Libertad y Desarrollo: La Política de las Encuestas

04 de Abr, 2007 | Por | 8 Comentarios

De todos los roles de los institutos políticos o think tanks, ninguno tiene un impacto más inmediato en la prensa y por lo tanto la opinión pública que la elaboración de encuestas de opinión. Usadas con habilidad, las encuestas sirven no solo para tomarle el pulso a la ciudadania, pero también para avanzar la estrategia política – si la tiene – del encuestador. El tono de las preguntas, el contenido y orden de las alternativas, y el momento elegido para conducir la encuesta son todas variables que el encuestador – el serio y el ideológico – considera, y que el que lee las encuestas debería considerar también. La semana pasada, sin embargo, el Instituto Libertad y Desarrollo (LyD)* aparentemente agregó una arista más en el uso de las encuestas: ignorar la estadística a favor de la política.

lyd.png

El martes pasado fue presentada por LyD la encuesta de desempleo (PDF) para marzo de 2007. Con gran fanfarria (repetida en un titular de la Tercera), Tomás Flores – director de estudios del LyD – anunció que “En comparación con marzo del año pasado, las personas están menos optimistas de encontrar empleo este año. Aumenta la incertidumbre”. La conclusión se basa en que hace un año 56% se declaraban optimistas, comparado con 53% este año.

La conclusión llama la atención. Como toda estimación estadística, la conclusión se basa en el cuidadoso uso de los márgenes de error de la encuesta. Y el Sr. Flores presenta esos márgenes para su muestra de 1000 personas: un muy razonable 3.2%. Aunque el Sr. Flores no explicó como llegó a la conclusión de que una diferencia de 3% entre dos encuestas es significativa con un margen de error de 3.2%, no deja de sorprender lo que parece ser un error, con la muy bienvenidas consecuencia de ser una crítica más al desempeño del país en el último año.

desempleo.png

Y otras aseveraciones tampoco resisten el mismo análisis:

Se mantiene la incertidumbre ya que cerca del 38% de los encuestados tiene temor alto o muy alto de perder su empleo en los próximos meses, sin embargo es más bajo que hace un año.” (Traducción: No se mantiene: es significativamente más bajo que hace un año, cuando era ~49%).

Además, se incrementa la incertidumbre [sobre posibilidades de conseguir trabajo], ya que quienes no saben o no contestan esta pregunta suben de 1% a 6%. ” (Traducción: Aumento el porcentaje que no sabe o no ha contestado la pregunta. Interesante interpretación del silencio y/o ignorancia)

Es decir, medida con la misma vara presentada por LyD, las conclusiones publicitadas difícilmente se ajustan a los datos recolectados. Quizás el Sr. Flores y su equipo están usando una estadística no tradicional al analizar sus encuestas.

Aunque el valor de institutos como LyD para el diálogo en la esfera pública es indiscutible, su rol debe descansar, si no en la fantasía de la neutralidad política, en la rigurosidad en la interpretación de sus propios datos, y en la honestidad intelectual para presentarlos al público. En su afán de proveer soporte a la narrativa de la derecha chilena, LyD parece haber fallado en ambos aspectos.

(*): Advertencia: el sitio web de LyD es un desastre.

8 Comentarios

  • Carlos: Definitivamente el uso político de las encuestas en cHile es un desastre. Ya Pancho hace algunos meses nos comentaba de la poca seriedad del uso de los datos. Concuerdo contigo en la necesidad de información pública, pero siempre y cuando sea construida con el rigor y la honestidad mínima para hacerlo creíble. El uso ideológico de los datos en el caso de libertad y desarrollo es impresentable, sobre todo porque tratan de minimizar y explicarse cómo es posible que el desempleo con un crecimiento de 4% esté en 6,3%. Mientras los intelectuales de derecha y sus prejuicios neoliberales inspiren el quehacer de las encuestas no creo que cambie mucho el panorama que nos presentas. Un abrazo

  • Carlos, qué bien poner el foco en estas cosas que pasan coladas todos los días. Si bien no creo que el divorcio entre conocimiento e interés sea factible o deseable, hay que saber dónde poner el límite al maridaje. Para ser justos, hay que decir que no es sólo LyD ni la oposición la que estira los números para decir lo que quieren decir. Pero creo que de este lado hay al menos un poco más de pudor (o menos fe en la estupidez del público).

  • Que interesante caso. El uso de la investigación empírica en la ciencia política siempre a sido un medio por el cual se ha tratado de responder y solucionar los contextos de sociedad de masa y su sistema político. Se combatió en contra de las tendencias reaccionarias de mccarthy y los estudios entorno al estudio de los extremos políticos. Lamentable LyD, ya que estos medios de investigación (las encuestas) traslados a la esfera de la acción política son un arma mucho más útil que la forma pedestre de como la han leido el economista flores. Esto no implica borrar las propiedades de la encuesta, sido profundizar su aplicación en las esferas políticas, buscando como señalaba Lazarsfeld, las variables latentes. Frente a ello por ejemplo, sería interesante ahondar en los factores que podrían incidir en la percepción política de un 10% del electorados y el cambio de su votación hacía la Alianza?

  • El sitio de LyD parece que soló es compatible con IExplorer

  • A mí lo que no me deja de sorprender es que de todos los periodistas -profesionales con seis años de estudio en el cuerpo, y especialistas en temas plíticos- ni uno sólo salte e interpele este tipo de “interpretaciones” de los datos. Al menos que ninguno dude de la forma en que se los presentan: se reducen al copy/paste de la declaración pública. Es estrategia política de los medios dejarlo pasar, o incompetencia de sus encargados de contenido? Qué dicen los periodistas delaRepública?

  • Hola:

    No dudo que puedan haber otros institutos/instituciones que juegen con las estadísticas también. Escribí sobre LyD porque es lo que ví en las noticias, pero creo que sería saludable que estas encuestas sean estudiadas con más cuidado. Y así lo haré cuando tenga tiempo.

    Lo otro lamentable es el rol (o falta de) la prensa en diseminar estos titulares. Si hay una explicación razonable de porque se llegó a la conclusión publicitada con los datos existentes (no pude encontrar una), un periodista razonablemente astuto debería haber investigado el tema.

    Andrés: sorpresa, sorpresa 😉

    Saludos.

  • estimados, tomo el guante a la pregunta que nos hace matías. varias veces hemos discutido sobre el boom, fiebre o fe ciega -segíun el caso- de los medios con respecto a las encuentas. la falta de temas de pauta, la poca fiabilidad de las fuentes y sobre todo el hecho de verficar con números y respaldar las afirmaciones bombásticas de titulares, ha llevado crecientemente a los medios a asignar un papel fundamental a las encuestas para la veracidad de sus informaciones. De este modo, ya no basta con los centros y empresas de sondeos a las que se contratan , compran o se le da pauta a sus encuentas, sino que que se ha entrado a la creación de centros y empresas propias como el centro de encuetas de la Tercera o el “el mercurio-opina SA” (el nombre me da un miedo terrible) para a través de sondeos armar noticias. Como ejemplo, todas esas encuestas donde el gobierno se cae a pedazos cono que regularmente el mercurio nos completa el desayuno dominical. o las de La Tercera, con la arremetida de insulza y como lagos cae tan rápidamente como massú del atp polìtico. sobre aquellas, de creaciòn propia, los editores ensayan sus titulares, con poco rigor, sin filtrar mayormente los datos y calculando a partir de regla de tres (“el 80% de los nuevos intendentes son hombres”) y crean noticias, crisis y reacciones. basta sòlo imaginarse que haría boffil (director de la Tercera) con una encuesta de su centro que no dé con los número que refrendan una de sus tan famosas cruzadas. ahí la sospecha sobre la fortaleza de esos centros cuando los número no den para vender el diario el domingo. tb lo hacen con las encuestas con mayor “credibilidad” como la de LYD. en los medios hoy, las encuentas, propias y ajenas, y sus ppt para la prensa son parte fundamental del trabajo de los medios y sus eventuales campañas, apuestas y pasadas de cuenta. los números les dan respaldo y caldo para su pega, y obviamente, para cumplir lo que le piden sus dueños. para terminar, ¿se acuerdan del banner del miedo de lyd en la tercera internet?: ¿sabías que sólo un 2% de los asaltantes va a la cárcel? – a manera de ejemplo- …entra a lyd y sabrás más. ese tipo de asociaciones, creación de noticias a través de sensaciones e interpretaciones maniqueas como lo destaca carlos en su post.

  • […] sendos titulares de prensa en EMOL, La Tercera y La Nación. A diferencia de la encuesta del LyD que discutimos hace un par de semanas, esta encuesta tiene resultados que vale la pena […]

  • Deja un Comentario