Palos de ciego: la prensa escrita estancada en el Siglo XX

27 de Dic, 2006 | Por | 13 Comentarios

Paradójico. El 2006 debe ser el año con los hechos más novedosos, imprevistos y transformadores del nuevo siglo. La primera Mujer Presidenta de Chile, la Revolución de los Pingüinos, Reforma Previsional y Reforma Educativa, debates valóricos, la muerte de Pinochet, el mayor Presupuesto Social de la Historia de Chile. Hechos relevantes, signos y puntos de partida para darnos cuenta que todo está cambiando, que nada será como lo fue en los últimos 15 años. lun.jpgPara cualquiera interesado en lo que pasa más allá de la pelotita y los amoríos de rubias recientes, ha habido un montón de cosas para analizar, discutir, ensayar explicaciones, delinear tendencias y opinar. Un “festín informativo”, diría algún periodista de la vieja guardia. Sin embargo, nuestros medios dejaron pasar demasiadas oportunidades para “aggiornarse” a los nuevos tiempos y sintonizar con la nueva manera en que los ciudadanos se relacionan con las cosas que pasan. Más bien aprovecharon estos hechos para seguir haciendo lo que muy bien sabe hacer: llenar sus espacios de trascendidos de pasillo, buscar las explicaciones en los de siempre, tratar de controlar una agenda esquiva a su olfato con “revelaciones” de los garganta profunda del momento, y hacerse partícipes de complots y de cuánta operación política les pareció útil para tener alguna primicia. El país les pasó por el lado mientras ellos se lo pasaron golpeándose con titulares y exclusivas.

Dando palos de ciego nunca pudieron darle el palo al gato. Dos ejemplo de aquello son su desprecio e incapacidad para entender el “gobierno ciudadano” y, cómo nunca pudieron permear con sus topos la organización y unidad de los secundarios en su movilización.

Los medios tradicionales dejaron de hacer su pega, por hacer la pega de otros. ¿Cuál? La de mensajeros de la elite, la de los investigadores de mercado político, los boletines judiciales, la de activistas y promotores de cuánto político se candidatea a esta extraña y muy posmoderna categoría de “presidenciable”. Pocas voces nuevas, cero explicaciones para el ciudadano de a pie.

etr.jpg

Frente a este vacío los ciudadanos comenzaron a abordar la realidad mirando críticamente, buscando nuevas fuentes de información, conectándose con los protagonistas de los hechos, sin intermediarios, ocupando los medios como una fuente más y, lo más relevante, generando contenidos y medios propios. Tomando el toro por las astas, sitios como el Teléfono Rojo –que deja de existir-, Antimedios, Noticias Secretas, El Ciudadano, entre otros, demostraron que eso del gobierno ciudadano es más que un slogan: es una realidad que irrumpe cuando los ciudadanos nos interesamos por discutir sobre lo que pasa y por qué pasa, cuando se puede generar calidad interpretativa, demostraron que al jugársela por una posición no se falta a la objetivad, sino que se construyen objetividades diversas para la discusión. hacker.gifY lo lograron. Sin noticias freaks, denuncias al voleo, fotos indiscretas ni revelaciones póstumas del más allá. Simplemente abordando con inteligencia, sentido común e irreverencia lo que los medios relataban con detalles dudosos, cámaras ocultas y cobertura a “la peor semana del gobierno”.

Los detalles de las vacaciones de campaña de Insulza, de los suspensores de Carlos Larraín, de los desvelos de Longueira por remontar en las encuestas, los dos ùltimos tecitos de Pinochet, de facturas falsas, gastos reservados, corrupciones y confesiones de políticos taimados, son más de lo mismo. No nos interesan ni nos son útiles para formar opinión y fijar posición. Lo que buscamos es calidad de opinión por sobre calidad de la fuente. tercera.jpgLos Correa, los Boeniniger, los Cavallo y Barros, habitantes frecuentes de nuestros medios, no nos dicen lo que buscamos: cómo está pensando la gente de nuestra generación, ni las que nos siguen. En el esfuerzo por ver cómo será el futuro, los ciegos que miran hacia atrás no tiene mucho que decir. Como sí lo hacen quienes se han atrevido a hablar de política sin buscar imponer tesis ni oráculos, a hacer de sus sitios –como lo hemos intentado en delaRepública– espacios de discusión, ventilando la casa y desempolvando los muebles.

No será extraño que los medios sigan mirándose el ombligo y dando palos de ciego, y que por cada Teléfono Rojo que baje la cortina, surjan tres o cuatro sitios de discusión puntudos, irreverentes y escépticos, sin avisadores a los cuales tener contentos con tibios amaros, sin teléfono al cual los “honorables” puedan llamar para exigir a punta de gritos y amenazas el derecho a réplica, sin intereses ni apuestas en la próxima campaña. Y tampoco será extraño que estemos ahí, leyéndolos.

(las imágenes de portada las tomamos prestadas de los respectivos medios, el logo del teléfono rojo del idem, y la imagen del blogger, de aquí)

13 Comentarios

  • chuta, me emocioné con la referencia al Teléfono Rojo

    me siento hasta culpable de dejar que se nos muera ese tremendo proyecto que teníamos… chuta, hasta me dieron ganas de revivirlo, pero el problema no es la plata, el problema del teléfono rojo era que pocos teníamos compromiso con el sitio. a ver si nos animamos y le damos respiración boca a boca

  • lo mismo digo. quedé con el post atragantado. después de la arenga, no queda más que revivir al muerto. hay que. la contingencia lo pide y los ciudadanos lo agradecemos.

  • 1112…

    Sabemos que hay gente que quiere hablar y no tiene miedo a sacar la voz cuando hablan de política, sean de acá, de allá o simplemente, no siendo. A ustedes los estamos buscando; lo venimos haciendo hace un año, pero queremos ser más.

    Teléfono…

  • Parece que no muere el teléfono rojo…qué bueno!!! Anímense no más, al menos en la República han sido referencia.

  • Marcelo,

    Me vas a matar, pero en cierto sentido, la trivialización de los medios no creo que indique la decadencia de la sociedad ni nada de eso. Hasta cierto punto (y solo hasta cierto punto), la farandulización es sana, porque indica que algunos de nuestros problemas son menos serios, que hay mas plata, que algunos han dejado de comer arrollado de huaso y ahora comen jamón serrano. Claro, da miedo pensar que la recuperación de los medios tenga que pasar por nuestras manos, pero filo, tal vez el resultado será mejor al final. No estoy preocupado.

    Y sobre el teléfono rojo y nuestros ilustres visitantes, creo que no nos queda más remedio que asignarnos crédito por su resurrección.

    Un abrazo.

  • […] Aunque no había dicho nada, encontré la muerte de El Teléfono Rojo lamentable. Pero parece que no había que desesperar, porque los telefonistas no necesitaban más que un empujón para reabrir el boliche. Aquí va el anuncio: […]

  • Hola sólo pasé a desearte un feliz año 2007. Luego leeré con calma tublog.

  • Marcelo: mis reconocimientos por la terapia de reanimación del Teléfono Rojo. Y a los telefonistas por acusar recibo y juntar fuerzas. Los etsaremos leyendo (arreglen el feed!)

    Comparto el espíritu y las ideas centrales del artículo. Sólo me queda un tremendo signo de pregunta cuando insinúas que esto que hacemos en el blog y lo que otros hacen en sus respectivos, es algo así como gobierno ciudadano. No creo que estemos haciendo ni siendo gobierno, ni creo que la Jefa o alguno de sus ministros se entere de este tipo de iniciativas. No creo que la ministra Veloso nos daría cita ni para el 2009 si no lográramos “mover contactos”, hacer “llamadas” o activar a algún “santo” en alguna corte (y eso, claro, es el anti gobierno ciudadano). Esto es más bien una iniciativa ciudadana, pero no está ni cerca de ser un “modelo de gobierno ciudadano” que los medios tradicionales no han entendido.

    Respecto del tema de los medios escritos, hay un ensayo de Umberto Eco (“Sobre la prensa”) en que se mustra, hasta donde recuerdo (lo leí hace tiempo) cómo los medios escritos italianos, particularmente los diarios, sucumbieron en los 90 ante la televisión. Llegaban muy tarde a las noticias contingentes (la TV las había mostrado la noche anterior) y no entregaban análisis de noticias (para eso están los semanarios). Solución: hablar sobre la televisión del día anterior. Es el único terreno en que la TV no se les puede adelantar, no hay semanarios interesados (?) y siempre es rentable. Y luego la TV arma su agenda a partir de los trascendidos en los diarios. redondo. Pero claro, ahora además está internet para desordenarlo todo. Saludos.

  • Hay que seguir dándole, reinventando la república fantasma, la que anda merodeando desde siempre, reinventándolo todo si es necesario. Feliz año nuevo y gracias por compartir la blogosfera.

  • Uff, otra vez los medios, coincido con Carlos en que la trivialización no es signo automático de decadencia, pero tampoco de “desarrollo” (además el arrollado de huaso está por las nubes mi querido chileno expatriado), mis felicitaciones a los telefonistas por lo que han hecho en el pasado y por lo que van a seguir dándonos en el futuro 😉 siempre serán bienvenidos en nuestro foro republicano!!

    MArcelo en su planteamiento para mi peca de “sobre-informado”: hay cosas que los medios relevan que solo les importa a ellos y sus avisadores y que los “ciudadanos” ni siquiera tematizan, los medios pasan a tener una lógica circular y cerrada, retroalimentada multimedialmente (TV-internet-diarios-radios).

    En esto lo de Eco que apunta Matías es del todo cierto y su explicación más teóricamente elaborada está en luhmann cuando distingue medios de comunciación con medios de difusión. la realidad de los medios de difusión es la señalada por Marcelo y Eco, la de los medios de comunicación es propia de personas y de sistemas sociales, por ejemplo de “ciudadanos”, tomo la pregunta de Matías y por nada del mundo, delarepública.cl es gobierno ciudadano ni ninguna iniciativa de difusión de ideas, por más personas que se incluya.

    A mi modo de ver la ciudadanía no tiene que ver con masividad sino que con poder, hay más ciudadanía cuando los ciudadanos tienen mayor poder de decisión.

    saludos

  • estimados commentaristas: Ya de vuelta del vértigo de las fiestas, les respondo y agradezco sus comentarios a im posteo. lo haré en partes para no enredarme ni enradaros.

    Claudio, JI Stark y anexostark: Me sorpoprendí al ver y leer lo que les había pasado con mi post y lo que dije sobre ETR. y la verdad es que a todos nos pasa lo mismo con nuestros sitios, si nos animamos entre nosotros, no podremos seguir dando vida a estos proyectos. y siempre es bueno saber que ellos les interesdan a otros y les son útiles para lo que hace. Adelante muchachos, cuenten con los Republicanos!!.

    Tania: generala republicana.siempre lista y alerta para arengar a la tropas.

    Carlos: es cierto lo que señalas. quizás nuestros problemas no sean ya tan importantes y la farandulizaciòn no sea un grave problema. no estoy diciendo que nuestra sociedad sea decadente, para nada lo creo. sino que los medios están dejando de dar cuenta del dinamismo social. tampoco creo que el rescate de ellos deba veinr de nosotros. sólo destaco que iniciativas como las nuestras, el ETR y otras sirven para airear las opiniones sobre polìtica y ver que muchos estamos en paradas similares.

    Matias: entiendo tu duda. quizás en un arresto de entusiasmo deslicé una intención más que una realidad concreta, llevando a la confusión. la idea de gobierno ciudadano tampoco ha sido muy explicitada, ni desarollada. intenté conectar esa idea con la iniciativa de ciudadano s en el web por conectarse de manera directa con los gobernantes y sus ideas, intepretando la realidad, señalando efectos de las polìticas y los fenómenos sociales. creo que es una buena forma de comwenzar a ejercer ciudadanía y conformar posición. En ese sentido, los blogs y sitios de oponinón polìtica son un espacios donde los ciudadanos directamente dan cuenta de lo que les pasa, en un primer y tímido paso por hacen sentir, en un reducido y limitado espacio, esbozos de su poder.

    Leí -gracias por prestármelo- el ensayo de Eco y claramente algunas de mis aprensiones sobre el lenguaje crìptico se diluyen en cuanto, por efecto de la TV , la comunicación por parte y entre los polìticos se trasforma en un fraseo de clichés: “caiga quien caiga”, “se entra y se sale con las manos limpias y “sinceremos las cifras” que además de ser mensajes entre pares son señales públicas, para la “gente”. agrego algo a tu descripción del sistema: la industria de los medios colabora para que ello sea así y para hacer que el negocio beneficie a todos: las grandes denuncias y declaraciones polìticas se hacen en los diarios, las reacciones se televisan y los suplementos semanales hacen la cronología y aportan el dato duro. Tú me cacareas. yo te cacareo.

    Sebbastián: Más de algun vez hemos discutido acerca de la sobreinformación. y bueno, el pecado está arriagado en la naturaleza humana, en este caso, de la profesión. reza el dicho que pecador qeu se arrepiente pavimenta su camino a la redención. Me parece acertadísima la distinción entre medios de comunicación difusión, que aporta a la discusión, la acota y distingue. aunque socialmente esté instalada la idea de medios de difusión como medios de comunicación. Ese es otro de los problemas de nuestros medios y de los colegas periodistas: ocupan palabras y conceptos de “oidas”, porque suena bien y se ve redondito. un ejemplo: la idealogía de la corrupción. en la respuesta a Matías aclaré lo del gobierno ciudadano y reconocido el arranque de entusiasmo concuerdo en que el tema es el poder de decisión.

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