Anti-globalización, o el movimiento sin nombre

27 de Ago, 2006 | Por | 20 Comentarios

Han pasado solo unos pocos días desde que Chile firmó el tratado de libre comercio con China, el último en una serie de movidas de integrar nuestros mercados con los de los grandes y poderosos en el mundo. Independiente de lo que uno piense sobre estos tratados, esta claro que la política de comercio exterior Chilena ha seguido largamente la receta de la famosa globalización, una palabra que es una pomada mágica para sus defensores, y un símbolo de todo áquello que es malo con nuestro mundo para los detractores.

Aunque en Chile la integración a este mundo globalizado ha sido llevado a cabo por gobiernos de centro-izquierda, es en su mayoría la izquierda en los países desarrollados los que han llevado la batuta en la oposición a la globalización. Estos críticos tienen una larga lista de problemas que la forma en que se esta conduciendo la globalización de los mercados (Ver, por ejemplo, La Globalización y sus Descontentos de Stiglitz). Y a pesar de la validez de las críticas, aquéllos que se oponen a la globalización como se ejecuta hoy se han dejado clasificar con el torpe término anti-globalización.

Usted dirá que claro, que cómo más se van a llamar. Pero resulta que la lucha de ideas es en parte la lucha de definir el lenguaje, como bien lo saben los soldados de otras guerras culturales en el mundo. El dejarse definir por la oposición es la mitad de la derrota, independiente de los argumentos. Los administradores de la globalización lo saben bien, y no pierden oportunidad para recordarnos lo bien que la hace al mundo la receta económica que predican. Y a los denominados grupos anti-globalización los marcan como a aquéllos que se oponen a lo inevitable, a un proceso irreversible de modernización del mundo.

Y para ser sincero, es difícil no estar de acuerdo. O al menos sería difícil, si fuera el caso que el “movimiento anti-globalización” estuviera en contra de la globalización. La verdad es que el término en sí mismo es casi el peor que uno podría haber elegido. En parte porque se funda en la negación de algo, en vez de su afirmación, como si llamáramos a los progresistas anti-conservadores. El “contrarismo” es bueno para predicarles a los convencidos, no para ganar las simpatías de los dudosos.

Por otra parte, porque el término es simplemente erróneo: la globalización de los mercados “libres” es lo que se critíca. Ninguno de esos críticos se opone a la globalización de los derechos humanos, o la globalización de los estándares ambientales, o la globalización de los derechos de los trabajadores. Claramente, la pelea no es si globalizar o no, si no qué globalizar. Como dentro de cada país, la pelea es de ideas y valores, es decir, de las políticas para lograr un objetivo, la Inacción, sugerida en el término “anti-globalización”, es una etiqueta que le hace un flaco favor a aquéllos que tienen más que decir que simplemente “NO!”.

Y ahí esta la ironía. “Otro Mundo es Posible!”, usado por esos críticos, es un lema tan lleno de esperanza, tan excelente. Pero es un lema que esta acompañando un título equivocado. Y es interesante, porque “anti-globalización” nunca aparece, por ejemplo, en la plataforma fundacional de Attac-Chile, pero una búsqueda de google en el sitio revela el uso de este término una y otra vez. ¿Por qué no llamarlo en vez paraglobalización, la globalización humanizante, de lo mejor de cada sociedad, de los valores progresistas, opuesta a la globalización comercializante?

Es una idea. Comenta si tienes otras.

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20 Comentarios

  • Conversando con otro miembro de la República llegamos alguna vez a la conclusión de que incluso la frase “Otro es mundo es posible” está algo desprovista de un sentido que por lo menos a mi me parece vital tenerlo hoy. Para mi lo importante es pensar y reflexionar sobre la base de un “mundo” que es como es, con todo aquello que no nos gusta y que queremos transformar, pero también reconociendo que existen sistemas, ordenamientos jurídicos, instituciones, etc. que regulan hace rato una serie de relaciones que pueden ser perjudiales para unos u otros.Es decir que hay un ente externo que es capaz (más o menos, bien,lo someto a discusión) de distinguir lo justo de lo injusto en ciertos ámbitos.

    Tengo la imprensión de que la acción más visible de estos movimientos, esa que aparece por televisión, la que muestra organización masiva, discurso y ciudadanía, termina siempre mutilada por una incapacidad de mostrar más que sólo eso:un discurso puramente de medios, que por lo demás termina siempre mostrando los vidrios rotos de algún banco o a alguna señora astuta llevándose una mesa.

  • Puede que tengas razón. Pero lo que me encanta de “otro mundo es posible” es que captura muy bien el sentimiento que hay que hacer ver, y es que la globalización económica (y comercializante) no es, de hecho, inevitable, aunque la globalización lo sea. Otro mundo es posible es una buena forma de resumir eso.

    Sobre la efectividad de estos movimientos, creo que la han tenido. Instituciones como Oxfam, o incluso el Foro Mundial Social han levantado la voz y generado cambios. Es una pelea cuesta arriba, pero no imposible.

    Saludos

  • Tienes razón sobre todo cuando das los ejemplos de OXFAM, pero mi opinión se basa en lo que he visto de todos esos grupos antiglobalización que tienen proyectos interesantes y realizan tremendos aportes locales, y que justamente no aparecen en el discurso mediático, salvo en el formato de documental algún sábado por la tarde cuando muchos duermen la siesta.

    Lo que pienso cuando pienso en la frase “otro mundo es posible”, es en una especie de visión media mesiánica de las cosas.

    Es también una idea de un mundo donde caben revoluciones que destrozan o que se meten al bolsillo gentes, ideas, tradiciones, estilos de vida sin preguntar.

  • Al globalizarse economías, se globalizan sociedades y culturas (palabras que poco manejan un número importante de economistas “duros”), y al globalizarse sociedades, también se globalizan sus problemas, problemas que van desde las demandas por reivindicaciones de los pueblos originarios, hasta las demandas por una toma de conciencia ecológica y de sustentabilidad medioambiental. En este sentido, al hacer la globalización en términos económicos, no tematiza asuntos que no son necesariamente económicos (como alguno de los señalados), por lo tanto cualquier cosa que no esté dentro del sistema, no puede ser comprendido por este. En cuanto a los grupos, no creo que los movimientos anti-globalización, sean efectivamente anti-globalización(al menos algunos), sino que proponen una “globalización con equidad”, es decir, que las exigencias de cuidado y respeto al medio ambiente para las empresas, sean las mismas en EEUU, Alemania, Mozambique y Chile. Pero como eso no les conviene a quienes ponen las lucas globalizadas, es que se preocupan de mediatizar a estos como grupos anti-globalización, en estricto rigor, si son antiglobalización, pero anti una forma especifica de globalización (puede haber otras??, creo que si). En fin, me enredé un poco, pero creo que me di a entender. Interesante articulo Carlos, saludos!

  • Tania, no entiendo a que te refieres con ‘discurso mediatico’.

    Con respecto a lo de la visión mesianica, tampoco me queda muy claro que quieres decir, pero si mesianico significa cambio, y radical, claro! esa es la idea! Porque los que se estan metiendo gentes, ideas, etc. al bolsillo sin preguntar no son exactamente los muchachos de Oxfam…

    Ricardo,

    Creo que es muy fácil enredarse cuando uno habla sobre este tema, porque el lenguaje nos tendio una trampa de la que es dificil salirse. Si usamos el titulo incorrecto (antiglobalizacion), todo lo que sigue es una pura confusion.

    Saludos!

  • Carlos: un comentario respecto del mentado slogan.

    Te encuentro toda la razón cuando criticas la etiqueta de anti-globalización “porque se funda en la negación de algo, en vez de su afirmación”. En ese sentido creo que el slogan “Otro mundo es posible” es igualmente malo: no propone absolutamente nada, sólo niega. Decir “otro mundo” es decir simplemente “uno que no es éste”… pero cuál?

    Un mundo más justo es posible, pero tambien es posible uno mucho peor, y no sólo de la mano de los que hoy llevan la batuta. Mundos peores hay para dar y regalar de mano de los ultraconservadores de derecha, de los autoritarios de izquierda, de los fanáticos religiosos “apolíticos” y de cuanto integrista agarre una cuota de poder. Por cierto, con cualquiera de estos a la cabeza “otro mundo es posible”. El slogan simplemente niega el mundo actual. Me gusta mucho más una postura del tipo “comercio justo”, en que todos tenemos más o menos claro de qué estamos hablando. Cuando alguien dice “otro mundo es posible” cada cual se imagina la huevada que quiera, con tal de que no sea igual a lo que hay.

    Respecto del cometario de Tania: La visión es mesiánica porque promete una “tierra prometida”, en una dialéctica bien-mal que es falaz: dale la presidencia de EEUU a la directiva de Oxfam y veamos qué pasa a los dos o tres años. Tendríamos un mundo muuuuuucho mejor, sin ninguna duda, pero no sería el paraiso en la tierra. Cada cual tiene sus lados oscuros, y aunque así no fuera, hay sistemas sociales que operan más allá de la “buena voluntad” de los gobernantes de turno. Creer o hacer creer que sea de otra forma (“se fueron los malos, llegamos los buenos: ahora todo se soluciona”) es mesianismo. Y sin embargo hay que cambiar el mundo, en eso estamos de acuerdo.

    Respecto del término “mediático” creo que corresponde pedir una explicacion (un posteo?) a nuestros periodistas delarepublica: el término es nuevo y se usa para “un cuanto hay”. Si hasta se ha llegado a hablar de “asesinato de imágen”, no será mucho?

  • Matías,

    Estoy de acuerdo con que comercio justo es un buen término, pero ese es subconjunto de lo que se quiere lograr. Mientras más específico el tema, más fácil es lograr encontrar un término adecuado.

    La paraglobalización, o el terminó que quieras, tiene que ser necesariamente amplio e incorporar muchos aspectos distintos. En esto, los defensores de la globalización comercializante tienen una ventaja enorme: lo importante son las ganancias, o como me dijo un economista una vez, el punto es incrementar el total de la riqueza mundial. Lo demás (los que nos preocupa a nosotros) son simplemente externalidades.

    Y claro, ideas no faltan, pero el movimiento ha fallado en encontrar un lenguaje. Creo que “otro mundo es posible” es muy distinto de anti-globalización, porque significa que el movimiento esta definido por los globalizadores, lo que es una tontera. En cambio, el “lema” dice: mira a tu alrededor, esta no es la única forma de hacer las cosas. Y eso es fundamental, porque tanto en países pobres como rico se ha asentado esta idea de lo inevitable que es esta máquina de la economía internacional, los TLCs, etc etc. Pero no es así. De verdad, “Otro Mundo es Posible”. Funciona bien como relaciones públicas, porque es un mensaje positivo.

    Ahora, estoy de acuerdo con que si Oxfam fuera gobierno…. pero eso, Matías, es lo que se llama una “false choice”. La gracia del lema es que efectivamente deja a la imaginación que otro mundo podría ser. Y esta bien, porque si el movimiento tiene éxito, el mundo será mas demócratico, y la gente tendrá más que decir sobre que dirección deberían tomar las cosas.

    En resumen, no es el argumento que deberíamos encontrar 5 palabras que resuman la complejidad de la situación, o lo que se quiere lograr. Pero si que usamos algo que sea (1) efectivo y (2) correcto. Creo que “Otro Mundo es Posible” es ambos, y anti-globalización es ninguna de las dos.

    Sobre lo mesíanico… es una diálectica “falaz” el decir que las políticas de EEUU están “mal” (con mal entiendo anti-éticas y equivocadas, no biblia-mal)? ¡Estoy en desacuerdo! Pero creo que no entiendo muy bien tu punto. Me mezclaste peras con manzanas. Oxfam y el Gobierno (cualquier gobierno) son actores distintos. Es como que yo te dijera: “Imagínate que los dirigentes de los pingüinos fueran gobierno” (???)

    Ahora, si me dices que un gobierno que es mas receptivo a las ideas de comercio justo y equidad que propone Oxfam, me vas a tener que explicar muy despacio porque eso sería malo.

    Saludos.

  • Carlos: – Primero, que me corrijan los compañeros republicanos periodistas si es necesario, pero con mediático me refería a la TV, prensa y radio. – Segundo, no pretendí decir que Oxfam ande por la vida metiéndose gente al bolsillo, no tengo evidencia de aquello.Al contrario. Con lo que dije me refería a lo que conozco de algunos movimientos antiglobalización, de los malos, porque reconozco que hay buenos y muchos en términos del trabajo que puedan desarrollar y producir. Pero cuando pienso en los primeros, son grupos que por dogmáticos pasan por sobre otros, que por dogmáticos no aprenden, que por dogmáticos hablan sin fundamento, que por dogmáticos cierran su espacio de acción de lo posible, y eso es lo que a mi no me gusta. – Tercero, gracias Matías por traducirme.

    Saludos a todos.

  • Tania,

    Ok. El término medíatico, que apareció en el dicurso chilensis después de que me fuí, lo he visto usado en demasiado contextos distintos, y muchas veces con un grado de desprecio que no entiendo, porque me parece que solo se refiere (como dices tú) a los medios de comunicación.

    Sobre tu otro punto, creo que tienes razón. El dogmatismo es mala onda, y se ve mucho en ambos lados del espectro político. Pero creo que hay mucho trabajo de valor, y eso es lo que estaba tratando de discutir acá.

    Saludos.

  • Que buena discusión. A mi me sirve (nótese que hablo de utilidad)la distinción mundialización/globalización, alguna vez la vi por ahí… la primera para la integración económica, la segunda para sus consecuencias. Concuerdo con Carlos y los otros, lo de anti-algo no funciona para convocar a la gente, ni menos el mesianismo de “nosotros si somos los buenos”, creo que el desafío es despertar a la gente, para que se defina como quiera, que hable, que le diga a otra gente lo que piensa, que discuta, que se enoje y se pongan de acuerdo en cómo quieren enfrentar este proceso de integración económica y de difusión cultural que si o si, cambia nuestras vidas. No me imagino que los normandos, galos, suevos, y otros se preguntaron, oye ¿por qué no hacemos un movimiento anti-imperio romano? el imperio les pasó por encima, cambiando para siempre su identidad, sus prácticas, su día a día, ellos optaron por someterse y quebrar la unidad del imperio desde dentro, no es mala estrategia o si?

    saludos republicanos

  • Estimados, me sumo a esta dinámica discusión. Primero, tomo el guante y me atrevo a ensayarles una definición sobre mediático. En un sentido es todo aquello que se debate, se discute y se comunica en los medios de comunicación y que es de interés social y, en otro, más instrumental, dice relación con todo aquello que busca llamar la atención de los medios de comunicación y sus formatos para ser visible y existir. Mediático son temas y personas. Mediático es el debate sobre la pildora del día después, pero también mediátio es Lavín. Hay una máxima en comunicación polìtica que dice que todo los que no se ve es políticamente inexistente. Y creo que este punto es fundamental para entender a estos movimientos “anti” o “para-glibalizantes” que meniciona Carlos y que han sido parte esencial de esta discusión. Estos movimentos se han nutrido de una retórica, han desarrollado un lenguaje llamantivo, provocador, que busca mdeiante acciones mediáticas, tantas veces efectictas como efectivas, llamar la atención por sobre cómo se conduce el proceso de globalización y cómo esta dirección afecta el mundo en el que vivimos. y es este mundo el cuàl debemos hacer posible. Creo que más allà de una actitud resistente, se necesitan acciones inteligentes, capaces de incidir en cómo se construye este mundo. sostengo además, que no debemos dejar de ver aspectos psotivos dentro de la globalización como la extensión cultural de los derechos humanos, de la igualdad de oportunidades, de los valores deomcráticos, del desarrollo integral, de la protección medioambiental y de luchas de la humanidad contra la pobreza, el totalitarismo y los discursos universalizantes, unívocos y basados en la negación del otro.

  • me sumo a esta conversacion por que viendo el mensaje inicial de su web-site salia la igualdad”, este concepto tan en voga en el chile actual pero puesto en primer plano mas que en la teoria y programas politicos se ve claramente que en vez de estrecharce los indeces de desigualdad van en aumento como un proceso ajeno anuestras fronteras entendiendo la globalizacion como un fenomeno real y no bajo el ultimo posteo de conceptos teoricamente perfectos y llenos de alabanzas “NO DEBEMOos dejar de ver aspectos psotivos dentro de la globalización como la extensión cultural de los derechos humanos, de la igualdad de oportunidades, de los valores deomcráticos, del desarrollo integral, de la protección medioambiental y de luchas de la humanidad contra la pobreza, el totalitarismo y los discursos universalizantes, unívocos y basados en la negación del otro.” a partir de esta igualdad de opotunidades que menciona MArcelo y al relacion que se hace en el primer posteo del libro de Joseph Stiglits malestar en la globalizacion ahi un ex funcionario del banco mundial nos dice claramente que esto no existe que el amnejo que ejercen lso paises desarrollados en los paises tercer mundistas es total para obtener el “desarrollo” que tanto proponen ahi que establecer politicas neoliberales que someten a los paises a als reglas de los grandes casos como los de africa Latinoamerica lo demuestra y cientos y cientos de ejemplos sabiendo que al globalizacion no es mas que un movimiento economico que luego incorpora otros caracteristicas como el respeto a las etnias de los paises a las diferencias del mundo occidental como el caso de francia con el mundo arabe en su pais (siendo estos arabes franceces) el respeto por el mundo musulman la intervenciones de EEUU para la obtencion de pretroleo en Irak si eso no es totalitarismo que es. por eso creo que pensr que la globalizacion es un fenomeno positivo y resumir a las que piensan en contra como simples antiglobalizacion o paraglobalizantes o soñadores de un mundo mejor como si este fuera u mundode lelnode oportunidades y de igualdad por ello abrir un poco la mente y ver mas alla de este pais les haria bien para notar las consecuencias humanas y que pensar en contra de un movimiento economico y luchar contra no se resume como dice tania en tener la imprensión de que la acción más visible de estos movimientos, esa que aparece por televisión, la que muestra organización masiva, discurso y ciudadanía, termina siempre mutilada por una incapacidad de mostrar más que sólo eso:un discurso puramente de medios, que por lo demás termina siempre mostrando los vidrios rotos de algún banco o a alguna señora astuta llevándose una mesa. y ella agrega en otro post Lo que pienso cuando pienso en la frase “otro mundo es posible”, es en una especie de visión media mesiánica de las cosas.

    Es también una idea de un mundo donde caben revoluciones que destrozan o que se meten al bolsillo gentes, ideas, tradiciones, estilos de vida sin preguntar pero no es solamente estar en contra y bandalismo es como dice attac creer en un mundo mejor donde las consecuencias sociales y humaans que mencione antes son posibles si estados no como el chileno que prioriza mas uan educacion de mercado esa formulas de la globalizacion para el ” desarrollo” impuesta por el sistema neoliberal en dictadura y perpetuado en la tan ansiada democracia es asi nomas y duele por ello se lucha para la construccion de esos verdaderos conceptos de igualdad y oportunidades que no sean solo teoricas del proceso de la globalizacion sino sean partes de los paises como CHile subdesarrollados o se nos quiere llamar en VIAs de Desarrollo

  • Jaime,

    Gracias por tu comentario. Estoy en desacuerdo contigo, al menos en un par de puntos (corrígeme si los entendí mal). En primer lugar, dejame usar el término “mundialización” que uso Sebastián. Con eso me refiero a que nuevas tecnologías y medios de comunicación rompen barreras que han existido siempre. Ese proceso es inevitable, así como la invención de la navegación o la aviación generó otras “mundializaciones”. El punto no es si este proceso va a suceder o no: el mismo hecho que tu estes comentando en un artículo escrito por gente que no conoces y que yo te este contestando desde EEUU es testigo de que el proceso esta sucediendo. El punto es que va a pasar con esta “mundialización”.

    ¿Será este un proceso puramente comercial y económico? Algunos quieren esto, donde empresas puedan reducir costos (y, argumentan ellos, generar trabajos) al usar los recursos, humanos o materiales, más baratos del mundo, a precios locales. La otra visión es una en que “mundializemos” también el respeto al medio ambiente, a las minorías, etc etc. Es decir, la pregunta no es si el buque se esta moviendo o no, si no a donde se esta dirigiendo.

    Y te digo esto porque sospecho que a casi todo el mundo le gusta uno u otro aspecto de la “mundialización” como existe hoy: ya sea la Internet, o el comercio mundial, o el hecho de que Greenpeace está en Chile, o que se puede viajar en un par de horas a China. Todo eso es nuevo, y es parte del mundo en que vamos a vivir, querámoslo o no. Como pasa en el interior de un país, la pregunta (repito) no es “construimos este país, o no?” sino “como queremos construir este país?”

    Saludos, Carlos

  • Me sumo aunque la discusión ha sido transitoriamente abandonada, para poner un tema que ha sido poco mencionado. La desnaturalización de la globalización (que es, y coincido aquí con Carlos, a lo que apuntaba en un principio lo de “Otro Mundo es Posible”) puede errar si se centra ante todo en distinguir la dimensión financiera y comercial de los otros aspectos (culturales, sociales, éticos, etc.), ya que esto puede llevar a que se tome lo primero como “dato de la causa” (positivo para algunos, cuestionable para otros), y sólo lo otro quede como materia de discusión para la sociedad civil. Es por eso que el binomio globalización/mundialización me complica un poco, no por su sentido mismo sino por los riesgos de su empleo banalizado.

    Me explico. Creo que asumir la globalización financiera/comercial como un dado es perder uno de los blancos principales. El objetivo central de muchos de los movimientos críticos apunta precisamente a desmitificar la globalización financiera y mostrar las asimetrías y parcialidades con que ésta opera. No todos los mercados se han flexibilizado, no todos los capitales son móviles, no todas las barreras arancelarias han caído: el mapa de la desregulación financiera se superpone pasmosamente al de la distribución del poder económico y (sí, éste todavía existe, y vaya que sí) político. La otra cara de esto es la ideologizada proclama de la pérdida de soberanía de los Estados nacionales, que nuevamente no es tal para todos.

    Sé que esto todos lo sabemos, pero muchas veces es escamoteado de la discusión que entonces se vuelve bastante hippie para mi gusto. Es lo mismo que ocurre, en otro plano, con la participación ciudadana. ¿Cuáles son los ámbitos de política pública en que existen canales (escasos) de participación? Lo social en todas sus variedades, lo ecológico, lo local, lo “cultural”. Las RREE, Hacienda, Defensa, Interior, se quedan permanentemente fuera de la luz pública en su toma de decisiones.

    La falta de matices es para hacer el punto y jugar a abogado del diablo. Saludos!

  • […] a esto, el fenómeno de la Globalización (mundialización) de la sociedad, ha ido generando un agotamiento de las bases del Estado en su versión clásica […]

  • Si no es la globalización el problema, sino la falta de escrúpulos de quienes manejan el poder económico. Cómo siempre en la historia, cualtitritero,manejan loshilos de todo ser viviente, detoda idea, de toda lucha, incluso de toda revolución, persisten sólo aquellas que no les son problema. se burlan de todos… ¿Quieres combatir los males dela globalización y en excesivo libre mercado? Facil…. haz trabajo voluntarios, sé solidario… no te vendas…. ayuda al que está al lado. Loque vencerá elmal dela globalización es compromiso solidario de no olvidar que somos seres humanos. SER humano.

  • Sergio Cabezas C. says:

    El problema, es la globalización de la economia de libre mercado, que a sido creada como una telaraña por empresarios y politicos egoistas con intereses creados, que los pueblos no nos dimos cuenta como fueron tejiendo este modelo economico de globalización mundial que permite que un pequeño grupo siga siendo mas rico, a costa de los trabajadores, donde sigue aumentando las brechas de desigualdad, los capitalistas nacen desde la cuna con genes de sed insaciable de ganancias, con el poder de los medios de comunicación, de la propiedad, y de las economias de los paises. La globalización no sera sustentable en el tiempo, nos causara nuestra propia destrucción, algo debemos hacer, los dirigentes sindicales, las organizaciones, la iglesia, sociologos, abogados, y politicos honestos, para crear un mundo mas humanizado, mas solidario, que el capitalista comprenda que el ya no nesecita ser mas rico materialmente, sino que tambien nesecita buscar riqueza espiritual y que todos juntos encontrar la paz que tanto nesecitamos. Sergio Cabezas C.

  • Cabros, quería saber si conocen algún grupo anti-globalización que se desarrolle acá en Chile, necesito hacer algunas entrevistas para recojer sus ideas y entender un poco cómo se constituyen sus posiciones sobre el tema de manera individual o colectiva, da lo mismo…

    mi mail es rabiosopolicia@hotmail.com

    cualquier ayuda será bienvenida, saludos…

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