo excluído. Recordando que a partir de la mencionada premisa “no se puede incluir sin excluir”, nos encontramos con la aparición de nuevos elementos, aparte de la pobreza, que le dan una continuidad operativa a este sistema solidario-ciudadano.

Ahora bien, ante este nuevo desafío de incluir la marginalidad es que las ONG´s se deben plantear el desafío de generar modelos de gestión operativos que incluyan a la ciudadanía, pero que trascienda al modelo voluntarista, asumiendo la solidaridad como parte del ejercicio de la ciudadanía, de asumir responsabilidades más allá de donaciones esporádicas. Fundamentalmente, que se valide a la colaboración como “EL” Mecanismo articulador y generador de la Solidaridad, de modo de poder diferenciar al Sistema Solidario, en primer lugar, de la caridad y el asistencialismo y , en segundo, del resto de los Sistemas diferenciados.

Para estas organizaciones sociales es fundamental contar con un proceso de legitimación social que les permita operar en un contexto de confianza (requisito básico para que haya colaboración). Como señala Fernando Fantova “la participación social se convierte en el medio y el fin de la intervención social. La forma de paliar, prevenir o revertir procesos de exclusión social es, justamente, posibilitando espacios y momentos de participación social”[4] . Lo anterior refleja la importancia que tiene el asumir la solidaridad como parte del ejercicio de la ciudadanía. Sin embargo, acompañando a este cambio de actitud, las ONG´s también deberían cambiar aspectos en sus modelos de gestión para poder completar el círculo de la validación social para generar una administración y uso de recursos más efectiva, eficiente y transparente de los mismos, para generar la confianza social en su desempeño y funcionamiento operativo frente a sus observaciones, y así mantener operativo al sistema.

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* Este artículo, es el resultado de una compilación de ideas incluídas en la tesis “La Diferenciación de la Solidaridad”, y corresponden a un conjunto de reflexiones y observaciones frente a un fenómeno específico que es el rol de las ONG

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[1]Que no es lo mismo que Individualismo. Para mayores referencias al respecto véase Mascareño, Aldo, “Cuando el individuo importa”, ponencia leída en el seminario “Panorama del Pueblo en Calle”, realizado en la Universidad Alberto Hurtado, en Mayo del 2005. [2] Márquez, Francisca, “Los patios traseros de un Chile desigual”, Artículo incluído en el libro “Gobernar los cambios: Chile, más allá de la crisis”, División de Organizaciones Sociales/ Segegob, 1 Edición, 2002, Ed. LOM. Pp. 171. [3]Darío Rodríguez y René Ríos, “Las Organizaciones sociales en una sociedad compleja”, Artículo incluído en el libro “Gobernar los cambios: Chile, más allá de la crisis”, División de Organizaciones Sociales/ Segegob, 1 Edición, 2002, Ed. LOM. Pp. 143. [4] Fantova, Fernando, “La Gestión de Organizaciones no lucrativas”, Ed. CCS, Madrid, 2000.

( Las imágenes de exclusión la sacamos de acá, la de la gente con los brazos alzadas de acá y la de las manos de acá )

15 Comentarios

  • A ver si enendí bien: ¿están tratando de decir que la marginalidad se produce porque el estado es insuficiente?

    La siguiente frase es chocante: “Como consecuencia el Estado empieza a ser altamente ineficiente para enfrentar el fenómeno de la exclusión y la marginalidad”

    Me gustaría vuestra opinión al respecto. ¿Están tratando de decir que para superar la marginalidad, hay que intervenir más?? Creo que el Estado es el problema, no es parte de la solución.

    Cuando veo a una mujer joven con un bebé en brazos pidiendo limosna, creo que el estado le ha aplacado su iniciativa personal. No veo porqué alguie deba darle limosna, ni un individuo ni el estado.

    En ningún momento se refieren a la responsabilidad individual. ¿Dónde dejan la responsabilidad del individuo?

  • No, no entediste bien, lo que se está tratando de decir es: 1. Marginalidad, como concepto, va más allá de pobreza, marginales son aquellos cuya condición de ciudadanos es negada o restringida por x motivos. 2.La frase que aludes, en ningún caso apunta a que haya que eliminar el Estado, sino que empiece a apoyar la búsqueda común de abordajes a problemas que la política no puede abordar bien, para lo cual el establecer alianzas estratégicas tipo Estado-Ong puede ser interesante. 3.No sé si puede superar la marginalidad, siempre habrá alguien o algo al margen, de hecho el mercado margina a quienes no tienen capacidad de consumo, porque no tienen dinero suficiente, y si no lo tienen no es porque sean ineficientes, es porque son PERSONAS, Individuos, individuales, con individualidad, y en ese contexto no todos tienen las capacidades para competir y generar capital a montones,SERES HUMANOS, a quienes el Estado a tenido que apoyar (aplacar iniciativa personal, dirías tu), porque el mercado los discrimina, maltrata y margina por no tener “capital” para “emprender”. 4. Cuando veo a una mujer con un bebé en brazos, veo a una persona discriminada, marginada, por las isapres, por las afp, y por los empleadores, ya que tiene una “carga”, también conocida como “hijo” o bebé, y tienes razón, no hay que darle limosna, hay que darle oportunidades. 5. No estoy diciendo que haya que intervenir más, sino que asociarse. co-laborar. 6. Como viste ene el título esta la parte 1 de 2 que tiene el artículo. Gracias por tus comentarios, Saludos.

  • Me parece que la mejor forma de enfrentar la marginalidad es generando empleos, y la mejor forma de generar empleos es mediante una economía de mercado. ¿De dónde salió este terror al mercado? Todavía estamos pegados con la frase célebre de Alywin “el mercado es cruel”?

    Por cierto, cuando veo a la mujer joven con bebé en brazos, no sólo creo que la mejor forma de incentivarla a desarrollar su iniciativa personal es NO dándole limosna, ni menos en fomentar el asistencialismo (veo en este sitio un dejo de nostalgia por el asistencialismo ojalá estatal), sino que la raiz del problema es el conejismo reproductivo de las clases marginales. Me parece que las políticas de control de la natalidad a manos del estado son peligrosísimas, por lo mismo hay que empezar a dejar que el individuo decida por sí sólo cuando va a tener un bebé. Por lo mismo, creo que la PDD, el aborto y el fomento al condón son muy necesarias.

  • Creo que tus apuntes son muy interesantes, sin embargo están un poco fuera del ámbito de acción del artículo escrito, sobre todo al tocar temas como el aborto, control de natalidad etc., hay otros artículos al respecto en el blog. Quizá más adelante podamos discutir al respecto. Sólo aclarar, que aquí en el artículo no se fomenta ningún terror al Mercado, pero si tratar de aclarar que lo que se busca es una equidad, y respeto por la dignidad de las personas, en cuanto ciudadanos y en cuanto personas. Lo que se pretende es un Mercado al servicio de las personas y la sociedad y no transformar a las personas en cosas que sólo pasan a ser parte de una línea de producción, un Mercado que favorezca a todos y no sólo a unos pocos provilegiados como ocurre en Chile. Pero en fin, eso da para otros debates, al igual que tus comentarios. Gracias, Saludos

  • Estimado Carlos,

    Creo que en este blog encontrarás simpatía – pero no en absoluto unánime – por tu posturas sobre políticas sobre control de la natalidad. Pero este no es el tema del artículo.

    Por otro lado, quiero pedirte, una vez más, que controles tu retórica: tu terminología despectiva sobre “conejismo reproductivo” mientras apuntas a los más pobres no tiene cabida acá. Este es un espacio de diálogo que esperamos sea respetuoso, y metáforas de ese tipo no conducen al tipo de discusión que queremos tener.

    Tu aportes para este blog han sido excelente y tus apuntes son siempre bienvenidos, pero ojo con el lenguaje.

    Saludos.

  • Estimado Carlos (ChL):

    Antes que todo, agradecerte como siempre los comentarios. Tener una contraparte -un contrapunto- atenta, dialogante e infatigable, siempre ayuda a aclarar las propias ideas y es, sin duda, el espíritu y objetivo de tener un espacio como este.

    No tenemos terror al Mercado o a la idea de Mercado. Creo que todos compartimos, con matices, que tiene bondades… y defectos, como todo. Y anticipo tu respuesta y contra-argumento: NO, NO creemos que esos defectos se llamen “intervención estatal”… creemos que son limitaciones endógenas del mercado que impiden que el mercado resuelva TODAS las interacciones sociales de manera válida para los distintos afectados.

    Creo, más bien, que el “aterrado” en estas discusiones eres tú. Si sale la palabra Mercado a nadie en delarepublica.cl le da un paro cardiaco… sólo ponemos un signo de interrogación sobre su supuesta infalibilidad. En cambio si sale la palabra Estado, el término Política Pública o cualquier elemento asociado, tu reacción es airada y, en algunas ocasiones, virulenta. Los intercambios no regulados (el mercado) es tan antiguo como la organización jerárquica y relativamente centralizada de las decisiones respecto de la convivenia (el Estado, en sus diversas formas). Qué te hace creer que hay que “eliminar” uno de los dos? Tu “terror al Estado” es, de hecho, bastante sorprendente… y más dogmática que lo que puedas llegar a leer en este sitio respecto del Mercado. En fin, este es tema para un artículo que tengo en mente y pretendo publicar pronto, en que podremos discutir a gusto y latamente… mal que mal, aquí estábamos hablando de marginalidad.

    Respecto de la llamada de atención que te hace Carlos (DLR), lo comparto. Si tanto te preocupa el individuo, si él y su libertad son el objeto último de tus preocupaciones, entonces el lenguaje descalificador y el desprecio por las acciones o creencias de los otros me parece un despropósito mayúsculo. No es el espíritu de este sitio: no nos gusta como estilo ni creemos que aporte al desarrollo del país. Por ejemplo, si “hay que empezar a dejar que el individuo decida por sí sólo cuando va a tener un bebé”, entonces por qué descalificar esa decisión llamándola “conejismo reproductivo”?

    Respecto del tema al que nos convoca Ricardo: creo que el tema ONG’s es tremendo y habría que mirarlo en detalle… hoy son verdaderas empresas de la “caridad”. Qué diferencia a Un Techo para Chile de una empresa privada? Cuáles son sus particularidades?

    Creo que otro tema es que, bajo la definición que esboza Ricardo, me temo que los “marginales” de la sociedad chilena se empinarían por sobre el 50% de la población: indigentes, jóvenes pobres (recuerdan “pieate un flaite”??!!!), jubilados (que son muchísimos!), inválidos, “procesados” por Dicom, ex convictos, indígenas, cesantes… No será que el “margen” es más grande que la “sociedad”, o más bien, que esta es una sociedad marginalizada? Pregunta para los expertos.

    Saludos, Matías

  • Me parece que la clave del artículo está en la frase “la solidaridad como parte del ejercicio de la ciudadanía”… me parece una idea bastante original, pues no me lo había cuestionado de esa manera antes. Muy buen aporte.

    Quisiera señalar sobre el último comentario que al parecer el margen es bastante amplio… de hecho creo que estamos hablando de grupos sociales. Como yo lo veo, un grupo, que es el más favorecido de todos por los recursos económicos que posee, tiene el control económico y político del país, pero la discriminación es parte de la cultura chilena, es decir, en todos los grupos vemos que se intenta marcar diferencias y excluir al que es diferente, salvo que se aspire a cambiar de grupo. Un aporte importante, además de fomentar la solidaridad, es fomentar la tolerancia por la diversidad. Ambos aspectos deben ir de la mano… de otra forma la solidaridad pasa a ser caridad y no es eso lo que queremos.

    Saludos.

  • ¡Qué epidermis más ultrasensible!

    Conejismo reproductivo se llama al proceso mediante el cual una mujer que apenas sabe leer y escribir, tiene a los 17 años tres críos, y no faltan quienes quieren recaudar impuestos para darle de comer a los críos. Algo que desde luego parece razonable, pero no era más razonable empezar a controlar el “candor reproductivo” (o “conejismo”) que aqueja a las clases marginales?

    Lo otro, es que no sé qué decirles, uds planean temas de debate, pero no aciertan al quid del asunto.

    “Qué diferencia a Un Techo para Chile de una empresa privada?” ´ Creo que si siguen meditando al respecto, llegarán a la conclusión liberal que el asistencialismo estatal no existe, y que el mismo mercado es la mejor forma de luchar contra la pobreza.

  • Estimado Carlos,

    Ya tenemos claro que no te gustan nuestros puntos de vista, y eso esta muy bien. Gracias por los comentarios.

    Te repito, epidermis sensible o no, que tu paralelo entre gente de escasos recursos y animales no es bienvenida.

    Saludos.

  • Carlos (ChL): Ahora resulta que “darle de comer a los críos” con recursos públicos (con impuestos!! puaj!!) te parece una práctica delesnable. Claro, lo que debiesen hacer los bebés de madres adolescentes pobres es “emprender” y potenciar sus propias capacidades, ofreciéndolas en el mercado. Ok.

    O mejor las dejamos crecer desnutridas? Así se convertirán en adultos sub alimentados de baja capacidad intelectual, a los cuales, por supuesto, querrás hacer competir en el merado… en igualdad de condiciones? Cómo rompes el círculo? (lo digo bajito para que no te asustes: políticas públicas)

    A todo esto, el “candor reproductivo” no es privativo de las clases populares. En el Opus Dei tiran igual, pero tienen plata, y el resto tira igual, pero sabe cómo se usa un condón y puede pagarlo.

    Cuando me pregunto “Qué diferencia a Un Techo para Chile de una empresa privada?”, me hago una pregunta en serio (Gadamer diría que es, efectivamente, una pregunta), y eso quiere decir (a) que dejo abierta la puerta para todas las posibles respuestas, y (b) que al formularla espero elaborar una respuesta en comunicación con otras personas. No doy por supuesta una respuesta a priori ni creo que puedo elaborarla de manera válida si no es en el diálogo. Tú, en cambio, tienes la respuesta previamente elaborada, y crees que es cosa de “esperar en la meta” a que el resto llegue a la misma conclusión. Eso no es hacerse preguntas, es autocomplacerse con las propias convicciones. Nada más.

    Saludos Matías

  • Ricardo: Para retomar la discusión acerca de los márgenes, creo que hacer la distinción conceptual entre marginalidad y exclusión social es útil. Me tiraré un poco con esto a riesgo de dar la lata:

    La idea de exclusión como se empieza a trabajar en los ’90s (al menos en sus versiones teóricas a mi juicio más potentes) rompe la idea de un “adentro” y un “afuera”, es decir, de pensar la exclusión en términos polares (los “incluidos” y los “excluidos”). Después de todo, qué es exactamente estar “fuera” de la sociedad? Cuál es ese lugar? El planteamiento en estas nuevas discusiones sobre exclusión (Castel, Fitoussi, Rosanvallon, Guerin, etc.) apunta a complejizar la idea de la fragilidad de los vínculos sociales: en un contexto de globalización y de quiebre del Estado de bienestar o sus símiles (ojo Estadofóbicos, puede ser buena idea no seguir leyendo), las sociedades comienzan a caracterizarse por la exclusión: aunque siempre ha habido exclusión, aquí la exclusión se pone al centro, y la pregunta no es tanto quiénes están excluidos sino cuáles son los niveles y dimensiones de la exclusión (una profe mía decía que era útil para pensar esto tener en mente la imagen de un ecualizador de varias entradas, más que un interruptor binario on/off). Esto incluye también la precarización de sectores como los asalariados, que anteriormente estaban plenamente integrados y asegurados. En ese sentido, efectivamente los márgenes se han corrido.

    En términos históricos, esto tiene un carácter distinto de la marginalización que ha habido en otras épocas y lugares, puesto que es desde que la promesa de modernidad/integración se vuelve universal (y esto es históricamente muy reciente) que la exclusión existe como tal. Nadie se siente excluido del lugar a donde no ha sido llamado en un primer lugar.

    Eso, quedo muy atenta a la espera del resto del artículo para seguir conversando! Saludos

  • hola quisiera saber si es posible acceder a la tesis y como.. muchas gracias

  • Hola Celeste, sí es posible acceder a la tesis, puedes encontrarla en la Biblioteca de la Universidad Alberto Hurtado, si no puedes sacarle de alli, avisame y te la envío.

    Saludos

  • Estimado. Necesito con urgencia tener acceso a la ponencia de Mascareño “Cuando el individuo importa” y no he logrado conseguirla. por casualidad dispones de ella digitalizada? gracias

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