Sobre la reciente encuesta CEP

11 de Ene, 2007 | Por | 2 Comentarios

Siempre he comentado que la única encuesta chilena que es desarrollada con criterios metodológicos actuales, es la del Centro de Estudios Públicos (CEP). Eso no implica que de vez en cuando tenga debilidades y sesgos propios de actores insertos en las tramas del poder de las élites y del Estado. Es, a mi parecer, demasiado dirigida: no es posible asumir de buenas a primeras que para ser líder es necesario ser recio, retando o controlando a un pueblo organizado (tampoco se trata de ajustar los datos para los queridos tíos poderosos, como José Miguel). Este es sólo un tipo de liderazgo, más bien decimonónico. Un tipo de liderazgo situado en una época en la cual no existía la ciudadanía como sabemos que es hoy, ni menos una participación igualitaria de todos los segmentos, como son las mujeres, los mestizos y etnias particulares, como los indígenas rurales, minorías territoriales y negros en los casos de naciones americanas con alta población afroamericana.

lagos_bechelet.jpg

Creo que es necesario buscar los elementos latentes de la cultura política más que tratar de sesgar una respuesta en torno a ciertas cualidades y aptitudes sobre el liderazgo político, los actores y estructuras del sistema político, y todo aquello que pueda ser interesante y posible de ser medido por las ciencias que tratan de conocer la política. Observo en la encuesta CEP una serie de preguntas condicionadas con objetivo de manipulación y propaganda, otro elemento propio de la política.

Sin embargo hay cosas que destacan más allá de las triquiñuelas. Uno de ellos es la percepción en la opinión pública del liderazgo político de Michelle Bachelet. La Madre Inmensa de la que hablaba Salazar para referirse al rol que jugaban las mujeres de los oligarcas a principio del siglo XX. ¿Estamos en presencia de “una liderazga política”? ¿Cuál podría ser una apuesta reflexiva desde las ciencias sociales a este fenómeno?

Siguiendo en la tónica, la importancia de Alvear destaca frente a la extensa pero gris lista de “personalidades políticas”. ¿Era posible lo que decían los demos cristianos en torno a que daba lo mismo, o bien, que era mejor que Alvear haya sido candidata? Si fuese demo le haría campaña. En todo caso, para asegurar un quinto gobierno de la Concertación, le haría campaña al mismo Lagos.

¿Y la derecha? Viendo una serie de datos de la encuesta (sentido de partencia, de partido, alianza política) pareciera existir una derecha arrinconada, o más bien echada en los 30% de piso político, la que le ha permitido jugar en la democracia tutelada que gestaron desde mediados de los 80’s, a sabiendas de su debilidad estructural de no ser una oferta política válida para un público elector. Es una derecha mediocre por lo mismo, condicionada por su sectarismo, cerrada a toda posibilidad de modernidad política en su apuesta ideológica y activa. Es como una tía solterona pacata, contrariamente obtusa a los placeres mundanos. ¿Será un problema tener que lidiar con percepciones ampliamente negativas sobre Longueira o Novoa?

Pero en ese aproximado 30% es posible evidenciar la otra derecha, mezcla de autoritarismo simplón, mercantilizado a punta de malls, marcas y perpetua fetichización mercantil, amante de los mass media y adicto a las modernizaciones primarias (acceso a servicios básicos y nuevos básicos, como el cable, los videojuegos y la internet). Esa creo que es la apuesta a la Berlusconi de Piñera.

Para ir cerrando, los temas de Chile: delincuencia de todo tipo, descrédito de los políticos. ¿Alguna novedad en este fértil valle, en donde es posible financiar desde el Estado los sistemas sociales, culturales, sociales y hasta los más progresistas como medio ambiente y promoción sustentable del desarrollo productivo, pero que es pudorosa a la hora de dirigir y financiar el alimento básico de la condición del individuo actual, como es pensar su condición política, de sus instituciones y lógicas de sentido?. ¿Cuán impropio es financiar con gastos reservados la política del partido oficialista? Mucho peor son las farsas gestadas desde la clase política, opositora y oficialista por lidiar con sus gustos, liderados por el placer del dinero, que dan origen a toda una gama de relación con los capitalistas y grupos de presión. ¿O no, Jorge y Fernando?

Pareciera que a muchos que diseñan miradas en torno a lo político, así como a los expertos y comentaristas de ella, se les olvida o se desentienden de la pulsación social que es el poder. A tal grado que, en la ignorancia o en las peores de las rastrerías, se denominan apolíticos o independientes, sin dar cuenta que están enquistando una mayoría apática, desarraigada y cortoplacista que está tomando cuerpo en nuestro Chile, y que son, a mi modo de ver, reactualizaciones de un tipo de ser chileno, criado a empujones, utopías, credos, todo con tal de parecerse un poco a su patrón.

(la imágen de bachelet la sacamos de AQUÍ)

2 Comentarios

  • Pancho:

    A partir de la re lectura de tu artículo, me surge por enésima vez en la vida la pregunta de para qué y por qué quieren los políticos saber qué dicen las encuestas. Por qué les importa tanto.

    Creo que responde precisamente al tipo de liderazgo con que describes implícitamente a Lagos al inicio de tu columna: les interesan las encuestas para poder tener a la “masa” metida a la fila, dándoles “lo que la gente quiere”. Una encuesta (estadística) es siiempre eso: un dibujo de “la masa”.

    Una encuesta es, además, una generadora de opición.

    Un liderazgo de verdad cercano, uno que escuche, no necesita seguir a las encuestas, porque entiende lo que le pasa a Juan Perez, no a “la masa”. Ni necesita usarlas para generar opinión, porque es su retórica consistente la que le estructura el mate a la gente.

    Ricardo I necesitaba muchas encuestas y fotos perfectas y discursos enormes y peleas con contrincantes más chicos. Puede que Michelle no… puede que por eso reviente las encuestas cada vez que la derecha cree que va a ser al revés.

    Abrazos, Matías

  • El censo es una encuesta.

    Uhm,… supongamos que te hago caso,… entonces un lider sería capaz de saber cuantas personas hay en Chile, y distribuidas en tantas casas… ehm; no lo creo.

    Las encuestas, son un instrumento de informacion, asi como lo puede ser el pronostico del tiempo, el periodico, etc;… y precisamente la forma de vida en Chile, admite estas formasde registro.

    Dudo que un politico serio solo siga las encuestas de popularidad politica, como resultan ser presentados los datos generales de la Encuesta CEP en medios de prensa, y las de otras entidades, con las cuales se presenta de una manera particular los resultados, pues como bien dices… estas no solo son de opinion, sino que tambien dan de que hablar.

    No creo que el asunto pase por dejar de ver encuestas, sino por saber como leerlas, y nunca dejar de escuchar a tu gente… ojala Juan Perez no tenga a solo a la encuesta como modo de expresarse al politico y administrativo, y tambien pueda decir cosas con sus propias palabras y ser escuchado.

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